Aclaraciones del capitulo:

"Ese hombre lo tenia inquieto, algo que nunca le ocurría con nadie, pero mas que molestarse, sentía curiosidad".

Kyoraku sentía una curiosidad morbosa hacia Aizen, y Aizen la alimentaba provocándolo, pero realmente ¿Que quería lograr Aizen?.

Kyoraku siempre fue un hombre enamoradizo, le gustaban las parrandas, las bebidas y el sexo. Todos sabían de las travesuras que hacía desde que entró a la academia, las mujeres que se llevaba a la cama luego de las rondas en el bar y sus amores olvidados que lloraban de rabia y vergüenza cuando él les sonreía haciéndoles creer que las recordaba, cuando se topaba con alguna, o corrían mientras lloraban maldiciéndolo o él recibía tremendo puñetazo en la cara por parte de las pobres infelices que aun recordaban como las había llevado a la gloria en una noche de extraordinaria locura sexual.

Era borracho, mujeriego y soñador, pero a pesar de eso, siempre volvía a los brazos de quien amaba. La serenidad y ternura de Ukitake lo embobaban, sus hermosos ojos y su sonrisa tenían un magnetismo invisible que lo hacían sentirse amado y feliz. Con solo mirarlo, sentía un fuerte latido en su pecho, con solo abrazarlo tenía una erección, pero lo que mas deseaba era hacerlo sentir bien, aunque eso incluyera darse un baño de agua fría cuando estaba excitado.

Pero algo que no aguantaba era que otros se le acercaran, siempre había tenido que luchar contra la maldición de la atracción que sentían los demás hacia su amado Juushiro, aunque pensaran que era un vago al que nada le importaba, Kyoraku estaba pendiente de todo y mas cuando se trataba de Ukitake.

Aizen lo sabia muy bien, si habían tres cosas en la vida a las que Kyoraku era adicto eran al sexo, al sake y a Juushiro Ukitake.

Después de sacarlo con shunpo del pasillo del primer escuadrón, Kyoraku se detuvo y bajó a Ukitake en medio de un bosque, Ukitake se abrazó a si mismo al sentir la brisa fría, ya era de noche, miró a su alrededor tratando de reconocer el lugar, pero Shunsui no le dio tiempo, de un tirón le quitó la parte superior del shihakusho, con los ojos bien abiertos, Ukitake dio un paso hacia atrás, Kyoraku se avalanzó sobre el besándolo mientras lo tumbaba al suelo tratando de quitarle toda la ropa.

-¿Que te pasa Shunsui?.

-Si te gusta lo salvaje te voy a complacer.

-¿De que hablas? ¡No te entiendo! ¿Por qué haces esto?- eran algunas de las preguntas que Ukitake le realizó a Kyoraku mientras este le mordía la barbilla y apretaba su cuerpo con brutalidad. -¿Me estas escuchando?!

Kyoraku lo haló por el pelo obligándolo a recibir su lengua dentro de la boca, Ukitake lo empujó con todas sus fuerzas.

-¿Porque haces esto?- le gritó molesto- Shunsui, escucham…mmmmgh!-Kyoraku estaba ciego de la rabia, lo besaba dejándole la boca marcada por sus dientes.

-No tienes que insinuártele a Zaraki, yo te haré el amor con mas violencia que él si eso es lo que deseas- le dijo al oído, tratando de mostrarse calmado, Ukitake lo miró con asombro.

-¿Zaraki? ¿Zaraki Kenpachi? ¿Hablas de Zaraki Kenpachi?, ¿todo esto es por eso?

Kyoraku no le contestó, en su mente ofuscada, la cabeza le daba vueltas por culpa de los celos y de las sensaciones que sentía al dominar a Ukitake, si tan solo entendiera que no solo eran sus celos los que lo llevaban a eso, si entendiera que estaba disfrutando de una de sus fantasías sexuales.

-¡Kyoraku!, ¡Shunsui!, ¡Shunsui!- le gritó Ukitake a un Kyoraku que solo mordía y manoseaba perdido en sus sensaciones. Trataba de ignorar las quejas, los ruegos, los lamentos, hasta que Ukitake empezó a toser, Shunsui se paró en seco, miró los labios de su novio, hacia rato que sentía el sabor a sangre, pero quería imaginar que era culpa de las mordidas recibidas por el

Kyoraku sabia que un "lo siento" no era suficiente para lo que acababa de ocurrir, ahora lo tenia en sus brazos, cubriéndolo con una sabana en el Ugendo, no tenia caso discutirle sobre el acercamiento de Zaraki, sabia que el no era el único que cuidaba de Ukitake, a pesar de su brutalidad en la pelea, Zaraki sabia tratar a sus relacionados, odiaba las injusticias y le tenia respeto a Ukitake y odio a Mayuri.

