CAPITULO 4
Adiós
Mientras iban caminando Rebecca miraba hacia los lados, observaba las habitaciones. Hasta que se detuvo en seco.
—No puede ser…—susurró mirando fijamente a un paciente.
—¿Pasa algo doctora Chambers?
—Y-yo… ¿Puedo entrar a esta habitación? —Preguntó sin dejar de mirar a la persona que yacía recostado en la cama profundamente dormido.
—Adelante… aunque no entiendo su interés… esta persona lleva más de nueve meses en coma.
—¿De verdad? —Se volteó a mirar al doctor y este asintió. Se giró y abrió la puerta lentamente.
—Oh por Dios…—Se llevó una mano a su boca. Definitivamente era él. No cabía la menor duda. Era él. — ¿Leon?
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—¿Eso fue todo?
—Sí, después él me llevo a mi departamento, nos despedimos y se fue. Pero la verdad es que me la pasé muy bien.
—Ves. Te lo dije, simplemente tenias que conocerlo a fondo y listo.
—Sí, tenias razón. —Sonrió la pelirroja. — Nick es un chico muy agradable.
—Si, pero claro que tenía razón. Por cierto ¿No ha llegado Sherry? Y tampoco he visto a Jake.
—Oh, no creo que vayan a llegar temprano… si es que vienen.
—Por lo que me contaste, pienso lo mismo… aunque no sé, no logro convencerme de ellos dos juntos.
—Vamos, Jill, ambas sabemos que se mueren el uno por el otro, además Sherry me lo confirmó anoche.
—Si lo sé, pero… Jake no es de esos que de un día para otro declaran sus sentimientos… a penas hace unas semanas que se reencontró con Sherry y míralos.
—Quien sabe y tal vez tuvieron su pasado oculto.
—No lo creo, Sherry no nos contó nada. —Dijo Jill frotándose la barbilla como tratando de recordar.
—Bueno, te dejo Jill, quedé con Nick de ir a comer. —Dijo la pelirroja levantándose y tomando su bolso.
—Con Nick ¿Eh?
—Si, bueno me voy se me hace tarde y no quiero escuchar tus patéticas ridiculeces del destino. —Dijo Claire casi corriendo saliendo de su oficina. — Adiós.
—¡Cobarde! ¡Cuando regreses hablaremos! —Gritó Jill tratando de alcanzar a la pelirroja sin éxito.
—¿A dónde va mi hermana? —Preguntó Chris apareciendo detrás de Jill.
—Va a comer con el nuevo. —Dijo tranquilamente dirigiéndose a la oficina de Redfield.
—¿Con Nick? … Espera ¿Qué hay entre esos dos? —Preguntó siguiendo a Jill con el ceño fruncido.
—Sí, con él… y no empieces con tus malditos celos.
—¿Cómo no me voy a poner así? Apenas se conocen.
—¿No querías tú que se conocieran?, eso están haciendo... mejor cállate y usa esa boca tuya para otra cosa. —Dijo Jill, cerrando la puerta del despacho con seguro.
—¿Cómo para qué? —Preguntó tomándola por la cintura.
—¿Sabes? Hace mucho que no practicamos en tu escritorio…. ¿No te agradaría tener una sesión completa? —Le dio una mirada seductora.
—Me encantaría. —Dijo estrechándola y besándola apasionadamente.
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—Apúrate, Jake… vamos a llegar tarde. —Dijo Sherry mientras esperaba a que Jake terminara de ponerse sus botas.
—Más tarde no podemos llegar, enana. Además… qué más da si todos saben que tuvimos noche de entretenimiento "Mi Amor".
—Cállate, Jake, no te lo tomes tan en serio. —Dijo sonrojada la rubia.
—Si si si, lo único que sé, es que me debes una… y bien grande. Mira que hacer creer a Claire que somos novios no me la termino de creer.
—Es por una buena causa. La felicidad de Claire.
—Sí, como no. —Se levantó Jake y se dirigieron a su motocicleta.
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—Hola, Claire.
—Hola, Nick. —Sonrió Claire.
—¿Cómo va tu día?
—Muy bien, gracias… ¿Ya pediste algo para comer?
—Si, espero no te moleste, la verdad es que llevaba esperándote un buen rato y si no pedía algo me iban a correr de aquí. —Se disculpó el pelinegro.
—No hay problema. —Sonrió comprensivamente la pelirroja. — Bueno, háblame de ti ¿Tienes familia?
