Ñajañajañaja, tengo unos profesores que se excitan al mandarme tarea u.u
Ya pude ir a la escuela! Y tan solo esta semana son un total de 5 evaluaciones D: todo está pegado TT_TT
Mátenme D':
Espero que os guste el cap n.n
Sonrió y acarició los cabellos del niño, disfrutando de los suaves que eran estos. Acerco su cara al pelo y lo olfateó-Canela-dijo al reconocer el olor que desprendía. Puso su cabeza encima de la de Tsuna, sintiendo como los cabellos rozaban su mejilla, era muy cómodo; bastante suave a decir verdad. Y, sin darse cuenta, él también cayó dormido.
(Media hora después)
-Giotto-sama, Giotto-sama. Hemos llegado-llamó el mayordomo.
El rubio lentamente fue abriendo sus ojos, realmente estaba cómodo. Cuando por fin estuvo consciente, notó que se había quedado dormido encima de Tsuna, el cual aun dormitaba en su regazo.-Tsuna, despierta-dijo zarandeando al niño.
-Hmm? Cinco minutos más y Tsuna despierta-dijo el menor abrazandose a las caderas del rubio.
Giotto sonrió tiernamente-Pero ya llegamos, no quieres ver las distintas pinturas? Después de ir pensaba llevarte a comer helado-dijo en tono dolido, sabia que eso era soborno, pero Tsuna parecía de ese tipo de personas que prácticamente nada lo despierta.
-Eh?!-el moreno se levantó bruscamente mientras miraba a Giotto-No! Tsuna no está dormido!-dijo apresurado, el mayor soltó una leve risa ante los ojos brillosos que Tsuna le mostraba.
-Bien, entonces vamos-dijo el rubio extendiéndole la mano.
-si!-dijo el pequeño aceptando la ayuda. Ambos salieron del gran vehículo y se dirigieron al lugar, claro, Giotto le dio órdenes a su mayordomo de que esperase ahí.
Tsuna iba agarrado de la mano de Giotto, caminando tranquilamente hacia el lugar. El rubio habló con alguien en una taquilla, aunque Tsuna no pudo entender absolutamente nada ya que no hablaba en japonés. Entraron sin problemas al lugar.-Bien Tsuna, que quieres ver primero? Las pinturas o esculturas?-preguntó el mayor.
-Tsuna quiere ver las esculturas!-dijo animado el castaño.
Ambos comenzaron a ver las distintas esculturas hechas de maneras individualmente únicas. Habían bastantes, y para el rubio era muy entretenido ver las distintas facetas que usurpaban el rostro del moreno; veces tenía cara de fascinación, otras de confusión, y algunas veces de extremo entretenimiento. Tsuna se divertía bastante, y Giotto también lo hacía cuando veía al menor feliz.
Se dirigieron a donde estaban las pinturas, Primo realmente nunca entendió el arte, y mucho menos el arte abstracto. Pero era entretenido verle el significado a las pinturas que la gente normal solo vería como amorfo.
Las imágenes de paisajes parecían gustarle bastante a Tsuna, pues con cada pintura su sonrisa se ensanchaba y sus mejillas se sonrojaban, demostrando su fascinación respecto a las imágenes que observaba.
-Parece que te encantan este tipo de pinturas-dijo el rubio viendo un cuadro de una sabana en el atardecer.-Son bastante hermosos, es entretenido ver los distintos lugares donde el artista estaba.-dijo
Tsuna miró al mayor y luego sonrió-Si! A Tsuna le encantan estos paisajes, porque son cosas que Tsuna puede ver todos los días!-dijo mientras observaba un cuadro donde se hallaban distintas aves como Guacamayas, Ninfas y Agapornis.
El rubio sonrió, aun estaban agarrados de la mano. Cualquier persona que los viera diría que por su parentesco, Tsuna sería su hijo.-Qué te parece si vamos por el helado que te prometí?-preguntó. Ya habían caminado por todo el lugar, aunque aun no tenía aquel "deseo" de llegar a casa y hacer todo el papeleo. Aunque sabía que en algún momento le tocaría, no podía dejárselo todo a G.
Salieron del lugar y se encaminaron a una heladeria no muy lejos de ahí. El sitio tenía mesas en el interior y exterior del negocio, ellos prefirieron comer afuera. Primero pidieron los helados, Tsuna escogió barquilla de mantecado, en cambio Giotto prefirió una de fresa. Ambos se fueron a sentar en las mesas de afuera, uno enfrente del otro, disfrutando del plácido clima.
Giotto miraba con diversión como Tsuna se embarraba de helado por toda la nariz, el niño aparentemente era un desastre en comer helados, tal vez hubiera sido mejor idea comprarle un helado con envase. Sacó de su bolsillo un pañuelo y se levantó de su asiento, fue al lugar de Tsuna y se colocó de cuclillas enfrente del moreno.-No debes pegar tanto tu cara al helado, si no te ensuciarás-dijo, pasó delicadamente su pañuelo sobre la nariz del moreno. Tsuna se sonrojó avergonzado.
