Y aquí está el primer capítulo. Aunque no se si esto lo lee alguien...

Supongo que le pasa a todo el mundo. Lo de pensar que nadie lo lee al principio. Je.

Disclaimer: Nada de aquí me pertenece ni lo hará a menos de que sea nombrado presidente De Square Enix mañana. Eso estaría bien.

VINCENT

Oscuridad. Eso es lo primero que vio. Vincent Valentine despertó en medio de una oscuridad que no parecía terminar nunca. Manteniendo la sangre fría, desenfundó su Pena de Muerte y empezó a caminar a través de la oscuridad. No sabía cómo había llegado ahí ni por qué estaba allí, pero eso era lo de menos. Podía oir a la oscuridad. Era como un leve susurro, casi imperceptible al sentido humano, pero tras años de trabajo como Turco, el hombre podía escuchar el aleteo de una mariposa. Continuó andando hasta que, de repente, oyó una voz calcárea.

-¡Ja!¡Mira lo que ha traido el gato!-Dijo con sorna. Vincent empezó a buscar alrededor, pero solo veia la ya mencionada oscuridad, ni rastro de quién lo había dicho.

-Fíjate, va como un chocobo sin cabeza. El pobre ni siquiera sabe donde está. Sería tan fácil quitarle la vida…- Esta vez lo decía una voz más profunda, como de ultratumba. Vincent ya apuntaba el rifle hacia donde creía haber oído la voz. Aun así, no veía nada.

-¡Mostraos!- Exigió.

-¡Ja!-Volvió a reir la primera voz- Se cree en situación de exigir algo.

-Entonces, quizá deberíamos enseñarle su lugar, ¿no creeis?- Susurró una tercera voz, más suave, pero con un timbré más peligroso. Vincent oyó un rugido lejano.

-¡He dicho que os mostréis!

-Bueno, bueno, míralo, se va a enfadar. Si tanto querías que nos mostrásemos, quizás deberías haberlo pedido más… amablemente.- Y con esto, volvió a oir otro rugido, más cercano todavía, tanto que podría jurar que estaba…

Vincent se volvió justo a tiempo de ver como una mole morada y con dos amenazadores cuernos cargaba ante él. Consiguió esquivarlo rodando, y el animal pasó de largo. Se volvió para cargar otra vez, pero paró al ver la cara en shock de Vincent.

El monstruo no era otro que Bestia Galiana.

-¡JAJAJAJAJAJA! ¡¿HABÉIS VISTO SU CARA?! ¡PURA POESÍA!- dijo la primera voz, que ahora se hacía visible. Se trataba de Máscara Infernal, otro de sus demonios.

-Coincido en que era un auténtico regalo para la vista. Aunque habría sido mejor si le hubiera aplastado. Habría sido… hermoso.- Esta vez, la segunda voz salió del anonimato. Se trataba de Gigante Muerte.

-Qué… ¿Qué haceis vosotros aquí?-Preguntó, furioso

-Bueno, bueno, Vincent. No es la primera vez que nos dejas salir, ¿Verdad, pequeño?- Dijo la última voz, que, ahora saliendo de la perpetua oscuridad, se veia que era Caos quien lo decía.- Eres un ser divertido, Vincent Valentine. Muy divertido. Te haces el fuerte, pero en realidad, no eres más que un pobre desgraciado sin fuerza de voluntad. Pero claro, ¿Cómo vas a tener alguna? Al fin y al cabo, siquiera eres humano, ¿No?- Y con esto, los demonios rieron a carcajadas. Vincent levantó su arma, se giró para disparar a Caos y…

