Capitulo 12
Dirty Little Secret
Soichiro comenzó a moverse lentamente, me besaba en la boca, las mejillas, me lamía el cuello, intentó que yo me sintiera más cómoda pero no pude. Mi cara de seguro fue horrible, una expresión de dolor la adornó todo el tiempo. Soichiro al menos experimentó algo de placer, se vino dentro de mí. Y cayó pesadamente sobre mí, lo abracé mecánicamente agradeciendo que todo terminara. Sentí ardor en mi entrepierna.
-¿Estás bien?- Me preguntó, al tiempo que se levantaba apoyando sus brazos sobre el colchón para quedar suspendido sobre mí.
-Sí-
-¿Segura?-
-Si-
Mi respuesta no fue suficiente para él, creo que él entendió a la perfección que yo no estaba bien, Soichiro sabía que yo no lo había disfrutado. En sus ojos puedo ver frustración, enojo…está enojado conmigo. Él había tratado de ser amable conmigo y de complacerme después que se lo pedí pero no lo logró. No llegué ni siquiera al orgasmo, quizás fue mi culpa. No pude relajarme y dejarme llevar después de que él entrara en mí por primera vez.
-No te preocupes estoy bien…-
Pero su vista seguía clavada en mí, él no creía ni una palabra de lo que yo decía.
-Tengo que irme-
Se separó de mí, y comenzó a vestirse apresuradamente.
-¿Hice algo mal?- Le pregunté al ver lo apresurado que estaba, aparte de que ni siquiera me volteaba a ver.
-No, tú estuviste perfecta.-
Tomó sus cosas, y salió lo más rápido que pudo, ni siquiera me dijo adiós ni nada. Me quedé en la cama durante algunos segundos observando la puerta por la que él había salido. Estaba completamente sola en esa habitación, me senté y nuevamente comencé a sentirme mal. El ardor en mi entrepierna no me dejaba en paz, me toqué y mis dedos se mancharon de sangre. Me levanté de la cama para no mancharla y fui directamente al baño. Me metí en la regadera, después de ajustar el agua, para que saliera lo suficientemente caliente. Me metí debajo del chorro de agua y así me quedé.
-¿Qué estoy haciendo?-
Me cuestioné una y otra vez. Había sido horrible, me dolió tanto. El sexo no tenía nada de grandioso, ese acto sólo logró asquearme. Me siento mal, sucia…como una puta. Ah, esto no me puede estar pasando a mí…me lavé completamente, me tallé lo más fuerte que pude, tratando de borrar todas sus caricias. Y de repente comencé a llorar amargamente. Cuando Soichiro terminó, se fue sin siquiera mirarme, me hubiera gustado que se quedara más tiempo conmigo, al menos que me dijera unas palabras dulces o que me besara. Pero se fue sin mirarme, ¿sería lo mismo con todos los demás?…Ayumi tenía razón, yo no sirvo para esto, mi carácter no es apropiado para algo así, sólo soy una niña tonta y sensible.
Terminé de bañarme, y salí de la regadera. Un vapor lo cubría todo, me bañé con el agua muy caliente…me puse frente al lavadero y pasé mi mano derecha por el espejo para quitarle lo empañado y mirar mi reflejo directamente. Me vi en el, y no me gustó para nada lo que vi. Esa Mimi no es la Mimi que quiero ser, no quiero tener esa expresión de tristeza, no quiero tener que volver a entrar a este baño ni tampoco quiero volver a acostarme con otro tipo como Soichiro. Me puse una bata, y salí del baño, me encontré a Ayumi ahí.
-¿Estás bien?-
-Sí-
-Ay Mimi-
Ayumi se acercó y me abrazó.
-¿Qué pasó?-
-Nada estoy bien-
-¿Y por eso estuviste llorando?-
Los ojos rojos me delataron.
-No puedo creer lo que acabo de hacer…me siento muy mal. Mi moral está en el piso, Ayumi soy una puta!, ¿te das cuenta de lo que hice?, nunca me acosté con uno de mis novios, y ahora lo estoy haciendo por dinero. ¿Qué clase de persona soy?-
-Mimi tú lo estás haciendo por una buena causa, no te sientas mal. Eres una Buena persona, eres mi mejor amiga y yo te conozco mejor que nadie. -
-Mi primera vez siempre la imaginé de una forma muy diferente, todo fue un asco-
-¿Qué pasó?-
-Me la pasé llorando por que me dolía, no creo que a él le haya gustado eso.-
-Quizás, pero no te preocupes por eso, fue tu primera vez. Él debe de entender, ¿cómo te trató?.-
-Fue algo rudo al principio pero después cambió y trató de ser amable conmigo pero aún así me seguía doliendo y para serte honesta no sentí nada de placer, sólo dolor-
-Bueno, eso es natural, le pasa a muchas. El imbecil me dijo que se iba a portar bien contigo, ya verá cuando me lo encuentre-
-Mejor déjalo así-
-Bueno….ah casi olvido el motivo de mi visita. Mimi hay un hombre que quiere estar contigo, ¿qué dices?-
No me puede estar pasando esto, ¿dos veces en una noche?, nooo, no quiero…
-Es tu trabajo, aparte, dijiste que ibas a reunir el dinero para la operación…-
Ah sí…no me queda de otra.
-De acuerdo-
Bajé las escaleras lentamente, contando los escalones. Llegué al final, y me dirigí con Ayumi, grande fue mi sorpresa al ver que muchas chicas estaban ahí, sentadas en el lobby o junto al escritorio de mi amiga.
-¿Qué pasa aquí?- Me pregunté, lancé la pregunta al aire y no esperaba a que alguien me contestara.
-¿Eres nueva?- Parpadeé sorprendida, y giré mi cabeza en dirección a esa voz.
-Sí- Le respondí tan pronto ubiqué a esa chica, sentada en un sillón cómodamente en el lobby.
-¿Cómo te llamas?-
-Mimi-
-Hola Mimi, me llamo Chikaru, pero aquí me conocen como Nagisa-
-Un placer ah…¿cómo te gusta que te digan?-
-Como sea-
-Creo que me gusta más Nagisa-
-Ah mi también, por eso escogí ese nombre-
-Entonces Nagisa, ¿qué pasa?, ¿porqué todas están aquí?-
-Pues, para cobrar lo que ganamos por la noche-
-Oh-
-Ayumi es la que nos paga, tiene que hacer la "nomina", jajaja, pobre mírala está muy presionada-
Miré a mi amiga y estaba muy concentrada, sacando cuentas y entregando sobres con dinero.
