Descleimer: los personajes no me pertenecen, le pertenecen a Mizuki, solo el tomo como entretenimiento sin ningún fin de lucro, a excepción de algunos que no pertenezcan a la historia original que si son de mi autoría.

Dedicatoria:

Este capitulo va especialmente dedicado una de mis grandes amigas, que conozco ya hace tres años si mi memoria no me falla, solo que no sabias que existíamos y no llegamos a congeniar tan bien hasta hace dos años, dos maravillosos años de mucha locura incluida y buenos consejos, la cual esta cumpliendo un añito mas de vida, lo cual espero cumpla muchos mas, no tenemos el agrado de conocernos personalmente ya que miles de kilómetros nos separan, pero no pierdo la esperanza de poder hacerlo algún día, creo que ese día si se acaba el mundo como predijo los mayas, ya que con tantas locuras el universo no podrá con nosotras, esta persona tan importante en una parte de mi vida es Desiré, Feliz cumpleaños amiga, que diosito te bendiga y te de muchos años mas junto a tu esposo y ese pequeño y bello otakusito e sobrino cibernético como lo Edrian Gabriel. Disfruta este mi regalo de cumpleaños, espero complacerte con lo que esperabas.


¡MUCHAS FELICIDADES MI TENIENTE CORONEL!

JARDÍN SECRETO

CAP. 2

EL PORTAL DE LAS ROSAS


Los días en la Mansión Andley por lo que va de la semana han sido algo ajetreados, la servidumbre andaba paranoica o asustada, por algún motivo los hermanos Corwell se les ha dado por hacer travesuras, metiendo a la pequeña Candy en cada una de ellas. Solo ha pasado una semana y ha sido castigada o regañada mas de la que sus padres lo han hecho en sus escasos 12 años.

Sus primos segundos son todo un caso, y aun le faltaba conocer al tan mencionado Anthony, el cual últimamente se la pasaba secuestrado por Elisa, según sus primos una arpía de primera al igual que el hermano.

-Do, re, mi.- repetía el instructor de piano, Candy ya estaba al borde de un colapso, pero sus buenos modales y etiqueta no le permitía gritar o salir corriendo.

Si se atrevía a cometer tal acción, ya parecía oír los reclamos y regaños de la Tía abuela; esa conducta no es propia de un Andley; una señorita no anda subiéndose en los arboles; si quieres ser una dama no se anda en los jardines descalza, ya estaba cansada.

-Señorita White, ¿esta prestando atención?

-hum- Candy lo observa con toda claridad de desconcierto.

-¡Señorita White!- la risa en el salón que usan para las tutorías se hacen escuchar con gran estruendo- ¡A callar!

-Si señor- contestan los tres.

-Señorita White, repita la lección.

Pasaron las horas, las lecciones unas tras otras, ya son las once de la mañana y se encontraban en las clases de historia.

-Hey Candy- la niña voltea, ve a Stear.

-¿Que quieren?

-¿Tienes ganas de salir?- le propone Archie con una sonrisa traviesa dibujada en sus labios.

-No quiero meterme en mas problemas- les dice Candy volviendo prestar atención.

-Cuando te digamos corres, hazlo.

-¿Porque?- pregunta, iba a voltear para observarlos, pero los gritos de espanto de su tutora hacen que desvié la vista hacia ella, donde la ve siendo atacada por una clase de animal blanco, ¿acaso es un mapache? ¿Blanco?, no le dio chance de averiguar, ya era arrastrada de su muñeca hacia las afueras de la mansión.

Ya se le estaba haciendo costumbre el correr hacia un lugar indefinido de los terrenos de la casa, siempre llegaban a los jardines, a al pequeño lago que atravesaba por la zonas adyacentes a la mansión.

-Ya paren de correr- dice divertida Candy, a pesar de actuar madura, con ellos dos y sus travesuras no puede.

-Vieron la cara de espanto de la señorita- Archie reía mucho por su pequeña travesura.

-Ustedes dos no tienen remedio- dice la pequeña.

