Los personajes pertenecen a J. K, Rowling. Los que no conozcáis, me pertenecen.

Este fic participa en el minireto de Febrero "Doce meses, una historia" del foro Amor de Tercera Generación.

La palabra que debía de aparecen en mi fic era recuerdos y está por ahí marcadita.


De tardes tontas

¿Quién le iba a decir a Roxanne Weasley que la nota que había encontrado después del recreo al volver a clase en el cajón de su mesa, entre el libro de matemática y el de alemán, era de Joe Dursley?

La pequeña Weasley, que ya tenía dieciseis años cumplidos hacía poco, el veintisiete de enero, había acudido aquella tarde al cine que estaba más cerca de su casa. Era el día de San Valentín y en medio de la aglomeración de parejas que sufría toda la calle, Roxanne no dejaba de pensar que todo aquello era una broma, porque claramente aquello no podía ser cierto. ¿Tenía un admirador secreto? La idea no dejaba de sonar ridícula y no se atrevía ni a decirla en voz alta. Ni en voz baja. Nadie de su círculo se enteró de aquella nota, ni siquiera Jane Thomas, y eso que la chica era su mejor amiga.

La nota, encontrada una semana antes del día acordado, estaba impresa a ordenador, y tenia una sencilla frase: "Tengo que decirte algo importante" y un fecha, junto a un lugar y la hora. Y allí estaba, diez minutos antes como de costumbre en la morena. Estaba nerviosa, y porqué no decirlo, hasta asustada. Se había presentado a aquel sitio sin decirle nada a nadie, por lo que si le ocurría algo, si aquella cita había sido producto de alguien que quería hacerle algo malo, nadie sabría dónde tendría que empezar a buscarla. Pero se tranquilizó al ver al presunto anónimo acercarse, aunque el sentimiento duró más bien poco.

Cuando vio acercarse a Joe por la calle, con las manos en los bolsillos y espalda encorvada, la idea de la broma fue más que clara, y más cuando se le notó que estaba en aquel sitio por la pequeña de los Weasley. Pero escuchó lo que Joe Dursley tenía que decirle, y vaya sí que era importante.

La declaración de sentimientos profundos que tienen que ver con la amistad que ambos tenían desde que la chica entrara al colegio muggle haría cinco años, pero que buscaba algo más, estaba marcada por un tono más que avergonzado y las mejillas teñidas de rojo, lo que hizo pensar a Roxanne que el chico estaba siendo del todo sincero con ella. Lo cual era demasiado importante en aquella situación.

Porque Rox sí que hacía tiempo que sentía que su corazón se le aceleraba y las manos le comenzaban a sudar cuando estaba con su primer amigo en el colegio muggle al que iba por ser squib y la idea de que Joe se estuviera burlando de esos sentimientos le pareció bastante cruel y un tanto impropia de él, cuando se estaba tratando un asunto sobre ella. Aunque Joe fuera un chico bruto por naturaleza y los años no le hubieran cambiado, para era fue el chico que le ayudó a integrarse en el colegio.

En los recuerdos de la chica, tras la declaración por ambas partes, sellaron el día con un beso.


Si mi word no está tonto, hay 500 palabras justas.