-Lo siento-dijo bajando al mirada, por su culpa Giotto había ensuciado su pañuelo.
-No te preocupes-dijo el mayor sonriendo calidamente. Se volvió a su asiento y terminaron de comerse sus aperitivos.-Bien, creo que es hora de volver a casa-dijo el rubio. Si llegaba una hora tarde, G lo asesinaría.
Se dirigieron a pie al estacionamiento del museo, donde se hallaba la limusina, entraron y Giotto le dio ordenes al mayordomo de volver a casa. El camino fue igual de largo, pero esta vez no se quedaron dormidos
Al llegar, fueron recibidos por Asari en la entrada de la mansión, ya eran las cinco de la tarde y el rubio tenía una reunión, de la cual se había olvidado y al parecer se metería en problemas cuando entrara al salón de reuniones.-Hahaha, creo que te habías olvidado de algo importante hoy. Pero creo que G es el que debe reprenderte hahaha-dijo Asari de manera divertida, mientras Giotto por dentro estaba hecho un manojo de nervios; no era secreto el que G suele usar dinamitas cuando se enoja con cualquiera.
-Si-dijo con una sonrisa nerviosa-Donde están los demás niños?-preguntó el rubio mirando por todos lados, ninguno estaba cerca, y eso ya era decir mucho.
-Están en el jardín. Les enseñé un nuevo juego-dijo el azabache sonriendo.
-Ah sí?-dijo mirando a Asari con extrañeza, normalmente si los niños se portaban mal o estaban inquietos el azabache suele tocarles con su flauta.
-Sí, gana el mas tranquilo-dijo sonriendo. Asari definitivamente era...Un genio.-todos están callados, parece que quedará en empate.
-Tsuna que te parece si te les unes?-le preguntó el rubio al moreno que se aferraba a sus piernas.
-Si-el niño fue a donde estaba el jardín, para él no era muy difícil llegar pues se la pasaba mucho por ahí.
Cuando el menor se fue, tanto Giotto como Asari se pusieron serios.-Vamos-dijo el jefe.
Fueron a la sala de reuniones, donde estaban todos; incluso Lampo, aunque estaba durmiendo sobre sus brazos.-Bueno, empecemos-dijo Giotto evitando a toca costa tener contacto visual con G, que erradiaba una gran aura asesina.-Quién empieza?-preguntó
Todo quedó en silencio, cada uno esperando que otro comenzara. Hasta que se oyó su suspiro-Hay nuevos enemigos, han estado atacando los cuarteles con menos seguridades que se encuentran en las fronteras. Aunque por información reciente, parece ser que han decidido ir directamente con nosotros-habló Alaude desde un rincón del lugar.-Probablemente lleguen aquí dentro de algunos días-eso llamó la atención de todos, inclusive de Lampo que despertó momentos atrás por culpa de G.
-No tienes mas detalles?-preguntó el jefe. Era de mayor importancia tener mas información sobre el tema, porque ya no eran ellos solamente, ahora tenían de compañía a unos niños inocentes; y no se perdonaría si algo les sucediera.
Alaude hizo una leve mueca de molestia y continuó con el tema-Aparentemente sus planes es verte a ti, Primo. En la absoluta desgracia. Pero por el tipo de ataques que han hecho y que los lugares a los que han invadidos no tienen protección alguna, es simple decir que esos sujetos son unos simples herbívoros-dijo el rubio claro. Después de eso sabían que no obtendrían más de Alaude, él era de pocas palabras y esa era la explicación más larga que el blondo podría dar.
Giotto suspiró. Su cara serena se volvió a una de total seriedad-G, encargate de mandarle unas cartas a nuestros aliados. Necesitamos que ellos cuiden las cercanías. Alaude, hace poco creaste Cedef y me han informado de que ya tienes varios integrantes, manda a los de tu confianza a que vengan a la mansión y cuiden los lugares menos transitados, uno de ellos que cuide a los niños-ordenó el rubio con voz imponente.-Knuckle, investiga sobre la familia enemiga; cualquier información sirve. Daemon te encargo de buscar el paradero de la guarida enemiga. Eso es todo, los seleccionados cumplan con sus ordenes, ya!-dijo el jefe, todos los nombrados se levantaron y salieron a cumplir con sus órdenes. Cuando Giotto mandaba una misión de manera tan serie, fallar no era una opción.
En la sala solo quedaron Gioto, Lampo y Asari.-Ustedes, cuéntenme cuales son los otros temas-dijo el rubio.
