Capitulo 13

Drunk and hot girls

No me di cuenta como había llegado a tanto.

-Mimi- Susurró en mi oído de la forma más sensual que se pueden imaginar, me abracé más a él. Abrió la puerta con algo de trabajo, ya que seguíamos abrazados y besándonos.

-Listo- Lo escuché decir, tan pronto abrió la puerta de su departamento y entramos en él.

-Espérate- Lo aparté como pude. Antes de todo quería aclarar las cosas con él.

-¿Qué?-

-No creo que sea buena idea hacer esto, mira yo vine porque pensé que íbamos a hablar de nuestra situación-

-Nuestra situación está bien-

-No lo está, quiero aclarar todo-

-Te escucho-

-Ok, mira Soichiro me gustas y me gustas mucho. Pero no sé si seguir con esto sea buena idea, es decir, creo que será mejor guardar distancia. Si te veo que sea únicamente en el burdel, ya no quiero que me sigas ni que me busques-

-Está haciendo calor, ¿no crees?- Con movimientos que intentaron ser sexys se quitó la playera. Me sonrojé de inmediato, he visto cosas peores pero aún así me dio pena verlo sin camisa.- Te sonrojaste, jajaja.

-Cállate- Estaba totalmente avergonzada.

-Sólo estaba jugando-

-Ponte la playera.-

-No, ven acá- Se acercó a mí y la distancia en nuestros cuerpos desapareció. Las cosas ya no eran como la primera vez que ocurrieron, todo era distinto, menos su sonrisa, me sonrió de la misma forma que la primera vez que me tuvo en sus brazos.

-No pasa nada Mimi- Sus manos avanzaron por debajo de mi blusa y llegaron hasta mi pecho. Su mano llegó hasta el broche del sujetador y lo desabrochó, de esa manea pudo tocar directamente mi pecho. Arrancándome suspiros.

-Tienes las manos frías-

-¿No te lo vas a dejar hacer?- Me besó hundiendo su lengua en mi boca.

-Yo….yo me dejo hacer lo que tú quieras-

Tras esto volvimos a besarnos, enredé mis piernas en su cintura y entre besos y caricias llegamos hasta su habitación. Y ahí dimos rienda suelta a nuestros sentimientos, esperé esto por más de un mes.

Me mostraba desesperada, tratando de quitarle la ropa lo más pronto posible, él estaba en las mismas condiciones que yo. Los dos estábamos desesperados por saciar nuestros cuerpos.

Fue increíble, nunca había hecho algo así, hasta este momento nunca había sentido esta pasión y deseo.

-¿Esta vez no te vas a ir?- Le pregunté mientras ponía mi mano en su mejilla.

-No…es mi departamento. Tú eres la que se va a ir-

-Tonto-

Rio por lo dicho y después se acostó a mi lado, cansado. Yo también estaba agotada.

-¿Te gustó?-

-El hombre es el que normalmente pregunta eso- Me contestó mientras me sonreía.

-La última vez te fuiste sin decirme nada-

-Sí, pero era porque no estaba muy bien en esos días-

-¿Cómo?-

-Había peleado con mis padres, y estaba muy enojado. Y en lo primero que pensé fue en ir a Clover para calmarme un poco, pero creo que desquité mi frustración contigo, después me sentí muy mal y por eso me fui. Créeme que estaba avergonzado por mi comportamiento pero como ya te dije no era capaz de enfrentarte de nuevo-

-¿Y qué te hizo cambiar de opinión?-

-Pues comencé a seguirte, y creo que somos muy parecidos. Ambos estamos solos, y nuestras vidas son igual de aburridas y sin sentido…-

-Ah ¿y quieres que los dos nos deprimamos juntos o qué?-

-No, quiero que los dos logremos salir de esto-

Algo me hizo creer que él en cierta forma me entendía.

Él se sentó en la cama, apoyando su espalda en el respaldo de ésta, yo permanecí acostada muy cerca de él. Soichiro me miraba con una sonrisa y llevó su mano a mi mejilla. La acarició dulcemente y después se puso de pie, comenzó a vestirse, bueno se puso sólo el pantalón.