-iré a darle mi informe sobre la reunión a mi teniente, volveré pronto, no te preocupes por tus terceros Sentaro y Kiyone, lo tengo todo arreglado, irán a beber esta noche.

Ukitake se limitó a sonreírle y lo abrazó para despedirse, estaba extremadamente pálido y tembloroso.

-¿Estas bien? – preguntó el capitán del octavo escuadrón al ver a su pareja acurrucarse entre las sabanas, este no le contestó, sonrió y le dijo adiós con la mano, Kyoraku tocó su frente, tenia fiebre.- volveré enseguida- le dijo y salió lo mas rápido que pudo.

Después de brindarle una ronda de sake a Rangiku, a Sentarou y a Kiyone, salió hacia el cuartel del 13vo escuadrón. Cuando llegó, se le heló el pecho, allí estaban Unohana y Hisane atendiendo a Ukitake que estaba envuelto en mantas tratando de respirar.

-Unohana-san, ¿que sucedió?.

-El capitán Aizen nos llamó, dijo que pasó por aquí y vio a Ukitake muy mal.

Kyoraku se sentó junto a el y lo abrazó.

-Yo lo cuidaré, no te preocupes, gracias por todo.

Unohana sabia de la relación entre los dos hombres, igual que Hisane, no solo por que eran las doctoras de Ukitake, también por Kiyone, la hermana de Hisane, pues cada vez que se pasaba de tragos y debían hospitalizarla se ponía a llorar por su amado y angelical capitán quien seguro estaría en brazos del demonio bebedor y mujeriego.

Unohana contempló la escena preocupada, Kyoraku besaba la frente de Ukitake mientras él tosía desesperadamente.

-Ya mi amor, estarás bien, ya estoy contigo.

Cuando al fin se durmió, Unohana se marchó mas tranquila y dándole algunas indicaciones a Kyoraku.

-Se que las sabes, pero aun así te las repito.

-Gracias Unohana-san, no sabes como te lo agradezco.

Kyoraku se acostó junto a Ukitake, besó su hombro y su frente, la fiebre había bajado, Kyoraku tomó su kimono rosado y lo cubrió con él. Luego salió al pasillo, mientras contemplaba el lago, alguien se paró junto a él.

-Tengo que darte las gracias- dijo Kyoraku sin darse la vuelta- aunque también debo preguntarte que hacías por aquí a estas horas cuando encontraste a Ukitake enfermo.

-Me preocupé por el cuando lo vi en el salón de reuniones y pasé a ver como seguía- le respondió Aizen. Kyoraku lo miró, la luna se reflejaba en sus gafas, Kyoraku sonrió y se las quitó, lo observó por un momento.

-Así que estas preocupado por él… ja, todo el mundo se preocupa por él pero saben que esta en mis manos.

-En ese momento no lo estaba.

-¿Y viniste a protegerlo precisamente tu eh?

-Me dijeron que estabas tomando sake con la teniente Matsumoto en un bar, y también estaban los terceros puestos de la 13va división, así que vine a ver como seguía y efectivamente estaba solo.

-Soy un tonto, nunca debí dejarlo solo, y menos sabiendo que estabas cerca.

-Yo no seria capaz de hacerle daño, nunca lo haría – le respondió Aizen bajando la mirada, Kyoraku volvió a mirarlo, esta vez directamente a los ojos.

-Es que si haces algo así yo te mataría- dijo acercándose a él, Aizen no se movió, Kyoraku se detuvo y lo observó, lo tomó por la cintura y acarició su trasero.

-¿Ya no te duele lo que te hice?

-No, pero no lo vuelvas a hacer.

-No estaba pensando hacerlo.

Kyoraku acercó su boca a la de Aizen, este entreabrió los labios, Kyoraku sonrió.

-¿Estas esperando un beso?

-Claro que no- le contestó serenamente

Kyoraku respiró profundo, lo observaba tratando de adivinar sus pensamientos pero Aizen se mostraba imperturbable.

