Caminaba apresuradamente, sus tacones resonaban en todo el pasillo; paro en seco y nerviosa abordo el ascensor. Su primer día y llegaba tarde, su bolso a pesar de llevarlo cruzado lo agarraba fuertemente, las puertas se volvieron a abrir en el octavo piso y bajo.
Antes de seguir abotono el cuello de su camisa y se coloco una corbata femenina de color negro.
-Jou-chan, -
-¿tu que haces aquí?-
- me tienes esperando, se supone que debías llegar temprano-
-no encontraba el edificio-
-bueno suele pasar-
- y bien ¿para que me querías?-
-vallamos a desayunar, ¿te párese?-
-se supone que debo estar en la oficina de mi hermano, hoy me asignara…-
- mejor ni te aparezcas por ahí-
-¿esta muy molesto?-
-no es por ti, de hecho esta muy ocupado así que yo seré tu escolta durante todo el día-
-no estoy para bromas-
-de verdad, el mismo me lo pidió- tomándole de la mano volvieron a abordar el elevador.
-¿estas seguro de lo que vas a hacer?-
-por supuesto, ella esta de acuerdo-
-¿oye pero y la chica?-
-si te refieres a Kaoru no hay de que preocuparse-
-Etsuko y tú son idénticos… y honestamente eso me enferma-sin decir más aquel sujeto salio de la elegante oficina.
Enishi seguía sentado en la silla de cuero negro, tranquilamente extendió su mano hacia uno de los cajones y lo abrió; de el saco un porta retratos, su mirada se mantuvo fija por un tiempo en la foto, ahí estaba Kaoru con una sonrisa radiante tan bella como siempre, ¿Qué seria de su vida?, aun recordaba aquel beso que le había plantado el día de su boda.
Debía ser honesto, en los últimos meses sentía esa necesidad de verla y estrecharle fuertemente en un abrazo; muchas veces se había preguntado que era lo que sentía por ella, pero la respuesta jamás era clara hasta ese momento.
-Jou-chan puedes poner otro tipo de expresión-
-como voy a relajarme si se supone que debía estar trabajando-
-ya te dije que no hay problema- Sin más se resigno, después vendrían los reclamos.
-y se puede saber que es lo que le ocurre a mi hermano o me dirás que es algo sin importancia-
-bueno algo esta pasando con la empresa ya sabes problemas no se de que tipo, lo que si sé es que tiene que salir del país-
-vaya, eso no me lo esperaba-
-así es esto… luces muy bien- Kaoru se ruborizo furiosamente, - jamás te había visto vestida tan pulcramente-
-bueno tengo que estar presentable-
Su plática era entretenida, o al menos la mantenía distraída.
Un par de ojos dorados miraba la escena, le irritaba no ser él el que estuviese sentado ahí. Solo podía contemplarla entre las sombras como hasta ahora lo había hecho.
Así estuvieron un buen rato hasta que Kaoru miro el reloj.
-ya son más de las 11:00 –
- no hay por que apresurarse ya te dije que hoy tienes día libre-
-bueno pero puedo aprovecharlo, Sano me gusta mucho estar contigo pero me tengo que ir- se levanto y tomo sus cosas –muchas gracias por todo-
-descuida ya te veré en otra ocasión-
El clima era muy bueno, se decidió por regresar a casa caminando, después de todo no estaba muy lejos. Enseguida cruzo la calle y doblo la esquina encontrándose al pelirrojo con el que había estado días atrás.
-¿Ke-Kenshin?- su mirada tenía un brillo especial
Se dio la vuelta inmediatamente –que tal Kaoru-dono- con una dulce sonrisa.
- ya te dije que me llames solo por mi nombre-
- lo sien…-
-no me pidas disculpas por algo así-
-Kaoru-dono supongo que tienes el día libre-
- vaya no tienes remedio, si me dieron el día por así decirlo-
- te parece bien si vamos un rato al parque-
Sus mejillas se tiñeron de rojo -po-por supuesto-
Durante el camino Kaoru no paraba de hablar, pronto se sintió como una tonta
-debes estar fastidiado de escucharme…-
-no… me gusta mucho -su mirada profunda la convertía en un manojo de nervios
-vallamos por un helado- impulsivamente le tomo de la mano y se dirigieron a la heladería.
Una ves ahí Kaoru se había adelantado a coger una mesa mientras Kenshin aun pedía el suyo.
-sabes a mi también me gusta el chocolate- la mirada de él se había vuelto muy intensa
Algo dentro de ella le decía que aquello ya había pasado tiempo atrás. Su rostro era tan inocente igual que aquella vez.
-si es suave, dulce y tiene un sabor intenso-
-como tu- esta vez sentía la cara de mil colores y su pulso se acelero.
Estaba apunto de hablar cuando sus labios se encontraron con los de él.
Al principio era un beso calido pero a medida que avanzaba se tornó ardiente
Su mirada azul mostraba sorpresa; no esperaba esa reacción, lo correcto era apartarlo y reclamarle, sin embargo cerró los ojos abandonando toda coherencia.
He aquí un capitulo nuevo, espero les guste ya saben pueden escribirme para hacerme saber todas sus opiniones :D bueno seguiré escribiendo los prometo espero terminarlo pronto, ya saben siempre se hace presente la falta de inspiración y esas cosas
Sin más me despido que sean felices y tengan un excelente fin de año :)