-¿Con quién estuviste anoche?- Mi vista volvió a clavarse en Nagisa.
-Con un chico llamado Soichiro-
-¿Soichi-chan?, aahh que lindo, me encanta ese niño, es tan lindo y atento conmigo-
-Estamos hablando del mismo cierto?
-No conozco a otro Soichiro aquí-
-Pues conmigo no fue así-
-¿Pues que le hiciste?-
-Nada-
-Quizás tuvo un mal día, no te preocupes. .-
-Soy nueva en esto-
-Sí, se nota…es sólo cuestión de practica, los hombres son estúpidamente fáciles de controlar-
-Creo que de eso ya me he dado cuenta-
-Bien debo de irme, después hablamos, bye-
Nagisa caminó hacia dos chicas, y las tres salieron de Clover. Me quedé sentada esperando a Ayumi, aunque me sentía muy incomoda, nadie se sentada para hablar conmigo pero me veían desde lejos, y me veían de forma rara. Cuando vi que la multitud se había ido fui con Ayumi. Después de terminar de arreglar todo y de cerrar el lugar, nos encontramos caminando por las calles. Siempre estamos caminando o en el metro, es bastante molesto, necesito un auto.
-Oye ¿y qué tal tu noche?, ¿no estuvo tan mal verdad?
La miré con cara de pocos amigos, si ella estuviera en mi lugar no diría eso. Después de Soichiro, estuve con otro hombre, no sé cuantos años tenía pero definitivamente era mayor que yo, tenía cierto encanto en particular, y las cosas con él se dieron de forma distinta. Al menos ya me daba una idea de lo que me esperaba, así que ya estaba preparada para lo que venía…bien nuevamente me dolió, pero es que dos veces seguidas es mucho!, bueno al menos para mí. Este hombre, que ni siquiera mencionó su nombre, solo llegó, cogió y se fue. Así de rápido…y ¿qué creen? Que después llegó otro, fue el peor de la noche. De nuevo era mayor que yo, pero no era nada guapo, ni agraciado, era de muy baja estatura, con decirles que cuando estaba dentro de mí su cabeza quedaba justamente en mis senos…el asalto con él fue muy corto, el tipo terminó en unos pocos minutos y después se quedó dormido, roncando como cerdo.
-Fueron los tres peores hombres en mi vida-
-Bueno pero te pagaron muy bien y encima de todo, Masaharu te dejó una propina-
-¿Quién es Masaharu?-
-El segundo tipo con el que te acostaste-
-Ah..-
-Dijo que tu carita llena de lágrimas estaba muy linda-
-Viejo depravado-
-Sí todos lo son, oh toma, esto es tuyo-
Ayumi me entregó un sobre, lo abrí y oh rayos!, era mucho dinero, más que lo que ganaba en un mes en el despacho de abogados, esta es la única razón por la que vale la pena soportar a todos esos hombres.
-¿Ves?, no todo es tan malo-
-Si pero…-
-¿Pero?-
-¿Todos los hombres después de terminar de hacerlo se van sin siquiera despedirse?, ¿todos son como esos tres que no les importó dirigirme la palabra y sólo querían sexo?-
-No todos, hay unos tipos que son muy amables. Pero ¿que esperabas Mimi?, ¿qué te llevaran rosas y te hicieran el amor de forma dulce?, ellos lo único que quieren de ti es sexo y no debes de esperar nada más. No te ilusiones-
Las palabras de Ayumi eran duras pero ciertas. Llegué a mi depa y fui directo a la cocina, tenía mucha hambre. Comencé a pensar una vez más en mi futuro…no sabía que iba a hacer con mi vida, y tampoco si debía renunciar a mi trabajo como abogada…pero eso de ser abogada en el día y prostituta por la noche no me parecía muy buena idea.
-¿Soichiro no ha vuelto a estar contigo?-
Me preguntó Nagisa, la chica con la que había hablado por primera vez en Clover. Eran apenas las 6 pm, así que no había un sólo cliente, por lo tanto la chica pelirroja decidió venir a mi cuarto para platicar un rato.
-No- Yo estaba frente al espejo, maquillándome.
-Que raro- Nagisa estaba sentada en la cama.
-¿Por?-
-Eres una chica muy bonita, y conociendo a Soichiro…pues digamos que eres el tipo de chica que le gustan-
-Sí pero aquí hay chicas muy bonitas, todas son bonitas-
-A mi parecer eres de las más bonitas, tienes cierto encanto en particular-
-Gracias, pero creo que exageras-
-No para nada-
-Nagisa, tú eres muchísimo mas hermosa que yo-
-¿Yo?-
-Sí, después de todo no es muy común encontrar a una pelirroja de ojos verdes en Japón-
-Ah gracias…bueno, me voy- Nagisa se paró de la cama y se dirigió a la puerta.
-¿No te da pena andar por todo Clover así?- Le pregunté al ver que sólo iba vestida con lencería. Y así se paseaba por todo el lugar.
-Noo, es más cómodo y así consigo clientes más rápido-
Nagisa salió del cuarto y me dejó sola. Suspiré sonoramente, recordando todo lo vivido en mi primer mes en Clover, así es, ya llevaba un mes trabajando ahí. Había tenido muchos clientes, quizás porque era nueva y todos querían probar carne fresca.
Las cosas ya estaban un poco mejor, en un poco más de una semana conseguí el dinero para la operación de mi papá. Lo primero que hice fue llamarle a mi mamá, su voz llena de felicidad la recuerdo muy bien…después se quedó callada y me hizo la pregunta del millón: "¿Cómo conseguiste el dinero?". Ya sabía que me iban a preguntar eso, ya lo había pensado seriamente, no podía decirles la verdad, mis padres se decepcionarían de mí y aparte no tengo el valor para hablar de eso con ellos. Tengo que mantenerlo en secreto, no quiero ni pensar en lo que me dirían si supieran lo que estoy haciendo.
"Mi jefe me prestó el dinero mamá, bueno sólo una parte lo demás lo conseguí sacando todos mis ahorros. Ayumi también me prestó algo". Traté de sonar lo más convincente posible, bueno no sé me ocurrió que mas inventarle. Pensé en decirles que me había sacado la lotería pero se me hizo muy tonto.