-¿Y por qué abres los labios de esa forma?, ¿Por qué te comportaste así durante la reunión? ¿Por qué me miras así?

-Solo siento curiosidad por ti.

Kyoraku levantó una ceja, era lo mismo que le sucedía a él, sonrió y acercó mas su boca, casi rozándole los labios, esperando que el otro empezara el beso pero no lo hizo, tampoco quería hacerlo él, Ukitake estaba a pocos metros de ellos, en cama, y tosiendo de vez en cuando, Kyoraku soltó a Aizen.

-Como sea… ahora lárgate- le respondió tratando de mostrarse indiferente- ya sabes que esta mejor, no tienes nada que hacer aquí.

-Que pase buenas noches Kyoraku-taicho.

"¿Buenas noches?" pensó Shunsui, viendo a Aizen alejarse, como iba a pasar buenas noches, si odiaba esas noches cuando velaba por Ukitake. Entró a la habitación y se acostó junto al capitán enfermo, tocó su frente, Ukitake murmuró algo, Kyoraku se acercó mas a el.

-Shun..sui- dijo Ukitake en un susurro, estaba hablando dormido, Kyoraku sonrió porque sabia que su hermoso Juushiro soñaba con él.

Al día siguiente, Ukitake se despertó con un largo bostezo, se acomodó la larga cabellera blanca a un lado y se pasó las manos por los ojos, cuando los abrió, vio a Kyoraku que lo contemplaba divertido.

-¡Shunsui!- le exclamó sorprendido.

-Me gusta verte así, pareces un tierno niño, un pequeño ángel.

Ukitake sonrió.

-Que dices, yo no soy un ángel ni nada por el estilo.

-Para mí, eres más que eso.

Kyoraku acarició la mejilla del otro hombre y buscó sus labios, Ukitake se alejó un poco.

-Espera, tengo que ir al baño.

-Déjame besarte, se un poco mas espontáneo, en el amor se debe ser un poco mas flexible, déjame besarte ahora que quiero hacerlo.

-Cuando regrese del baño.

Ukitake se puso de pie, dejando solo en la cama a Kyoraku que trataba de tomarlo con calma. Amaba a ese hombre, lo amaba desde el fondo de su corazón, pero tenia que revestirse de paciencia cuando se negaba a hacer algo tan simple como dejarse besar sin lavarse los dientes.

Pensó en Aizen. Frunció el ceño al recordar su rostro, tenia una belleza encantadora, no tan delicada como la de Ukitake pero si era también muy apuesto, pero mas que eso, su mirada era de alguien dispuesto a todo a pesar de aparentar tranquilidad y nobleza, Kyoraku veía en él a alguien mas seductor y lujurioso, a alguien que quería aprender cosas nuevas y se dejaría llevar por donde el quisiera.

Después de comer con Ukitake y tomar la siesta, Shunsui Kyoraku fue a la oficina del 5to escuadrón, allí encontró a Aizen organizando unos papeles, Aizen se sorprendió al verlo, pero Shunsui no lo dejó moverse, con un solo paso llegó a su lado, lo tomó del brazo y lo tiró a un mueble.

-Quítate las gafas Aizen-taicho, quiero verte bien la cara que pones cuando te excitas.

-No puedes entrar aquí así y…- le trató de protestar pero Kyoraku lo interrumpió tomándolo por los hombros y besándolo a la fuerza, Aizen lo empujó pero Kyoraku lo tomó por la cintura fuertemente. -¡Suéltame! – le gritó, pero Kyoraku lo miró a los ojos, mientras pasaba sus manos por su trasero. - Kyoraku, por favor, Hinamori… mi teniente… ella… puede entrar…

-No me importa, ahora quiero verte desnudo.

-Kyoraku, estamos en mi oficina…- le dijo poniéndose de pie, Kyoraku se paró detrás de él y lo empujó al escritorio, colocándole la cabeza en el escritorio trató de desnudarlo, pero Aizen lo esquivó de nuevo. – ¡Te dije que ya!- pero Kyoraku lo besó de nuevo, Aizen cayó sin fuerzas en sus brazos.

-¿Donde te llevo? Dime donde y lo haré, quiero acostarme contigo ahora- le dijo Kyoraku al oído, Aizen sonrió.

-¿Ukitake no quiere hacerlo?