—Sí, bueno… mis padres se separaron, aunque aún sigo viéndolos a los dos y tenía una hermana menor…
—¿Tenías? ¿Qué pasó?
—Murió en un accidente automovilístico hace tres años…—Dijo agachando la cabeza.
—Oh… lo lamento… no sabía…
—No, está bien, gracias…—Sonrió débilmente. — Se llamaba Maggie, tenía dieciséis años, pero yo la trataba como su tuviese seis, le molestaba…— Rió mirando hacia la nada, como recordándolo- Pero la quería tanto y la extraño tanto que…— suspiró. — No tiene caso que hablemos de esto… no me gusta recordarlo.
—A veces hace bien… ¿Sabes? Yo también perdí a alguien muy importante en mi vida hace poco… así que entiendo cómo te sientes.— Sonrió débilmente la pelirroja.
—¿Un familiar?
—Casi, de hecho estaba apunto de formar parte de mi familia, aunque creo que ya lo era…
—¿Él era tu… novio?
—Mi prometido… nos íbamos a casar…—sonrió débilmente— pero dos días antes de nuestra boda me dieron la noticia…— Dijo mirando fijamente el anillo de compromiso que aún llevaba puesto, cosa que Nick no paso desapercibida.
—Lo lamento mucho.
—Yo también…—sonrió tristemente la pelirroja. — Bueno y dime… ¿Cómo la estás pasando acá en New York? ¿No extrañas Inglaterra? — Preguntó dándole un sorbo a su bebida.
—Bueno… sí extraño, pero… en estos momentos estoy muy bien aquí, específicamente contigo. —La miró intensamente.
Claire casi se ahoga al escuchar eso.
—Nick… no sé qué decir…—Lo miró apenada.
—No digas nada… sólo. —Suspiró. — Escucha, sé que en estos momento no sientes nada por mí. Pero voy a conquistarte… no me voy a rendir.
—No quiero que lo hagas… no quiero que te rindas…
—No lo haré. —Sonrió el pelinegro.
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—Dios, espero que no ande por ahí Jill. —Susurró Sherry caminando sigilosamente por las instalaciones de la B.S.A.A
—Hasta que te apareces, jovencita. —Apareció Jill detrás de ella con los brazos cruzados.
—¡AH! ¡¿PERO CLAIRE Y TÚ QUIEREN MATARME DE UN SUSTO O QUÉ?! — Dijo tocándose el pecho agitadamente la rubia.
—¿Por qué querríamos hacer eso? Además no es nuestra culpa que tú te andes mal escondiendo a todas horas.
—Está bien, ya. ¿Dónde está Claire?
—En su oficina.
—Bien. —Dijo encaminándose a la oficina de Claire.
—Espérame.
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Sentado en su oficina. Con los pies sobre el escritorio, Nick Whitfield podía decir que esa pelirroja definitivamente lo traía como loco. Cuando sus miradas se encontraban… había algo, él lo podía sentir. Antes creía que eso de "amor a primera vista" no existía, y aquellas personas que lo nombraban, para él simplemente eran patéticos… pero ahora todo cambió.
El amor a primera vista sí existe, estaba completamente seguro de eso, claro, a menos que se haya convertido en una de esas personas patéticas. Sonrió.
—Voy a conquistarte, Claire Redfield… lo haré.
Se escucharon unos golpes en la puerta de su oficina, seguido de un "¿Puedo entrar?" proveniente de su Capitán Redfield. En un ágil movimiento bajo los pies de su escritorio y saco una carpeta con unos papeles de no sé qué informes.
—Adelante.
—Hola, ¿Trabajando eh? —Preguntó el Redfield mayor.
—Eh… sí… toma asiento.
—Escucha… sólo vine a hacerte una pequeña pregunta… y espero la respondas sinceramente. — Dijo Chris al momento de sentarse.
—Por supuesto, ¿Qué pregunta? —Le dio un sorbo a su café.
—¿Qué te traes con mi hermana?. —Soltó de repente la pregunta con el ceño fruncido. Lo cual hizo que el pelinegro casi se atragante con el café… escupiendo en el rostro del Redfield. —¡OYE ¿QUÉ TE PASA?! ¡HAZ ARRUINADO MI BELLO ROSTRO! — Dijo exasperado Chris de una manera no muy masculina haciendo reír al inglés.
—Lo siento, de verdad... — Dijo conteniendo la risa—Toma… límpiate. — Dijo pasándole un trapo que estaba por ahí.
—Santos cielo, Claire ni siquiera está aquí y mira lo que provoca. —Dijo mientras limpiaba.