Mi mamá obviamente no me creyó. "Mimi no te creo, ¿de dónde sacaste el dinero?" ,
"Mamá, no te estoy mintiendo, es la verdad, ¿crees que lo obtuve haciendo algo malo?, por favor, sabes que yo no soy así" .¡Mimi!, ¡Mimi!, me aplaudí y felicité a mi misma por haber dicho eso, con eso mi mamá ya no preguntó más y parece que me creyó.
Ese mismo día operaron a mi padre y todo salió bien, experimenté una calma que no había sentido en meses. Todo lentamente se estaba arreglando, me moría de ganas de ir a Estados Unidos para ver a mi familia, pero creo que es muy pronto para pedir vacaciones. Me tendré que conformar con las llamadas telefónicas.
En cuanto al trabajo…me tomó un mes acostumbrarme a todo eso, y encontrar un sistema de trabajo. Durante la primera semana todo era igual sentía nauseas, ganas de llorar y me ponía así antes de estar con un cliente y cuando todo había terminado en la mañana. Traté de pedirles consejos a las demás chicas, Nagisa me dijo: Tranquila, sólo ponte a pensar en la razón por la que haces esto. Otra chica se me acercó y me dio un abrazo: Imagínate que estás soñando. Y finalmente mi mejor amiga Ayumi, también contribuyó diciéndome: ¡Deja de llorar, por dios!, ¡Tienes un cliente esperándote!.
El mejor consejo había sido el de Nagisa, cada vez que me sentía mal y que casi quería renunciar me ponía a pensar en mis motivos para estar ahí y así sacaba algo de valor. Así que desde ese día comencé a pedirle consejos a ella, era toda una experta en el arte de la seducción o como Ayumi decía: "es sólo una maldita ninfómana" . De cualquier forma Nagisa me ayuda mucho y hasta el momento nos hemos echo muy buenas amigas.
Me vi en el espejo una última vez, asegurándome de que me veía perfecta. Me acomodé correctamente el pequeño vestido negro y salí de mi habitación con paso firme y seguro. Era hora de comenzar el show. Este ambiente me está comenzando a gustar, hasta cierto punto es divertido. Pretendo ser alguien que no soy, y cada noche adopto una actitud llena de seguridad y de confianza. En Clover soy Lucy, y debo admitir que siendo ella hago cosas y digo cosas que nunca haría de verdad, ese personaje me está devorando y creo que cada día que pasa soy más "Lucy" que "Mimi". No me malinterpreten, lo que hay de diferente entre las dos, es que Lucy tiene el carácter y la actitud que yo siempre quise tener, es justamente lo que yo quiero ser. No quiero que la gente se vuelva a aprovechar de mí y no quiero seguir siendo una niña tonta, sensible y llorona. Estoy cambiando lentamente.
Varias chicas me siguen viendo de la misma forma, con ese aire de superioridad y en parte algo de celos. Pero eso a mí no me importa, hasta este momento sólo hablo con otras tres chicas aparte de Ayumi y Nagisa. Llegué al primer piso y me di cuenta que el lugar comenzaba a llenarse, de pronto un caballero de edad avanzada se acercó a mí, me compró por algunas horas, yo acepté gustosa y le sonreía. Esta sonrisa derrite a cualquier hombre, estoy segura. Aquí todas son hermosas, pero lo que nos distingue a una de la otra es la actitud, y la mía que es dulce y encantadora me está haciendo de las favoritas de Clover. En sólo un mes me he ganado a muchos clientes, por lo tanto he logrado el rechazo de la mayoría de las chicas, todo por celos y competencia.
El señor está encantado conmigo o al menos así lo parece, me ofreció su brazo galantemente y ambos caminamos con clara dirección hacia mi habitación. Kuroi Namida, era el nombre de ese tipo, pertenecía a la camara de ministros de Japón y se pudría en dinero, lo cual lo aprovechaba en puras estupideces. Él trataba de impresionarme, diciéndome lo importante que era y el poder que tenía. Fingí que la plática me interesaba y le hacía una que otra pregunta. Ya estábamos subiendo las escaleras, estábamos a mitad de camino, estas escaleras son larguísimas. Escuché unos pasos detrás de nosotros, y por simple curiosidad voltee, y mi vista se encontró con la de Soichiro.
Me voltee completamente, librándome del agarre del ministro y deteniendo el paso…clavé mis ojos en los verdes de él. Lo veía de manera especial, no lo había visto desde la vez que estuvimos juntos. Las palabras de Kuroi me eran indiferentes y lejanas, no podía prestar atención a otra cosa que no fuera Soichiro.
Él también estaba inmerso en mi mirada, y subía los escalones que no separaban sin dejar de mirarme. Él finalmente llegó al escalón donde yo estaba, y pasó junto a mí, mirándome de reojo. Me di la vuelta para seguir viéndolo, pero él subía las escaleras tranquilamente sin mirar atrás, dejándome ahí. Mis pies comenzaron a moverse solos y comencé a subir las escaleras, dejé a mi cliente ahí. Soichiro llegó al segundo piso, me faltaban sólo dos escalones para alcanzarlo, pero ¿qué iba a hacer cuando lo alcanzara?…pensándolo bien, yo sólo quiero hablar con él. Pero mis intenciones se vinieron abajo cuando Soichiro llegó a la puerta de la habitación de Nagisa, ella salió y se colgó de su cuello, besándolo y metiéndolo en su habitación.
Mi mundo se derrumbó al ver eso y al mismo tiempo el encantamiento que tenía sobre mí. Volví a la normalidad, ¿qué demonios me está pasando?, ¿porqué lo seguí como una estúpida?.
-Lucy-
Oh genial, su tono de voz no era nada agradable. El señor Kuroi debe de estar enojadísimo.
-¿Sí?- Le dije viéndolo fijamente, el subió las escaleras y llegó a mi lado.
-Odio que me ignoren-
-Lo siento, no fue mi intención-
-No lo parecía, ¿qué tienes con ese tipo?-
-Es sólo un cliente, tengo unos asuntos pendientes con él…pero fue muy descortés de mi parte no hacerte caso, lo siento-
Le tomé la mano y le sonreí como sólo yo sabía hacerlo.
-¿Estás bromeando?-
-No, el sueldo es muy bueno, mas seguro medico y otras prestaciones por parte del gobierno-
Esta vez sí que me sorprendieron. Apenas me había acostado una vez con este tipo y ya me estaba pidiendo que fuera su novia. Ya había recibido proposiciones de este tipo, pero yo siempre las rechazaba. Sin embargo esta era la proposición mas esplendida que había recibido. A cambio de ser su novia, me estaba ofreciendo trabajo como su secretaría personal, con un muy buen sueldo. Pero a cambió tenía que dejar Clover y dedicarme únicamente a él.
