Capitulo 3.

Mis motivos tenía

-Qué hora es?— Preguntó abriendo un ojo azul.

-Las 6:30, es un poco temprano— le contestó la chica que dormía a su lado.

-Aun puedo quedarme, verdad?—

-Si, hasta las 8—

-Bien, estoy muy cansado para levantarme— Le dijo mientras la abrazaba por detrás, quedando la espalda de ella apoyada en el pecho de él.

-Bueno después de haberlo hecho 3 veces durante la noche es obvio que estés cansado— se volteo a él, para mirarlo directamente.— ¿Hace cuanto que no estabas con una mujer?-

-¿Porque me preguntas eso?—

-Pues ayer fue verdaderamente increíble, lo disfruté mucho, tú estabas lleno de vigor, de deseo, como si llevaras mucho tiempo sin hacerlo…---

-Llevaba como dos años y medio sin hacerlo—

-¡¿Tanto?!—

-Mis motivos tenía—

-Y no vas a contarme porque?—

-Te lo cuento si tú me dices tú verdadero nombre—

-No, eso no. Es por seguridad, no quiero que todos los tipos con los que me acuesto sepan quién soy—

-Bien, entonces yo no te diré nada—

-Con el tiempo lo descubriré—

-¿Cómo?—

-Volverás a venir, lo sé, y después lograré que me digas la verdad—

-¿Y como sabes que volveré a venir?—

-Todos lo hacen— Le dijo para después besarlo, estuvieron un rato mas jugando y después tomaron una ducha juntos. Al salir ambos se vistieron.

-Es hora de irme— Le dijo Matt tomando el saco en sus manos junto con la corbata, tanto la corbata y el saco estaban tirados en el piso.

-Te acompaño abajo— Ambos bajaron juntos a la recepción donde Matt besó a modo de despedida a Mimi.

-Nos volveremos a ver— Fue lo único que él le dijo antes de irse. Mimi sólo observó como el salía del gran edificio.

-Vaya te tocó uno muy bueno— le dijo la recepcionista.

-Ah si—

-¿Y que tal estuvo?—

-Increíble—

-Se te nota en el rostro, estás muy contenta. –

-Exageras un poco—

-Yamato Ishida es un importante empresario, tiene 25 años, es guapo, y tiene muchísimo dinero, te conviene, pórtate bien con él—

-Ayumi, creo que aprendí de mala gana que relacionarse con un cliente es lo peor que se puede hacer— Se recargó en el escritorio de ella.

-Bueno, pero no debes de pensar así, tal vez él sea el indicado—

-No, todos los hombres son iguales. Son unos cerdos y solo les importa el sexo— Sentenció Mimi con voz firme.

-No todos son iguales—

-Para mí sí—


-Podría acostumbrarme a esto—

-No lo creo— Contestó Mimi, viéndolo a los ojos.

Descasaban después de otro de tantos encuentros amorosos, Yamato llevaba tres semanas visitando Clover, los viernes y sábados estaba ahí lo más pronto posible, para lograr una cita con "Lucy".

Era de madrugada, las luces estaban apagadas, y ambos estaban en la cama viéndose a los ojos. Matt después de cada "sesión de amor" trataba de platicar con ella, quería conocerla, quería saber su verdadero nombre, y más que eso, quería salir con ella.

-Sabes Yamato, la mayoría de los hombres se quedan dormidos después del sexo, porque no puedes hacer eso?, las charlas nocturnas no me interesan—Mimi siempre era así de directa.

-Quiero conocerte—

-¿Porque?—

-Quiero conocer a la persona con la que me acuesto—

-Eso es ridículo, es como si me pusiera a preguntarles a todos mis clientes sobre su vida—

-Pero yo solo me acuesto contigo, así que estoy dispuesto a escucharte—

-Yama confórmate con acostarte conmigo, yo no puedo decirte nada ni darte nada mas que eso—

-Que genio, para ser tan linda estás un poco amargada—

Mimi frunció el seño, y se dio la vuelta para evitar seguir viendo a Yamatto.

-Tengo sueño—Dijo ella, al tiempo que se acomodaba para dormir.

-Yamato se acercó a ella, y la abrazó pegando su pecho a la espalda femenina, su brazo rodeó fuertemente su cintura. Y al mismo tiempo, besaba tiernamente su cuello.

-Me conformo con que me digas tu nombre—

-No—

-Te contaré algo de mi vida, y tu me contarás algo de la tuya, será reciproco—

-No—

Yamatto se apartó de ella, y se fue al extremo de la cama, a intentar dormir.

Diablos, ya se enojó, y yo aún quería estar con él un rato más….tal vez debería de ser mas amable con él, Yama siempre se porta muy dulce conmigo…pero es que él quiere algo mas de mi, no solo sexo, él me quiere conocer realmente y yo…no puedo permitir eso

Mimi se dio la vuelta para ver a Yamatto y solo logró ver su fuerte espalda, lo llamó varias veces, para ahora sí platicar o quizás solo ser mas amable con él, pero Matt estaba dormido o al menos eso parecía. Mimi suspiró, y se acomodó en la cama para dormir.

Yamatto ató el cordón de sus zapatos, listo, ya estaba completamente vestido.

Estaba sentado en la cama, Mimi aún dormía ya que era algo temprano las 6 am para ser mas especifica. Miró ese rostro antes de pararse de la cama, tomó la manija y la giró, volteó a verla por última vez pero ella seguía dormida.

Era ridículo sentirse así, estaba enojado, no podía avanzar con ella, no pasaban de acostarse y ya pero él quería conocerla a fondo ( sin albur eh jaja), quería verla fuera de ese burdel, pero todas sus invitaciones e intentos siempre eran rechazados de la peor manera, Lucy en ocasiones era demasiado cruel.