—Hey, no le eches la culpa a tu hermana… la culpa la tienes tú.
—¿YO?
—Si tú, por andar preguntando así tan de repente.
—Bueno, ya ya ya… ahora responde a mi pregunta. ¿Qué te traes con mi hermana, Whitfield?
Suspiró el pelinegro.
—Quiero todo con ella.
—Que descarado.
—Oye dijiste que te respondiera sinceramente… quiero todo con tu hermana… EN EL BUEN SENTIDO. —Dijo al ver la cara de sorprendido de el Redfield mayor.
—Escucha, Whitfield, no quiero que mi hermana salga lastimada de nuevo. Si te atreves a siquiera hacerla derramar una sola lagrima… te vas a arrepentir. Y no me importa quién jodido seas, ni de dónde vengas. Con mi hermana no se juega.
—Redfield, entiendo que desconfíes de mí tratándose de Claire. Pero créeme que esto que estoy empezando a sentir por ella es real. Lo que menos quiero es que salga lastimada, no se qué fue lo que haya pasado antes pero estoy seguro que si me das una oportunidad de intentarlo con ella, y si ella me acepta; puedo lograr curar esas heridas…
—Aunque lo intentes, quedarán cicatrices…
—Tal vez… pero vale intentarlo… por ella, lo vale. Y haré lo que esté a mi alcance para conquistarla, con o sin tu aprobación, capitán.
Chris no pudo evitar sorprenderse un poco por lo dicho del pelinegro. Por más que le pese él tenía razón, valía la pena que lo intentara. Él daría su vida con tal de volver a ver a su hermana feliz… de lo único que dudaba un poco era de cómo el pelinegro tan pronto como llegó a New York empezó a albergar sentimientos hacia Claire. Lo cierto es, que el Ingles cumplía con todos los requisitos que el Redfield requería para si quiera intentar algo con su pequeña Claire.
—Está bien… pero mi advertencia sigue en pie.
—Tenme un poco más de fe ¿No? Me conoces desde hace años… sabes que no me gusta ver sufrir a las mujeres, menos a tu hermana y mucho menos por mi causa.
El grandulón sólo asintió mientras se levantaba de su asiento y sin decir una sola palabra salió de la oficina del Inglés, mientras este sonreía triunfante. Ya tenía el permiso del Redfield, ahora sólo faltaba conquistar el corazón de esa linda chica de cabello color fuego.
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3 MESES DESPUES…
TUSHINO, MOSCÚ.
—¿Estás completamente seguro de esto, Chris?
—Lo estoy… sólo un poco más, Becky.
—Esto es muy delicado… y lo sabes. Sobre todo para Claire, es muy importante para ella saber que Leon está… vivo.
—Y no sabemos si vuelva a despertar… no quiero que Claire se ilusione de nuevo y…
—Aun así creo que ella debe saberlo.
—Escucha, ella está haciendo su vida con alguien más… la veo feliz… como antes.
—No confundas, Chris, conozco a Claire y sé cuanto amó a León, un amor como el que ellos tenían no se borra tan fácilmente… ya han pasado tres meses y aún estas a tiempo de decirle…
—No, es mi última palabra, Becky… por favor.
—Está bien. —Suspiró la castaña. — Pero si veo que el estado de Leon mejora, yo misma le llamaré y le diré todo ¿De acuerdo?
—De acuerdo… gracias, Becky.
—No agradezcas… sólo espero no te arrepientas después… adiós. —Colgó.
—De verdad… espero no te arrepientas, Christopher.
Fue muy difícil decirle a Chris lo que estaba pasando, estaba nerviosa, no es como si fuera algo malo, ¡Al contrario! ¡Leon estaba vivo! Y eso era bueno… ¿O no?
FLASHBACK-
Su primera intención fue ver en qué estado se encontraba él. Pero ni siquiera obtuvo una respuesta concreta. Las heridas graves que tenía fueron sanando poco a poco pero él seguía sin despertar, todo en estos momentos sólo dependía de él. Posiblemente él escuchaba, o posiblemente lo único que pasaba por su mente era nada. No lo sabían, a pesar de haberlo estado atendiendo durante un par de semanas, él seguía igual, sin ningún tipo de reacción. No reaccionaba ni siquiera al dolor. Por eso, ella cada que iba monitorearlo, le hablaba y le decía que luchara, que fuera más fuerte… que él podía hacerlo. Ella tenía la esperanza de que pudiese oírla. Ahora sólo habría que esperar.