-A Ukitake no puedo hacerle cosas que a ti si- dijo Kyoraku molesto, Aizen bajó la cabeza haciéndose el inocente.

-¿Cosas como cuales?- le preguntó, Kyoraku lo pegó de la pared y le bajó la parte superior del kimono, le mordió una de las tetillas, Aizen pegó un grito

-¿Estas loco?!- le gritó molesto

-Cosas como esa- respondió Kyoraku y sacó su pene- chúpalo- le exigió, Aizen lo miró sorprendido, Kyoraku lo empujó al suelo, le agarró la cabeza con fuerza acercándola a su pene, el olor a macho imponente que desprendía Kyoraku le llegó a Aizen, inconcientemente deseo tocarlo y obedecer, pero volteó la cabeza para no ver lo que tenia frente a él.

-¡Que me lo chupes te he dicho!- le reclamó Kyoraku agarrando su cabeza y acercándola a su pene.

-No- le dijo Aizen seriamente, Kyoraku lo tomó por el brazo y le terminó de quitar la ropa, Aizen no podía creer como Kyoraku lo manejaba a su antojo, pero, a pesar de su propia debilidad, lo tenia donde quería.

Aizen tomó en sus manos el gran pene de Kyoraku, le dio una lamida recordando lo que el mismo Kyoraku le había hecho a él, luego lo introdujo en su boca, vio como Shunsui echó la cabeza hacia atrás y respiro profundo.

-Aaaaaaah, así, que rico, sigue así Sousuke-kun.- dijo Kyoraku acariciándole el pelo, le quitó las gafas, y acarició su rostro, la boca de Aizen recorría toda la carne de la entrepierna de Kyoraku, sintió como ese enorme pene se iba poniendo cada vez mas duro y grande. Kyoraku tomó a Aizen por un brazo y lo llevó de nuevo al mueble, se acostó en él atrayendo a Aizen y lo colocándolo encima en posición para hacer la postura sexual del 69.

-Sigue chupando, Aizen-taicho

Cuando Kyoraku entró en su boca el pene de Aizen, este sintió un placer mayor al que había experimentado la primera vez, Kyoraku le abrió mas las piernas y mientras le hacia una mamada, rozaba uno de sus dedos por su ano, lamiendo su escroto llevó su boca hasta su ano y lo chupó, Aizen sintió como le empezó a palpitar.

-¿Estas son de las cosas… que no puedes… hacerle a él? – preguntó Aizen excitado, Kyoraku mordió una de sus nalgas, Aizen se paró del mueble pero Kyoraku lo atrajo de nuevo con extrema violencia.

-¿Que te pasa? ¿Por que me tratas así?

-Ya te lo dije, así es como me gusta hacerlo.

Aizen lo empujó, pero Kyoraku le dio una bofetada en el rostro, Aizen lo miró pasmado, Kyoraku lo tomó entre sus brazos apretándolo con fuerza contra su pecho.

-Vamos, Aizen-taicho, yo se que esa carita de amabilidad no es tu verdadero rostro.

Aizen lo miró molesto, luego sonrió sarcástico

-Caramba Kyoraku-taicho, es cierto lo que dice Yamamoto-sensei de ti, conoces muy bien a las personas, ahora te voy a enseñar quien soy realmente.

Aizen empujó a Kyoraku al mueble, se tiró sobre él besando y mordiendo su boca y su cuello mientras arañaba su pecho, Kyoraku sonreía

-Así me gusta, que quieras ser fuerte, aunque tengas tan poca experiencia.

-¿Poca experiencia?- le preguntó Aizen sorprendido, mirándolo a los ojos, Kyoraku se rió divertido.

-Si, solo quieres demostrarme que eres malvado, reconozco tu esfuerzo y lo agradezco, pero en el fondo eres un simple niñito con ganas de ser malcriado, no sabes bien lo que haces, yo te enseñaré lo que es ser salvaje, Sousuke-kun.

Como si fuera un muñeco de trapo, Kyoraku lo volteó, y lo puso en la posición en cuatro estilo perrito, pegando con fuerza su cabeza al mueble, tomó su cinturón y le ató las manos a la espalda, Aizen trataba de soltarse.

-¿Que haces?!, ¡suéltame!- le gritó, pero Kyoraku sonreía con malicia, le echó la cabeza hacia atrás y chupó su cuello, luego le separó las piernas y lo empezó a penetrar con fuerza.

