-Qué cosas… -se dijo a sí misma. Rena y Jun voltearon a verla
-¿Y ahora qué tienes? –le preguntó la otra chica
-Me siento mal por lo que le hicimos a Kyurem…
-Yo me siento furiosa por lo que el estúpido de Ghetsis nos hizo. ¡Y lo que le hizo a mi Linoone me enfurece aún más!
Leaf dirigió su mirada hacia la esquina del dormitorio donde estaban los cinco pokémon. Se veían bien, se veían contentos, disfrutando de alguna conversación. Sonrió al ver a Luke poner una cara inocente y sorprendida ante lo que sea que Ampharos haya dicho.
-Todos ellos están bien, y nosotros igual –Nick se entrometió en la plática –Así que deberíamos estar agradecidos por ello
-Hablando de Ghetsis… ¿Alguien sabe qué pasó en Opelucid ayer? –Alvah parecía interesado
-Pues… -Jun estaba ordenando sus pensamientos -Escuché que usaron los poderes de Kyurem para congelar la ciudad y buscar algo que el alcalde de la ciudad tiene. No sé exactamente para qué estaban buscando eso, y ya no me importa
-Yo escuché que un niño los derrotó con tanta facilidad que tuvieron que retirarse
-Eso explica por qué vamos para la Gruta Marina
-¿No era acaso a la Ruta 22?
-No sé, estoy confundido. Nos daremos cuenta cuando lleguemos
Leaf rió cuando los vio tan confundidos. Sin duda, estar con ellos le gustaba bastante.
-¿De qué te ríes? –Nick también parecía querer reír
-De ustedes –contestó
-Ah… con que esas tenemos –Alvah volvió a mostrar la pícara mirada
Se acercó despacio a ella, preparado para hacerle cosquillas, pero antes de alcanzarla, Leaf rió con más fuerza.
-Ve qué rara eres, no te he tocado y ya te estás riendo
-Tiene cosquillas inalámbricas, por lo visto
Cuando dejó de reír, se dirigió a la puerta; Luke la siguió al ver que tenía intenciones de ir a algún lado.
-Oh, y ahora, ¿A dónde vas?
-Iré a ver a un amigo –dicho esto salió y cerró la puerta
-Sí, como ahora así se les dice –Alvah permaneció mirando hacia la puerta luego de decir eso –Bueno, ¿les apetece jugar Monopoly?
Los pasillos ya no estaban tan solitarios como el día anterior ahora que iba con Luke. Eso le hizo sentir más segura pese a estar rodeada de criminales, aunque en una segunda opinión, ella también se había convertido en un criminal. Luke iba junto a ella, agarrando su mano con fuerza: estaban caminando durante la noche por unos pasillos que incluso de día podrían resultar peligrosos.
-¿Crees que esté molesto? –Luke no sabía a qué se refería –Dijo que al principio sólo quería estudiarte, pero que después dejó de importarle. Ya entiendo un poco más por qué me dijo eso de sacar provecho de otros, estaba intentando hacerlo conmigo
Suspiró como si estuviera metida en un gran problema. Ella y Luke se detuvieron.
-Sabes, al principio pensé que podría resultar interesante vivir aquí, y que así podría acercarme más y más a él… Y que así podría conocerlo mejor… Pero este lugar no es para mí, ni para ti.
Luke intentó decir algo, pero no sabía cómo comunicarse. Podía entenderla cuando hablaba, podía entender a otros, pero no sabía cómo hablar. Sólo atinó a apretar un poco más la mano de su entrenadora.
-Luke, yo lo quiero. Y creo que lo quiero desde que lo conocí –volvió a suspirar; se sorprendió porque los suspiros estaban siendo más comunes –Voy a hablar con él. Estoy segura de que si hablo con él otra vez sobre esto, vamos a poder resolverlo
Un poco más animada adelantó su paso. Cuando llegó al salón donde Kyurem estaba evitó mirar hacia el pokémon. Seguía apenada con el pokémon por lo ocurrido, pero aunque se disculpara o lo liberara, Kyurem probablemente no le perdonaría. La chica estaba a punto de abrir la puerta, pero sus manos comenzaron a temblar.
-Pero… ¿Y si está enojado?
Se dio cuenta que, si seguía pensando más, no iba a actuar. La duda permanecería, y ella no quería eso. Quería escuchar hablar a Colress abiertamente sobre el tipo de relación que llevaba; quería decirle a Colress cuánto le gustaba estar con él, cuánto le afectaba saber que él se encontraba mal, cuánto quería hacerlo feliz, y, sobre todo, cuánto deseaba irse de Unova con él, y no volver jamás. Tenía que saber qué le diría él.
Sin pensarlo más, abrió la puerta y entró al laboratorio junto con Luke. El lugar estaba completamente vacío. Decidió esperar hasta más tarde. Colress no volvió.
La incertidumbre permanecía.
