Capitulo 5.
"Yo gané"
-No sean avaras, gané, así que páguenme ya!, Mimi se acostó con Ishida de nuevo— Un abucheo global se escuchó en todo el lobby, casi todas las chicas estaban reunidas ahí y después procedieron a pagar lo que le debían a Ayumi.
Mimi estaba roja de la vergüenza, ayer se había vuelto a acostar con Matt, y eso que había jurado que nunca más lo haría con el pero….fue demasiado débil. Lo peor de todo era que Shibayame estaba enojada con ella, se suponía que la noche anterior ella debió de haber estado con Matt, pero finalmente el rubio se escabulló al cuarto de la castaña.
Las chicas comenzaron a irse, todas recogían sus cosas y salían de Clover, al fin y al cabo era domingo. Mimi se acercó hacia Shibayame.
-Oye, sobre lo de ayer, yo no sabía que Yamato iba a estar contigo, lo siento— La chica volteó a verla sin mucho interés.
-Bueno que mas podía esperar de ti, digo todas sabemos que siempre te enredas con los clientes, no sé cómo lo logras Tachikawa, pero siempre es lo mismo contigo— El comentario fue dicho con toda la intención de que las demás lo escucharan.
-¿Disculpa?, ¿tienes idea de lo que estás hablando?— Mimi estaba molesta.
Las demás chicas se detuvieron, tanto shibayame como Mimi estaban molestas, era claro que una buena discusión comenzaría. Ayumi estaba rodeada, cobrando lo que le debían por la apuesta, y se giró para ver a Mimi, ¿ella estaba discutiendo con Shibayame?, oh demonios eso no era bueno. Rápidamente, se acercó a ella.
-¿Ah no?, por favor Mimi, todas aquí sabemos lo que pasó con Soichiro, y ahora quieres que suceda lo mismo con Yamato, acéptalo ellos no te van a sacar de pobre— Todas las chicas se impresionaron con lo dicho, sabían de lo sucedido entre Mimi y Soichiro, pero nunca hablaban de eso, era como prohibido, aparte de que la mayoría eran amigas de la castaña así que no querían recordarle viejos tiempos.
Mimi estuvo a punto de soltarle un golpe, pero no le convenía meterse en problemas, y menos por alguien como ella. Así que se tranquilizó.
-Bueno al menos a mi no me dejan como estúpida esperando toda la noche— Un "oh" global se escuchó en toda la sala, algunas solo reían por lo dicho, Shibayame no era muy querida ahí, pero ella se lo ganaba. Finalmente optó por irse, estaba muy molesta, avanzó y cuando pasó al lado de Mimi la empujó con el hombro, salió por la puerta con el mismo paso orgulloso de siempre.
-Uff—Mimi estaba aliviada, al fin se había ido esa tipa. Siempre la molestaba.
-Y eso?—
-¿Qué?— Le preguntó Mimi al no comprender la pregunta de Ayumi.
-¿Por qué se enojó?—
-Porque pasé la noche con Yamato, y ella se quedó esperándolo— Una sonrisa triunfal adornó su rostro.
-Ah si, vámonos ya, te invito a comer, al fin y al cabo hoy gané— La cara de disgusto de algunas no se hizo esperar— Bueno "señoritas" fue un placer hacer negocios con ustedes, nos vemos.-
Ambas salieron de ahí, caminando por las transitadas calles de Tokyo. Mimi sintió como alguien la jaló bruscamente del brazo, volteo asustada y se encontró con Yamato.
-Hola Mimi— Se acercó a ella, mientras que Ayumi miraba asombrada la situación.
-¿Cómo sabe tu nombre?—
-Ella me lo dijo ayer—Matt seguía sujetando del brazo a Mimi para que no escapara.
-¿Por qué no me contaste eso?—
-¿Qué?— Mimi salió del estado de "shock" en el cual estaba por encontrarse a Matt.
-¿Por qué no me dijiste que tu y Yamato ya se conocían mejor?, solo me dijiste que el se había metido en tu cuarto y se habían acostado pero nunca mencionaste que ya se llevaban mejor y ya confiabas en él.—
-Ayumi cállate!— Mimi estaba sonrojada, ¿Por qué Ayumi no se callaba?— Yo no me llevo bien con él, ni tampoco le tengo confianza-
-Eso no es lo parecía ayer—
-Matt suéltame, tengo cosas que hacer, Ayumi y yo vamos a ir—
Ayumi habló súbitamente cortando la frase que estaba a punto de salir de los labios de su amiga.
-Ah lo siento Mimi, pero olvidé que tengo que ir con mi abuelita, te invitaré a comer otro día. De seguro tu y Yamato tienen mucho de que hablar— Mimi la miró con coraje, era una traidora!.