-¿Qué no se supone que estás casado?-
-Sí, pero mi esposa no tiene porque enterarse. A los ojos de ella sólo serás mi secretaría-
Esto no me da buena espina. Es una oferta muy tentadora, pero este viejo tiene todo lo que odio en un hombre. Es sumamente machista, arrogante y se cree todo un Dios, aparte sólo quiere controlarme. Ser novia de alguien así no vale todo el dinero que me está ofreciendo.
-¿Qué pasa?, ¿qué no te agrada mi oferta o qué?- Me senté en la cama que compartía con ese hombre. Este viejo me molesta con sólo mirarlo, ya está algo grande para andar con jueguitos de este tipo.
-Creo que es muy pronto para pensar en algo así. Te acabo de conocer hoy-
-Sí, es cierto, pero yo te quiero mucho, ¿Crees en el amor a primera vista?-
-No-
-Yo sí. Y cuando te vi, me enamoré de tí. Es la verdad, quiero que seas mía, sólo mía, porque te amo-
Tiene que estar bromeando jajaja, un hombre de su edad diciendo esas cosas es ridículo.
-Lucy, lo que te estoy diciendo no tiene nada de gracioso.- Kuroi me dijo eso al ver la cara que puse.
-No, por supuesto que no. Sólo que necesito pensarlo encanto- Le cerré un ojo y después me acerqué para besarlo, no tienen idea de lo asqueroso que esto me resulta, odio el aliento de este tipo, es el aliento de un anciano. ¿Por qué hago esto?, para hacer puntos con él, sólo para hacer creer al viejo que me atrae o que me gusta, quizás así me de una buena propina.
-Lo siento Lucy, pero debo de irme-
Uff, que alivio.
-¿Porqué no te quedas toda la noche?-Le dije mirándolo de forma dulce, sólo hice el comentario ya que sabía que el tipo se iba a ir.
-Será otro día nena- Comenzó a vestirse-No puedo estar mucho tiempo aquí, ¿qué tal si me ven o me toman una fotografía?, mi imagen quedará arruinada y también las próximas elecciones-
Kuroi finalmente terminó de hacerse el nudo de la corbata, se despidió y prometió volver. Me quedé acostada durante algún tiempo pensando su propuesta, ¿que debo de hacer?.
Me cansé de darle vueltas al asunto, y tomé una ducha. Me relajé bastante, me vestí y salí del cuarto. Había un tipo enorme esperándome, es uno de los guardaespaldas del señor Kuroi. Se aproximó a mí, y bajó su cabeza para susurrarme algo en el oído. Me sorprendí bastante por esa petición, nadie me había dicho algo así.
-Mimi!-
Escuché mi nombre, y comencé a buscar al dueño de esa voz.
-Takashi!- Grité de la emoción al ver a mi amigo de la universidad, no lo había visto desde hace meses. Nos dimos un fuerte abrazo y beso en la mejilla.
-¿Cómo has estado?-
-Muy bien, y tú?-
Takashi comenzó a contarme todo lo que había echo desde que nos graduamos, se estaba involucrando en la política y esperaba que dentro de unos años obtuviera un buen puesto. Toda su familia se encontraba bien, y no tenían ningún tipo de problema, ah y se acababa de comprometer con su novia.
Me limité a sonreírle y felicitarlo por todo el éxito obtenido, lo escuchaba atentamente al tiempo que la envidia me consumía por dentro. Me estaba contando maravillas de su vida, y para variar comenzó a contarme como les iba a nuestros antiguos compañeros. Todos al parecer están mejor que yo.
-¿Y qué hay de tí Mimi?-
-Bueno, acaba de volver de USA y estoy buscando trabajo-
-Bien por tí, esperemos que pronto encuentres uno. Por cierto queremos hacer una reunión, el próximo sábado, ¿qué te parece?-
-Me parece bien-
-Todo el salón ya me confirmó, creo que todos irán. Tienes que venir, será en mi casa-
-¿Cómo las antiguas fiestas universitarias que había en tu casa?-
-Algo así, el punto es que tienes que ir-
Me quedé platicando un rato más con él, después le dije que tenía prisa, nos despedimos y le prometí que asistiría a esa reunión. Aunque claro, todo era mentira. Los sábados son los días en los que hay más trabajo, prefiero quedarme en Clover a ir a esa reunión y encontrarme con todos. Si voy terminaré sintiéndome muy mal, todos tienen una vida, y tiene un trabajo estable, haciendo lo que les gusta. Y yo….soy una prostituta, siento que mi vida está vacía, siento que el tiempo pasa rápidamente y yo sigo estancada en lo mismo. Siento que no estoy haciendo nada de provecho con mi vida.
Me puse muy triste y seguí caminando hacia mi departamento. Llegué y me sorprendí al ver paradas frente a mi puerta a mis dos amigas.
-Mimiii!, te estamos esperando!-
-¿Para?-
-Para platicar tonta, hace mucho que no nos sentamos a charlar tranquilamente las tres-
-Mas bien nunca lo hemos echo-
-Ah si, tienes razón-
Entramos a mi depa, y nos dirigimos a la sala, nos sentamos, y Ayumi sacó una bolsa de comida.
-¿Entonces quién empieza?-
-¿A qué?- Pregunté incrédulamente.
-A contar cosas del trabajo tonta. ¿O creías que esta reunión sólo era para pasar el rato juntas?-
-Mmmm, si-
-Mimi, Ayumi tiene la extraña costumbre de querer saber todo acerca de los clientes con los que nos acostamos- Respondió Nagisa tranquilamente, ella ya estaba acostumbrada a los interrogatorios de la chica.
-¡Sólo por curiosidad!-
-Mmmm, ¿y qué quieres saber Ayumi?-
-Quién es bueno en la cama, quién no. Mmmm quien tiene manías extrañas, cosas así, no sé, lo qué sepas de ellos. Es para llenar mi base de datos y tener más información de ellos-
-¿Manías extrañas?…el señor Kuroi mandó a uno de sus guarudas para que comprara una de mis zapatillas….-
Nagisa y Ayumi se sorprendieron.
-El premio al fetiche del mes es para…el señor Kuroi!, jajaja- Dijo entre risas Nagisa.
-¿Y para qué la querrá?- Preguntó Ayumi.
-No quiero ni pensarlo-
-¿Cuánto te dio?-
-Mil dólares-
-¿Dólares?, aaaahhhh, dile que cuando quiera yo le vendo una de las mías- Ofreció muy "amablemente" Nagisa.
