Capitulo 4.

"Procedimientos para llegar a un común acuerdo"

-Mimi, no me importa que no lo quieras ver!, lleva dos semanas viniendo y sentándose en ese sillón!, se va a quedar pegado!— Ayumi discutía por teléfono con Mimi, estaba en Clover, en la recepción, y una vez más le llamó a "Lucy" para decirle que Yamato nuevamente estaba ahí, esperándola.

-Dile que estoy con alguien mas— Mimi estaba en su recamara que le correspondía en Clover, esa noche extrañamente no tenía clientes— Eres mi amiga ¿no?, y como amiga debes ayudarme.-

-Sí pero el pobre lleva dos semanas viniéndote a buscar, llega y le digo que estas con alguien más, entonces se va al lobby y de ahí no se mueve casi hasta el día siguiente-

Y eso era cierto, Matt llevaba dos semanas tratando de encontrar a "Lucy", llegaba el viernes, pero la respuesta siempre era la misma "Lucy está con alguien más", después solo se sentaba, a esperar y esperar, tal vez en la mañana cuando ella saliera la podría ver, pero eso no ocurría. El sábado la situación se volvía a repetir, era frustrante para él.

Incluso durante la semana, Yamato se daba varias vueltas por Clover para ver a "Lucy" pero nada. Todas las chicas del burdel estaban enteradas de la situación, y les resultaba muy gracioso.

-Nicole se está acercando a él, ya llegó con Yamato y están platicando muuyyy animadamente— Ayumi miraba divertida la situación, las chicas del burdel al ver a Matt tan deprimido se acercaban a él y trataban de seducirlo para conseguirlo como cliente, pero él no mostraba interés alguno en otra que no fuera la castaña. Así que a Ayumi se le ocurrió apostar con sus compañeras para ver quién era la que conseguiría a Yamato.

-De seguro Yamato sí se va a acostar con ella— Le dijo Mimi, mientras seguía en su cuarto, acostada en la cama y con el celular pegado a su oreja.

-La rechazó!, es mi ídolo!, rechazó a la creída de Nicole, creo que voy a ganar la apuesta…..---

-A favor de quien apostaste?— Preguntó curiosa, no podía creer la clase de apuestas que hacían.

-Al tuyo, sé que terminarás estando con él de nuevo—

-Pues perderás, no pienso volver a estar con él—

-Son la pareja perfecta—

Mimi bufó enojada, Ayumi siempre le decía lo mismo.

-Ahí viene Yamato— Ayumi al ver al rubio acercarse a ella, colgó de inmediato, Mimi suspiró, estaba aburrida, demasiado aburrida, ¿Por qué no tenía ningún cliente ese día?.

-¿Ya te vas?— Le preguntó Ayumi a Matt, él se recargó en el escritorio.

-No, de echo quiero estar con alguien más—

Rayos— Pensó Ayumi, acababa de perder la apuesta— Te gustó alguna chica de las que están en el lobby?.-

-No, ninguna me gustó lo suficiente, no habrá alguien más arriba?, alguna chica lo suficientemente bonita que no esté aquí abajo?—

-Mmmm, déjame ver— Después de checar en la compu, Ayumi le dijo cual era el numero del cuarto de la chica, y le cobró a Matt.

Él subió sonriendo las escaleras, su plan había resultado, ¿cuál era el numero de la habitación de "Lucy"?, trataba de recordarlo, pero no podía….mierda, tendría que revisar habitación por habitación?

Llegó al segundo piso, y lo primero que vió fue a un tipo enorme y musculoso, parado ahí sin moverse, ¿acaso era un guardia de seguridad?. Sus miradas se encontraron, Yamato avanzó sin titubear y pasó por su lado como si nada, la vez que llegó ahí con "Lucy" ese tipo no estaba.

-¿Estás perdido?—

Matt volteó a verlo sorprendido.

-Si, de hecho, olvidé el numero de la habitación…aparte este lugar es muy grande y no se cómo llegar…--- Dijo esperando que el tipo le creyera.

-¿Con quién vas a estar?—

-Con Lucy—

-Es el 213, vete por ese pasillo todo derecho y das vuelta a la izquierda y ya—

-Gracias— Dijo rebosando de felicidad, había sido fácil, demasiado fácil. Rápidamente llegó a la habitación, rezó internamente para que Lucy no estuviera con nadie. Y abrió la puerta pero ella estaba en la cama, dormida.

Cerró la puerta tras de si, y avanzó con cuidado. Había logrado llegar hasta donde estaba ella, incluso se sentó en la cama, acariciando tiernamente su mejilla, el momento era perfecto hasta que una ruidosa melodía comenzó a sonar, el celular que estaba junto a Mimi.

Ella abrió los ojos al instante, y al ver a Yamato pegó un grito.

-Shhhh!— Matt le tapaba la boca, si el tipo de hace rato la escuchaba gritar estaría en problemas. Mimi trataba de soltarse, pero él no se lo permitía, y el celular seguía sonando.— Te soltaré sólo si me prometes que no gritarás mas.-

Mimi se negó, pero él no la soltaba, así que finalmente aceptó.

