-¡Mira, Colress!
El grito de emoción de Leaf se escuchó por el pasillo. Colress dejó de lado las pantallas de su laboratorio para encontrarla. Tenía semanas sin hablar con ella.
-¡Evolucionó! ¡Luke evolucionó! –fue todo lo que ella dijo antes de saludarle con un abrazo fuerte. Detrás de ella, con un paso lento y seguro, un Lucario se acercaba.
-Todo el entrenamiento que hemos tenido ha servido bastante –su comentario era optimista
-Todo el entrenamiento que has tenido te ha alejado mucho de éste sitio

Leaf se separó de él y lo miró a los ojos. Al sentirse atrapado por primera vez, él desvió su mirada.
-No estás molesto, ¿cierto? Me gusta más entrenar con mis nuevos compañeros de habitación que limpiar. Ellos dicen que si mi ritmo sigue así, pronto podré ir a misiones con ellos

¿Compañeros?, ¿Desde cuándo había cambiado de dormitorio? Colress no tuvo el coraje suficiente como para preguntárselo.
-Oh… es cierto… -pronto recordó que él no lo sabía -¿Recuerdas el día que fuiste al torneo en…?
-Driftveil –continuó él al verla dudar
-Sí
-Fue la última vez que hablé contigo
-Uno de mis nuevos compañeros entró al almacén de limpieza a buscar una escoba y...
-¿Qué estábas haciendo en ese lugar?
-Me encerraron -respondió tímidamente
-¿Quién? -preguntó, demandando una respuesta -¿Por qué no me lo dijiste?
-No estabas. Y.. Alvah me sacó de ahí y me preguntó qué había pasado. Cuando le conté lo que pasó, me acompañó a buscar mis cosas. Y después de hablar con Zinzolin, se me permitió ir con él. Mis compañeros son bastante amigables. Deberías conocerlos algún día, y el Beartic de Alvah es muy fuerte
-¿Alvah? –el nombre de esa persona le hizo sentir incertidumbre
-Sí, es quien me encontró en el almacén. A Luke le agrada mucho. Él y su Beartic son quienes nos ayudan a entrenar
-Oh… debe ser bueno en verdad. Pero...
-De hecho -interrumpió, quería prevenir un regaño -Mis compañeros son bastante buenos. Tal vez mejores que yo. Alvah es bueno en ataques físicos, Jun con ataques especiales, el Rayo de su Ampharos nos metió en muchos problemas, ¿verdad Luke? –Lucario asintió algo apenado –El Linoone de Rena es muy veloz, y eso le permite obtener casi cualquier objeto. Y Nick tiene un Snorlax que aguanta muchos golpes fuertes

Colress le escuchó hablar de sus nuevos compañeros, a quienes alabó por completo. La sonrisa de Leaf, la emoción que tenía cuando hablaba de ellos (y sobre todo de Alvah) eran unas que sólo lograba ver cuando hablaba de cosas agradables.

Unos pasos hicieron que Leaf se pusiera en alerta.
-Aquí estás. Te estábamos buscando por todas partes –la voz del chico le hizo sonreír
-Alvah… disculpa -se dirigió hacia él, feliz por verlo -Pero tenía que venir. Colress es un buen amigo, y tenía semanas que no hablaba con él
-Ah, sí… te veíamos muy seguido con él. De hecho, Rena y yo pensamos que ustedes estaban distanciados
-No, es sólo que tenía que ponerme al corriente con el entrenamiento
-Sí, lavar tanto sacó de forma a tus pokémon –ambos rieron, pero Colress miró fijamente al chico
-Entonces… tú eres Alvah
-Sí, un placer conocerlo en persona –extendió su mano para saludarlo, pero al ver que el científico sólo lo miraba descartó la idea de un saludo amistoso
-Trátala bien –fue todo lo que dijo antes de encerrarse en su laboratorio

La puerta se cerró frente a Alvah y Leaf.
-¿Siempre es así? –preguntó Alvah
-No. Tal vez Ghetsis lo esté presionando para algún trabajo –contestó ella
-Oh, bueno. Como sea… Vamos a comer. Quiero ver la cara de Rena cuando le diga que vi de cerca a su amor platónico

Alvah y Leaf rieron, y pronto se marcharon. Luke les seguía lentamente, y fue el único que escuchó los angustiosos golpes que Colress daba en la pared con su puño.