-Solo te hicimos el favor Candy, negaras que tanta historia no te estaba durmiendo.

-Bueno, no lo niego, pero se ha pasado de la raya, esta vez la tía abuela si que nos reprenda fuerte- su cara se pone pálida mientras sus ojos se agrandan al imaginarse el regaño.

-No seria nada raro en ella.

-Chicos, ¿Cuando conoceré a Anthony? y ¿porque la tía abuela deja que el haga lo que quiera?

-Como explicarte.- Archie intenta explicar.- Es el heredero a la familia, y así como su favorito, además de que Elisa es una caprichosa de primera y siempre se las arregla para que salga con ella y se libra de la lecciones.

-No se me hace justo- les hace saber Candy con todo rastro de molestia en su rostro.

-Candy, el no la pasa muy bien que se diga.

-Como digan, lo único que quiero es regresar con mis padres.

-Aun no sabes nada de ellos, ¿cierto?- le dice Stear.

-No, ya ha pasado una semana, y ni un telegrama.

-Tranquila, pronto recibirás carta de ellos con buenas noticias.

-Eso espero.

-Bueno, ya que me has sacado de clases, ¿que hacemos?

-¿que les pareces ir a pueblo por unos helados?

-¿Como haremos eso?

-Fácil, Iremos donde Tom, el nos llevara en la carreta de su padre.

-¿Tom?- la respuesta no llego, era arrastrada de nuevo a las carreras, esta vez por Stear.

A unas cuantas hectáreas alejadas de la mansión y fuera de sus terrenos, se encuentra uno de los ranchos mas grandes de la zona, el de la familia Stevens, desde hace años el rancho le abastece a la mansión con legumbres, huevos, leche y queso, de esa forma los chicos Andley conocieron a Tom.

-¡Hey Tom!- grita Archie entrando en los establos del rancho.

-Por aquí- los tres se dirigen de donde proviene la voz, el chico se encuentra sentado en un banquillo ordeñando a una de las bacas- En unos momentos iba a la mansión- Candy se percata en un acento norteño en el joven, por un instante queda encantada del joven, cabellos castaños, cuerpo algo esculpido, por el trabajo de en el rancho, y su vestimenta a todo el estilo vaquero, dándole un aire de chico rudo, el chillido de animal la saca de su ensoñación, asustándole.

-Haaa- grita al ver a la vaca casi a su lado.

-Tranquila preciosa, no muerde.- dice Tom con diversión Candy se sonroja por el bochorno y las palabras del joven.- ¿quien es la chica?

-Es una pariente lejana de la familia que pasara una temporada con nosotros, viene de Londres- informa Archie

-Mucho Gusto, soy Candy.

-Londres he, siempre y he querido conocerlo, el gusto es todo mío, Soy Tom.

- Tom, puedes llevarnos al pueblo.- dice Stear.

-¿Con que se ha fugado de nuevo?- los hermanos solo ríen escandalosamente, el joven vaquero suelta el gran suspiro, estos chicos no maduran- Anden, suba.


En la mansión, lo gritos aun se escuchaban por todos los rincones, los sirviente no ha dado atrapar al escurridizo animal blanco, mientras la otra mitad del personal buscaban a los jóvenes fugitivos por orden de la tía abuela, la cual estaba furiosa, al mayordomo ya lo tenia con los nervios de punta, cada vez que escuchaba la campana a exigir información si ya habían sido encontrados.

-Aun no los encontramos señora, creo que se han fugado al rancho Stevens.

-Y que esta esperando para ir a buscarlos George.

-Como ordene.- el mayordomo

-Condenada chiquilla, es peor que ella- dice la Tía quedando sola con sus recuerdos de un pasado algo turbio.


Los cuatro chicos caminan por la aceras del pueblo, Candy quedo fascinada con el lugar, no era Londres, pero el lugar le pareció hermoso, iba emocionada comiendo su cono de helado mientras escucha la conversación de los chicos, a pesar del regaño que seguro les darían, la escapada hasta ahora le estaba gustando.