-¿Tienes hambre?-

-Algo-

-Yo tengo mucha- Me dijo- Voy a encargar comida-

Salió del cuarto, dejándome en la cama…me quedé un buen rato acostada, sólo mirando su habitación. Ahora que me doy cuenta su cuarto es muy grande y bonito. La cama es grande, y cómoda. Tiene una televisión de plasma, una ventana grande por donde entran todos los rayos del sol. Un estero muy grande y con muchas bocinas. En conclusión todo era muy grande.

Me puse de pie, y busqué mi ropa. Miré el reloj que estaba encima de la mesita de noche, eran exactamente las 2 pm. Vaya…Soichiro y yo nos la pasamos toda la mañana juntos. Primero llegó a Clover, y me dijo que quería hablar conmigo. Salí del local con él, Ayumi estaba algo enojada, creo que no le gustó que me fuera con Soichiro.

Subí al auto de él, sin pedirle explicaciones y sin preguntar hacia donde íbamos. Me dejé llevar demasiado, y cuando me di cuenta ya me estaba besando de nuevo. Con una urgencia y un deseo que me fue difícil de rechazar. Llegamos a su departamento y entramos en el….lo demás es más que claro no?.

Salí de la habitación, y me encontré con un departamento muy bonito. Todo estaba muy bien arreglado…pero lo que más me sorprende fue que en todo el departamento habían fotografías, algunas estaban enmarcadas, otras no. Todas de distintos tamaños y acomodadas estratégicamente….eran paisajes, personas, rostros y expresiones de la gente de Tokio.

Me quedé en blanco mirándolas, cuando entramos en el departamento no me di cuenta de eso…quizás porque estaba muy ocupada en otras cosas. Me sobresalté al sentir como Soichiro me abrazaba por detrás, sosteniéndome fuertemente de la cintura.

-¿Qué te parece?-

-Es muy bonito, estoy impresionada-

-Yo tomé todas esas fotografías-

-¿De verdad?-

-Sí-

Él me abrazaba y recargaba cariñosamente su cabeza en mi cuello.

-Si por mí fuera, estaría estudiando Fotografía-

Analicé las palabras de mi acompañante. Eso significaba que él aún seguía en la Universidad. Ahora que lo pienso, no sé nada de él. Sólo sé lo que me contó Ayumi, pero eso es casi nada.

-Soichiro- Me libré de su agarre y me di la vuelta para verlo de frente- Ya me tengo que ir.

-¿Tan pronto?-

-Sí, tengo cosas que hacer-

-Vamos, quédate un rato más, al menos a comer-

-¿Y después qué?-

-¿A qué te refieres?-

-Después de lo que pasó hoy, ¿qué esperas de mí?-

Esa pregunta lo tomó por sorpresa, y se quedó callado. Supongo que estaba pensando que contestarme.

-¿Te molesta estar así y aquí conmigo?- Me respondió.

Lo medité por un momento. No me molestaba en absoluto, lo encontraba muy agradable pero va en contra de todo lo que me han dicho en Clover. Se supone que no debo relacionarme con clientes, y ahora estoy en esta extraña situación con él.

-¿Qué es lo qué quieres de mí?- Me aventuré a preguntarle.

-Bueno, me gustaría que nos viéramos más seguido. Y también me gustaría tener una relación más cercana contigo-

-¿Cómo que más cercana?-

-Bueno, algo así como ser novios-

-¿Se te olvidó en donde trabajo?-

-No, pero vamos. No soy celoso, sé que no dejarás tu trabajo y eso no me molesta. –

-No me parece una buena idea-

-¿Por qué no?-

-Porque no debo relacionarme con un cliente-

-¿Y vas a hacer todo lo que te digan?, ay por favor, todas saben esa regla pero nadie la sigue. –

-Si la señora Miyazawa me descubre…de seguro me corre, dice que su burdel no es para buscar marido-