Ahora sólo debía avisarle a Claire… ¿Cómo le iba a decir? Tal vez… "Claire, ¡Leon está vivo! Pero… está en coma y posiblemente no despierte… lo siento". No. Eso sonaba muy cruel… mejor lo dejaría al destino haber qué ocurría.
—¿Diga? —Se escuchó la voz de Chris al otro lado de la línea.
—¿Chris? Soy Beck, ¿Está Claire por ahí? Es muy urgente.
—No, lo siento, Beck, salió a comer con Nick y los chicos… ¿Pasó algo?
—No eh… bueno sí…
—¿Qué paso? ¿Estás bien? —Preguntó con preocupación el Redfield mayor.
—No sé por dónde comenzar… bueno aquí voy… Leon está vivo…
—…
—¿Chris, sigues ahí?
—¿Qué…? Eso es… imposible.
—Al parecer no. Él está vivo… pero se encuentra en coma.
—¿…Cómo? ¿Cuándo…? ¿Es muy grave?
-Bueno, estaba igual de sorprendida que tú cuando lo encontré… por eso no he regresado, quiero encargarme yo misma de su estado… he estado monitoreándolo y sus heridas de gravedad y fracturas...ya sanaron, pero no regresa en sí. Y no sé si lo logre… esto realmente me estresa.
—Claire no debe saber…
—¿Qué? Estas bromeando…
—No, Claire no… ella está bien ahora y tú misma lo has dicho, tal vez no despierte… no quiero que vuelva a sufrir por su perdida.
—Pero ella debe de saber… ¡Se iban a casar, Chris, por Dios!
—Lo sé… por favor Beck… nadie debe de saber… solo tú y yo… por lo menos hay que esperar un poco más ¿sí?
—Está bien… sólo un poco más.
—Promételo.
—Ya, lo prometo…
Suspiró el castaño.
—¿Y cómo es que está ahí? ¿Quién lo encontró?
—A que no adivinas quien.
—Mmm… no tengo idea.
—-Pues le pregunté al doctor, quién lo trajo, o cómo lo encontraron… y ¿Sabes qué me dijo? "Una señorita de rasgos asiáticos, lo trajo y dijo que lo tratáramos con mucho cuidado, que él era una persona importante y dejo una muy buena cantidad de dinero… y desde que lo trajo viene cada tres días a verlo". — Contó Rebecca tratando de imitar la voz del doctor.
—Ada Wong.
—Así es. Aunque no la he visto por aquí. Quizá ya sabe que estoy aquí y por supuesto que no quiere encontrarse conmigo…
—De esa mujer se puede esperar cualquier cosa… de cualquier manera mantenme al tanto de la salud de… y por favor, no vayas a decir nada.
—Que no… hasta luego.
—Adiós. —Colgó.
FIN FLASHBACK-
Hoy, era uno de esos días soleados en la ciudad de New York. De esos días en los que podías salir al parque, a recostarte en el césped debajo de un árbol a leer un buen libro, acompañado de los ruidosos sonidos de la ciudad, los grititos de los niños jugando a la pelota, o tal vez paseando a su mascota. Y así se encontraba Claire Redfield, sentada en una banca cerca de una fuente, viendo a niños correr por doquier. Hace tiempo que no se sentía así… de feliz. Y una parte de ella hacía que se sintiera culpable… sentía que estaba traicionando a Leon.
Por más que Jill le decía que no, que a él le gustaría que ella pudiese seguir con su vida, Claire sentía que lo traicionaba. Tenía que quitarse ese pensamiento de la cabeza… por más que le cueste. Estaba con Nick y él no se lo merecía tampoco… que cada que estaba con él, cada que él la besaba, la abrazaba… venía a su mente el único amor de su vida. Era una maldita traidora.
Ella sabía que no estaba mal tratar de hacer su vida con alguien más, alguien que con el tiempo le ha demostrado que puede hacerla feliz. Pero ahora todo cambiaria… daría todo de ella para volver a ser feliz, para hacer feliz a las personas que la rodean. Y lo que más le dolía… trataría de amar a Nick con todas sus fuerzas… aunque en el fondo sabia que lo lograría… nunca de los nunca olvidaría a Leon. Y eso era algo que la estaba matando poco a poco. Suspiró.
—Hola, guapa. —Nick llegó con un ramo de rosas rojas, se lo entregó a Claire. — Son para ti… espero que te gusten.
—Hola… son hermosas, gracias. —Sonrió Claire mientras olfateaba las rosas. Mientras Nick sólo sonreía con alivio.
