Capitulo 6.

Okinawa

La mirada asesina de Mimi se fijó en el pobre de Yamato que apenas iba entrando. Sólo él podía hacer que Mimi se saliera de sus casillas, él caminó hasta ella muy alegre, hasta que llegó justamente frente a ella y se dio cuenta de cómo lo miraba.

-¿Qué?—

-¿Cómo que qué?, ¿quién te crees para comprarme por toda una semana?, Yamato tengo una vida y no puedo desperdiciar una semana contigo—

-Muy ocupada que has de estar, es una semana, y es en Okinawa, la playa es perfecta—

-¿Y?, eso no me interesa—

-Ya pagué—

-Pues que lastima pero Ayumi te puede regresar tu dinero—

-¿Qué pasa?— Una voz distinta se escuchó en el lobby, era la Señora Miyazawa, la dueña del burdel. Los tres se volvieron hacia donde estaba esa voz, y fue cuando Matt fijó su vista en ella, era algo mayor pero seguía siendo hermosa, en sus años mozos debió de haber sido una preciosidad.— Mimi tus gritos se escuchan hasta mi oficina, ¿Qué sucede?.

-Nada, es solo que estamos arreglando un asunto con Yamato— Ayumi estaba algo nerviosa.

-Ah es lo referente al viaje, cierto?, bueno pues yo creo que Mimi está encantada por eso—

-No voy a ir— La castaña miró fijamente a la Sra. Miyazawa.

-No te conviene decir eso, ya le has hecho pasar muchas vergüenzas al señor Ishida, o acaso crees que no me enteré de que te escondías de él?—Esa mirada, esa mirada era de amenaza.

-¿Quién le dijo?—

-Bueno eso no importa realmente pero si quieres saberlo fue Shibayame—

Mimi se quedó sin habla, y la dueña del lugar la miraba con superioridad, era como si ella hubiera ganado ese asalto.

-Pero si yo no quiero estar con él, no puede obligarme—

-Ah entonces tendré que tomar medidas extremas, como no darte las vacaciones que te corresponden—

-No puede hacer eso!— Exclamó alarmada, esas vacaciones eran para ir a Estados Unidos, tenía que ir, tenía que visitar a sus padres.

-Claro que si, soy tu jefa— Mimi no dijo nada pero le dedicó una mirada llena de odio y después subió las escaleras dirigiéndose a su habitación. Matt estaba impactado.

-¿Y eso significa que…?—

-Que ella irá con usted, Ayumi encárgate de lo demás, ya me voy— La mujer salió del edificio.

-Esa señora me intimidó, ¿es la dueña?—

Sí, a mí también me da miedo, ella y Mimi siempre pelean—

-¿Crees que Mimi quiera ir conmigo?, está muy enojada—

-Sí, ya se le pasará—

-La voy a esperar aquí— Minutos después bajó con paso pausado, y con sus cosas. Matt se puso de pie al verla, Mimi pasó de largo sin hacerle caso.

-Espera— Llegó hasta ella y la tomó delicadamente de sus hombros, buscó su mirada pero ella veía hacia abajo.— ¿Qué pasa?-

-Nada— Dijo de forma cortante para después dirigirse a la salida, Matt miró a Ayumi tratando de buscar una explicación pero ella se alzó de hombros indicándole que no sabía que tenia la castaña. Yamato la alcanzó.

-Te llevo—

-No, yo puedo irme sola. Sólo dime a que horas vas a pasar por mi mañana—

-Escucha, si de verdad te molesta tanto estar conmigo pues simplemente cancelamos todo— Mimi lo miró.

-No es eso….es que siempre es lo mismo con la señora Miyazawa, siempre salgo de pleito con ella, aparte de que…--

-De qué?—

-Nada, olvídalo—

-Tu familia está en USA?—

-Sí, después iré a visitarlos. Matt ya me quiero ir, solo dime a qué hora nos vamos a ir—

-Algo temprano, ¿Por qué no te quedas a dormir en mi casa?, será más fácil—

Mimi lo pensó seriamente, en su casa, era como meterse a la boca del lobo, claro si era un lobo rubio y de ojos azules todo resultaba más fácil….