-Mimi, me gustas y me gustas mucho. Desde la primera vez que te vi se dio esta enorme atracción. Sé que te sucede lo mismo-

-Pero….-

-Nada, no tienes nada que perder intentándolo-

-Apenas nos hemos visto tres veces, somos dos completos extraños.-

-Pues hay que empezar a conocernos. Me llamo Soichiro Arima, tengo 23 años, y me gusta la fotografía-

Después de su pequeña introducción se sentó en uno de los sillones, y sacó una cajetilla de cigarros, se llevó uno a los labios y lo prendió. Comenzó a fumar. El olor comenzó a asquearme de inmediato…he estado con hombres que llegan oliendo a cigarro y eso me resulta muy incomodo y desagradable.

Sin pensarlo demasiado, me acerqué y le quité el cigarro de la boca.

-¡Oye!, ¿qué te pasa?-

-Me llamo Mimi Tachikawa, tengo 22 años y odio a las personas que fuman- Le respondí de forma inmediato-

-Si no te gusta, entonces vete-

-De acuerdo-

-¡No lo decía en serio!-

Lo miré de forma divertida, y después me senté junto a él.

-¿Estudiaste fotografía?-

-No, todo lo aprendí por mi cuenta. Estudio ciencias políticas en la Universidad de Tokio, aunque para serte honesto estoy ahí porque mi padre me obligó. Él quiere que siga sus pasos-

-¿Pero porque estudias algo que no te gusta?, es ridículo, no puedes estar feliz haciendo eso-

-Exacto, yo quería estudiar fotografía o al menos algo relacionado con eso. Pero a mi padre eso no le pareció, dijo que iba a morir de hambre. Me presionó demasiado, y amenazó con dejarme sin un centavo si no hacia lo que él quería-

-¿Y terminaste haciendo lo que él quería?-

-Sí, estoy acostumbrado a cierto estilo de vida. Y sin el apoyo de mi padre no podría seguir viviendo así, o ¿acaso crees que este departamento y todo lo que tengo es fruto de mi trabajo?, jajajaja, nunca he trabajado en todaaa mi vida, y por el momento no lo necesito-

Este sí que es un niño mimado. Estoy comenzando a odiarlo.

-………-

-Vamos no te enojes, cuando termine la escuela mi padre dejará de mantenerme y me las tendré que arreglar por mi mismo.-

-¿Y no sería mas fácil que desde este momento tomaras control sobre tu vida e hicieras lo que realmente te gusta?, puedes estudiar lo que realmente quieres y conseguir un trabajo-

-Lo dices como si fuera tan fácil-

-Es que sólo te importa el dinero y seguir viviendo de manera cómoda-

-¿Y a tí no?, tu situación no es mejor que la mía y no veo que la quieras cambiar-

-Bueno si….pero yo tengo mis motivos-

-¿Y cuáles son esos motivos?-

-Mi papá está enfermo….- Un nudo en la garganta se me formó al recordar todo, pero traté de calmarme y contarle la situación lo más serena posible- Necesitábamos dinero para una operación y no se me ocurrió otra forma de conseguirlo…

-¿De qué está enfermo?-

-De cáncer-

-Ah..-

Nos quedamos callados por un buen tiempo.

-Lo siento…ahora comprendo todo, ¿pero cuando tu padre esté bien tú vas a renunciar?-

-Sí, creo que sí-

La mayoría del dinero que ganaba se lo mandaba a mi Mamá, y con eso podíamos pagar las quimioterapias de mi padre. Afortunadamente ya estaba mejor, sólo necesitaba una quimioterapia cada dos meses.

-Mimi, dame una oportunidad. Sólo una, vamos a conocernos mejor y te darás cuenta que no soy tan malo como parezco.-

-Si se enteran en Clover me voy a meter en problemas-

-No pongas de excusa tu trabajo, mejor dime que es lo que realmente quieres. Lo que tú quieres, no lo que quiere la señora Miyazawa o Ayumi o las demás.-

Lo que realmente quería estaba parado frente a mí.