Asari fue quien tomó la palabra y habló.-G ha hablado con quien te reemplazará cuando mueras Giotto, es la persona que tu escogiste, Ricardo. Tan solo tiene 17 años pero tiene bastante potencial.-dijo-Ricardo nos dijo que aceptaba ser uno de los postulantes al próximo jefe.
-Ya veo-dijo suspirando-Eso es todo?-preguntó el rubio.
-Hasta ahora si-dijo el azabache.
Giotto miró al peliverde que estaba somnoliento. Y recordó que el chico no cuidaba a un niño, sino a un bebé-Lampo, donde está Lambo?-preguntó con confusión.
-El engendro por fin se quedó dormido-dijo el menor-Dejé a una sirvienta a su servicio que me avisará si esa cosa despierta-dijo.
-Bueno, como ustedes se habrán dado cuenta, no les he dejado nada que hacer. Y es por que vuestro deber es cuidar a los niños junto con el sujeto que vendrá de Cedef-dijo el jefe.-Tienen que mantener todo el tiempo un ojo sobre los niños, los enemigos pueden tomarlos como nuestra debilidad-dijo serio.-Asari, en estos momentos mientras los demás están haciendo sus misiones, tú te encargarás de todos los niños excepto Tsuna y Lambo, la mayoría de los otros guardianes deben de estar llegando dentro de dos días, más o menos.-le dijo al azabache-Ya no tengo más que decir, retírense-ordenó y el par obedeció. Después de un rato Giotto también se fue, pero en cambio a buscar a Tsuna; ese niño realmente se ha ganado su amor y cariño, sentía que tenía que protegerlo de todo, el moreno le parecía a una linda muñeca de porcelana que por un simple descuido puede ser destrozada.
Buscó en el jardín. Pero solo se encontró con los otros niños, nada de Tsuna-Oigan niños, y Tsuna?-les preguntó.
-Haha estuvo jugando con nosotros hasta no hace más de unos minutos, pero dijo que tenía sueño-dijo Yamamoto sonriéndole.
-Gracias-le dijo al niño, los demás simplemente no le habían oído cuando habló, así que aun estaban jugando.
Caminó hasta su cuarto, el moreno debería estar ahí. Recorrió los largos pasillos hasta llegar a su habitación. Entró silenciosamente y cerró la puerta con sumo cuidado.
Había un bulto debajo de la cobija, sonrió. Fue hacia su cama con pasos sigilosos y encaró a la escena mas tierna que haya visto, ahí estaba Tsuna durmiendo con una de sus camisas en sus manitos, su boca entreabierta y sus mejillas sonrojadas como todo niño. Se sentó en el borde de la cama y acarició los cabellos castaños de Tsuna, al hacerlo el niño se removió en su lugar y se agarró de él como si fuese su nuevo peluche.-Giotto-nii-suspiró Tsuna entre sueños. El rubio sonrió y siguió acariciando a Tsuna, realmente su manera de ver las cosas habían cambiado desde la llegada de los niños.
Se quitó los zapatos y se acostó a un lado de Tsuna, quien aun le agarraba firmemente. Comenzaba a tener sueño, realmente quería estar así por siempre. Pero le era imposible, más que todo porque Tsuna y los demás son de tiempos distintos al suyo.
El calor que todo niño tiene se propagó a su cuerpo, era realmente cómodo. Sin remedio alguno en poco tiempo Giotto cayó en las manos de Morfeo.
(Al día siguiente)
Los ojos de Giotto se fueron abriendo lentamente. Sentía como los brazos de Tsuna aun estaban aferrados a él. Sonrió y zarandeo levemente al menor.-Hmm-Tsuna se despertó.
-Ya es de día-le dijo el rubio. Pocas veces se levantaba sin ayuda de G, y en este caso era porque el pelirrojo estaba haciendo la misión que le encargó.-Vamos a comer, Tsuna-Dijo levantándose, para ese momento el moreno ya se había soltado de él.
Tsuna abrió sus brazos, en signo de querer que lo carguen. Giotto rio bajo y agarró al moreno, quien se aferró al cuello del mayor.-Giotto-nii huele bien-dijo aspirando al rubio. El blondo tuvo que aguantar un escalofrío al sentir el aliento caliente chocando sobre su cuello.
Debería estar estudiando para el examen de mañana...Humm...Ñe, lo hare en la noche (siempre es así XD). Pero si ya es de noche DDDDD:
Pff, me duele todo, ayer hubo un examen de educación física y tengo tiempo sin hacer ejercicio D:
Bueno, espero que hayan disfrutado del cap :D lo hice con mucho amor y un pequeño toque (Ja! a quién engaño? fue bastante!) flojera.
No tengo tiempo ni de respirar TT_TT
* esa ridícula forma de un bufón...Que en medio alza una pancarta que habla de amor.:* (nuevo eslogan :D)
Ciao Ciao