-Jajajaja, no creo que quiera una tuya. El tipo está muy interesado en Mimi-
-Sí, de echo. Me ofreció trabajo como su secretaría particular pero la condición es ser su amante y dejar Clover, dice que sólo me quiere para él-
-Mmm yo lo haría- Respondió Nagisa sin titubear- El sueldo debe de ser bueno, muy bueno.
-Sí pero…estaría sólo con é l-Puse cara de asco de sólo pensarlo- No me gusta, para nada
-No siempre nos gusta nuestro trabajo-
-Bueno en eso tienes razón, pero es que sólo con él…no quiero. Mínimo en Clover conozco a muchos hombres, y no todos están tan mal-
-Ajajá!- Exclamó mi queridísima amiga Ayumi mientras me apuntaba con su dedo índice- Sabía que el trabajo te iba a gustar tarde o temprano-
-No me gusta, pero no me desagrada.-
-Ah, me quedó clarísimo- Ayumi siendo sarcástica de nuevo.
-A mi sí me gusta- Nagisa le tomó a su refresco- Es una forma fácil y rápida de ganar dinero-
-¿Y no te gustaría trabajar en otra cosa?-
-No- Respondió de forma segura-¿Y a ustedes?-
-Sí- Respondimos al mismo tiempo.
-Bueno, es que me da vergüenza decir en donde trabajo- Ayumi estaba avergonzada de sus palabras, no quería hacernos sentir mal u ofendernos.- Es que cuando les digo que trabajo en un burdel, todos creen que soy prostituta o que me haré así.
Nagisa y yo nos quedamos en silencio un rato, pensando.
-Yo no me avergüenzo. Mi trabajo es como cualquier otro, incluso más honrado que otros. No le hago daño a nadie y todo lo que gano es para mi hija-
-¿Tienes una hija?- Le pregunté totalmente sorprendida, nunca me la imaginé en el papel de madre.
-Sí, estuve casada. Los peores cinco años de mi vida, mi matrimonio fue un desastre. Y comencé a trabajar ahí para poder pagar un abogado, ya que mi ex quería la custodia de mi hija. Me costó mucho trabajo y sobre todo dinero. Pero ya le gané, la niña se queda conmigo-
-¿Era tan malo?-
-Sí, lo único bueno era su rostro. Muy guapo, pero después me di cuenta que no puedes confiar en una cara bonita- Nagisa suspiró, nunca la había visto tan seria- Era enfermero, y de algún modo terminó consumiendo los medicamentos del hospital y se volvió adicto. Dejó el empleo y comenzó a robar autos ó lo que fuera. Después terminamos y él quería quedarse con la niña sólo para hacerme sufrir. Afortunadamente le gané, mi hija es lo mejor que me ha pasado y de ninguna manera me voy a separar de ella-
-Ahora si me sorprendiste. ¿Y piensas seguir en esto por mucho tiempo?-
-No, algún día tendré que dejar Clover. No quiero que mi hija se llegue a enterar del trabajo de su mami, no me avergüenzo, todos lo saben, mis padres incluso pero con mi hija…aahh no quiero que piense mal de mi o me rechace-
-¿Cuántos años tiene?-
-Cinco, cree que soy mesera-
-Mmm, nunca pensé que tuvieras una hija-
-Mimi, todas las chicas de Clover estamos ahí por alguna razón. Todas tenemos una historia diferente, te sorprenderías si les preguntaras a las demás acerca de sus motivos para estar ahí-
-Cierto, todas tenemos motivos y razones diferentes para estar ahí- Dijo Ayumi.
-Ah ¿tú de que te quejas?, eres la secretaría y no te tienes que acostar con tantos viejos- Le respondí dejando la seriedad del asunto a un lado.
-Si pero tú ganas muchisisisisisimo mas que yo!-
-¡Obvio!, sufro más que tú-
-mmmm, mucho que has de sufrir con clientes tan guapos como Soichiro- Con sólo escuchar ese nombre me sonrojé bastante.
-¿Y eso qué?, sólo estuve una vez con él- Traté de defenderme.
-¿Crees que no me di cuenta de como se veían el otro día?- Ayumi me miró con malicia, los rollos de sushi estaban olvidados para nosotras dos. Nagisa era la única que comía, y se limitaba a escucharnos.
-No sé de que me estás hablando- Fingí demencia, era lo único que me quedaba.
-¿Ah no?, la vez que estuviste con el ministro, te le quedaste viendo a Soichiro en las escaleras, fueron muy obvios, todas nos dimos cuenta-
-¿Te gusta Soichiro Arima?- Nagisa me miró a los ojos, lo hizo de una manera muy rara, como si estuviera molesta conmigo.
-No-
-Mentirosa-
-Cállate Ayumi-
-¿Te gusta o no?- Me preguntó de nuevo la pelirroja. Esa mirada me está intimidando, no sé porque me ve de esa forma.
-No- Traté de sonar segura.
-"Nunca te enamores de un cliente" , ¿no te lo dijo Ayumi?-
-Sí pero ya te dije que él no me gusta-
-No es cierto, hay algo entre los dos, la forma en la que se veían era…mmm ¿cómo explicarlo?, mmm no sé pero no se dejaban de ver, una mirada muy penetrante- Una vez más Ayumi me puso en evidencia.
-No lo he visto desde esa vez, es imposible que haya algo entre nosotros-
-¿Qué día fue eso?-Nagisa le preguntó a Ayumi, ignorándome completamente.
-El miércoles pasado, tú estuviste con Soichiro ese día-
-Ah….ya lo recordé, ese día…no quiso hacerlo, llegó al cuarto y traté de seducirlo pero nada. Dijo que no tenía ánimos y después se fue, me dejó vestida y alborotada-
-Y la causante de todo eso fue…- Ayumi volteó a verme, yo de nuevo me puse roja.
-Mimi- Completó Nagisa-Algo le pasa contigo, mira te voy a dar un consejo. Él es una buena persona pero no te conviene tener una relación mas cercana con él, si te busca recházalo.-
-¿Porqué?-
-Su familia tiene mucho dinero y su padre también es político. La familia de Soichiro es muy especial y muy recta, sólo te harían sufrir, aparte de que él chico no es muy maduro que digamos-
-¿Cómo sabes eso?-
-Soichiro me cuenta muchas cosas, se podría decir que somos amigos-
-Es un creído, mujeriego y patán. Ha estado con todas las chicas de Clover, cree que por tener dinero puede tratar a la gente a su antojo-
Miré a mi amiga con sorpresa, esa actitud se ajustaba mucho al Soichiro que yo conocía. Y al parecer Ayumi compartía mi opinión.
