Seguían el vuelo sobre Opelucid cuando Colress fue llamado por una emergencia. Reluctante se alejó del lado de Leaf, dejándola en la silenciosa habitación. Cuando él cerró la puerta, ella tuvo un sentimiento de abandono.
Leaf se levantó con dificultad para admirar mejor a sus compañeros. Se preocupó por todos, pero más por Alvah porque él era quien, al igual que Colress, se preocupaba mucho por ella.
-Hey… Alvah… -susurró acercándose –Alvah…
-¿Sí? –le escuchó responder; se alegró al oír su voz –Llevo despierto desde antes que Colress entrara así que…
Se asustó al escucharle esa declaración. Evitó gritar.
-No le vayas a decir a nadie que estuvo aquí y que me abrazó
-Ah… -tuvo una mirada pícara y burlona; era la primera vez que Leaf la veía –Así que vino a abrazarte –cambió esa mirada por una más simpática –Pero era de esperarse, desde que nos trajeron ha estado aquí. Más bien desde antes. ¿Te acuerdas de lo que pasó durante la misión?
-No. No recuerdo nada… más que mucho dolor recorriendo mi cuerpo –tembló un poco recordando las descargas eléctricas
-Sí. Fuiste la primera que cayó –se rió, pero a ella no le hizo gracia –Colress quería ir y sacarte de ahí. Fue una escena impactante y se veía muy alterado. Otros reclutas tuvieron que ir a sujetarlo
Escucharon el sonido de sábanas moviéndose. Era Jun, estaba sentándose. Él siguió relatando lo que pasó.
-Y cuando terminaron las descargas y se llevaron a Kyurem, él corrió hacia ti
-Hasta ese momento, creíamos que él no tenía corazón-ante las palabras de Alvah, Jun asintió
-Siempre lo veíamos serio. Decía mucho que sólo le importaba la ciencia y que no estaba aquí para hacer plática innecesaria. Y cuando te trajo notamos que, al menos cuando está contigo, es feliz
-Ghetsis nos grita a todos, tú también te has dado cuenta de eso –Leaf asintió –Pero a quien más le grita es a él
-Sí… me ha contado… Colress lo odia por eso y porque le parece que es una persona despreciable
-El odio es mutuo –agregó Jun –Pero no hablaban de eso, si no de que Colress se preocupa por ti
-Ha estado viniendo. Todas las noches las pasaba sentado junto a ti y no dormía. Ni hablaba, nada más te miraba. Y luego entendí por qué
-Todos lo entendimos –agregó Jun
Leaf se quedó callada. Miró hacia el suelo. No sabía si sentirse bien o mal; pero resolvió estar feliz por haberse enterado de las cosas que Colress hizo por ella. Y sonrió.
-Hey –Alvah llamó su atención –Ve y dale las gracias. Al menos dile eso
-Sí –parecía enérgica, como siempre
Alvah y Jun la vieron salir corriendo de la enfermería. Dejó la puerta abierta. La mirada de Alvah seguía fija y lánguida, y él sintió una mezcla de emoción y tristeza.
-Corre y ve con él… -dijo finalmente
Jun puso su mano en el hombro de Alvah, como si dijera "lo lamento".