-¿Disfrutando de mi obra, Valentine?-Dijo Hojo. Ahora se encontraba en el laboratorio en el que se hallaba cuando Hojo experimentaba con él. El científico estaba examinando una sustancia en una probeta, mientras Vincent se hallaba atado y amordazado. Este se revolvió y se sacudió, en un vano intento de desatarse.- Creías que la protomateria que te había insertado mi esposa serviría para darte el control total, ¿verdad? Como siempre, sobreestimas a Lucrecia.- Vincent se revolvió con más ímpetu al oir el nombre de su una vez amante.- Oh ¿Te molesta que utilice su nombre? ¿El nombre de MI esposa? Recuerda a quién eligió, Valentine. No eras nada más que una simple distracción para ella, una distracción que YO toleré hasta cierto punto… Y a cambio, obtuve… Un nuevo sujeto de pruebas.- Mientras hablaba, Cogió una jeringuilla y la llenó del líquido de la probeta.- El hijo de Lucrecia… Si, la verdad, fue un buen intercambio. Y el experimento tuvo un resultado brillante, ¿No crees, Valentine? Sephiroth, aquel cuyo nombre causa terror sobre cualquiera… fue obra mía. TODO OBRA MÍA, VALENTINE. Y sin ti, no lo habría conseguido. Toda esa destrucción, ese terror, toda esa masacre… sabes que eres culpable. Si no hubieras aparecido, jamás habría pasado, y lo sabes. Y te carcome por dentro. Y lo mereces, Valentine.-Dicho esto, le inyectó la sustancia directamente en el corazón, lo que le provocó un intenso dolor, tanto que cerró los ojos y creyó desmayarse…

Cuando abrió los ojos, se volvía a encontrar en una negrura absoluta. Volvía a estar solo. Buscó su arma, pero no encontró nada. De hecho, se dio cuenta de que llevaba el traje estándar de los Turcos, como cuando solía trabajar para ellos. Oyó otra vez el susurro de la oscuridad, pero esta vez distinguió un llanto de bebe. Buscó el origen del llanto, pero no importaba cuanto anduviera, pues nunca se acercaba.

-Vincent.-Dijo una voz femenina detrás suya. Se giró y ahí estaba.

Lucrecia. Con su pequeña y blanca sonrisa, sus ojos esmeralda mirando a los carmesí de Vincent.

-Lucrecia.-Susurró, con un deje de emoción. La abrazó, sintiendo como volvían todos los recuerdos agradables que habían pasado juntos. Sus besos, sus caricias, sus risas...

-¿Cómo pudiste, Vincent?-Dijo con la voz rota, detrás suya otra vez. Se giró, y se dio cuenta de que la mujer estaba llorando.- ¿Cómo pudiste abandonarme a mí… a nosotros? Yo te quería, Vince- dijo, entre lágrimas. Cuando Vincent, intentó abrazarla para consolarla, a punto de romper a llorar también, esta se alejó de él.

-¡APARTA TUS MANOS DE MÍ, MONSTRUO!-Gritó Lucrecia. El llanto del bebé se oía más cerca.-¿QUÉ ERES AHORA? TU ME DEJASTE SOLA, VINCENT. ME DEJASTE A SU MERCED.

-Lucrecia, yo…-Intentó decir, ya con lágrimas en los ojos.

-¡DEJASTE QUE EXPERIMENTARA CONMIGO! ¡CON MI BEBE! ¡CON MI PROPIO HIJO, VINCENT! –Ya no lloraba lágrimas, si no que tenía los ojos enrojecidos, y lloraba sangre.- TÚ Me mataste, VINCE. DEJASTE que lo hiciera. ¡POR TU CULPA, DI LUZ A UN MONSTRUO!.-El bebé ya era visible, y este empezó a crecer a ojos vista, pero Vincent no lo prestaba atención, pues el pistolero estaba arrodillado, anegado en lágrimas.- ¡Y NO QUEDASTE CONTENTO CON ESO! NO, tenías que llevar MÁS muerte al mundo, así que destruiste mi legado. ¡MATASTE A MI PROPIO HIJO, VINCENT! ¡A MI PROPIA SANGRE!.- El niño empezaba a convertirse en adolescente. Se trataba, obviamente, de un Sephiroth mucho más joven que con el que se había enfrentado. Ya no lloraba, si no que su cara era una máscara de odio.

-Lo hice porque era una amenaza para el planeta… -Dijo el hombre, roto entre sollozos.