-¿Estas mas estrecho que la primera vez que te penetre o es la posición en que te tengo?

-No… no sigas maldito, ¡me duele!, aahg!, ¡ya dejame!

-Si sigues gritando así te van a escuchar y no queremos que eso suceda, ¿Verdad?, Aizen-taicho.

Aizen rechinó los dientes, las lágrimas empezaron a correr por sus mejillas, Kyoraku lo penetró con toda su fuerza de un empujón, Aizen pegó un grito que fue ahogado por la mano de Kyoraku.

-mmmmgh, mmmhg!- trataba de gritar Aizen, Kyoraku disfrutaba cada cosa que le hacia, le soltó la boca, Aizen lo maldijo, pero se sorprendió a si mismo cuando notó su propia erección, Kyoraku sonrió maliciosamente.

-¿Te gusta esto eeeh, Aizen-taicho?- le dijo y empezó a masturbarlo con una mano mientras con la otra agarraba su hombro para llevar el ritmo del vaivén dentro de él. Aizen sentía como el pene de Kyoraku entraba y salía, y como su mano subía y bajaba por su pene, acelerando el ritmo, cada vez más fuerte y rápido. Aizen gemía, en su cabeza solo pensaba que nunca había sentido algo tan placentero.

-¿Quieres que pare, Aizen-taicho?.

A Aizen le molestaba la forma como recalcaba el taicho junto a su nombre, pero no podía hablar, solo jadear con las placenteras sensaciones que estaba experimentando.

-Te hice una pregunta…

-Nnno, aaah, no…

-¿Quieres que siga?

-Si, si, sigue…porf…ah!- le rogó, Kyoraku acrecentó el ritmo, Aizen sentía un poco de dolor, mordió uno de los cojines, el placer era mas fuerte, derramó su semen en la mano de Kyoraku. Kyoraku también terminó, tumbándose sobre él en el mueble, empapado de sudor, Aizen temblaba, sin poder creer lo que había sucedido, como ese hombre lo había hecho llegar al mayor gozo que había sentido en su vida.

Kyoraku beso su nuca.

-¿Te gusto?- le preguntó al oído, Aizen afirmó con la cabeza, Kyoraku lo desató, luego se puso de pie.- a mi también me gustó, gracias por dejarme hacértelo de esa forma.

Kyoraku se vistió, Aizen lo miraba de pies a cabeza observando cada movimiento, luego bajo la cabeza cuando este se disponía a salir.

-¿Volverás algún día?- le preguntó avergonzado, Kyoraku sonríó

-Claro que si, volveré lo quieras o no, aun no me pagas las veces que me viste haciéndole el amor a Ukitake, y no lo digo por mi, a mi no me importa, pero a él si, y muchas veces no se vino por tu culpa, así que, me debes todas las veces que Ukitake no se me entregó como es debido por el miedo de que alguien nos encontrara.

-Entonces, ¿Eso quiere decir que solo lo haces por venganza?

-No solo eso, a ti puedo hacerte cosas muy sucias, y al parecer, eso te gusta, si fuera Ukitake, lo más probable es que aun estaría llorando y pidiéndome que me fuera y no volviera jamás, sin embargo, tú me preguntas si volveré.

Aizen frunció el ceño, Kyoraku le levantó la barbilla y lo beso con pasión, lo tomó por el pelo y le introdujo la lengua, Aizen lo aceptó y le correspondió.

-¿Ves? Eres un pervertido y eso me gusta de ti, tienes toda esa pasión dentro de ti, yo la iré despertando y cuando eso pase los dos disfrutaremos del sexo como nadie en este mundo… ahora me voy, porque se me esta poniendo dura de nuevo.

Aizen sonrío,

-Entonces házmelo de nuevo- le respondió, Kyoraku lo miró sorprendido, luego se lamió los labios y sonrió

-mmmm, si, eres un pervertido- Kyoraku volvió a desvestirse, se tiró sobre Aizen, este con una sonrisa maliciosa solo pensaba en darle lo que él quisiera, hasta lograr convencerlo de hacer un trío con Ukitake o en el mejor de los casos, hacer que terminaran, pero ya habría tiempo para eso, pensó mientras recibía una deliciosa chupada de Kyoraku.

Notas finales:

Espero les haya gustado, pronto publicaré el siguiente capitulo, gracias por leer :D.