Los personajes pertenecen a J. K. Rowling

Este capítulo participa en el minireto de Febrero "Doce meses, una historia" del foro Amor de Tercera Generación.

Me tocó escribir sobre un cumpleaños.


Fecidades, papá.

Con cuatro años que tiene, Rose sabe que los cumpleaños son algo importante. Es por ello que cuando escucha a su madre recordarle a su padre que queda poco para el cumpleaños de éste, sabe que tiene que hacer algo.

Con secretismo, la mayor de los Weasley-Granger recopila una serie de cosas. Le quita a su madre una hoja de papel cuando ésta está en la cocina haciendo la cena. Le pide las ceras de colores a Albus, porque las suyas están demasiado sucias y piensa que no son adecuadas y le pide a Fred que le deje la tinta esa con la que hace travesuras que hace que la tía Angelina se ponga pálida. Y es difícil eso.

Durante toda la semana, Rose se encierra en su cuarto. Su madre se queda extrañada pero no dice nada. Piensa que es algo de la edad. Cuando Rose se muestra muy entusiasma e insistente por quedarse con su hermano, Hermione comienza a sospechar. Desde que Hugo le tirara del pelo a la chica, no es que a Rose le haga ilusión quedarse con su hermano. Pero no dice nada. Simplemente se la observa, porque es su hija y sabe que es muy responsable, aunque sea una niña.

El día en el que Ron Weasley cumple años, llega tarde a casa, como muchas noches. El trabajo le auror le hace que salga de casa muy temprano y llegue muy tarde. Supuestamente, tanto Rose como Hugo deben de estar durmiendo, pero no es del todo así.

Mientras la señora Weasley le está preparando a su marido un tentempié para que se acueste con el estómago lleno, Rose llega corriendo al salón con un papel. Ron se queda sorprendido al verla.

—¿Qué hace mi princesita que no está durmiendo?—Coge a la niña en brazos y la sienta en su regazo, mientras Hermione asoma su cabeza con gesto severo por la puerta de la cocina

Mida papá. Lo hemo hecho yo y Hugo.

Le entrega el folio. Un dibujo del padre de familia, quien tiene a Hugo en brazos y coge de la mano a la mayor de los hermanos. A ambos lados, dos manos. Una más grande que otra. Pertenecen a los dos niños de la familia.

Ron siente que merece la pena trabajar tanto si cuando llega a casa puede tener regalos como aquellos. Como esos dos hijos que tiene.

Fecidades, papá


Las faltas de ortografía se debe a que Rose es una niña y le faltan varios dientes.