-Mimi, cenaremos algo rico, veremos películas, mmm será como una piyamada, bueno no tan femenino— Ella sonrió, y contuvo una risa, a veces él podría llegar a ser algo tonto.

-De acuerdo, pero llévame a mi depa primero, para hacer las maletas—


Mimi miró atónita la casa del rubio, era enorme. Entraron al recibidor, y en seguida una criada fue a atender a Matt, él le dijo lo que quería de cenar, la señora le sonrió a Mimi y se fue.

-Está feliz—

-De que?—

-De que traiga una chica a la casa, hace muchísimo tiempo que no lo hacia. Cree que eres mi novia—

-Porque cree eso?—

-Porque a veces no llegaba a dormir, y siempre me preguntaba que con quien estaba y para no parecer tan promiscuo le dije que con mi novia—

-Ah—

-Ella es mi nana desde que era un bebé y es natural que se preocupe por mí—

-Pues si…vives solo?—

-Sí—

Matt cargó las maletas de Mimi hasta su habitación, abrió la puerta mostrándole con orgullo el cuarto principal.

-Tu cuarto es…enorme, bueno toda tu casa, está adornada de forma muy moderna—

-Pues claro, soy soltero— Yamato empujó a Mimi hasta su cama, y cayó sobre de ella.

-No creo que sea lo adecuado, tu nana nos estará esperando para cenar…---

-Yo quiero comerte a ti—

El rubio bajó hasta su cuello, y lo lamió sensualmente.

-Me encanta tu sabor— Suspiró pegado a ella. Pero ella lo empujó.

-No es hora de esto—

-Bien, te mostraré el resto de la casa.—

Después de mostrarle la casa, cenaron, era agradable ese ambiente. Cuando terminaron se encaminaron al cuarto de Matt.

-Hace mucho frío— Mimi se puso su piyama.

-Tienes razón— Matt hizo lo mismo— Ven

Mimi se metió en la cama con él, cobijándose con el gran cobertor y buscando alojo en sus brazos.

-Conozco una mejor forma de ganar calor— Sentenció Matt.

-Estoy algo cansada, vamos a dormir—

-Mimi no seas aguafiestas, anda, se que quieres—

-No, tengo sueño, no pasa nada si te esperas un día—

-De acuerdo— Contestó mas a fuerza que de ganas.--- Entonces tendremos una charla nocturna

Mierda!--- Pensó Mimi al instante, Yamato acariciaba tiernamente la espalda de ella. Y sus cuerpos estaban pegados por el frío.— Yama tengo sueño, mañana será un día agitado y quiero dormir-

-Bien— Apagó las luces, y la habitación quedo a oscuras— Buenas noches, descansa.— le dio un beso en la frente y la acostó sobre su pecho— Así no tendremos frío.-

Ella se acurrucó junto a él, y cayó en un profundo sueño. Aunque ese sueño, no era precisamente bueno. Estaba con Soichiro, con él de nuevo?, pero hace meses que no lo veía, casi más de un año. Esa conversación, esas palabras ya las conocía, fueron las que él le dijo por última vez.

De repente despertó agitada, incluso se sentó en la cama. Su frente estaba llena de sudor. Miró a todos lados, sin recordar que hacia allí hasta que vio a Yamato junto a ella, durmiendo tranquilamente. Fue solo un sueño, se repetía mentalmente una y otra vez, ahora ella estaba con Matt, las cosas estaban mejor que nunca.


-Nunca pensé que tuvieras tu propio avión—

-Mimi eso no es nada comparado a lo que nos espera—

Después de algunas horas de viaje finalmente llegaron a Okinawa, hacia demasiado calor. Y se dirigieron al hotel mas lujoso de todos. Mimi quedó impresionada en cuanto entró, Yamatto le tomó la mano llevándola hasta la recepción.

-Buenas tardes señor Ishida— Saludó cordialmente el recepcionista— Su habitación es la 569.-

-Gracias— Matt firmaba unos papeles, cuando alguien llegó al lado de Mimi.

-Disculpe, soy Taichi Yagami, cuál es mi habitación?—

Yamato dejó de firmar y levantó su rostro para mirar a Taichi, acaso él no lo había visto?, entonces sus ojos dieron con los de la acompañante de Tai, era Sora, ella a diferencia de Tai en seguida lo reconoció, la mirada de Matt fue fría e instintivamente Sora jaló a Tai de la camisa para que se diera cuenta de quien estaba ahí.

