Descleimer: los personajes no me pertenecen, le pertenecen a Mizuki, solo el tomo como entretenimiento sin ningún fin de lucro, a excepción de algunos que no pertenezcan a la historia original que si son de mi autoría
CAPITULO 3
El JARDIN
Lakewood, 6 de la mañana, donde reina la paz matutina con el cantar de la aves, son interrumpido por los cascos de un caballo que iba a todo galope por los terrenos de la familia Andley.
Un habitante de la mansión en esos momentos de su letargo sueño, los cuales no fueron de mucho agrado y fueron los causantes de su despertar agitado, el rechinar y galope de un caballo, termina de captar su atención, haciendo que terminara de despertar de su ensoñazon, de nuevo el rechinar con un galope mas calmado, llama mas su curiosidad, levantándose de su cama camina hacia el gran ventanal de la habitación, a pasos calmados-no quiere que el servicio de la mansión se entere que ya esta despierta-abre con cuidado de no hacer ruido, la ventana, asomándose descubre al dueño de tan alborotado galope-la soprea fue inminente haciéndola sonrrojar, a tal punto de parecer a la grana- un hermoso corcel blanco, cuyo pelaje parece destellar con los primeros rayos del sol, es cabalgado por un joven, que a pesar de solo tener15 años de edad, esta bien formado su dorso-como no darse cuenta, cuando dicho joven se encuentra sin camisa- es que acaso no tiene pudor-aunque las palabras "sin vergüenza" rondaba sus pensamientos, no podía dejar de observar, así como a su fiel corcel, los rayos matutinos del astro rey, hacían brillar su piel sudorosa, igual a sus cabellos dorados, los cuales brillaban como el oro mas puro.
No podía despegar la vista del joven jinete, sentía que su alma era atraída por la de el, como un gran magneto, en un descuido, no se percata que el jinete detiene su caballo, mientras la mirada celeste la observa con insistencia, al verse descubierta, siente como la sangre le sube hasta las orejas y cara, poniendo la aun mas roja de lo que ya se encontraba, siente el leve sudor recorrer su frente-asuatada- esas son las palabras a su estado-confusa- seria la otra-pervertida- la termina de definir en esos instantes.
siente la mirada del joven tan penetrante, que no era capaz de moverse o esconderse, ¿abra sido su imaginación?, ya que le pareció que el chico le dijo algo, el ligero y torpe llamado a a su habitación la saca de su petrificado estado, cerrando las ventanas con un gran golpe seco, seguido de un gran grito.
-Señorito Anthony- le interrumpe la risa eufórica que le acaba de invadir su ser- Pero ¿Que hace en esos atuendos?, si lo ve su tía abuela no quiero imaginar la reprimenda.
-Tranquilo George, la tía abuela aun no despierta- responde con calma, desmontando el caballo- ¿Podrias llevarlo al establo?
-Claro señor.
-Me alistare para el desayuno.
La mayoría de los Andley se encontraban en el gran comedor, esperando ser servidos por el servicio,- la tía abuela, como es costumbre, a la cabecera de la gran mesa- la mirada inquisidora a se pasea desde los hermanos Conrwell, hasta la pequeña Candy.
-¿Donde se encuentra Anthony?- pregunta con absoluto mal humor.
-Aqui tia- responde el joven entrando al salón comedor- disculpa la tardanza.
-¿Iras donde Eliza?- pregunta la tía dando la orden de servir el desayuno estando Anthony ya en su lugar.
-Esta vez no, me quedare a tomar las lecciones con mis primos- contesta, enseguida desvía la mirada a cierta joven de cabellos tan amarillos como el oro, y le regala una tierna e dulce sonrisa, lo que hace que la niña se vuelva a sonroja.
-Candy, ¿acaso tienes calentura?- la chica ve a stear sin entender- Estas roja-dice con burla.
-Estoy bien- anuncia, luego le saca la lengua.
-Candy, esos no son modales de una Andley.
-Si, tia abuela.
-Aprovechando la ocasión, que todos están presentes, les informo que dentro de dos dias sera la presentación de Candy a la alta sociedad como miembro de la familia Andley.
-¿Como?- Grita la pequeña levantándose de su asiento.
-Como escuchas, ahora no seas tan grosera y toma asiento.
-No tiene ningún derecho, ademas mis padres no se encuentran presentes, es deber de ellos, no de usted.
-Pero que insolencia-Grita la tía Elroy- Ya estas por cumplir los 15 años, y tengo entendido que aun no has sido presentada, tus padres, de los cuales no hemos sabido en días, son unos desconsiderados al abandonar a su propia hija, así que m,mientras este bajo este techo, vivirás y seras una Andley, con las normas de esta familia, te guste o no, ¿entendido?