-¡¿Qué?!- Gritamos al mismo tiempo ante la noticia de Nagisa.

-No es para tanto-

-Claro que sí, no puedo creer lo que vas a hacer- Le dijo Ayumi.

Una vez más estábamos en una de nuestras tantas reuniones, de nuevo tocó en mi casa.

-Me voy a casar, ¿acaso casarse está mal?-

-Pero hace cinco meses que lo conoces- Objetó mi amiga.

-Sí pero estoy segura de mis sentimientos y de los de él. Han sido los mejores cinco meses de mi vida-

Mi amiga Nagisa nos había reunido para darnos una noticia en especial: se iba a casar. Pero el problema no era que se iba a casar, sino que iba a casarse con un cliente. Un cliente que conoció cinco meses atrás.

-Pero Nagisa, ya tienes la mala experiencia de un divorcio, estás consciente de lo difícil que es un matrimonio y aún así te vas a casar con un tipo que apenas conoces-

-Creo que tienes que pensar más las cosas- Respondí, avocando de cierta manera lo dicho por mi amiga.

-Mimi, tú deberías de comprenderme. Después de todo estás saliendo con Soichiro-

Olvidé mencionarlo pero habían pasado cinco meses desde que Soichiro y yo habíamos decidido ser pareja. Y justamente ese era el tiempo que mi amiga llevaba haciendo lo mismo con su futuro marido.

-Sí pero yo no me casaría con él-

-Pero, estoy segura que él es la persona indicada. Es beisbolista, tiene mucho dinero y me quiere, me quiere de verdad.-

-Entonces el dinero juega una parte importantísima de esto cierto?-

-Una pequeñísima parte. Aún si no tuviera dinero yo lo amaría, porque lo amo por quien es, no por lo que tiene. Pero gracias a mi buena suerte, es beisbolista profesional y gana muy bien, así que podemos estar juntos sin problemas y ser una familia-

-Aún así, esto no me gusta.- Ayumi siempre estaba en contra de relaciones formales con los clientes.- ¿Y si no funciona?-

-Va a funcionar. Estoy segura…es qué no entienden la conexión, la confianza y el amor que hay entre nosotros, nunca había sentido algo así. Ni siquiera con mi ex esposo-

-¿Y tu hija?-

-Mi hija lo adora, y él a ella. Todo es perfecto, y me voy a casar con él.-

Mi amiga sonreía como nunca, me alegré por ella. Creo que todo este tiempo estuvo sufriendo en silencio por su situación, y parecía que ya iba a ser feliz. Todos merecemos ser felices.

-De acuerdo, pero yo no se lo diré a la Señora Miyazawa. Serás tú-

Ayumi cruzó los brazos en señal de enojo.

-Sí….aaahhh, ¿no puedes hacerlo tú?, es que si voy yo me va a regañar…-

-No, tú hazlo-

-De acuerdo, después de todo tengo que agradecerle el haberme dejado trabajar en Clover. Las voy a extrañar.- Nos dijo con los ojos llorosos.

-Vamos, nos seguiremos viendo.- Les respondí, con algo de sentimiento.

-Sí pero ya no va a ser lo mismo. Se acabaron nuestras tardes de chismes. -

-Sí eso parece.- Ayumi también tenía los ojos llorosos.-No será lo mismo sin ti.-

-Serán mis damas de honor en la boda, que no se les olvide, -

Un mes después, se llevó a cabo la boda. Durante la ceremonia religiosa, puse mucha atención a los rostros de Nagisa, y a su futuro esposo. Se veían llenos de felicidad, y creo que vi una lágrima bajar por la mejilla de mi amiga. La limpió rápidamente, sin darle importancia.

Miré de reojo a mi acompañante, era Soichiro, vestía de traje. Se veía increíblemente guapo, siempre lo veía con mezclilla o shorts, ahora que lo pienso es la primera vez que lo veo con zapatos, ya que siempre anda de tenis.

-¿Qué?- Percibió de inmediato mi Mirada.