-Yamato?— Dijo un muy sorprendido Tai, después su mirada fue a parar a esos ojos castaños que conocía perfectamente, era imposible!, que hacia Lucy ahí!?. Mimi parecía igual de sorprendida que Taichi, ese cabello castaño, esa piel morena, lo conocía bastante bien.

Yamato no se dio cuenta de la mirada que se daban Tai y Mimi, solo pensaba en cuanto lo odiaba, no se molestó en dirigirle la palabra, terminó de firmar y le dio los papeles a Hiroshi.

-Es todo verdad?—

-Si, por cierto señor, tal vez sea un poco indiscreto pero la vez pasada usted mencionó que iba a casarse e iba a pasar su luna de miel aquí, ella es su esposa cierto?—

Matt se sorprendió por esa pregunta, pero que inoportuno era eso, o tal vez no…

-Sí ella es, y estamos muy felices, bueno nos vamos tenemos cosas mas interesantes que hacer— Matt tomó de la mano a Mimi y sin siquiera ver los rostros sorprendidos de Tai y Sora caminaron al elevador. Una vez dentro presionó el botón de su piso y suspiró.

-Estas bien?— Le preguntó bastante preocupada.

-Sí..—

-Matt que fue todo eso?, que pasó allá afuera?—

-Recuerdas que te conté de mi ex novia y que me había engañado con mi mejor amigo?—

-Sí—

-Pues la pareja que llegó al lado tuyo eran ellos…hace casi 7 meses que no los veía, y para serte sincero no me gustó nada verlos juntos, tuve que contenerme para no golpear a Taichi—

Que suerte la de la castaña, no podía decirle la verdad al rubio, no podía decirle que Tai, su antiguo mejor amigo y el chico que le robó al amor de su vida, también era uno de los clientes predilectos de ella, y lo peor de todo era que Taichi llevaba bastante tiempo frecuentando Clover.

Mimi se sorprendió al verlo así tan triste, los ojos azules que siempre la miraban de forma picara o divertida ahora estaban apagados, de seguro aún pensaba en ella, aun la amaba…al pensar en eso una angustia la dominó, Mimi quería que Yamato permaneciera a su lado y que su ex novia quedara en el pasado.

-¿Puedes abrazarme?—

Mimi lo abrazó con fuerza, queriendo que su piel transmitiera los sentimientos que negaba y tenia ocultos por el rubio.


-Matt pareces un zombie— Le dijo Mimi, ambos estaban en la playa sentados en la arena observando como el sol comenzaba a desaparecer ofreciendo una vista hermosa. Había tratado de distraer a Matt durante todo el día, pero él seguía con los mismos ánimos.

-Intenté todo para mejorar tu estado pero nada funcionó, intenté seducirte pero parecías mas apagado que un anciano, me puse este bikini y ni siquiera me miraste, te traje una cerveza y no le has tomado, te llevé a la fuerza al agua y te saliste al instante, aparte de que una ola me revolcó— Mimi seguía quejándose hasta que Matt por fin salió de su estado zombie y comenzó a reír.

-Mimi eres muy dramática, pero tienes razón debo dejar de pensar en ellos y divertirme contigo— Matt tomó la cerveza y finalmente le dio un buen trago.

-Cómo se llama ella?—

-Sora Takenouchi—

-Es bonita—

-Sí pero no tanto como tú.— Mimi sonrió.

-Pensé que ya lo había superado por completo, pero al verlos juntos me sentí muy mal, como un perdedor, ellos tienen su vida y yo sigo estancado, pensando en Sora y envidiando a Taichi—

-Te entiendo, no es fácil olvidar a una persona que se quiso tanto, aparte cuando te engañan, siempre surge un sentimiento de inferioridad y tristeza difícil de ignorar.—

-Que tiene él que yo no?—

-Yama tu eres un hombre increíble, eres inteligente, amable, guapo, encantador y muy bueno en la cama, no creo que Taichi pueda superarte, Sora no supo apreciarte y creo que deberías dejar de pensar en ella, tú te mereces a alguien mejor—

-Valla es la primera vez que escucho palabras de elogio de tu parte, no sabía que pensabas eso de mí— Mimi se sonrojó.— Muy bien, al diablo Sora y Taichi, ahora estoy contigo y nos iremos de fiesta— Yamatto se puso de pie y ayudó a Mimi a hacer lo mismo, caminaron por la playa tomados de la mano.

