Capitulo 2.

Lujuria.

Matt entró al gran edificio, era bastante elegante, no podía creer que ese lugar fuera un burdel, parecía un hotel de cinco estrellas. En el recibidor, vió a un gran numero de hombres con muchas mujeres platicando, tomando una copa, pasó de largo y se dirigió hacia una "señorita" que parecía ser recepcionista.

Disculpe—

Si, en que lo puedo ayudar?—

Bueno yo quiero algo de compañía— Estaba bastante nervioso, nunca había entrado en un lugar de "esos".

Es su primera vez aquí, verdad?—

Para ser honesto si—

Bien, entonces dígame su nombre—

Yamatto Ishida—

Ocupación?—

Soy el dueño del emporio Ishida—

Valla, últimamente vienen muchos empresarios aquí. Edad?—

25 años, pero para que todas estas preguntas?—Le dijo al ver que ella registraba todos sus datos en la computadora.

Bueno nosotros debemos de tener información de nuestros clientes, para corroborar que nuestras acompañantes no corran riesgos. Aparte le aseguro que usted volverá a venir muchas veces mas y es mejor tener información de usted—

Eso lo veremos después, y bien como funcionan las cosas aquí?—

Pues puede venir a platicar y conocer a alguna de nuestras prostitutas para elegir a la que mejor le parezca. Justo como lo hacen ellos—

Yamatto volteó a ver la escena que segundos antes había observado, todos esos hombres solo hablaban con esas mujeres para después elegir una y acostarse con ella, eso le pareció repugnante pero al fin y al cabo iba a ser lo mismo que ellos.

Y no hay otra forma?—

Pues simplemente puede elegir a la que mejor le parezca, mire aquí están—Le dijo al tiempo que en su computadora aparecían fotos de cada una de las que trabajaban en ese lugar y con una pequeña descripción de los servicios que podían brindar.

Yama se sintió lo peor del mundo, se sentía un depravado, nunca antes había estado con una prostituta, tal vez lo mejor era irse, no era buena idea acostarse con una prostituta por puro despecho. Sin embargo esos pensamientos se borraron cuando alzo la vista y observó un esbelto cuerpo enfundado en un vestido rojo con un generoso escote. Ella era la mujer mas hermosa que había visto, sus movimientos eran sensuales, dejó de ver su cuerpo y se concentró en su rostro, era muy bonita, demasiado linda, unos grandes ojos miel, y un cabello castaño. Ella venía bajando las escaleras, y se dio cuenta de la mirada insistente que le daba el rubio.

Señor Ishida, ella está disponible—

Eh?—

Por el momento no tiene clientes, pero si fuera usted me apresuraría a elegirla, es bastante popular..—

Yo la quiero, dígame cuanto—

Pues depende de cuanto tiempo planee estar con ella, puede ser una hora, dos horas, tres horas, o toda la noche—

Él no sabía que decir, y de repente miró como un tipo detenía a esa chica, al parecer el también quería pasar un buen rato con ella. Ese hombre, era gordo, pelón y feo, de ninguna manera dejaría que le robara una noche con ella.

Toda la noche—

Eso es algo caro, espero que pueda pagarlo—

Eso no es problema para mí—Después de escuchar la gran suma de dinero que pagaría, pagó y finalmente la chica de la recepción llamó a Mimi, o como en ese lugar la solían llamar Lucy.

El señor Ishida quiere pasar el resto de la noche contigo—

Muy bien, vamos—Le dijo mientras lo tomaba de la mano, y lo hacia caminar por las escaleras, en cuanto llegaron al segundo piso Yamatto la aprisionó contra la pared y la besó, al fin y al cabo no había nadie en el pasillo que pudiera verlos. Y ella le correspondió el beso de la misma forma. Matt comenzó a deslizar su mano por la larga pierna de la chica, hasta perderse en su vestido, ella gimió un poco y se separó de él.

Aquí no— Le dijo ella, y tomó su mano conduciéndolo una vez más hacia una habitación en particular. Abrió la puerta. En cuanto la puerta se cerró, comenzaron con lo que empezaron en el pasillo, las lenguas se encontraban furiosamente, y sus cuerpos respondían notoriamente a esos besos tan salvajes.

Me… llamo Lucy…-- Decía Mimi con dificultad, ya que él no la dejaba de besar.

Yamatto Ishida— Respondió rápidamente sin apartarse de su boca.

Yamatto-kun…tranquilo…--- Le dijo separándose un poco de él, Matt aún la abrazaba—

Me apresuré demasiado, lo siento— Le dijo con la respiración entrecortada

No, así está bien, me gusta. Sólo quiero saber si quieres ir al jacuzzi o quieres que me vista de otra forma?—

Sólo quiero continuar con lo de antes—

Mimi sonrió y volvió a besarlo, pegando ahora si su cuerpo al de él. Matt estaba perdido en esa dulce sensación, desde Sora ya no había vuelto a besar a otra chica, ni siquiera tenía interés en fijarse en alguien mas, pero al ver a esa chica que se hacia llamar Lucy, las ganas de poseerla se hicieron inmensas.