El rostro de la pequeña se vuelve a tornar rojo, pero esta vez de la ira adquirida en ese momento, sin pedir permiso para retirarse del recinto, sale corriendo sin algún rumbo.
-Candy- grita el joven de ojos celestes, con la intención de salir tras la niña, pero la mano fría de la tía abuela se lo impide.
La joven corre por los terrenos de la mansión Andley, sin un lugar determinado, su cara ya era empañada por la lagrimas que no dejaban de salir- corría, corria, sin mirar atras- una gran raíz sobresalir de un gran Acre, la hace caer, queda en el suelo, llorando.
-Eres una pecosa muy llorona, tu llanto espanta a las aves.
Esa voz, burlona y ronca, hace que levante la vista de la grama, y observa a un chico, sentado a lo alto de un gran muro de concreto cubierto por un tipo de planta enredadera, ¿Acaso sera ese el tal jardin prohibido, detras de ese gran muro?, ¿Quien es ese chico que la observa con burla?
-Tia Eloy, no tenia que ser tan dura con ella- reprocha Anthony.
-La vas a defrender- dice indignada- desde que llego solo a traído problemas, es una contestona, no se que clases de modales le ha inculcado cecilia, pero bajo este techo obedecera mis reglas.
El joven se suelta del agarre con un movimiento brusco, se levanta de su lugar, haciendo un ruido estruendoso con la silla.
-Con su permiso- lanzando la servilleta en la mesa, he emprendiendo la huida también.
-¿A donde crees que vas?
-Por Candy- siguiendo su rumbo.
Los hermanos Cornwell, también hacen lo propio, esto hace que la molestia de la tía abuela Eloy aumente, ellos salen riendo del salón, desde la llegada de Candy se sienten un poco mas libres de hacer travesuras, antes no se atrevían a retar tanto a su tía abuela, pero el aire fresco y libre que expedia la chica londinense los contagiaba de una gran alegría.
-Anthony, espera- grita Archi
-Tengo que encontrar a Candy.
-Es mejor que nos separemos,así cubriremos mas terreno, nos vemos en el arco de las rosas en media hora- propone Stear.
Cada uno marchando por caminos distintos, ya que el terreno de la mansión cubría mas de 20 hectareas.
-¿Quien eres?- pregunta la niña al extraño.
-¿Importa?
-Eres un grosero.
-Tu, una tonta, por haber molestado mi momento de paz.
-Y tu, un pillo, estas en terreno de los Andley.
-¿Acaso importa?- vuelve a preguntar el joven con prepotencia en las palabras.
-Baja de ahí, insolente, te dare una buena tunda- dice candy con el puño alzado.
La risa estruendosa y osca del joven hace eco por el lugar, terminando de espantar las pocas aves, baja a tierra realizando un salto ágil y ceyendo de cuclillas al lado de Candy, acomoda su postura quedando frente a la rubia.
-Tonta- le dice golpeando a la chica en su frente con el dedo indice ayudado con el pulgar.
-Oye- se queja Candy, tocándose la frente, y observando como el chico se acuesta en la grama, sin ningún cuidado.-¿Me diras tu nombre?- le dice con inocencia, sentándose a su lado.
-No.
.grosero,
-¿Eres de los Andley?- escucha preguntar al joven, pero el, solo observa el cielo.
-¿Importa?
-Touche.
-Soy buen alumna- dice candy riendo.
Media hora después los tres primos se encuentran en el arco de las rosas, como acordaron, pero sin la compañía de Candy.
-Nada- Dice Archie- me he llegado hasta donde Tom, a ver si la vio, no la ha visto.
-¿Donde se abra metido?- dice stear.
-Candy, ¿Donde estas?- susurra Anthony preocupado.
-¿Que abra detrás del muro?- Pregunta Candy, observando con mucha atención el concreto tras ellos cubierto por las plantas enredaderas.
-Es mejor que regreses, seguro andan buscándote.
-Lo dudo, solo soy un estorbo.
-Si quieres quedate- dice el chico, levantándose del suelo, se acomoda el traje- No puedo decir que ha sido un placer conocerte, ya que has interrumpido mi paz- dice con tanta rudeza, que sorprende a la chica a su cambio de aptitud- Pero algo me dice que volveremos a encontrarnos- dice con gentileza.
Sin decir mas,el joven emprende el camino por el mismo sitio que llego ella, a paso lento y calmado, los rayos del sol de media mañana golpea su espalda ancha, haciendo que destellos dorados iluminen sus largos cabellos cataños.
El chillido de algún animal, interrumpe su embelesamiento con la espalda del joven a lo lejos, busca el causante, y a sus pies, se encuentra una pequeña bola de pelos blanca, la cual salta sobre ella, haciéndola gritar.