—¿Lista?
—Si… ¿A dónde vamos?
—A un lugar. —Respondió el Ingles tendiéndole la mano a la pelirroja.
—Me queda claro que a un lugar, pero ¿A qué lugar?
—Es una sorpresa.
—Okey…
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MINUTOS MAS TARDE…
—Wow… es un lugar hermoso… ¿Cómo lo encontraste? — Cuestionó observando el lugar. En medio de este, se encontraba una fuente adornada con plantas y flores de diferentes tipos. Las paredes eran de piedra y algunas de ellas con hiedra. Faroles en cada esquina. Haciendo del lugar un poco antiguo, pero bello, muy bello.
—Es algo que no puedo decirte… lo siento, preciosa.
—De acuerdo….—rió la pelirroja. — Pero ¿Por qué me traes aquí? — Dijo sentándose en la fuente.
—Pues... porque tú y yo tenemos algo de qué hablar. — Respondió el pelinegro sentándose a un lado de la pelirroja.
—¿De qué quieres hablar?
—Claire… hace un par de semanas… pues, empezamos a salir, y si, prometí esperar el tiempo que necesites para acostumbrarte esto… pero, no sé… cuando estoy contigo no puedo contenerme… quiero más, necesito más de ti… creerás que soy un poco apresurado, o más bien muy apresurado… pero no lo sé, esto es lo que me pasa cuando estoy contigo, me traes loco, Claire Redfield… y quisiera empezar una relación un poco más formal contigo… pero cada día te noto más distante… escucha, si no quieres seguir con esto lo entenderé, de verdad.
—No, yo sí quiero seguir con esto, quiero intentarlo…
—Pero necesitamos dar un paso más…
—¿Qué tipo de paso más deseas?
—Que…—suspiró. — Que seamos como una pareja cualquiera… recogerte todos los días del trabajo y llevarte a tu departamento…
—Trabajamos en el mismo lugar y vivimos en el mismo edificio…
—Oye, pasé toda la noche pensando en qué decirte… no lo arruines, por favor. — Dijo Nick haciendo reír a la pelirroja. — El punto es que, tú me entiendes… Quiero algo más serio, que esto lo tomemos en serio.
—Lo sé… y yo también quiero hacerlo Nick… en serio.
—Pero estás muy distanciada, muy triste estos últimos días… para empezar con esta relación necesito que confíes en mi, que me digas que pasa por tu mente… no me gusta verte así… me mata…
—Hoy se cumple un año de la muerte de Leon… —Bajó la mirada.
—¿Leon es… era tu… prometido? —Preguntó Nick a lo que sólo la pelirroja asintió lentamente.- Lo siento… no sabia
—No te preocupes… y tienes razón, si empezaremos algo más… necesitas saber todo lo que pasó…
—Si no quieres contarlo, lo entiendo… no quiero presionarte.
—Yo quiero que sepas. —Lo miró a los ojos. — Necesito que sepas…
—Está bien…
—Bueno, como sabes él y yo nos íbamos a casar… yo estaba muy emocionada. — Sonrió melancólicamente. — Pero a causa de una misión que se le presento a Leon, tuvimos que posponer nuestra boda… — Hizo una pausa. — Llegó el día en el que tenía que regresar de Moscú… yo ya tenía todo listo, las invitaciones entregadas… el banquete, el pastel… el vestido. Pero en vez de que llegara Leon, llegaron a casa dos agentes de la D.S.O…
FLASH BACK-
DING DONG.
Se escuchó el timbre de la casa de la familia Redfield-Valentine. En ese tiempo Claire vivía con ellos.
—Yo abro. — Grito la Redfield menor a su hermano que se encontraba en la cocina. — Tal vez ya llegó Leon. — Sonrió emocionada.
—¿Se encuentra la señorita… Claire Redfield?
—Si… soy yo. —Respondió Claire con una sonrisa en su rostro. — ¿Qué se les ofrece?
—Buen día… somos los nuevos agentes de la D.S.O y venimos a informarle que…
—¿Qué?¿Leon llegó?¿Por qué no vino con ustedes?. —Rió nerviosa Claire.
—Le venimos a informar que… lamentablemente el agente Kennedy falleció... Lo sentimos.
No obtuvieron respuesta por parte de la Redfield. Esta, simplemente poco a poco fue apagando su sonrisa…
—¿Qué? Debe… debe ser un error Leon no… no puede… —dijo negando con la cabeza.
