Capitulo 7.
Si quieres prudencia a nadie lo diré.
Yamato lentamente abrió los ojos, la luz del sol lo cegaba y el ruido de las olas rompiendo le taladraba los oídos. Se incorporó y no vio a Mimi por ningún lado, de pronto escuchó como el agua caía, señal de que Mimi se estaba bañando.
Recordó la noche anterior y se dio vergüenza, se había quedado dormido. Se paró de la cama y caminó al baño quitándose la ropa. Abrió la puerta completamente desnudo y se metió en la regadera con ella.
-Ah— Mimi se sorprendió al sentir a alguien detrás de si, Yama la agarró de la cintura mientras el agua lo mojaba y se pegó a su cuerpo.
-Ayer dejamos algo a la mitad—
-Ni siquiera llegamos a la mitad— Le dijo Mimi con tono de reproche.
-Entonces debo de compensarte— Y comenzó a besar su cuello ligeramente para después morderlo un poco.
-No me hagas chupetones— Ella estaba completamente roja— Nunca me han gustado-
Ishida no le hizo caso a Mimi, y siguió besándole y mordiéndole el cuello con un poco de más fuerza. Muy poca.
Las manos de Matt que sostenían fuertemente las caderas de ella fueron cambiando de dirección, subieron hasta sus senos estrujándolos lentamente.
El agua caía sobre de ellos, era una agradable sensación, y aún más para Mimi ya que el agua caía sobre sus pechos mientras que Matt los masajeaba.
Con sus dedos comenzó a mover los pezones rosas de Mimi, los acarició de modo que pronto se pusieron duros, ella sólo se limitó a gemir. Una mano fue bajando lentamente, Matt acariciaba con delicadeza la parte mas sensible de ella, finalmente decidió introducir un dedo, un gemido mas grande que los demás se hizo presente. Se sentía realmente excitado, los gemidos de ella solo lograban que se pusiera cada vez mas duro. Uno de sus dedos frotaba insistentemente el hinchado clítoris y otro entraba y se movía desquiciadamente dentro de ella.
Mimi mantenía los ojos cerrados y se mordía el labio inferior para tratar de soportar tanto placer. Y de repente Matt le negó todo eso, sin previo aviso retiro sus manos y las volvió a posar sobre sus caderas.
-¿Qué?, ¿Qué haces?— Le preguntó totalmente frustrada, estaba a punto de tener un orgasmo y el simplemente se lo negó.
-Lo mejor está a punto de comenzar— Matt agarró con una mano su pene y lo frotó contra la entrada de ella, movía la punta circularmente excitándola más y al mismo tiempo torturándola.
-Hazlo ya—Le dijo con la voz entrecortada y deseosa. Ella se puso en una mejor posición, se inclinó un poco, sus manos se sujetaban de las llaves de la regadera, y así Matt tuvo un mejor ángulo, y entró en ella.
La embistió con brusquedad, fuerza y descontrol. Entraba y salía de ella se forma desquiciada. Sacó su erecto miembro de la dilatada vagina para volver a introducirlo fuertemente hasta el fondo, repitió esta acción un par de veces más haciendo que ella gimiera aun más.
-No gimas tan fuerte, nos van a escuchar—
-Es tu culpa—Yamato le dio una buena embestida.
-Ahhhh, lo ves?, es tu culpa…---Le dijo ella con la voz temblorosa.
Matt siguió con lo suyo, el cuerpo de ella tembló, había llegado al éxtasis. Estaba cansada y satisfecha pero él aún no terminaba.
-¿Ya te cansaste?, pero si esto apenas comienza—
-No, espera, yo ya no..— El joven comenzó con un rítmico mete y saca, ella ya no podía más, sentía que iba a desmayarse, era demasiado placer.
-No te detengas, no lo hagas….— Las palabras de Mimi eran de suplica, estaba a punto de tener otro orgasmo.
-Ya no puedo más!— Matt se agarró fuertemente de las caderas de Mimi y trató de evitar gemir pero le fue imposible, los dos llegaron al mismo tiempo.
-Bonita forma de empezar el día— dijo ella sonriendo.
Sora y Taichi se encontraban desayunando muy tranquilamente.
-¿Crees que Yamato en verdad esté casado?—
Taichi miró el rostro de su novia, ¿Por qué le importaba que Matt estuviera casado?.