-El tipo no me cae bien, siempre que va a Clover terminamos discutiendo- Explicó Ayumi.
-Entonces no tienes de que preocuparte, ya te dije que él no me interesa-
Cambiamos de tema, una vez más. Comenzamos a repasar todos los clientes que habíamos tenido Nagisa y yo. Y comenzaron a clasificarlos, quien era bueno en la cama, quien no, quien tenia mucho dinero, quien daba buenas propinas, quien lo tenia mas grande…entramos en muchos detalles. Yo no recordaba con exactitud todo con respecto a ellos, pero Nagisa sí, recordaba a cada uno de sus clientes del mes, y que día había estado con ellos.
El único encuentro que recordaba perfectamente, con todos los detalles, palabras, acciones, todo lo hecho esa noche, fue el encuentro con Soichiro. La primera vez nunca se olvida. La primera vez, y la primera persona eran algo difícil de olvidar. Todos los días recordaba al chico de ojos verdes, y al mismo tiempo ansiaba volverlo a ver.
Y siempre comparaba el cuerpo de mis clientes con el de Soichiro, hasta el momento no he estado con alguien que se asemeje a él, para mi, era perfecto.
A pesar de todo eso, le tengo algo de rencor…mi primera vez no es algo que recuerde con gusto, el tipo no fue precisamenteme gentil conmigo. También me enoja que se haya ido sin despedirse de mí, y que no haya vuelto a estar conmigo en Clover. Eso me hace pensar, que yo le desagrado.
Y la enojada e indignada debería de ser yo, ¿verdad?.
Comencé a seguir a "Lucy" o más bien a Mimi Tachikawa casi todos los días. La primera vez esperé pacientemente a que saliera de Clover, y con cuidado la seguí hasta su departamento. De ahí en adelante fue muy fácil saber su nombre, y algunas cosas sobre su vida. Hoy en día es muy fácil investigar a alguien.
La esperaba cuando salía de Clover y la seguía a todos lados, con cuidado de no ser descubierto, aparte siempre me ponía una gorra y unos lentes. Me la pasaba tomándole fotos, eso era lo único que hacía. Haciendo eso me di cuenta de varias cosas, para empezar, Mimi tenía la misma rutina durante toda la semana. Aparte, la chica no tenía familia, o al menos no vivían en Japón y por ultimo su vida era terriblemente monótona y aburrida, justamente como la mía. Pero ése día en particular mientras estaba frente al departamento en el cual vivía ella, las cosas fueron diferentes.
Llegó una flamante camioneta negra, de ella bajaron tres tipos, dos de ellos vestían de traje negro y tenían un aspecto como de matones. Y el tercero era sólo un tipo de edad avanzada. Caminaron hacia el departamento de Lucy, estoy seguro que los he visto antes pero no recuerdo de donde los conozco…..¡ya!, ese anciano es el mismo que vi en Clover con Lucy, si es él. Fue el día que me le quedé viendo como estúpido, pero es que era imposible dejar de verla, traté de no verme muy obvio, ¿lo habré logrado?. Kuroi es el nombre del señor ese, mi padre es su superior, y ahora que recuerdo en cierta ocasión nos presentó.
Con una distancia prudente entre nosotros, comencé a caminar tras ellos. Llegaron al piso de Mimi, el tipo ese se dirigió a la puerta de la castaña, seguido claro de sus dos gorilas. Me quedé al inicio del pasillo, fingiendo esperar a alguien, saqué mi celular y apreté los botones, quería lucir distraído ya que los gorilas esos no me quitaban la vista de encima.
La puerta del departamento se abrió.
-¿Qué hace aquí?- Cuestionó Mimi con algo de miedo al ver a ese tipo frente a ella.
-Vine a verte-
-¿Cómo supo en donde vivía?-
-Hoy en día es muy fácil investigar a alguien-
Sí, lo mismo pienso yo.
-Sí eso parece, si me disculpa tengo otras cosa que hacer así que…- Mimi iba a cerrar la puerta pero el pie de uno de los guarudas se interpuso, y después el mismo abrió la puerta en su totalidad.
-Mimi, creo que es muy descortés de tu parte todo esto-
Aunque estaba algo lejos de ellos podía escuchar a la perfección la plática, ambos estaban hablando en un tono algo alto, no sé la razón, creo que Mimi está enojada.
-¿Qué es muy descortés de mi parte?-
-Te has negado a estar conmigo-
-Sí pero es porque usted quiere que valla hasta su casa, quiere un encuentro privado, y yo sólo trabajo en Clover-
Muchas de las chicas de Clover, hacían servicio a domicilio, pero sólo para los clientes más distinguidos o VIP, y me complace decir que soy uno de ellos.
-Ya no puedo volver a ese sitio, me pueden ver, y eso no me conviene. Por eso vine, pensé que tal vez, tú y yo podríamos pasarla bien hoy-
La mirada que le dio Mimi al señor fue más que suficiente. Lo miró con desprecio, lo más seguro era que ella no quisiera eso y no en su casa. Si alguno de sus vecinos veía saliendo de su departamento a un hombre de edad avanzada rodeado de dos guarudas los chismes no se harían esperar. Y eso no es propio de una "señorita" o al menos de la señorita que aparentaba ser.
-No, si quiero verme que sea en Clover por favor-
-Pues que lastima porque no pienso esperar-
Lo que me faltaba, ver a ese tipo tratando de meterse con Mimi a la fuerza. Kuroi tomó a Mimi de los hombros y la empujó hacia atrás, tratando de meterla al depa, pero yo no estaba dispuesto a permitir eso, era claro que ella no quería.
-Mimi!- Grité, fue lo primero que se me ocurrió. Tanto Kuroi como Mimi voltearon hacia el pasillo mirándome, yo ya estaba muy cerca de ellos.
El tipo se separó de Mimi.
-Siento llegar tan tarde- Le dijo una vez que estuve frente a ellos. Mimi me miró con confusión, le guiñé un ojo en señal de que me siguiera el juego.
-No te preocupes, está bien- Me respondió de forma automática.
-Ah tenías invitados?-
-No, ellos ya se iban-
-Señor Kuroi, que gusto volver a verlo, no me había fijado que era usted- Le sonreí y le dí la mano. Él me miró con el ceño fruncido-¿No me recuerda?, soy el hijo del ministro Arima-
Los ojos del tipo se abrieron por la sorpresa y estrechó la mano que le ofrecía.