-¿Que te parece el pueblo Candy?- pregunta Tom

-Es lindo, y las personas muy amables- por despistarse a responder al joven, y no mirar al frente, Candy choca contra unas personas haciendo que el cono de helado ensucie las ropas de uno de ellos- Los siento.- dice la pequeña

-Tranquila, no ha sido nada grave- le responde la chica con quien choco, una chica de su misma edad, cabellos largos, negros, amarrados con un listón azul, y misma estatura.

-Hola Annie- Saluda Stear

-Hola.

-¿Se conocen?- pregunta Candy.

-Es Annie Britter, una amiga de la infancia- le dice Archie- Annie, esta pecosa es nuestra prima segunda Candy.

-¡Archie!- todos ríen por el grito y sonrojo de su prima.

-Es un gusto Candy, espero que seamos amigas.

-Igual.

-¿A donde ibas Annie?-se escucha la voz de Tom.

-Voy a visitar el Hogar de Pony, luego iré donde los Grandchester, mi madre me espera.

-¿Han regresado?- pregunta Stear con cierta incomodidad.

-Si, al parecer las cosas no funcionaron en Escocia y has regresado, bueno, les dejo, hasta luego- la chica se despide.

Un carruaje negro con corceles blanco se detiene frente a los chicos asustandolos, en la puerta de la cabina negra se ve reluciente el emblema de la familia Andley, la puerta se abre y ven bajar al mayordomo.

-Sera mejor que suban.- Candy, junto con sus primos obedecen, despidiéndose de Tom y preparándose mentalmente para los regaños de la Tía abuela.

La biblioteca se sentía fría a pesar de que la chimenea estaba prendida, la mirada de la Tía abuela se podría comparar como miles de puñales filosos atravesando sus cuerpos, su cejo muy fruncido y un pequeño tic en su ceja derecha, demuestra lo furiosa que se encuentra.

Esto es el colmo de las travesuras, no permitiré ninguna insolencia mas de su parte, le queda claro- sus palabras rudas, amenazaban a los hermanos Cornwall, los chicos la observan con algo de fastidio, al ver que no repican cambia su atención hacia la niña- Tu eres la culpable, tu insolencia y mal comportamiento, eres una mala influencia.

-Espere, Candy no tiene la culpa- dice Archie molesto

-Es verdad Tía abuela, nosotros somos los responsables.-le sigue Stear.

-Lo que digan no cambiara mi forma de pensar, su madre era igual, de tal palo tal astilla.- la pequeña no aguanto mas los regaños, lagrimas recorría sus mejillas, ella no había hecho nada, no entendía porque tanto resentimiento contra ella.

-¡Usted, es una bruja!- le grita- y no tiene ningún derecho de meter a mi madre en esto, ella es mejor persona que usted.

-¿Como te atreves?, eres una insolente

-La detesto, quiero regresar a Inglaterra- fue lo ultimo que dijo, antes de salir corriendo de la biblioteca, iba llorando sin parar, sospechaba que algo había pasado con esa familia y su madre, el primer día que llego, sus primos mencionaron algo, pero eso no le daba el derecho de tratarla de ese modo.

Corrió y corrió por los terrenos de la mansión, llorando sin reparo alguno, estaba dolida, nunca pensó ser tan despreciada por alguien, por que así se sentía con la Tía abuela Elroy, despreciada, en su carrera tropieza con una roca haciendo que caiga a la grama, no le importo, se quedo ahí, llorando, deseando con todas sus fuerzas que su madre la fuese a rescatar de las garras de la arpía que tiene como pariente.

-Eres Candy, ¿verdad?- escucha la suave voz, un poco grave, la pequeña levanta la vista, frente a ella se encuentra una especie de entrada hacia un hermoso jardín, dicha entrada es un arco de rosas rojas, sentado en una especie de muro, se encuentra un chico, de cabello dorados, como rayos de sol, los cuales en ese momento se encuentran húmedos, el muchacho se encontraba sin camisa, por lo cual Candy se sonroja, peo no deja de observarlo- Pequeña pecosa, apuesto a que eres mucho mas linda cuando ríes- el chico baja del muro, se pone su camisa blanca mientras se acerca a ella, se agacha a su nivel, poniendo su rostro frente al de ella, con una de su blancas manos seca las lagrimas en el rostro de la niña mientras le dice- No llores, tiene unos ojos muy lindos para que sean invadidos por lagrimas.