Por lo general, despertaban juntos, se daban un baño junto, y después Yamatto se iba, pero ahora no tenía ganas de verla, tanto rechazo no era sano. Llegó hasta la recepción, Ayumi ( la recepcionista) le dio los buenos días, pero el pasó de largo sin siquiera despedirse, no estaba de humor.

Mimi despertó lentamente para encontrar el lugar de Matt vació, tal vez estaba en el baño, se sentó y su mirada fue a dar ahí pero nada…él ya se había ido, era la primera vez que se iba así. Se sintió mal, muy mal, ella pudo haber sido mas amable con él, después de todo no es muy común encontrarse con un atractivo rubio de ojos azules, millonario y claro bueno en la cama.

Mimi se dio un baño, se cambió y cuando estaba a punto de irse, un hermoso anillo le llamó la atención, estaba en el piso junto a la mesita de noche de Matt, bueno del lugar que siempre ocupaba Matt. Lo tomó entre sus manos, era precioso, caro, y de compromiso?, Yamato tenia novia?, él iba a comprometerse?, y aún así seguía viéndola y diciéndole que quería conocerla mejor.

-Todos los hombre son unos cerdos— Guardó el anillo en su bolsa, y bajó a recepción con Ayumi.

-¿Que le hiciste a Ishida?—

-¿Qué?—

-Bajó muy enojado, traía una cara…---

-No le hice nada, solo lo puse en su lugar—

-Él esta muyyyy interesado en ti, deberías de aceptar salir con el, parece un buen hombre—

-Él tiene novia, va a casarse…---

-De verdad?—

-Creo que sí…--

-¿Porque lo dices?—

-Encontré esto la habitación…---

Sacó de su bolsa el anillo mostrándoselo a Ayumi.

-Es precioso….tal vez no sea de él, o tal vez se lo va a regalar a su mama—

Mimi le dirigió una mirada de pocos amigos a Ayumi.

-No te enojes, que tu príncipe azul sea próximamente casado no es mi culpa—

-Él me recuerda a Soichiro, la sonrisa de Yamatto es igual a la que tenía Soichiro— Dijo Mimi sin percatarse de que estaba hablando en voz alta.

-Aún piensas en el?— Le preguntó muy sorprendida, temiendo que dijera que si.

-Claro que no— Sus mejillas estaban rojas, normalmente no hablaba de sus sentimientos con los demás, solo con Ayumi, ella era su mejor amiga pero aún así le daba pena.— Eso quedó en el pasado.

-Entonces estas lista para enamorarte de nuevo, Matt parece un buen hombre—

-Eso decíamos de Soichiro, y mira como terminaron las cosas….Ya me voy, tengo cosas que hacer, te marco en la noche va?—

Ayumi asintió con la cabeza.

-Ah una última cosa, ya no quiero estar con Yamatto, si viene solo dile que estoy con alguien más, o que no estoy.—

-Es demasiado, si la Sra. Miyazawa se entera de eso se va a enojar..—

-No se va a enterar, nadie le va a decir. Por favor, Ayumi de verdad ya no quiero verlo, no quiero volver a enamorarme de alguien….si sigo viéndolo terminaré enamorándome de él—

-Hacía mucho que no escuchaba a Mimi tan sincera.

-De acuerdo—

Llegó hasta su departamento, que era grande y espacioso, muy bien decorado.

Y se dejó caer en el sillón, sacó el anillo de su bolso y lo observó cuidadosamente.

No podía dejar de recordarlo, él no era como muchos clientes egoístas que ni siquiera se preocupaban un poco por lo que ella sintiera, no la besaban demasiado tan solo quería llegar al acto genital. En cambio Yamato se tomó su tiempo para complacerla, y fue muy dulce y cuidadoso, ella de verdad se sintió bien con él. Pero eso no era bueno, de ninguna forma debía relacionarse o tomarle afecto a un cliente.

-Yamato Ishida, eres peligroso para mí…creo que lo mejor será no verte mas— Se dijo a si misma.


-Ayumi, ya van dos semanas que me dices lo mismo!, Lucy siempre está ocupada, por favor, algún momento tendría que descansar no?—

Era viernes por la noche, Yamatto estaba intentando ver a Lucy, pero siempre estaba ocupada o con alguien más, estaba frente al escritorio de Ayumi una vez más peleando con ella.

-Va a estar toda la noche con su cliente, suerte para la próxima—

-Esto es ridículo, si no quiere verme que me lo diga directamente—

-Matt eres el menos indicado para decir eso, deja a Lucy en paz y vete con tu novia—

-Novia?, yo no tengo novia—

-Ya di la verdad, encontramos el anillo de compromiso que ibas a darle—

-Que!,-- Yamatto ni siquiera se había dado cuenta que ya no tenia el anillo, ese objeto que tanto guardó y atesoró ahora era un simple anillo para el, hace mucho que no pensaba en Sora.— Ella se enojó por eso?-

-Aquí no nos gustan los hombres mentirosos como tu—

-Lucy esta celosa—

-No, yo no dije eso—

-Si, si lo está. La voy a esperar, no me importa cuanto tarde—

Yamatto se sentó en uno de los sillones de la recepción, tenia todo el tiempo del mundo, la idea de verla, la sola idea de que tal vez remotamente ella se interesara un poco en él lo hacia sonreír como no lo había echo en meses.

Se acabó, ya se que en este tercer capitulo no pasó mucho, pero no todo es leemon en esta vida jaja XD, gracias por sus comentarios, me dan fuerza para seguir adelante. Tal vez en una semana nos volveremos a ver adios.