-Idiota!, no vuelvas a hacerme eso!— Mimi lo empujó, y se puso de pie.

-Lo siento pero tenía que hacerlo, llevas evitándome durante dos semanas—

-Claro que no, es sólo que estoy muy ocupada—

-¿Cómo ahora?, ¿no se suponía que estabas con alguien más?, bueno eso fue lo que me dijo Ayumi—

-Que te importa— Le dijo de forma grosera, llegó hasta la puerta, y la abrió— Vete, o de lo contrario tendré que llamar a los de seguridad.-

-Serías capaz de hacerlo?— Matt se acercó a ella, y la tomó de la cintura, al tiempo que cerraba la puerta.

-Suéltame!, entiende que no quiero estar contigo—

-¿Que hice mal?, acaso no soy lo suficiente bueno para ti?— Matt llegó hasta la cama, y la aventó en ella.

Mimi quiso levantarse pero el rubio se puso sobre de ella y sujetó sus muñecas fuertemente para evitarlo.

-Suéltame!!—

La puerta se abrió súbitamente, era el mismo tipo que se había encontrado con Yamato.

Sin decir palabra jaló bruscamente a Matt y lo aventó al suelo, Mimi estaba muy asustada.

-No, Hiroshi estoy bien—

-Escuché todos tus gritos, este tipo es peligroso, quien demonios te crees para lastimar a Lucy?—

-Yo no le hice nada— Matt se levantó del suelo, el sujeto no esperó mas, y estrelló su puño en el estomago de Yamato, el pobre solo cayó al piso, ese golpe había sido demasiado, logró sacarle todo el aire.

Mimi corrió hasta él, y se arrodillo junto a Yamatto.

-Matt, estas bien?, lo siento de verdad, yo no quería…--

-Lucy….--- El guardia estaba impresionado— Este sujeto te estaba haciendo daño, escuche tus gritos.-

-Estoy bien, no pasó nada, de verdad. No le digas a nadie lo que pasó, por favor—

-De acuerdo…ya me voy, lo siento, no es nada personal, pensé que le estabas haciendo daño— Matt se puso de pie, siendo ayudado por Mimi. El guardia finalmente cerró la puerta.

-Perdón, de verdad no quería que eso pasara, lo siento…---

-Estoy bien, solo fue un golpecito…---

-No te hagas el fuerte, de verdad estás bien?, podemos ir a un hospital—

Yama sonrió al ver lo preocupada que estaba por él.

-Estoy bien mejor dime porqué me has estado evitando estas semanas— Matt se sentó en la cama, y Mimi a su lado.

-¿De verdad quieres saberlo?—

-Sí—

-Bueno yo encontré esto— Mimi sacó de un cajón el anillo— Lo dejaste en el cuarto, Yamatto no seas tan descarado, vas a pedirle matrimonio a tu novia y aún así me buscas, que clase de hombre eres?—

-Soy un buen hombre, te lo aseguro. Este anillo se lo di a mi novia hace un poco mas de 6 meses, íbamos a casarnos…pero ella me engañó…desde ese día estoy solo—

Mimi se quedó callada, no se esperaba una historia como esa, Yamatto se veía triste, tal vez aun seguía pensando en ella.

-Lo siento, dije algo que no debía—

-No te preocupes, ya lo superé, este anillo ya no significa nada para mí—

-Por eso no me gustan las relaciones, siempre alguien sale lastimado…--- Mimi movía sus pies infantilmente, los columpiaba mientras estaba sentada junto a él. Yamato la miró con ternura.

-Quizás sea cierto, pero siempre debemos de arriesgarnos por alguien, créeme que por ti me arriesgaría a todo—

Matt acortó la distancia entre ellos y la besó, ella le correspondió al beso y después se separó de él.

-¿Cómo le hiciste para que Ayumi te dejara pasar?—

-Pagué para estar con alguien más, pero decidí venir contigo—

-Ayumi se pondrá muy contenta—

-¿Por?—

-Las chicas hicieron una apuesta para ver quien lograba seducirte, y ella apostó a que solo te acostarías conmigo— Mimi se quedó callada, no debió de decirle eso a él.

-Pues vamos a darle gusto a Ayumi—

Volvió a buscar sus labios, pero Mimi se apartó y se levantó de la cama para dirigirse a un gran ventanal por medio del cual podía admirar la ciudad.

-Es una bonita vista..—Dijo Matt al ponerse detrás de ella y tomarla de la cintura, ella trató de soltarse pero Matt no se lo permitió y le dio la vuelta para tenerla de frente y así besarla. Mimi trató de apartarse pero él no se lo permitió, no quería estar con el rubio.

Trató de apartarlo pero él la apretó con fuerza contra su cuerpo, la necesitaba y no quería esperar más.

Mimi terminó rindiéndose poco a poco, se agarró de los hombros de él con pasión y ambos terminaron en la cama. Los besos subían cada vez mas de intensidad, no cabía duda, se deseaban.

Mimi trató de reprimir ese deseo, de no mostrar la atracción que sentía por él, de demostrarle que solo era un cliente más y no significaba nada para ella, pero Yamato terminó dominando toda la situación y ella cayó rendida a lo que su cuerpo añoraba.