-Nada-

-Nagisa se ve muy contenta- Me dijo al oído.

-Sí, ¿crees que vaya a funcionar?-

-Por supuesto, fue amor a primera vista. Justamente como nosotros, entonces va a funcionar-

-Justamente como nosotros ¿no?-

-Así es-

Hablábamos lo más bajo posible. Terminó la misa, y nos fuimos directo a la fiesta. Había muchos invitados, pude ver a muchas chicas de Clover, inclusive a mi jefa.

No pensamos muy bien las cosas cuando decidimos venir, no creía que me encontraría a medio Clover aquí. Y yo andaba de la mano con Soichiro, muchas chicas nos vieron, y creo que hasta la señora Miyazawa.

Habíamos ocultado lo nuestro, y creo que todo se iba a echar a perder en una noche.

-Yo también soy amigo de Nagisa, y no es extraño que esté aquí-

-Sí pero el problema es que será raro si nos ven toda la noche juntos, y de la mano….-

-Dirás que somos muy buenos amigos-

-Creo que sí, pero me apenan todas las miradas curiosas de las demás-

-No te preocupes, nuestra mesa está algo lejos de la de ellas, no nos tomaran en cuenta-

Después de un rato llegó Ayumi y se sentó con nosotros. Sólo hablaba conmigo, a Soichiro ni lo volteaba a ver, ellos dos no se llevaban nada bien.

Mi amiga estaba en total desacuerdo con la relación que llevábamos, dice que mi novio es alguien en quien desconfiar.

Soichiro se levantó excusándose con que iba al baño, en cuanto se retiro Ayumi comenzó a regañarme.

-¿Por qué lo trajiste?-

-Yo no lo invité, lo invitó Nagisa. Recuerda que son amigos-

-Bueno, pero es que son tan obvios…mínimo hubieran llegado por separado. -

-Diremos que somos amigos, y ya-

-¿Por qué no piensas mejor las cosas?, la más perjudicada serás tú-

-Ayumi, mira te agradezco tu preocupación pero es mi vida, y si yo quiero venir con mi novio lo voy a hacer, y no tengo porque darte o darles explicaciones a las demás-

-Mimi, te lo digo porque me preocupo por ti, eres mi mejor amiga y no quiero que andes con él. Es que tú no sabes cómo es en realidad, es un niño mimado que toda la vida a obtenido lo que quiere. No sabe valorar, y tarde o temprano va a terminar lastimándote-

-Tú eres la que no lo conoce. He pasado los mejores cinco meses de mi vida junto a él, y no lo voy a dejar-

-Que buen novio tienes….la mayoría de tus amigas en Clover, se han acostado con él. Te sacaste la lotería, guapo, con dinero, y claro promiscuo-

-Sí a esas vamos, yo no soy mejor que él….Soichiro ya no ha vuelto a Clover o me se ha acostado con otra desde que estamos juntos. Mas bien yo soy la "mala" en la relación, yo no he dejado mi trabajo en Clover…-

-Pero eso es diferente-

-No lo es. Él no es mala persona, a pesar de mi trabajo, no me reclama nada, y siempre está conmigo, él me ama. Deberías de apoyarme, yo también quiero ser feliz-

Después de eso Ayumi se quedó en silencio, permanecimos así hasta que nuestra amiga Nagisa se aproximó a nosotros.

-¿Qué pasa?- El ambiente entre nosotras se sentía pesado.

-Nada-

-Ah no empieces con tus berrinches Ayumi- Nagisa le jaló un cachete a Ayumi-

-¡Nagisaaa!- Le gritó mientras trataba de soltarse, Nagisa finalmente la soltó.

-Idiota, ¿por qué me hiciste eso?-

-Porque se nota que tú eres la del problema-

-La del problema es otra-

Me miró y después apartó su vista de mí.

-¿Qué te dijo?-Me preguntó interesada.

-Lo de siempre, tú sabes, que deje a Soichiro, que él no es bueno para mí, bla bla bla-

-Ay Ayumi-chan creo que es tiempo de que te consigas un novio-

-Jajajajaja-Comencé a reír al ver la cara roja de indignación de mi amiga.

