¡Feliz Día de los enamorados! Les felicita la soltera de aquí XD

Bueh, como pocos sabrán (Probablemente nadie u.u) Soy venezolana, y es triste ver como mi país va cayendo poco a poco, como alguien que no es venezolano lo gobierna y destruye como si no hubiera un mañana. No he podido salir de mi casa con temor a que suceda algo, lo mismo ocurre con muchos de mis amigos. Me entristece ver como los policias, quienes juraron protejer al venezonalo, les disparan. Deseo ver la Venezuela en la que mi mamá vivió de niña, esa en la que podías salir tranquilamente sin termor a ser robado, atracado o incluso secuestrado; esa en la que cuando salias no tenías que esconder las cosas valiosas dentro de tu ropa interior por miedo a que te atracaran. Y es aun más triste ver como algunos venezolanos aun apoyan a este presidente ilegitimo ¡Aun sabiendo que está destruyendo el país!

Me parece muy triste, porque a pesar de todo yo prefiero a Venezuela por sobre cualquier otro país. No puedo evitar llorar

Lo siento, soy muy sentimental. Pero me era necesario decirlo.

Espero que os guste la continuación :D


-A donde vamos?-pregunto el ojimiel, sentía como algunos cabellos rozaban sus cachetes, lo cual le daba calidez y armonía

-A jugar, vamos a jugar los dos-dijo Giotto con una sonrisa cálida y juguetona

-Si!-dijo Tsuna con una gran sonrisa que demostraba emoción y felicidad

Los dos empezaron a jugar con el rubio. Divirtiendose como pocas veces sucedía, y sin duda, estaba feliz, mas que feliz

Cuando terminaron, Tsuna corrió hacia la mansión, siendo seguido por Giotto que fingía ser un lobo mientras que Tsuna una oveja

Cuando llegaron, estaban exhaustos, cansados de tanto correr

-Hahaha, Giotto-nii, Tsuna piensa que eso fue muy divertido!-dijo el castaño riendo

-Que bueno que te divertiste, Tsuna-dijo el rubio sonriendo

Ambos fueron a gran comedor, donde se encontraban todos platicando y algunos comiendo-Giotto! Otra vez me dejaste tus deberes!-le reclamó G

-Pero-iba a reclamar mientras ponía cara de cachorrito

-No, Giotto, ve a firmar tus papeles-le ordenó el pelirrojo

El rubio hizo un mohín y se encaminó con desgano a la oficina para solucionar los problemas entre los aliados de la familia

Al castaño se quedo con los demás, aun sin saber como tratar con ellos

Todo quedó en silencio, hasta que Asari habló-Bueno, que quieren hacer?-preguntó

Los niños se quedaron pensando hasta que una idea vino a uno de ellos. Curiosamente fue a Tsuna-Tsuna...Tsuna quiere jugar a las escondidas-dijo con timidez. Todos los demás se le quedaron mirando, lo cual hizo que estuviera mas nervioso

Hasta que alguien rompió la tensión-Jajaja, no suena mal-dijo Yamamoto

-Tsk, y a ti quién te preguntó tu opinión?!-le dijo Hayato a Takeshi

-Eso seria Extremo!-grito Ryohei, coincidiendo con Tsuna sobre jugar al escondite

-Kufufufu, todos ustedes perderán-avisó Mukuro

-Tonterías de herbívoros-dijo Hibari mientras se iba a la sala, para sentarse y relajarse

-Bien, juguemos-dijo Asari-Que tal si vamos y jugamos en las habitaciones?

-si!-dijeron la mayoría

Fueron a donde el mayor les indicó. La primera en la que encontraron, sin darse cuenta, fue la de Giotto-*Oh, es la habitación de Primo...Hahaha, de seguro no le importará*-pensó Asari. La habitación era grande y habían muchos muebles donde podrían escondeser-Bien! Yo cuento, es hasta diez-avisó-Uno, Dos...

Los niños empezaron a reírse y se escondieron. Hayato se escondió debajo del escritorio que tenia Primo.