-Ya es media mañana, y Candy aun no llega- dice Archie.
-Sadre a buscar de nuevo- informa Anthony.
Cuando se dirige a la puerta de la mansión, en ese instante Candy entra corriendo, con la cara roja, su vestido lleno de tierra, al igual que su rostro, sus coletas todas desaliñadas.
-¿Donde estabas? y ¿porque vienes en ese estado?- pregunta Anthony con cierto enojo.
-¿Acaso importa?- dice Candy.
-Candy- susurra stear por su respuesta.
El rubio la iba a reprender, cuando por las puertas de la mansión hace acto de presencia, una hermosa chica de cabellos castaños hechos bucles, piel de porcelana, aptitud altanera al igual que su mirada, escudriñando el sitio, hasta hallar a la persona que viene a buscar, de porte fino, y pasos elegantes, se dirige a donde esta parado el chico andley, lo toma por un brazo, y se lo lleva a rastra hacia la salida de la mansión, sin ninguna explicación.
-¿Ella quien es?- Pregunta Candy.
-Eliza- dice juntos los hermanos Cornwell, siempre lo mismo, cada vez que Anthony na va a su casa, ella llega a la mansión a buscar al rubio.
-¿le salvamos?- pregunta archie.
-Creo que esta vez si- dice stear, pero antes de salir, una idea se cruza en su mente- Candy, tu seras su salvación.- dixce tomándola de la mano y llevándola a rastra.
-Eliza, espera- grita Stear- no puedes llevarte a Anthony.
-A no, ¿porque?- la voz d la chica es chillona y altanera.
-Le ha prometido a Candy enseñarle cabalgar.
-¿Candy?, ¿quien es candy?
-Nuestra prima segunda, que llego de Londres- Dice Anthony.
-Candy, te presento a eliza- dice stear.
-Espero que a partir de hoy controles un poco tus impulsos- dice el joven Brown, aun llevándola sujeta de su mano- Esas rabietas no son propias de una señorita.
-Se muy bien de etiqueta, para que vengas a darme clases de ellas, y sermones innecesarios.- dice Candy intentando de zafarce del agarre.
-Ya no eres una niña Candy, madura- dice deteniendo y darle cara.
-Solo quiero volver con mis padres, no pedir venir a este sitio, odio este lugar, no quiero estar aquí.
El chico la vuelve a sujetar de la muñeca, alandola un poco rudo para que emprenda el camino con el de nuevo.
-¿A donde me llevas?.
-Necesitas desahogarte, entiendo tu mal estar, pensando que no eres importante para nosotros, archie y Stear, meciéndote en problemas a cada rato con sus travesuras, pero desde que llegaste eres como un bálsamo para ellos, para tanto estres- dice, observa por encima de su hombro la cara de sorpresa en Candy- te enseñare un lugar, que cuando sientas que estés atrapada, triste o te sientas sola, ven aqui- el chico la suelta, estaban frente a muro de concreto donde minutos atrás ella se encontraba, el rubio empieza a palpar la pared entre las enredaderas buscando algo, cuando haya lo que busca, abre con cuidado una especie de puerta, toma a candy de la mano de nuevo, hace que entre junto a el, revelando por fin lo que se encuentra detrás del gran muro de concreto, y lo que sospechaba ella cuando se encontraba hablando con el chico extraño y grocero- en este lugar encontraras la paz que deseas, siempre que necesites un escape, también cada vez que necesites ayuda, siempre, y no lo dudes nunca, me hallaras a mi- en un instante se sentía en un mágico mundo de hadas he unicornios rosa, cuando siente que su cintura es rodeado por un brazo que la atrae, y mas se sorprende cuando anthony sin una pizca de vergüenza, le roba su primer beso, en un suave y dulce movimiento, rompe el contacto, ella aun con los ojos cerrado- Y mi corazón también, aguardaran por ti en este jardín, dulce Candy.- termina de decirle acariciando sus mejilla reboladas.
CONTINUARA...
NOTA DE LA AUTORA.
Mueranse de la chiripuiorca condenadas jajajajajajajaj muajajajajajajajajaj, Desi, fabis, Viki, Cinthia, jajajajjaja, tendran que esperar un siglo mas a por mi!. jajajajajajajajaja.
bueno luego de una larga ausencia, entregado el 3 capitulo, he tenido problemas personales, alguna saben ya que me siguen en facebook, y de los cuales aun no he podido recuperarme.
bueno espero que le guste esta entrega, y que la hayan disfrutado y se hayan acalorado, como ven han aparecidos nuevos personajes misteriosos, y una a la cual creo todas odiamos, jejejejejejeje.
hasta una próxima entrega.
Capitulo 4.
Entre bailes y Noticias.
sakuritamoon...