-Hace mucho que no te veía Soichiro, estás muy cambiado- Trató de ser amable, era lo que convenía.
-Sólo un poco, y bueno ¿qué asunto tiene con mi novia para que tenga que venir a buscarla directamente en su departamento?-
-¿Es tu novia?-
-Sip-Me acerqué a ella y le tomé la mano.
-Me equivoqué de departamento, sólo eso. Bueno tengo que irme, después nos vemos- Antes de irse, le dedicó una mirada de reproche a Mimi. Ella le devolvió una sonrisa y le dijo adiós con la mano. Cuando desaparecieron en el elevador, la chica se liberó de mi agarre.
-Tranquila-
-¿Qué quieres?-
-Esa no es forma de tratar a tu primer cliente-
-Cállate-
-¿No me vas a invitar a tu departamento?-
-No-
-Ni siquiera porqué te ayudé-
-Nunca te pedí ayuda…y hablando de eso, ¿cómo sabes mi nombre y porqué estas aquí?-
-Es una larga historia-
-Tengo todo el tiempo del mundo para escucharla-
-Bien, yo sólo pasaba por aquí cuando te vi con el anciano ese. Y no te vi muy convencida de estar con él de nuevo, así que vine a tu rescate-
-¿Y cómo sabes mi nombre?
-Pues así te llamó él, por eso supuse que era tu verdadero nombre-
Creo que no estaba muy convencida.
-Bueno, gracias supongo. Tengo cosas que hacer-
Se dio la vuelta para entrar en su departamento, yo no quería dejar de verla.
-¿Porqué trabajas en Clover?, ¿porqué te metiste de prostituta siendo virgen?-
Esta pregunta rondaba por mi cabeza desde que la conocí, y me moría por saber la verdad.
-Es mi problema- Me miró de forma seria.
-Sí que lo es, y más porque eres graduada de la universidad de Tokio, graduada con honores- Comencé a aplaudir-¡Bravo!-
-¿Cómo sabes eso?- Me miró atónita.
-Me interesas demasiado, y quería saber más de tí.-
-Eres igual que ese tipo- Mimi una vez más trató de entrar en su depa, cuando trató de abrir la puerta, yo la cerré fuertemente. Estaba detrás del pequeño y delgado cuerpo de la chica, mi brazo pasaba por arriba de su hombro derecho y se apoyaba en la puerta para evitar que ella la abriera. Su mano seguía en la perilla de la puerta y una vez más (la tercera es la vencida) trató de entrar pero yo no iba a permitir eso, empujé con fuerza mi mano y volví a cerrar la puerta. Mi figura estaba en la misma posición sólo que algo inclinado, llegué hasta su oreja y la sentí temblar. Ella no tenía escapatoria.
-No puedo dejar de pensar en tí, desde la primera vez que te vi, no he podido parar de hacerlo, y sabes?, ese día en las escaleras yo quería estar contigo, pero ya estabas con Kuroi.-
No había reacción por parte de la chica, se mantuvo en la misma posición, callada. Quería ver su rostro y al menos saber si le sorprendía lo que le estaba diciendo. La tomé de un brazo y con cuidado le di la vuelta. Me miraba sin saber que decirme. No me quedaba de otra era tiempo de confesar mis acciones.
-Desde ese día comencé a seguirte- Le dije sabiendo que tenía que afrontar las consecuencias.
-¿A seguirme?- Se asustó, de seguro pensaba que la estaba acosando.
-Todos los días, me la he pasado cuidándote. No quiero que nadie te haga daño, personas como el viejo ese encontrarás a montones. Cuando te vi en Clover me preocupé por verte con ese tipo, por eso comencé a seguirte, para cuidarte-
Espero que con eso no quede tan mal.
-¿Cuidarme tú?, No me hagas reír!, si tú fuiste el primero que me hizo daño-
Muy buen punto, eso era cierto. Mi antigua actitud con ella me hizo enojarme conmigo mismo, y en acto completamente inconciente y sólo para descargar mi coraje le pegué a la pared. Soy una bestia, nuevamente asusté a la chica, ella permanecía con los ojos cerrados, pero mi puño fue a parar al lado de su rostro, del lado derecho. Ella creía que yo le iba a pegar, y seguía con los ojos cerrados, me aparté de ella completamente, y lentamente fue abriendo sus ojos castaños.
-Yo quiero pedirte una disculpa. Me comporté como un patán cuando estuve contigo…y cuando traté de ser amable pues no funcionó. Lamento no haberte echo sentir bien…no he vuelto a estar contigo porque me da miedo, soy un cobarde y no quería enfrentarte-
-Pídele disculpas a alguien a quien le interese-
Es mi imaginación o me acaban de mandar al carajo?…entiendo que Mimi esté enojada pero le pedí una disculpa sincera, nunca hago eso y ahora que lo hago me mandan al carajo.
-No quiero que pienses que soy como todos los otros tipos-
-No me interesa, pero si te hace sentir mejor, te perdono, ¿contento?-
El tono de voz y la actitud de la chica me hacen pensar que está mintiendo
-Al final resultaste ser como todas ésas- Le dije viéndola con enojo.
-¿Cómo quienes?-
-Como todas las prostitutas de Clover. Sólo son un montón de tipas operadas y lo único que quieren es dinero. Son un montón de frígidas que ni siquiera saben gemir como se debe-
¿Mencioné que cuando me enojo digo puras idioteces?, pues bien, esta es una clara muestra de lo que les dije.
-¿Y si el lugar es tan malo como dices, porqué vas?. Según tengo entendido, has estado con todas las prostitutas de ahí. Los hombres como tú me dan lastima, eres un pobre diablo-
-¡¿Y a ti que te importa?!- Me enojé bastante, no soporto que me digan mis verdades. Sé que no me estoy portando muy maduro pero Mimi me está sacando de mis casillas.
El sonido de varias puertas abriéndose se hizo presente. Varios de los vecinos de Mimi al escuchar tanto grito y alboroto decidieron salir a investigar. Todos se le quedaron viendo, éramos el centro de atención de casi todo el piso.
Entró a su departamento, y conseguí entrar yo también.
-¿Qué es lo qué quieres?- Me preguntó cansada, llevándose las manos a la cabeza y cerrando los ojos.