-Perfecto, entonces yo te invito a comer— La castaña solo vió como Ayumi se alejaba de ellos mientras que les decía "adiós" con la mano.
-No, Yamato suéltame por favor— Ahora si hablaba en serio, Ishida se dio cuenta y la soltó—Creo que es tiempo de poner las cosas en claro. Tú te acostaste con "Lucy" no con Mimi, el trabajo y mi vida personal van por separado y nunca los mezclo. No puedo relacionarme con un cliente.-
-A mi me cae muy bien Mimi, puedo llevarme muy bien con ambas. Solo necesito una oportunidad—
-No—
-¿Por qué no?, ¿a que le tienes miedo?—
-No es de tu incumbencia, lo único que quiero es que me dejes tranquila, entiéndelo—
Matt suspiró, se estaba enojando, no podía creer lo que ella le estaba diciendo, se quedó esperando desde que salió de Clover, en esa calle, con la esperanza de poder volver a verla.
-Es la primera vez que te veo con ropa—
-Idiota, no estamos hablando de eso!— Se sonrojó hasta las orejas. Matt tomó su mano, y la jaló, obligándola a ir a donde el iba.
-Suéltame!— La gente comenzaba a verlos. Mimi trataba de soltarse pero Yamato la tenía agarrada con fuerza de la mano.
-Amor, no te enojes, nos tenemos que ir— Dijo al ver como todos los veían, finalmente llegó hasta su auto y metió a Mimi en el asiento del copiloto. Cerró las puertas con seguro por si intentaba escapar, y arrancó.
-Imbécil!, déjame bajarme!— Mimi trataba de abrir la puerta pero todo era vano, Yamato aceleró, se pasó un semáforo en rojo, y seguía aumentando la velocidad, que bueno era tener un auto deportivo.
-No vayas tan rápido— Iban excesivamente rápido por las calles.
-Será mejor que te pongas el cinturón— Matt volteo a verla con una sonrisa, ella comenzaba a asustarse. Si seguían así, podrían chocar.—Tienes miedo?
-Claro, no todos los días un maniático con un auto deportivo me secuestra e intenta matarme—
-Exagerada— Y aceleró de nuevo.
-Por favor, detente—
Su voz, era distinta, ¿Dónde estaba el tono de altanería y seguridad que siempre tenía?. Yamato se estacionó, la calle estaba vacía.
-Bien, pero con la condición de que vayamos a comer—
-De acuerdo, pero ya deja tu complejo de "rápido y furioso"—
-Claro, si tu dejas el tuyo de "no le haré caso a Yamato"—
La compañía de él no era tan mala, debía de admitir que se podía platicar racionalmente con él, habían ido a comer a un restaurante Italiano.
-¿Cómo te diste cuenta que tu novia te engañaba?—
-Yamato la miró de frente, mientras bebía un sorbo de vino blanco.
-Para que quieres saber eso?—
-Curiosidad—
-Ah entonces, te diré, pero me tienes que contestar todo lo que te pregunte—
Mimi lo pensó un segundo.
-De acuerdo—
-Bueno….yo la descubrí en la cama con mi mejor amigo, ah perdón con mi ex mejor amigo. Llegué a su departamento por la mañana, para darle un regalo, y ella había pasado la noche con el.—
-¿Cómo reaccionaste?—
-Mmm mal, muy mal, le dije ramera y al otro lo golpee. Después ella me dijo que todo era mi culpa, que solo me preocupaba por el trabajo, y que nunca estuve con ella—
-¿Y es cierto?—
-No— Matt pensó en esos meses antes de que Sora lo dejara, era cierto que la había descuidado pero era porque quería tener lo mejor para ella, quería darle una vida de princesa, y para eso debía de trabajar en exceso.— Bueno, tal vez si, pero lo hacia por ella, porque quería que fuera feliz conmigo, quería tener una buena posición económica.
-Una relación no se basa en eso, sino en amor—
-Entonces es mi culpa que ella me engañara?—
-No claro que no, más bien ella nunca te amó, y solo buscó una excusa tonta para no quedar como la mala del cuento—
Yamato suspiró, ese tema estaba como censurado para él, no le gustaba hablar de eso ni mucho menos recordarlo.
-Me toca a mí— Mimi lo miró sin comprender— Me toca preguntarte.
-Ah—
-¿Por qué trabajas en Clover?—
-Porque me gustan los hombres y el sexo, así de simple. No creas que me obligan o que estoy traumada— La mirada de Mimi era tranquila, podía hablar tranquilamente sin inmutarse del tema.