-Debería de darte igual que esté o no casado, de todas maneras no creo que lo esté, si así fuera yo ya me habría enterado—
Siguieron comiendo en silencio, y de pronto una pareja en especial les llamó la atención, Yamato y Mimi entraron al restaurante y se sentaron en una mesa bastante apartada de donde estaban ellos. Taichi y Sora siguieron en lo suyo pero él no se concentraba, solo la miraba, necesitaba hablar con ella, quería pedirle que no le dijera nada a Yamato, si él se enteraba…de seguro lo molía a golpes. Pero sería algo difícil poder hablar con ella a solas, Matt no se apartaba de ella, apartó su vista de Mimi y miró el rostro molesto de Sora.
-¿Ya terminaste? O quieres pedirle a Yamato que te la presente—
-Sora no te enojes—
-Pues no le quitabas la mirada de encima—
-Es sólo que creo que ya la había visto antes, pero no recuerdo donde—
Sora resopló enojada y siguió comiendo, no le gustaba que Taichi mirara a otra que no fuera ella, y ahora fue su turno de posar su mirada en la feliz pareja. Yamato se veía muy contento, demasiado relajado, ése no era el Matt que ella conocía, la chica con la que estaba era demasiado linda, ¿en verdad sería su esposa?, entonces todo ese amor que una vez le juró fue mentira ya que 6 meses después de que terminaron él se casó, pero porque pensaba en eso? Ahora estaba con Taichi más feliz que nunca, porque le importaba lo que Matt hiciera con su vida?.
Yamato se colocó una uva en la boca, Mimi se acercó a él y lo besó, se separaron y ella le mostró la uva entre sus dientes con sonrisa de niña mala.
¿Qué clase de persona hacía eso en un restaurante?, Sora por ningún motivo haría eso, ella era más tímida.
-¿Ya terminaste?— le preguntó Taichi con tono burlón— Primero te enojas por que los estaba viendo y ahora eres tú la que no les quitaba la mirada de encima.
-Lo siento— dijo poniéndose roja— la chica con la que está Yamato es bonita.
-Si, pero no es nada del otro mundo— Tai le echó una discreta mirada a Mimi, si conseguía estar a solas con ella, quizás hasta un encuentro intimo podría tener, al fin y al cabo estaba de vacaciones y necesitaba relajarse.
Mimi y Matt estaban acostados cómodamente en la arena, una sombrilla les hacia la sombra suficiente para no quemarse tanto la piel.
-Podría acostumbrarme a esto—
-¿A qué?— "Lucy" se quitó los lentes de sol, y miró a Matt que estaba acostado a su lado.
-A tu compañía…es agradable—
-La tuya también es agradable—
-Lo sé, soy encantador—
-Sí claro—Matt se sentó.
-Mimi, ¿me pones bloqueador en la espalda?—
Tomó el envase del bloqueador, y se lo dio a Mimi. Ella se puso detrás de él, hincándose y apoyándose en la espalda del rubio. Apretó el envase, consiguiendo que saliera un poco, y lo comenzó a untar en la espalda del chico.
-Me hiciste un chupetón, te dije que no lo hicieras—
-¿Porque?—
-Porque no, no me gusta llevar una marca así en el cuello….aparte de que a la mayoría de mis clientes no les gustaría….---
-A mí me gustan….es como mi forma de decir que eres mía y de nadie mas—Yamato volteo a verla, ella agachó su mirada para no encontrarse con sus ojos azules, y la fijó en la fuerte espalda del rubio. Y se dio cuenta que él tenía muchos rasguños.
-¿Qué pasa?— Preguntó al ver que Mimi mantenía fija su mirada en su espalda. Se dio la vuelta, para verla de frente.
-Esos rasguños…¿yo-yo te los hice?—
Una amplia sonrisa se formó en el rostro de Yamato.
-Por supuesto…a mí me gustan, me recuerdan a ti.—
-Pe-pero son muy grandes, y esas marcas que tienes ahí…---
-Cuando enterrabas tus uñas en mi espalda—
-Perdón, nunca me di cuenta de eso, debieron de dolerte y yo…---
-Tranquila, está bien. Ya te dije que me gustan, es tu forma personal de marcarme. Los rasguños, son como si yo fuera tuyo y de nadie más. Es reciproco—
Mimi siempre estaba tan inmersa en lo que él la hacía sentir, que nunca se daba cuenta de la forma en la que se aferraba a él. De la forma en la que clavaba sus uñas a su espalda cuando Matt estaba dentro de ella.
