A pesar de que Leaf apenas se incorporaba a salir a misiones, sin duda alguna, terminaban siendo un éxito. La habilidad de Alvah, Jun, Rena, Nick y Leaf era tal que juntos habían obtenido pokémon fuertes en Mistralton y en pequeñas comunidades aledañas a la ciudad. En la fragata estaban empezando a ser temidos por otros reclutas.

Pero la realidad era otra. Si bien eran fuertes, la modestia que los cinco tenían era causa de confusión hasta para ellos mismos y su comportamiento al estar fuera de batalla era diferente.
-Qué según somos una fuerza a la que se les debe temer –dijo Jun una noche antes de dormir
Los cinco rieron. Las cosas que se decían les causaban gracia.
-Bueno, el entrenamiento pokémon es nuestro fuerte. Yo no tengo miedo al decir que somos los mejores elementos que el Equipo Plasma ha tenido –continuó Rena mientras acariciaba a su Linoone
-¡Más fuertes incluso que el Trío Sombrío! –continuó Nick
-Si llegan a escucharte van a hacerte pagar
-¡Claro que no, Rena! Ustedes están aquí conmigo
-Con tanto trabajo que hemos tenido, no pude agradecerles debidamente la pequeña fiesta que prepararon para mí. La comida estuvo excelente. Luke y yo estamos completamente agradecidos
Sus amigos la miraron. Estaban felices por escucharle esas palabras.
-Y también te tocará preparar algo para nosotros algún día
Leaf asintió. Los miró con agradecimiento, cada quien acompañado del pokémon al que más querían.
-Hey, cuando el Equipo Plasma alcance el "dominio total del mundo", ¿Qué es lo que quieren hacer?
-¿Por qué lo dices como si fuera una broma? –preguntó Alvah
-Porque hay mucha gente buena allá afuera. Yo sé que hay alguien que los va a detener
-¿Sí? Pero estamos aquí. Y no es por quedar bien contigo ni nada, pero tu Lucario es el más fuerte de los pokémon que cualquier miembro del Equipo Plasma pueda tener –comentó Jun con cierta sorpresa –Es decir, sus ataques son variados, su fuerza es incomparable al igual que su velocidad, ¿quién podría contra eso?
-Yo ayudé en la derrota del Equipo Rocket en casa. Y en Sinnoh estuve viajando con un detective para terminar con el Equipo Galáctico. No me considero muy fuerte, y en ese entonces era casi una principiante
-¡Yo recuerdo lo del Equipo Galáctico! –gritó Nick –Como mi familia es de Eterna, y en ese momento yo seguía viviendo ahí, vimos en el Monte Corona una nube muy oscura y luego de que esa nube apareció muchas cosas en la ciudad de pusieron raras
-No sabía que eras de Sinnoh –Alvah estaba algo sorprendido –Yo soy de Icirrus, de Unova, pues. Y creo que llegué a ver al detective del que hablas. Parecía algo despistado cuando pasó por la ciudad. Yo nunca lo vi en batalla o desplegando sus habilidades. Pero la gente decía que es bastante ágil y fuerte
-Sí, así es él. Casi como nosotros en cierto modo
-Creo que lo dices porque sus habilidades sólo las muestra estando en una misión –Leaf asintió ante las palabras de Alvah
-Se enojaría si se entera de que ahora estoy de parte del Equipo Plasma –quiso cambiar el tema a otro -¿Ustedes de dónde son?, ¿Por qué están aquí? No nos hemos dicho eso aún
-Es cierto… Bien. Yo soy de Fortree, Hoenn. Los Linoone son típicos allá y este es mi primer pokémon –Rena abrazó a su Linoone –Me uní porque, después de meses en Unova, ya no sabía a dónde ir de paseo. Al principio me disgustaba robarle a otros, pero la adrenalina de salir huyendo de la escena del crimen pudo más que mi moral…
-Yo soy de Sinnoh –comenzó Nick –Mi Snorlax era antes un Munchlax, aunque su personalidad de tragón la ha tenido siempre. Yo me uní para ser más fuerte, para que Snorlax sea más hábil en batalla
-Ampharos y yo somos de Azalea, Johto. Huimos de casa porque la situación era insoportable. Sólo queríamos estar lejos. Fuimos tan lejos que cuando nos dimos cuenta estábamos en Nimbasa. Nos unimos al Equipo Plasma porque no teníamos a dónde ir
-Beartic y yo venimos de Icirrus. Éramos los rebeldes. Hacíamos lo que queríamos, nos metíamos con todos, y los enfrentamientos contra el líder de gimnasio sólo nos hacían más fuertes. Pero me aburrí de todo eso… Y entonces descubrí al Equipo Plasma. Al principio sólo quería más razones para causar caos, luego quise poder… Pero luego entendí que de nada sirve eso. Todos te tienen miedo, y ¿qué hay de divertido en eso?

Hubo silencio en la habitación.
-¿Tú por qué estás aquí? –preguntó Rena a Leaf, acabando con el silencio
Sin pensarlo, ella respondió
-Por Colress…
Le miraron con una mezcla de confusión y de sorpresa. Pronto ella procesó lo que había dicho.
-Es decir… él me trajo aquí. Bueno… en realidad me invitó a venir. Si les soy sincera no sé exactamente por qué estoy aquí
-¿Se dan cuenta que estamos aquí porque no sabíamos qué hacer? Me doy cuenta que este lugar no es para personas como nosotros –comentó Jun –Si no estuviera aquí, me gustaría ser un Pokéatleta en Johto
-A pesar de que viví en Hoenn, jamás vi un Concurso Pokémon. Ahora no sólo quiero ver uno, quiero participar en uno
-Yo quiero ir al Battle Frontier que hay en Sinnoh. Snorlax puede contra todos los Frontier Brain, estoy seguro
-Yo quiero conocer los puentes de Unova, subir al Royal Unova de Castelia… Quiero conocer todo Unova con Beartic
-Ya que estamos en eso… yo quiero volver a Kanto… Y ser parte del Alto Mando
Cada quien sonreía, imaginándose en esas metas. Por el momento era tiempo de soñar, no de robar pokémon.
-La misión importante que tenemos mañana, donde iremos a esa caverna helada a capturar al pokémon dragón, que sea la última que hagamos sin importar si es un éxito o una falla ¿Les parece? –sugirió Alvah
-¡Bien, irnos dando el gran golpe! –contestó un Nick muy animado, mientras Jun y Leaf asentían
-¡Hey! ¿Y si después de esto el Equipo Plasma sí llega a cumplir su meta? Yo no estaría tan tranquila al saber que ayudé a causar la destrucción inminente del mundo
-Rena, Rena… -comenzó Nick –Si eso pasa, nosotros vamos a estar aún cerca. Paramos al pokémon, paramos a Ghetsis, a todos...
-Ustedes están completamente locos –comentó desaprobando, pero rápidamente cambió su opinión–Pero aún así ¡Le entro!

La alegría en ese dormitorio se hizo presente hasta la medianoche. Aprovecharon para planear una nueva vida al salir del Equipo Plasma.

Los rumores de los reclutas más crueles del Equipo Plasma se disiparían si alguien les hubiera visto en ese momento. Los unía más el ansia de libertad que cualquier forma de poder que pudieran ganar. Y la amistad que tenían con sus pokémon, el trabajo en equipo que procuraban entre ellos, eso era la clave de sus exitosas misiones.