Y Mimi se sentía igual, Yamatto era uno de los hombres mas apuestos que había visto, y se sentía muy atraída hacia él. Hacia mucho que no se encontraba a un cliente tan guapo.

La abrazó aun mas fuerte buscando su lengua, la alzó entre sus brazos y la recostó en la cama.

Seguían besándose, y aumentando el deseo, ella comenzó a quitarle la corbata y después desabrochó la camisa, dejando el torso desnudo de Matt, valla que tenía un cuerpo trabajado.

Él por su parte comenzó a quitarle ese vestido que solo estorbaba, y ella dejó al descubierto su cuerpo únicamente cubierto por una sexy lencería roja de encaje. Seguían en la misma posición él sobre ella, le quitó el sujetador rápidamente dejando a la vista unos pechos de buen tamaño, Matt hundió su rostro en ellos y comenzó a besarlos, después a lamer los pezones rosados, Mimi disfrutaba enormemente las caricias proporcionadas por él.

Yamatto estaba llevando todo el control, eso no le molestaba a ella, sin embargo era mas importante el placer que sintiera él al de Mimi, así que era tiempo de un cambio de papeles. Con un poco de trabajo, Mimi logró darse la vuelta y quedar ella sobre él. Yamatto la miró algo confundido, pero ella le sonrió y comenzó a besar su pecho, bajando lentamente por todo su torso hasta llegar a los marcados abdominales, se detuvo ahí, y comenzó a desabrochar el pantalón de él, alzó la mirada para encontrarse con los ojos azules que la miraban ansiosamente esperando su próxima caricia.

Le quitó el pantalón y después subió de nuevo para besar a Matt mientras metía una mano en el boxer negro que el llevaba. Seguían besándose con pasión a la vez que ella lo acariciaba, después decidió dejar de torturarlo tanto y empezar de una vez.

Bajó de nuevo, y le quitó esos molestos boxers, tomó el miembro en sus manos y lo acarició lentamente para después darle un beso en la punta y comenzar a succionarlo.

Yamatto estaba completamente rojo, nunca en su vida había sentido tanto placer, era increíble, pero no podría aguantar demasiado, estaba a punto de venirse.

Quieres que me detenga?—Le preguntó en tono sugerente, mientras volvía a acariciar su miembro, después volvió a introducirlo en su boca, y Yamatto decidió que había sido suficiente, se incorporó y la apartó de su miembro.

Que pasa?— le preguntó algo confundida.

Me toca a mí—

Él volvió a tener el control, le dio la vuelta para quedar sobre ella, le quitó las pantys, y se dirigió a la zona mas sensible de su cuerpo. Comenzó a mover su lengua ligeramente provocando enseguida una reacción en todo el cuerpo de ella. Un gemido salió de su boca cuando sintió esas caricias en su clítoris, de verdad estaba disfrutando. Yamatto logró que el fino cuerpo de Mimi se sacudiera debido a un gran orgasmo, ella respiraba con dificultad pero aun no estaba satisfecha, Yama subió de nuevo hasta su rostro, ambos se miraron mientras él se acomodaba para penetrarla.

Espera—

Que pasa?— Estaba a punto de penetrarla, porque le pedía que se detuviera?

Tienes que usar condón—

Eh?, pero no traigo ninguno—

Son las reglas, aquí todos saben que deben usar preservativo, tal vez la recepcionista olvidó decírtelo..—

Mierda, tengo que ir a comprar—

Yo tengo— Abrió el cajón del buró que estaba junto a la cama y sacó uno, Yamatto en seguida se lo colocó, y entro en ella. Al sentirlo dentro Mimi lanzó un gran gemido, se sentía realmente bien, ese chico estaba haciendo lo que casi ningún cliente lograba. La estaba satisfaciendo, le estaba provocando un placer enorme, por lo regular ella tenía que fingir para que sus clientes pensaran que de verdad había disfrutado estar con ellos y así volvieran. Pero con Matt no necesitaba fingir.

Siguió embistiéndola durante gran tiempo hasta que los dos tuvieron su orgasmo. Cayó rendido sobre el cuerpo de la chica, ella tomó su rostro entre sus manos y lo besó dulcemente.

Lucy… ese es tu verdadero nombre?—

Porque me preguntas eso?—

No creo que les digas a desconocidos tu verdadero nombre—

Valla, al menos no eres tan tonto como los demás.—

Lo sé… aun no terminamos eh, estaremos juntos toda la noche, y este solo fue el primer asalto—

Yamatto volvió a besarla y acariciarla, definitivamente esa noche no dormirían.

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Listo, segundo capitulo, les gustó?, si fue así que bueno, si no pues ni modo. Bueno quiero agradecer por los comentarios q me dejaron, ah por cierto la película q decían, la de pretty woman, ni siquiera la he visto, bueno solo un pedacito pero ya ni me acuerdo bien de q se trata, así q no la tomé de guía ni nada de eso. Otra cosa, en el otro capitulo escribí guisqui en lugar de whisky, ya ni me acuerdo porque lo escribí así, ni porque no lo cambié, fue una faltota de ortografía y me da pena… no soy tan analfabeta XD