-¿Por qué me dices eso?-

-Porque necesitas saber que se siente al estar enamorada. Se cometen muchas estupideces-

-Eres la prueba viviente-

-Eh si…-Dijo algo avergonzada a mi comentario-Pero el punto aquí es que si estás contenta con tu situación pues todo está bien-

-No puedo ganarles, son igual de tontas-

Nagisa y yo sonreímos al notar que el tono de voz de Ayumi era más agradable, al menos ya no estaba enojada.

-Yo pienso que te hace falta sexo- Soltó de manera espontanea Nagisa. Me reí muy fuerte.

-¡Callate!-

-Ya dinos en serio, ¿Cuándo fue la última vez que tuviste sexo?-

-Eso no te interesa-

-Sí, si me interesa, porque el sexo hace feliz a la gente. Y tú siempre estás enojada o amargada-

-Bueno pero al menos yo no salgo o me caso con el primer imbécil que me encuentro-

-Eso fue cruel-

-Ustedes empezaron-

Comenzamos a reír, sentí dos manos masculinas posarse en mis hombros, miré hacia arriba y me encontré con el rostro de mi novio.

-¿De qué hablaban?- Cuestionó interesado.

-De tí corazón- Nagisa estaba usando su tono coqueto con mi chico, y eso no me gustó.

-Puedes ser más específica-

-Sólo mencionamos que si haces llorar a Mimi te daremos una paliza- Ayumi trató de decirlo en broma pero pude percibir en su tono de voz algo de enojo, me pareció que lo decía muy en serio.

-No te preocupes por eso, yo sé lo que hago-

-Eso lo sé perfectamente- Nagisa volvió a usar su tono seductor, dándole a esa frase doble sentido.

-Ya se enceló Mimi-

Ayumi se dió cuenta al instante de mi repentino cambio de actitud.

-Claro que no-

-Tranquila, sólo estoy jugando. Recuerda que ya soy mujer casada- Me lo dijo mostrándome el anillo en su dedo.

-Tu esposo está hablando con la señora Miyazawa-

Los ojos de Nagisa se abrieron como platos al escuchar el comentario de Soichiro.

-Eso no es nada bueno- Dijo nerviosamente y después se retiro para ir directamente con ellos.

Contemplamos la escena divertidos, después Ayumi se fue a platicar a otra mesa, así que solo quedábamos Soichi-chan y yo.

-¿Te imaginas casándote un día de estos?-

-No, no me imagino casada- Le dije con toda sinceridad.

-Algún día nos vamos a casar, así que vete preparando ya que no acepto un "no" por respuesta-


Una vez más me dejé convencer por mi amiga Ayumi, me encontraba en una fiesta privada de ciertos empresarios en particular. No puse atención a que era lo que se suponía que estaban celebrando.

Los conté, son diez tipos vestidos de traje. Dos de ellos no están tan mal, los demás son una bola de tipos feos. Ya había mencionado que en Clover se hacían "servicios a domicilio", sólo para los clientes más distinguidos, y tres de estos tipos eran de los más distinguidos. Estábamos en la casa de uno de ellos, con música fuerte, comida muy Buena y bebidas en grande. Casi todas las bebidas conocidas estaban ahí, en el minibar esperando por mí.

Uno de estos tipos se me acercó y me ofreció un trago, lo acepté. Comenzamos a platicar, los demás hacían lo mismo. Las otras 9 chicas que venían conmigo de clover, estaban platicando con sus futuros clientes, una pareja se levantó rápido y los perdimos de vista. De seguro se dirigían a algún cuarto.

Pues claro, para eso nos invitaron o más bien nos contrataron, para pasar una buena noche en compañía de alcohol y sexo.