Las palabras del muchacho, hace que Candy se sonroje mucho, al nivel de estar tan roja como la grana, el chico frente a ella tiene unos hermosos ojos azules, tan brillantes que puedes perderte en ellos por tiempo indefinido, por ese corto tiempo en que se observaron, la chica pensó que se encontraba en una especie de espacio ajeno al real.

-¿Acaso eres un ángel?- le pregunta Candy, lo que hace que el joven ría mientras ella disfruta de la hermosa melodía producida por los labios del chico, mientras ella se contagia y empieza a reír también, lo que hace que el se le quede observando.

-No, me equivoque, eres mucho mas linda cuando ríes, que cuando lloras, pecosa- le dice mientras se levanta, ofreciéndole una mano para ayudarla a pararse también.

-Mi nombre es Candy, no pecosa- dice cruzándose de brazos mientras hace puchero.

-Eres chistosa- ríe el joven- Me gusta- se pone aun mas roja.

-¿quien eres? porque esta claro que un ángel no.

-Soy Anthony Brower Andley, un placer.

Candy abre los ojos sorprendida, en sus planes de conocer al chico no era de ese modo, ella llorando, con sus ropas sucias por la caída, y sus cabellos seguro estaban todos revueltos por la carrera de hace rato, mientras el estaba todo mojado de pies a cabeza, el bochorno se acumula en sus mejillas de nuevo, hace que el joven Brower ría de nuevo, este encuentro era el inicio de algo nuevo para todos.

CONTINUARA...


NOTAS DE LA AUTORA:

GUAU 15 REVIEWS EN DOS CAPIS, NO ME LO ESPERABA.

Namasted, a todas, bueno este capitulo era para subirlo el 14 de enero por el cumpleaños de una amiga, pero se me complicaron la cosas, pero aun así sigue siendo parte de su regalo ya que no pensaba actualizar esta historia todavía, así que si ven el capitulo aburrido o no muy bien elaborado ya saben porque, las ideas me venían, pero luego se iban, mi musa le dio joderme la paciencia estos días.

Muchas gracias a las que han leído este fic, no pensé que fuera a tener mas de cinco seguidoras jajajaja, como mencione es mi primer Candy, y como esta ambientado en las misma fechas del Manga-anime, ando investigando todo al respecto a las situaciones de esa época en lo que es relevante a Inglaterra y Estados unidos, para hacerlo un poco mas realista.

Me imagina que las fanáticas del wero han tenido un ataque al corazón o se desmayaron por su aparición, por lo menos cuatro se que si, a que si Desi, Fabis, Viki; Cintia, díganme ¿están vivas aun? que tal les pareció la aparición del wero, y su comportamiento dulce y algo sexy con Candy, BUSQUEN HIELO PERVERTIDAS, esa imagen el grupo como me ayudo y eso que yo soy amante del duque! .

Iba a subir dos capis, pero mi cerebro no dio para el segundo, a lo mejor lo tengan mas pronto de lo que esperan.

Otra cosita, ya sabrán por que el fic se llama Jardín Secreto, así que no se desesperen, jajajaja tranquilas maniáticas, que no es la imagen que vieron de Terry Anthony, jajajajajajajaja.

Un saludo especial a mis fieles seguidoras y amigas! Desi (meiling55), Fabis, Viki, Ary, Dargie amiga que bueno que te gusto, tienes que verte el anime para que llores como nunca, también gracias a la nuevas chicas que me siguen que han de ser de una comunidad de Candy, Sofía, Serena, Dajannae8, val rod, paolau2, lupita, espero que este capitulo le halla gustado.

Saludos hasta una próxima entrega

Sakuritamoon70.