-Quiero saber porque entraste en Clover-
-¿Para qué?-
-Para entender cómo es posible que una persona como tú, haya terminado en un lugar así. Le doy vueltas al asunto y no te entiendo. Eres hermosa, te graduaste de derecho, puedes tener el mundo a tus pies y decidiste hacerlo de esa manera. ¿Porqué?-
Creo que toqué un punto sensible, Mimi me miró con tristeza y de repente sus ojos se hicieron cristalinos. Hizo su mayor esfuerzo por no llorar, pero algunas lágrimas terminaron bajando de sus mejillas. Rápidamente se dio la vuelta y se limpió las lágrimas con el dorso de la mano.
-Lo siento, no quise hacerte sentir mal-
-Vete-
Alcanzó a decir, antes de ponerse a llorar. Me sentí muy mal, muy mal. Ver a una mujer llorar me mata. Tenía unas ganas inmensas de abrazarla, con algo de temor a ser rechazado me acerqué a ella, primero puse una mano en su hombro, después otra mano en su otro hombro, le di la vuelta para que quedara frente a mí, y la abracé.
Ella se estremeció, y trató de soltarse, pero no pudo.
-No estoy en horas de trabajo-
Ella creía que yo buscaba algo más con ella que un simple abrazo. La idea no me desagradaba pero no era el momento oportuno para algo así. Creo que Mimi están tan acostumbrada a ser tratada como un pedazo de carne que ya ni recuerda los gestos amables y tiernos sin dobles intenciones. No cabe duda, se ha vuelta más fría e insensible en ese lugar.
-Déjame estar así un rato más- Le dije bajando mi cabeza para llegar a su oído ,susurrándole esas palabras-Mimi, tú no eres como las otras, tú eres especial.
-Ey Mimi-
Ayumi me llamó desde su escritorio. Me acerqué a ella, colgando mi mochila en mi hombro izquierdo. Estaba a punto de irme a mi casa, acababa de salir de trabajar. No me sentía de humor como para arreglarme así que sólo me recogí el cabello en una cola alta y me vestí con lo primero que encontré.
-¿Qué pasa?-
-Te trajeron esto- Señaló el gran arreglo de flores que estaba en su escritorio.-Que popular te estás volviendo-
-¿Quién las mandó?-
-A-n-o-n-I-m-o- Deletreó la palabra completa.
-Mmmm- Miré el gran arreglo de flores, rosas rojas. Mis favoritas. Había una pequeña tarjeta en el arreglo floral. La tomé entre mis manos y con curiosidad la leí.
"Sé quién eres. Te quiero. Adoro todo ese dolor que te rodea..."
Nunca alguien me había dicho algo así, me parecía…lindo?, algo raro, no sé.
-¿Qué dice?- Ayumi me quitó la tarjeta- Es…raro, romántico, ¿que es eso de todo ese dolor que te rodea?
Estas palabras pueden ser de Soichiro o de Kuroi…los dos han estado tras de mí, disque "investigándome", puede que sepan algo sobre mi padre. Ojala que esto sea de Soichiro, por favor, si las palabras son de Kuroi prefiero darme un tiro.
Esto que estoy sintiendo es extraño, siempre estoy pensando en él. En Soichiro. La última vez que nos vimos en mi departamento, me abrazó un poco más, después me besó levemente y se despidió de mí, me dijo que no me iba a librar tan fácil de él. Y yo nuevamente me quedé como una idiota pensando en él, no sé que tiene pero tiene un efecto muy raro en mí. Hace que toda mi atención se concentre en él, él pone mi mundo de cabeza cada vez que lo veo.
Justo cuando le iba a responder a Ayumi, la puerta del local se abrió, me giré para ver quien había entrado. Era él!, una vez más nos quedamos viendo como estúpidos, dejé hablando sola a mi amiga, y toda mi atención se concentró en el chico que se venía acercando a mí.
Enamorarse de los clientes está prohibido pero… a mí nunca me han gustado las reglas. Soichiro también es un chico especial.
Hola de nuevo a todos, aquí estoy con la segunda parte de Mimi, sé que había dicho que serían solo dos capis pero…no me pude resistir a escribir con más detalle sobre su relación, ya que si sólo lo mencionaba así rápidamente puess como que no quedaba muy bien.
Esta vez Mimi fue la narradora para que les contara un poco mejor de su vida como prostituta, espero que ahora si la historia halla entrado en mas detalles. Comencé a escribir el capitulo siendo yo la narradora y…como que no me gustó el producto final, mmm y lo volví a escribir de nuevo desde la perspectiva de Mimi y a medida que iba escribiendo comencé a agregar mas cosas y cosa y cosas. Una que otra situación la saqué de un libro llamado Striptease, jeje, como por ejemplo eso del fetiche de la zapatilla de Mimi.
Sólo como comentario, les cuento mi papá tiene cáncer, y ya esta mejor, casi curado. Tomé todos mis sentimientos y una que otra situación para escribir el capi pasado, pasamos por una situación casi igual, obviamente no me prostituí verdad XD jaja, pero es muy difícil pasar por algo así, y más cuando los padres quieren ocultar la verdad a los hijos. Alguien de ustedes ha pasado por algo similar?
Bueno, pasando todo de largo déjenme contarles que…no fui aceptada en la facultad de medicina, estoy súper triste por esto, casi en depre….todos mis planes acerca de que iba a hacer con mi vida se vinieron abajo. Y sinceramente no sé que voy a hacer de aquí en adelante, estoy chipi, muy pero muy chipi. …uffff, en fin, sólo hay una cosa que tengo decidida, y es que este fanfic seguirá adelante no importa que ande depre y con tendencias medio emo XD jajaja, olvídenlo mejor no. Inclusive me dan ganas escribir un fanfic de Joe Kido acerca de que no lo aceptaran en la facultad de medicina XD, pondría todos mis sentimientos frustrados….mmm no es mala idea, pero por el momento hay que concentrarse en Clover.
¿Porqué Soichito y Mimi terminan?, mmm piénselo, y díganme cuál creen que sea la razón, yo aún no me decido, tengo 3 posibles razones y aún no se cual elegir. Me gustaría decírselos pero arruinaría la sorpresa, je.
Les agradezco que hayan leído este capi, espero que les haya gustado, nos veremos pronto (espero n_n! )….me van a escribir reviews, ¿verdad?……¿VERDAD?
Nota: Disculpen si hay uno que otro error de ortografía o también si el texto no está justificado, es que mi chompu me está fallando y batalle muchisisisisimo para subir este capi, me costó un....