-Te prometo que la próxima vez que estemos juntos me cortaré las uñas!—
.Jajajajaja…bueno si las tienes algo largas, una recortadita no les hará mal—
Taichi observaba todo eso desde una distancia considerable, ¿Por qué Lucy era tan amable con Yamato?, porque se reía de esa manera solo con el…quizás si estaban casados, pero ella seguía estando en Clover, de hecho hace poco de un mes estuvo con ella. Mimi se levantó, iba al baño, Yamato insistió en acompañarla pero ella se negó. Necesitaba pensar un poco las cosas, tranquilizarse, en ese momento con toda esa conversación de "eres mía" "soy tuyo" y todo lo demás, se sentía estúpidamente emocionada, feliz para ser más exacta. Taichi la siguió sigilosamente, y cuando ambos se perdieron de vista de Yamatto, finalmente la alcanzó.
-Lucy—
-Taichi, si Yamato nos ve…---
-Lo sé, ven— Tai la llevó a un lugar un poco mas apartado de la vista de la gente.
-¿Y sora?—
-Yamato te contó de ella?—
-Algo—
-Ella está en el baño, le dije que iba a ir a por la cámara a la habitación así que tenemos algo de tiempo libre—
-¿Para que quieres tiempo libre conmigo?—
-Para hablar….no le vallas a decir nada a Yamatto, no le digas que soy cliente tuyo—
-No pensaba decírselo, de todas maneras te odia ¿Qué mas da que se entere?—
-Que le diga a Sora, y ella me deje ( de nuevo ), él aún la quiere, es obvio. No voy a permitir que me la quite—
-¿Así o más descarado?—
-¿Qué?—
-Eres tu el que la está engañando, no soy la única con la que te acuestas, tu siempre me platicabas de tu relación con ella, siempre me decías que la amabas pero la engañas!—
-La amo, de verdad la amo…pero soy hombre y me acuesto con otras mujeres por pura diversión. No involucro sentimientos, eso sería peor. Hago lo mismo que tu, me acuesto con muchas pero no hay sentimientos de por medio.—
-No es lo mismo, yo no estoy engañando a nadie—
-¿Y Yamato?—
-Él y yo no somos nada—
-¿Entonces porque estás aquí con él?, se supone y tú me lo dijiste muchas veces, que no salías con tus clientes—
-Él me compró por una semana—
-Bueno, no te enojes. Cuanto lleva él yendo a Clover?—
-Unos cuantos meses, 5 o 6, no lo sé—
-Creo que estas mas involucrada con él de lo que parece. Te vi hace rato, te sonrojas con él, te pones nerviosa. Nunca te había visto así, se supone que eres la experta en seducción, y tienes perfecto control sobre la situación y tus emociones… pero con Yamato las cosas son diferentes—
-No, te equivocas. Él y yo nos llevamos bien, pero hasta ahí.—
-Entonces creo que podremos pasar un rato juntos…será divertido…---
Taichi tomo la mano de Mimi y se metió entre varias palmeras, había algo de vegetación así que no podían ser vistos. La acorraló contra una palmera, y comenzaron a besarse. La fuerte figura de Taichi y su bronceada piel hacían presión sobre el cuerpo de la chica. Se sentía bien pero…no era lo mismo que con Yamato, el subconsciente de Mimi que hacía mucho que no le decía si algo estaba mal comenzó a mortificarla. Ella ahí con Taichi mientras que Yamato estaba esperándola, sin siquiera pensar que eso podría pasar. No podía hacerle eso a él, y menos con la persona que le quitó a su prometida. Se apartó de Taichi, se acomodó el cabello y el bikini correctamente.
-¿Sucede algo?—
-Tengo que irme, estoy con Yamato, no puedo hacerle esto—
-No pasa nada, "ojos que no ven, corazón que no siente"—
-No, por muy promiscua que sea tengo algo de moral.—
Caminó rápidamente, llegó a una parte de la playa donde ya había gente. Y fue ahí cuando la vio, era Sora, venia caminando de frente a ella. De seguro estaba buscando a Tai…era bonita, tenía algo en especial, no lo podía negar. Sora le dedicaba la misma mirada a Mimi, se analizaban con la mirada. Pasaron por un lado de la otra, y ambas se miraron de reojo, era extraño, se sentía cierta tensión a pesar de que nunca habían hablado y solo se habían visto una vez.
Después de una agradable cena, ambos se levantaron de sus asientos y se fueron al hotel.