-Y porque ese cambio tan repentino de humor?, digo siempre que te veía te enojabas y me mandabas al diablo, y ahora pareces mas alegre, incluso mas amable—

-Pues tenía que mejorar mi estado de animo, sería una muy mala combinación si yo siguiera de amargada y tu con tus sentimientos frustrados—

Matt rió un poco y se dio cuenta que la playa estaba sola, aparte el Sol se había ocultado por completo.

-Hay algo que siempre he querido hacer—dijo ella con tono sugerente.

Matt creyó adivinar que era eso que Mimi quería hacer, la alzó en sus brazos y después la acostó en la arena.

-Hacerlo en la playa— dijo él, mientras estaba sobre de ella.

-No tonto, siempre he querido nadar con delfines— Después Mimi comenzó a reír al ver la expresión de Matt, él se sonrojó levemente.

-Ya deja de burlarte de mí—

-No te enojes, pero Yama que sólo piensas en el sexo?—

-Ja pero mira quien habla—

-Eso es diferente—

-Basta de discusiones, mejor dime si quieres hacerlo aquí o me dirás que eres alérgica a la arena?—

Mimi sonrió— Pues…--- Y justo en ese momento una ola llegó hasta ellos, mojándolos y arruinando su diversión.

Ambos comenzaron a reír y se pusieron de pie.

-Creo que prefiero nadar con delfines—


-Basta Matt…--- Decía Mimi mientras Matt la sujetaba de la cintura y le mordía la oreja, estaban en el elevador y se dirigían a su habitación.— Estas demasiado ebrio.

Eso era cierto, venían de un antro en donde bailaron y bebieron hasta que ya no pudieron mas, pero Mimi a diferencia de Matt estaba en sus cinco sentidos.

-No te pongas difícil— le dijo el rubio apenas podía hablar.

-Estamos en un elevador, ya vamos a llegar y además estas tan ebrio que apuesto que no lograrás una erección—

-No me subestimes…-- Matt la alzó, apoyándola en la pared, ella rodeó la cadera de Matt con sus piernas. Y comenzaron a besarse.

-De todas formas ya estamos a unos cuantos pisos de llegar…---

Matt acarició las piernas de Mimi y siguió ese trayecto hasta llegar a su trasero que apretó con fuerza.

-Las faldas son muy prácticas…--Dijo él.

De pronto las puertas se abrieron, ya habían llegado a su piso.

-Ya bájame....--- Matt con algo de disgusto bajó a Mimi y salieron de ahí

Llegaron al cuarto y en cuanto entraron Yamatto se tiró en la cama, ahora tenía sueño y estaba muy cansado. Estaba a punto de dormirse cuando Mimi apareció en un ligero camisón rosa que tenía un gran escote.

-A mi nadie me deja con las ganas…--- Le dijo ella con tono pícaro para después subirse arriba de él y tomarlo del rostro plantándole un beso. Yamato apenas podía corresponderle el beso, el alcohol había echo efecto y se quedó dormido.

-¿Matt?— Mimi lo movió para despertarlo pero dormía como roca, ella sonrío enternecida y acarició lentamente su rostro.

El era como el principie azul de todos los cuentos de hadas, era perfecto, no podía hallarle algún defecto, Mimi suspiró, él era demasiado bueno para ella, no lo merecía.

-Aún así quiero estar contigo, te quiero Yamatto— Apagó la luz y se acomodó al lado de él, sintiendo su respiración y escuchando los latidos de su corazón, se sentía feliz por primera vez en mucho tiempo.

Se acabó!, este capitulo fue mas largo que los demás, eso es bueno ¿no?, en fin, ya se dieron cuenta que Taichi también va a Clover, así que las cosas se complicaran en el siguiente capitulo o_O jojojojojojojo.

Por ultimo quiero agradecerles sus reviews, eso me alienta a seguir adelante, y si escriben más tal vez, remotamente tal vez, suba el próximo capitulo mas rápido jaja. Bien me despido, nos leeremos después.