-Tres, cuatro...

Yamamoto simplemente se escondió debajo de la cama.

-Cinco, Seis, Siete...

Ryohei en el armario

-Ocho, Nueve...

Y Mukuro se escondió detrás de las cortinas...

El único que no se escondió fue Tsuna, quien se quedo mirando con curiosidad al azabache

-Diez!-dijo volteandose para empezar a buscar. Tapándose enseguida con el castaño, quien le miraba extrañado-Te encontré, Tsuna. Pero...-el ojimiel inclinó su cabeza hacia un lado-Què ocurre? No te escondiste-dijo agachandose hasta quedar a la misma altura que el niño

-Es porque...Es raro que jueguen con Tsuna-dijo mirando hacia abajo mientras jugaba con sus manos-Tsuna siempre jugaba solo, por eso...Para Tsuna esto es extraño

Asari abrió los ojos sorprendido, pero luego sonrió-Tranquilo, nunca volverás a jugar solo-dijo acariciando la cabeza del mas pequeño-Pero sabes? El juego ya empezó, tienes que esconderte-dijo con calidez

Tsuna abrió los ojos y elevó el rostro, sorprendido. Luego se sonrojo apenado ya que no sabia que el juego había comenzado, así que decidió esconderse...Detrás de sus manos. Se tapó la cara con sus pequeñas manos, tratando de esconderse

-Oh vaya, a donde se habrá ido Tsuna?-dijo Asari enternecido por las reacciones de Tsuna-Bueno, se escondió muy bien-dijo el pelinegro

Se levanto y comenzó a buscar, lo primero fue el armario, encontrándose con Ryohei-Me encontraste al Extremo!

-Jajaja, así parece-dijo Asari sonriendo. Luego busco debajo de la cama, encontrándose con Yamamoto

-Jajaja, Parece que perdí-dijo Takeshi

-Si-dijo Asari. Luego reviso por debajo del escritorio, descubriendo a Gokudera-Te vi jajaja-dijo el mayor. Hayato salio refunfuñando palabras sin sentido

-Esta muy oscuro, creo que abriré las cortinas-dijo Asari, luego movió las telas y encontró a Mukuro-Oh, vaya sorpresa-dijo sonriendo. Rokudo puso mala cara y salio de su escondite

Al único que aun no "encontraban" era a Tsuna, quien aun seguía escondido detrás de sus manos

Asari se estaba acercando a Tsuna cuando de repente la puerta se abrió, mostrando a un Giotto entrando con tranquilidad. El rubio al notar la presencia de los que estaban en su habitación, miro a Asari con extrañeza

-Shhh-emitió el azabache para evitar que Primo dijera algo

Asari se acercó a Giotto y le susurro al oído lo que estaba sucediendo. El rubio sonrió y caminó hacia el castaño, se puso en cunclillas enfrente de este para luego con sus manos quitar las del castaño, revelando el rostro del menor-Te encontré-dijo sonriendo, el menor se sonrojo por vergüenza

-G-Giotto-nii!-dijo el castaño abriendo sus ojos

-Heh, parece que has perdido-mencionó Primo

-Eh?-el castaño ladeó su cabeza hacia un lado

Giotto negó con la cabeza y luego dijo-Tienes hambre?

-Si!-dijo el ojimiel sonriendo

-Y ustedes?-el rubio le preguntó a los otros niños, quienes asintieron-Bien, vamos a comer-dijo el mayor

Después de eso, el grupo de niños y guardianes de Primo estaban todos sentados en el comedor-Ahora que lo pienso, quién cuidará de este niño?-pregunto Lampo señalando a Lambo

-Nufufufu, tú-dijo Spade sonriendo

-Qué?!-exclamo asombrado-Eso es cierto Primo?!-le preguntó a su jefe, quien asintió como respuesta

-Cada quien cuidará de un niño, con el que se encontraron. En este caso, como tu te encontraste con Lambo, entonces tu lo cuidas-dijo Giotto-Yo cuidaré de Tsuna