-¿ESO ES TODO? PENSÉ QUE ME QUERÍAS, VINCENT. QUE PONDRÍAS TODO ANTE MÍ. YA VEO QUE SOLO ERAN PALABRAS , Y QUE ESCAPASTE A LA PRIMERA DE CAMBIO. NO HAY NADA QUE TE EXCUSE, VINCENT VALENTINE. MERECES EL PEOR DE LOS CASTIGOS.- El adolescente ya no lo era, ahora era un adulto hecho y derecho, y su máscara de odio se había transformado en una sonrisa llena de autosuficiencia, de maldad y de peligrosidad. De repente, desapareció.

-NO ME MERECISTE NUNCA, VINCENT. POR ESO ME PERDISTE. PERO AHORA BUSCAS MI PERDÓN, PARA QUE TU VIDA INMORTAL NO SEA UN TORMENTO. PUES ADIVINA QUÉ, VINCENT VALENTINE.-De repente, apareció Sephiroth, con su atuendo de siempre y Masamune en mano. Sin dilación, y de la misma forma que lo había hecho con Aerith, atravesó a Lucrecia limpiamente, por la espalda. Con esa sonrisa todavía en la cara, se desvaneció, y el cuerpo de Lucrecia habría caido al suelo, de no ser por los reflejos del destrozado Vincent. Todavía sollozando, mantuvo entre sus brazos el cuerpo sin vida de su amada, que seguía mirándolo a los ojos.

-Ya estoy muerta, Vince.- Le susurró.- No hay nada que puedas hacer ahora. No hay perdón para ti, y nunca lo hubo.-Y el cuerpo de Lucrecia empezó a transformarse en algo mucho más grande, grotesco y terrorífico. Caos volvió a reir, cogió con una zarpa a Vincent y lo puso a la altura de su cabeza.

-Y ahora, "Vince", te voy a devorar. Te voy a devorar, porque aquí tú eres la presa, y yo soy el cazador. Solo sobrevive el más fuerte, y tú jamás tuviste una oportunidad.- Y así, lo lanzó contra el suelo, y se abalanzó sobre Vincent, que ya no tenía ni ganas de luchar, y empezó a desgarrarlo con sus zarpas y a destrozarlo con sus mandíbulas, y la sangre fluia por la garganta de Caos, que reia sin parar, y mientras tanto, Vincent solo podía pensar en la machacante palabra que resonaba cada vez más fuerte en su cabeza…


-¡Valentine! ¡VALENTINE! ¡VALENTINE, ¿QUIERES HACERME EL %/(¬+* FAVOR DE LEVANTARTE?!- Gritó una voz potente. Vincent empezaba a recuperar la conciencia de su pesadilla.

-¡VIIIIIIINNIEEEEEEEE!-gritó una voz más aguda, de una chica.

-Creo que no nos oye. A lo mejor, si le disparo…-Sugirió el primero. Vincent estaba demasiado ocupado pensando en lo que había soñado. Era una pesadilla que llevaba teniendo un tiempo, y no le dejaba descansar bien. Llevaba semanas sin poder pegar ojo, y la verdad, no veia que las pesadillas se fuesen a acabar pronto.

-Eres un bruto.-Dijo la chica.- ¡Oye! A lo mejor es como ese cuento de la Bella Durmiente. Barret, quizá deberías darle un beso, a ver si así se despierta…- Al oír esto, Vincent abrió completamente los ojos. La idea de Barret besándolo le resultaba… desagradable cuanto menos. Observó a los dos, al enorme y musculado Barret, con su brazo-arma y a la "Gran Ninja Yuffie Kisaragi", o como se hiciera llamar ahora. Les miró con su cara de inexpresividad natural, preguntándose qué hacían allí.

Cierto. ¿Cómo habían llegado allí? Se suponía que la cueva en la que estaba no era de fácil acceso. Se necesitaba transporte aéreo o un chocobo negro o dorado, como el que le esperaba a la salida de la cueva. Miró hacia arriba, y ahí estaba Lucrecia, su amada, atrapada y cristalizada en estasis.