-Mimi, ¿y si vamos a un antro?—
-Estoy algo cansada— Bostezó involuntariamente— Pero si quieres podemos ir.-
-No, mejor me voy al cuarto contigo—
-Matt si quieres ir está bien, yo te espero arriba—
-No me gustaría dejarte sola…---
-Nada malo va a pasarme— Llegaron al ascensor— ¿Y bien?-
-Creo que iré al bar del hotel—
-Bien, entonces yo ya me voy, trata de no ponerte tan ebrio— Besó su mejilla y entró al ascensor, las puertas se cerraron, él se fue al bar.
No tenía sueño, no estaba cansado, y quería tomar lo que fuera, necesitaba pensar.
Llegó a la barra y pidió un trago, después dos, y así se fue hasta llegar al cuatro. Sus pensamientos estaban fijos en Sora y Tai, y estaba completamente seguro de algo, ya no amaba a la pelirroja. Pero aún así le dolía verlos juntos….algo en él se molestaba, tal vez era el hecho de que ella lo había engañado, se habían burlado de él a sus espaldas. Lo mejor era olvidar y avanzar, ellos ya no formaban parte de su vida, y no se iba a arruinar las vacaciones solo porque ellos estaban ahí.
-Yamato— Éste giró el rostro para ver quien lo llamaba, era Taichi.— Necesitamos hablar.
-¿De qué?—
-Tu sabes de qué…algún día volveremos a ser amigos?— Yamato lo miró con desinterés.
-Lo dudo, no soporto a la gente como tu—
-Hemos sido amigos desde bebes, Yamato, nos conocemos de toda la vida—
-Eso debiste de pensarlo antes— Tai tomó asiento junto a él.
-Sora y yo, siempre nos hemos amado, nunca nos vamos a separar. Lo que pasó contigo lo siento mucho, pero Sora nunca te amó, y yo no iba a permitir que se alejara de mí—
Matt hacia uso de toda su fuerza de voluntad para no aventarle el tarro de cerveza a Taichi en su maldita cabeza. Lo apretaba con fuerza.
-Eso debieron de decírmelo antes de todo eso, debieron de haber sido claros conmigo desde el principio, y no acostarse a mis espaldas!—
-Creo que estas exagerando, aparte de que tu ya tienes a otra….ya es tiempo de que nos perdones—
-Cállate—
-Yamato tu nunca amaste a Sora, nunca la vas a amar como yo lo hago—
-¿¡ Cómo te atreves a decir eso!?— Le dio un fuerte golpe a la barra— Yo la amaba, de eso no hay duda, ella era todo para mi, íbamos a casarnos!. Tu solo apareciste y comenzaste a manipular sus sentimientos. Eras mi mejor amigo, y aunque sabía que entre ustedes hubo algo en el pasado y que comenzaban a ser amigos de nuevo, traté de pensar que podía confiar en ambos y que lo que yo creía solo era una locura….pero no!, me quitaste lo que mas quería, me humillaste de la peor forma. Todo ese tiempo estuve sintiéndome de lo peor, pero tu deberías de ser el que se sintiera así!, traicionaste a tu mejor amigo, y aun así vienes a decirme que estoy exagerando?, a la mierda contigo— Trató de calmarse, estaba demasiado alterado.
-Yamato…--- Tai se sentía terrible, no sabía que decirle— Lo siento…yo no sabía que te sentías así…--- No le prestó atención, y siguió tomando.
-La chica con la que estas…¿es tu novia?—
-Eso no te incumbe, no tengo porque darte explicaciones—
-Estoy seguro que la he visto antes, solo que no recuerdo en donde…¿en qué trabaja?—
Una mirada de odio fue recibida por Taichi. Sin decir más, Yamatto se levantó, y se fue.
-Pero que temperamento tiene, debería de relajarse más.—Se quedó pensando en todas lo dicho por Yamatto, tratando de asimilar cada una de sus palabras. Su vista fue a dar al suelo, donde había una tarjeta, era la llave de alguna habitación, estaba debajo del lugar en el que Yamatto había estado sentado. Taichi la tomó— De seguro volverá por ella…
Hola, pues aquí tienen el capitulo numero 7, hora si me inspiré, comencé a escribir y escribir sin parar….el otro capitulo tuvo muy buena respuesta por parte de ustedes, incluso me dijeron que había sido el mejor je, ps yo no lo creo, lo mejor esta a punto de comenzar XD. De nuevo gracias por todos sus reviews, sin ellos la historia no habría continuado jaja, es agradable que les guste mi historia, nos vemos después, adios.