-E-Espera Primo, eso quiere decir...Yo tengo que cuidar con este niño?!-dijo G señalando a gokudera

-A mi tampoco me hace gracia que tu estés a cargo de mi-dijo Hayato cruzado de brazos

-Nufufu, entonces yo cuidare de este niño?-dijo Spade señalando a Mukuro

-Kufufufufu, cuidame bien-dijo el peliindigo

-Jajajajaja, a mi no me molesta-dijo Asari

-A mi tampoco ajaja-dijo Yamamoto

-Hmp-emitió Alaude

-No me interesan cosas de herbívoros-dijo Hibari

-Esto puede llegar a ser entretenido-dijo sereno Knuckle

-Esto será extremo!-dijo el peliblanco

Y así comenzaron algunas peleas de guardianes vs guardianes+niños, en las que implicaban dinamitas (Las cuales sorprendieron a mas de uno), Tonfas, esposas y golpes a puño limpio. Hasta que todo por fin se calmo, gracias dos personas, que usualmente se ríen, trataron de calmar la situación

-Aaaah-suspiro-bueno, creo que es mejor que descansen-le dijo giotto a sus guardianes y niños. Cada uno se levanto hasta que...

-Bwaaaaaaaa!-el llanto de un bebé los detuvo, todos miraron al creador de tan ruidoso sonido y después miraron a quien debía de callarlo, Lampo

-Diablos! Donde se apaga esto?-dijo el peliverde que cargaba al niño mientras lo alzaba por el pie

-Oye idiota! No lo agarres de esa forma! Le puedes dislocar la pierna-le regaño G

-Entonces dime como se apaga!-dijo Lampo con una lagrimita de cocodrilo en su ojo derecho-Este niño me comienza a molestar!

-Hay 3 razones por las que un bebé llora-dijo Asari- 1: Porque tiene hambre 2: Porque tiene sueño, y 3: Porque tiene sucio el pañal

-...-Lampo guardo silencio y dejo de zarandear al bebe-Mmmm, tienes hambre?-le preguntó al bebé-Y que comen los recién nacidos?

-Leche materna, pero tendrá que conformarse con leche de cartón-dijo G

Lapo le dio leche al bebe pero este no la acepto-que?! Entonces no tienes hambre?! Bueno, entonces duermete!-dijo mientras lo cargaba, de modo en que el bebe estuviera acostado en sus brazos. Pero nada, el bebé aun seguía llorando-No me digas que...-alzó una orilla del pañal del bebé y miro-Oh dios! En serio?! Tengo cambiarle el pañal yo?! Chicos, me pueden ayud-pero cuando volteo ya los demás no estaban-Demonios!

(En donde Giotto y Tsuna)

-Vamos a dormir, te parece?-le dijo el rubio al castaño, el cual asintió. Giotto se acostó y le dio espacio al menor

Tsuna se subió a la cama y se acostó al lado de Giotto-Giotto-nii?

-Si, Tsuna?-le dijo al castaño al momento en que apagaba las luces

-Tsuna...Puede dormir abrazado de Giotto-nii? Es que Tsuna siempre abraza a Oka-san cuando ella duerme con Tsuna-dijo el castaño, tomando por sorpresa al mayor

-...Claro-dijo sonriendo, sintiendo como unos brazos se enredaban en su cuello y una respiración caliente golpeaba su pecho. Estuvo apunto de estremecerse, pero pudo contenerse-Buenas noches-dijo, pero el castaño ya estaba en el quinto sueño

(Al día siguiente)

Giotto no quería despertarse, estaba demasiado cómodo teniendo a Tsuna entre sus brazos, el calor que emanaba del cuerpo del castaño era tan tranquilizador. Pero, su cuerpo decía que ya era hora de levantarse y terminar con el papeleo que ya debería estar hecho

Abrió los ojos, y cuando lo hizo se topó con unos que le miraban detenidamente-E-eh?-emitió confundido al notar los ojos castaños posados en ellos suyos-Ocurre algo? Tsuna-le pregunto al menor