-¿No te da asco acostarte con hombres que ni siquiera te gusten?, ¿ no te sientes usada?—
-No, solo les "presto" mi cuerpo, no involucro mis sentimientos—
-Pero entregas tu cuerpo, que es tu ser, tu existencia. Ellos solo te usan—
-Yamato no intentes crear remordimientos en mi, ni critiques a los demás, que tu eres igual que todos ellos—
-Yo no soy como ellos— Matt estaba molesto.
-Sí lo eres—
-Acaso crees que yo solo busco tu cuerpo?, crees que lo único que quiero de ti es algo de sexo casual?—
-Si— Musitó la castaña, estaba cohibida por él, su mirada era dura.
-Pues que mal, yo no busco solo eso. Te conocí de esa forma pero eso no quiere decir que quiera que las cosas sean siempre así, yo no quiero verte cada fin de semana, yo solo quiero…--
-Olvidar a tu ex tratando de estar conmigo— Yamato la miró incrédulo, no, las cosas no eran así, él ya había olvidado a Sora.
-No, ya la olvidé, ella ya no forma parte de mi vida. Pero estoy listo para comenzar de nuevo, quiero que sea contigo.—
-Estas bromeando ¿cierto?— Una sonrisa adornaba el rostro de la castaña, casi quería reír en la cara del rubio, pero al ver que él la miraba con la maldita mirada de siempre, esa que la hacía saber que hablaba muy en serio, dejó de hacerlo y se puso seria.
-Yamato, eso es ridículo, sabes perfectamente en donde trabajo, sabes que soy, no me vengas con tontos cuentos de amor—
-Eso lo veremos después…--- Matt pagó la cuenta y ambos salieron del restaurante en silencio, subieron al auto.
-Me vas a decir en donde vives?—
-Para?—
-Para llevarte a tu casa, ¿o quieres que te lleve a otra parte?—
-No, a mi departamento estará bien.---
Mimi le dijo la dirección y Matt llegó rápidamente, ante las negativas de ella la acompañó hasta la puerta de su departamento.
-¿Sabes?, cualquier hombre después de acostarse con una mujer siente aun mas deseo por ella y un sentimiento de posesión enorme aparece—
-Incluso tú?—
-Si pero ya no puedes escapar—
-Yamato….--- Mimi gimió el nombre del rubio en el hombro de alguien mas. Ella solo sintió como Makoto se apartaba de ella quedando sentado en la cama. – ¿Qué pasa?-
-Yo no me llamo Yamato— Mimi cayó en cuenta de lo que había dicho, estaba con Makoto, uno de sus mejores clientes. Claro era guapo, siempre era atento con ella además de lindo. Y lo más importante era que solo los unía el sexo, él no intentaba una relación formal con ella ni nada de eso, él no la molestaba como Matt.
-Lo siento, no sé en que estaba pensando—
-En alguien más—
-No— Mimi lo atrajo hacia ella, y lo besó, él de nuevo cayó encima de ella, y siguieron con lo suyo.
-¿Quién es Yamato?— Le preguntó mientras la embestía.
-Nadie importante—
-No te creo— Entró en ella con más fuerza, haciendo que la castaña se aferrara a su espalda.
Mimi estaba acostada en su cama, las sabanas estaban revueltas y ella se cubría con lo que podía, las cosas no iban bien. Makoto se había enojado con ella, bueno era razonable, a nadie le gustaría algo así. Pero lo peor era que toda esa semana no había podido parar de pensar en él, ese maldito rubio.
Tal vez lo que dijo Matt era cierto, quizás después de acostarse con alguien aparece aún mas deseo y un sentimiento de posesión enorme por la otra persona, pero ella se había acostado con muchos y eso jamás le había ocurrido pero con Matt…..
Dejó de pensar en eso, y tomo un relajante baño, después bajó con Ayumi.
-Felicidades—
-Eh?—
-Mimi acabas de hacer el trato de tu vida—
-No te entiendo, no he hecho nada—
-Bueno técnicamente tu no, pero yo lo hice por ti. Yamato te compró por toda la semana, me dijo que planea llevarte a Okinawa.—
-¡¡¿¿Qué??!!--
-Y lo mejor es que es desde mañana, ve haciendo tus maletas—
-No pienso ir—
-Matt ya pagó, es una muyyyy buena cantidad aparte no te conviene rechazarlo—
Mimi se mordió el labio nerviosamente, eso no le disgustaba pero no debia aceptar, entonces su mirada se fijó en la puerta que se habría y dejaba ver a un rubio que la miraba sonriente.
Esta vez me tardé mas de la cuenta cierto?, bueno es que la inspiración no llegaba y no llegaba, pero creo que finalmente llegó, los proximos capitulos estarán buenos ( Ni matt, ni mimi se esperan lo que tengo planeado para ellos jojojo), asi q sigan leyendo y espero comentarios va?