—Lo sentimos. —Respondieron lo agentes.
—¿Llego Leon? —Pregunto Chris saliendo de la concina junto con Jill. Pero al ver el rostro de su hermanita… —¿Qué pasó? ¿Quiénes son ustedes?
—Capitán Redfield, somos agentes de la D.S.O… y venimos a informarle a la Señorita Redfield que… el agente Kennedy no sobrevivió a la misión.
—¿Qué? —Se sorprendió el castaño mientras que Jill se cubría la boca y corría hacia Claire.
No. Imposible. No podía ser Leon… él no. Él prometió regresar. No le podía estar pasando eso a ella. Poco a poco fue retrocediendo hasta dejarse caer en el sofá. Estaba aturdida, no escuchaba nada… su vista se volvía borrosa… pero no podía llorar. Las lágrimas no le salían. Pero el dolor oprimía su pecho era muy fuerte. Sentía que le faltaba el aire. Sentía un vacio… un hoyo muy profundo en su corazón. ¿Por qué le pasaba esto a ella? ¿Por qué a Leon?¿Qué habían hecho para merecer esto?
FIN FLASHBACK-
—Aun sigo creyendo que fue muy injusto. —No pudo contener las lágrimas. — No nos lo merecíamos…
—Las cosas siempre pasan por algo…
—¿Por qué? —Lo miró con lágrimas en los ojos.
—No lo sé… —suspiró — no lo sé…
—Sé que esto es injusto para ti, también porque… por más que me lo proponga y me esfuerce en ello… no podré olvidarme de Leon… nunca lo haré y me siento tan culpable por ello.
—No te sientas así… nunca te pediría que lo olvidaras, se que él fue my importante para ti.
—Lo fue…pero te prometo que… desde hoy, todo va a cambiar… daré todo de mi para que estemos bien… para que…
—Yo prometo que te haré feliz… que cuando estés conmigo todo va a desaparecer… se que el amor que le tenias a… Leon era muy fuerte y yo sé que no me amarás como lo amaste a él… pero con que tú seas feliz, me es más que suficiente. —Tomó su mano. — Sólo déjame intentarlo… déjame entrar en tu corazón.
—Y lo hiciste…—sonrió Claire prestando su mano y mirándolo a los ojos. —Ya estás dentro de mi corazón Nick. — sonrió y la beso dulcemente.
—Te quiero.
—Y yo a ti… y mucho. —Respondió la pelirroja abrazando a al pelinegro.
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En aquel cementerio. En aquella lápida gris. Aquella lápida que llevaba el nombre de Leon Scott Kennedy. Se encontraba ella con un ramo de flores, la mujer que lo había hecho feliz el tiempo que llevaron juntos. Agachada, dejó el ramo de flores a un costado de la lápida y limpió un poco de polvo que tenía esta.
—Te prometo que voy a ser feliz… sé que tú dónde quiera que estés lo deseas…. Deseas que yo sea feliz. —Sonrió derramando ya unas cuantas lagrimas. — Fuiste lo mejor que me pasó, e hiciste muy feliz, pero amor de mi vida… tengo que decirte… adiós. —Se levantó tristemente y se fue.
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Pero en aquella habitación, recostado en la cama, se encontraba él. Con su mano agarrando lentamente la sabana y oprimiéndola. Sin que nadie se diera cuenta… Leon Kennedy estaba reaccionando.
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Holaaa!
¡Aquí les tengo por fin el capítulo 4! Ya se que tarde mucho ¡Lo siento! He estado muy atareada, pero espero actualizar más seguido.
¿Qué les pareció? ¿Vamos bien? ¿Vamos mal? ¡Oh Dios! Leoncito esta reaccionando… pero ¿Qué DEMONIOS CHRIS? ¿Qué es eso de no quererle contarle nada a nuestra Claire sobre Leon? D: Veamos que hará Rebecca al respecto… ¿Le hará caso al gorila de Chris? O ¿Le contará a todo a Claire? :O
Bueno bueno…¡ Muchas gracias a todos los que se molestan en comentar esta historia! De verdad, ustedes son los que me ayudan a seguir con esto :D
Gracias a … Ary Valentine, Pily-chan, Vidian, ReLeonClaire, Gabyedro, name, Sarah Kennedy, Stacy Adler, Addie Redfield, Guest, Adrianetaa3,MariangelaGuzman, mat321, pedro Valenzuela.
¡Gracias a todos! :D
Nos leemos en el siguiente capitulo.
Abrazos y besos de oso panda :3
#Clauu