-Giotto-nii...A Tsuna le encanta tus ojos-dijo el castaño sonriendo. Haciendo que Primo abriera sus ojos con sorpresa, eso no se lo esperaba

-Y a mi me gustan los tuyos-dijo el ojiazul sonriendo mientras revolvía los cabellos del niño-Ya se! Tsuna, quieres ir al museo?-preguntó, si aquí en Italia había algo de sobra, era historia. Mucha historia, lo cual llevaba a que hubieran museos

-Museo?...Tsuna quiere ir!-dijo animadamente

-Bien! Le diré a los demás-dijo el rubio levantándose. Tsuna hizo lo mismo y siguió a giotto

Ambos fueron a la sala, donde estaban todos incluyendo a Lampo que tenia a Lambo en sus brazos, este ultimo estaba dormido pacíficamente. En el rostro del peliverde se podía el cansancio representado en ojeras

-Oigan chicos! Quieren ir con nosotros al museo?-pregunto Giotto, detrás de él estaba Tsuna

-No-fue la respuesta de todos al unísono

-Que? Por qué?!-preguntó el rubio mientras hacia un puchero

-Giotto, estoy cansado-dijo Lampo, en su tono de voz demostraba lo agotado y trasnochado que estaba

-Yo voy a hacer los papeleos que no hiciste-dijo G

-Tengo que dar misa-dijo Knuckle

-Voy a vigilar la zona-dijo Alaude

-Tengo un recital de flauta-dijo Asari

-Nufufufufu, yo simplemente no quiero ir-dijo Daemon

-Mou-Giotto hizo un mohín y se encontró con Tsuna. Luego sonrió-Bien! Entonces iremos nosotros dos!-dijo el mayor

-Si!-Tsuna sonrió y siguió a Primo

Salieron de la mansión ya listos para irse. El rubio traía puesto un traje y Tsuna solo tenia consigo ropa casual, después de todo el niño no tenia mas ropa, luego Giotto le compraría ropa

Amos entraron en la Limusina, por desgracia, para llegar al Museo mas cercano llevaría mas de una hora

-Wow! Tsuna jamas estuvo en un auto tan largo!-dijo el castaño mirando todo con asombro. Era increíblemente lujoso y elegante, los puestos eran muy cómodos

-Se llama Limusina, con ella iremos al museo-dijo Giotto sonriendole al mas pequeño, el cual correspondió a la sonrisa con una mas grande y brillante, dejando un poco descolocado al rubio

El vehículo comenzó a moverse, el conductor ya sabia a donde ir ya que Giotto se lo dijo. Por suerte, era un conductor de confianza, a quien le podían decir quienes eran esos niños que aparecieron repentinamente

Tsuna veía como dejaban el campo, supo que antes estaban muy lejanos de la ciudad, para luego ver como habían puros arboles, parecía un bosque. Estaban en una ruta donde la gente no transitaba mucho a menos que fueran de paseo o en busca de terrenos para explotar

Era hermoso, gracias a tantos arboles habían muchos animales utilizándolos como sus hogar, así como por ejemplo las ardillas, las aves e insectos. Incluso algunos mapaches se veían correteando por ahí. Muy lindo, es algo que casi no se ve gracias a las construcciones de viviendas

Después de unos minutos, se veía un pequeño pueblo. Aun no estaban en la ciudad, donde debería estar el museo

-Aww-bostezó el castaño y sin darse cuenta cayó dormido en el regazo del rubio

-Eh?-miro confuso hacia sus piernas al sentir un peso sobre ellas-Haha-se rió el ver como el menor se chupaba el dedo

Sonrió y acarició los cabellos del niño, disfrutando de los suaves que eran estos. Acerco su cara al pelo y lo olfateó-Canela-dijo al reconocer el olor que desprendía. Puso su cabeza encima de la de Tsuna, sintiendo como los cabellos rozaban su mejilla, era muy cómodo; bastante suave a decir verdad . Y, sin darse cuenta, él también cayo dormido


Bueno, espero que os haya gustado.

Ciao Ciao