-¡Sabía que funcionaría!- Exclamo la ninja.- La perspectiva de besarte despertaría incluso a gente en coma, Barret, ¡Deberías pensar en hacerte médico!- Y se rio a carcajada limpia.

-Maldita %&/(·¬ niña… ¡Ahora verás!- gritó Barret, tratando de agarrarla, pero con sus reflejos de años de entrenamiento, se escapó y se puso a distancia del exjefe de AVALANCHA. - ¡Ven aquí para que pueda vengarme!

-…¿Qué hacéis aquí?- Preguntó Vincent. Tras la victoria sobre Sephiroth y la salvación al planeta de Meteorito, Vincent se había ido, a viajar solo con sus pecados. No esperaba ver a sus compañeros, al menos, hasta dentro de mucho tiempo. Hasta que hubiera pagado por sus pecados.

-Pues está claro. Hemos venido a por ti, vampirito.-Dijo jovialmente Yuffie, deteniéndose y dejando atrás a un Barret exhausto.

-…-Vincent la miró con una de sus miradas de "no vuelvas a decir eso o lo lamentarás". Lástima que Yuffie estuviera demasiado ocupada riéndose de Barret y Vincent que no se dio cuenta.

-Verás, Valentine.- Empezó Barret, más serio.- Después de que te marcharas, cada uno salió por su lado. Yo fui a Corel a arreglar la ciudad tras el desastre con Shinra, Red a Cañón Cosmo, a quedarse a cuidar de su abuelo. Reeve ahora ocupa el lugar de Rufus Shinra en la empresa, y está intentando darle un giro de tuerca. Cid volvió a Villa Cohete y POR FIN se declaró a Shera. Aquí la mocosa esta volvió a Wutai y no se volvió a saber- Dijo obteniendo un "¡Eh!" de protesta por parte de la ninja, que fue ignorado totalmente.- Y Tifa y Cloud se fueron a la nueva ciudad que construyeron sobre Midgard, Edge, y construyeron un nuevo "Séptimo Cielo". Mientras Tifa sirve, Cloud reparte encargos a domicilio-

-… ¿Por qué me cuentas todo esto, Barret?- Dijo calmadamente Vincent, al que no le gustaba que la gente no fuera al grano. Precisión y economía de palabras. Parece que la gente no lo entendía.

-Ahora voy a eso. Pues bien, resulta que el joven Cloud, en una entrega que resultó ser una broma, acabó perdido en una cueva inexplorada. Y esa cueva… bueno. Para decirlo simplemente, había una razón por la que nadie la conocía. Esa cueva antes de lo de Sephiroth y Meteorito no existía. Pero lleva al corazón del planeta.

-…!- Ahora sí que habían captado el interés de Vincent.

-Pues resulta que ahí hay materia en estado puro- Continuó Yuffie.- Algo que no encuentras en otros lugares. Esa materia es como una hoja en blanco, puedes escribir sobre ella la utilidad que quieres tenga esa materia. Como comprenderás, no es muy común… ¡Pero Cloud tuvo una idea fantástica!- Exclamó sonriente.

-Exacto. El pelo-pincho vio que con esa materia podría conseguir lo que de otra forma sería imposi-

-¡Barret, estaba hablando yo!-se quejó la ninja.- Vinnie, es genial... ¡VAMOS A RECUPERAR A AERITH!

Y, tras 31 años de dolor y oscuridad, parecía que el destino por fin le arrojaba un poco de luz.

HALA. NO LO PONÍA EN LA DESCRIPCIÓN NI NADA. SURPRISE.

Anyway, me gustaría que me dijeseis si dejo los nombres de los demonios de Vince como salen en la traducción en español (Que sería lo suyo, ya que el fanfic está en español), o pongo los nombres en inglés (Que serían Galian Beast, Death Gigas, Hellmasker y Chaos, más bonicos). Es por pura estética.

Bueh, ya sabéis como responderme. En review. Y tal. ¡Nos vemos! :D