Dejaron de besarse y se miraron a los ojos intentando recuperar el aliento.

-¿Matt porque simplemente no te vas?—

-Tu compañía es lo mejor que tengo por ahora y francamente no quiero regresar a la oficina o a mi casa—

-Tienes miedo de estar solo?—

-No, no quiero dejarte es solo eso—

-Pero yo no quiero estar contigo…---

-Me la he pasado buscándote durante 2 semanas, necesitaba verte, y ahora me dices que no quieres estar conmigo, es ridículo, no pienso esperar más—

Yamato bajó a su cuello y presionó sus fríos labios contra él. Después fue bajando poco a poco con ligeros besos hasta llegar a su escote que cubrió de besos y lamidas. Volvió a subir a su boca para besarla con pasión, lujuria y un sin fin de sentimientos que sólo ella despertaba en él. Sus manos subieron hasta sus senos tomándolos con firmeza para después comenzar a acariciarlos. Mimi estaba sonrojada sintiendo esas caricias y besos sin control, soltando ligeros gemidos que solo encendían mas a Matt.

El se apartó un poco de ella y se quitó la camisa, después le quitó el sostén a Mimi ya que solo vestía lencería. Los pezones de ella estaban totalmente duros, su pecho subía y bajaba ya que su respiración estaba muy alterada y lo mismo pasaba con los latidos de su corazón.

Dices que no quieres estar conmigo, pero tu cuerpo demuestra todo lo contrario….--- Yamato recargó su cabeza en el pecho de Mimi para escuchar la rapidez con la que palpitaba su corazón.

Continuaron besándose e incrementando el deseo, ya nada de ropa cubría sus cuerpos, Yamato se acomodaba para penetrarla cuando sintió como ella lo apartaba.

-Que…que pasa?—

-Ponte un condón—

En cuanto él se lo puso entró en ella, no esperó más y se introdujo con una única embestida. Mimi sintió una sensación de plenitud en cuanto lo sintió dentro, era lo que había estado esperando desde hace dos semanas.

Yamato la embestía con fuerza, y ella gemía sin decoro, el encuentro tan salvaje que estaban teniendo se debía a la atracción tan grande entre los dos.

Di mi nombre— le dijo Yamato mientras salía de ella, cuando se introdujo en ella de forma salvaje solo escuchó a "Lucy" diciéndolo con dificultad.

Mimi abrazó con fuerza a Matt al sentir que estaba llegando al clímax, Él aún seguía con sus embestidas pero al sentir como el cuerpo de ella tenía un orgasmo y sus paredes internas se contraían ejerciendo presión sobre su miembro ya no pudo más y lanzó un placentero gemido a la vez que se derramaba dentro de ella. Cayó rendido sobre de ella, tratando de recuperar el aliento de un encuentro tan salvaje.

-Estas muy pesado—

Matt se quitó de encima de ella, y se acostó a su lado. La atrajo con un brazo, y la acostó en su pecho.

-¿Así está mejor?—

-Algo…--- Mimi sonrió. Se quedaron callados, y el rubio solo para hacerle platica dijo lo primero que se le ocurrió.

-¿Sabes cuales son las palabra que se leen igual de derecha a izquierda y viceversa?—

-Por eso no me gusta platicar contigo, siempre me preguntas cosas extrañas, ¿Por qué me preguntas eso?—

-Lo leí en una revista hoy, aparte es cultura general. Se llaman palíndromos—

-Dime algunas palabras—

-Oso, ojo, Ana, radar..— Matt hacia memoria pero no recordaba mas.

-Mimi..—

-No, Mimi no es un palíndromo….espera, ese es tu nombre?—

-No claro que no!— Mimi de la impresión hasta se levantó del pecho de él, y se sentó en la cama.

-Claro que sí!, deberías de ver la cara que tienes!—

-Te equivocas, ese no es mi nombre—

Yamato se sentó en la cama

-Mucho gusto Mimi—

Ella le lanzó una mirada de reproche.

-Un momento…dijiste que habías pagado para estar con alguien mas y terminaste acostándote conmigo, eso quiere decir que trabajé gratis!— Matt soltó una carcajada.

-Cierto, dejé a la chica esperándome…---

-Pues vete con ella, por mi no hay problema—

-No quiero— Yama volvió a abrazarla y de nuevo los dos terminaron acostados en la cama— Ya sé tu nombre, ¿y si me dices tu apellido?.

Mimi esta vez no estaba a la defensiva como siempre, disfrutaba enormemente de estar entre sus brazos y sin siquiera pensarlo se lo dijo.

-Tachikawa…---

-Mimi Tachikawa, es un bonito nombre—

Tiempo después se quedaron dormidos, bueno al menos Matt, Mimi seguía despierta pensando en lo sucedido toda esa noche.

-Rayos, es la primera vez que trabajo sin cobrar aparte de que ya sabe como me llamo— Dijo en un susurro.


Me gustó este capitulo, se me hizo divertido o no se, pero me agradó. Gracias por sus comentarios me ayudan a seguir adelante, esta historia va para largo. Nos veremos en una semana.