Es la primera vez que asisto a una de estas reuniones, las demás chicas ya están acostumbradas. Se nota de inmediato, yo me siento algo incomoda. Volteo hacia el sillón de enfrente y ahí está Rei, otra de mis amigas besándose con un tipo. Debería de irse a una habitación no deja nada a la imaginación, percibieron nuestras miradas y se fueron a otro cuarto. ¿Les mencioné que estamos en una casa enorme?, así que hay cuartos de sobra.

El tipo que está junto me abraza, acercándome más a él y preguntando que si me encontraba bien. Obviamente no estaba bien, no me gusta el olor a cigarro y aquí todos están fumando. Aparte el sujeto está algo pasado de copas, sus movimientos y palabras son torpes y sin sentido. No creo que sea la mejor compañía de todas.

Otro hombre entró de repente a la habitación en donde estábamos casi todos. El tipo comenzó a saludar a cada uno de los presentes. Lo miré de pies de cabeza, el cabello negro y lacio le daban un toque elegante. Estaba muy bien conservado para ser alguien de su edad. Se quitó el saco, y se sentó en un sillón enfrente de donde estaba yo. Comenzó a beber y a mirarme de cierta manera en particular, yo le sostenía la mirada. Tenía unos ojos verdes como los de Soichiro, sí, eran los mismos ojos verdes.

Una mirada dice más que mil palabras, y de en seguida me di cuenta de sus intenciones. Comenzó a servirle más y más tragos a mi acompañante, hasta que se puso tan ebrio que se quedó dormido, o inclusive inconsciente.

-¿Te parece si vamos a una de las habitaciones?- Me preguntó mientras se ponía de pie, y se acercaba a mi ofreciéndome su mano.

-Sí, por supuesto- Tomé su mano y me levanté. Me colgué de su brazo y comenzamos a caminar. Todos los presentes en esa fiesta se encontraban en algún cuarto, el único que quedaba en la sala y solo, era el tipo con el que había estado en un principio. Pero claro ahora no me importaba en lo más mínimo.

-¿Cómo te llamas?-

-Lucy-

-Mucho gusto Lucy, puedes llama me Ren-

-¿Sólo Ren?-

-Sí, así como tú sólo eres "lucy" yo sólo soy Ren-

Seguimos caminando, y llegamos a la habitación indicada. Entramos y durante toda la noche me demostró que los encantos de un tipo de cuarenta y tantos años eran muy pero muy buenos. El tipo me llevó al cielo, tenía mucha experiencia con la anatomía femenina, sabía exactamente en qué punto tocarme para hacerme sentir el mayor de los placeres. Este es un cliente de 10 estrellas, ya quisiera que todos fueran como él.

El sonido de mi celular hizo que despertara lentamente, me moví incómodamente en la cama, tratando de liberarme del brazo que me tenía sujeta a su cuerpo. Alcancé mi celular y leí el mensaje que acababa de recibir, era de Soichi. Quería saber si regresaría temprano a casa, quería ir de día de campo o algo así. Le respondí que sí, y cuando iba a levantarme de la cama, el mismo brazo que me había tenido abrazada me jaló de nuevo hacia él.

-¿Ya te vas?-

-Sí, mi novio me llamó y tengo que irme-

-Pero si es muy temprano-

-Lo sé pero ya me tengo que ir-

-Quédate más tiempo aquí.-

-¿Por qué?-

-Porque sí, es muy temprano y quiero dormir abrazado de alguien-

-Son las 8...a las 9 me voy, ¿de acuerdo?-

-Sí-

Me abrazó y así nos quedamos de nuevo dormidos. El tiempo se me pasó muy rápido y cuando me di cuenta ya eran las 11:30. Demonios era muy tarde, me paré apresuradamente y me metí a la ducha. Se suponía que iba a bañarme lo más rápido posible sin embargo Ren entró en la ducha conmigo y nos volvimos a entretener.

Salimos de la ducha casi a las 12, él comenzó a vestirse mientras que yo salí a la sala para buscar una mochila en la que tenía mis cosas, y ropa algo más decente. Pensé que todos los demás ya iban a estar despiertos pero no había nadie. La casa entera estaba envuelta en silencio. Sonreí al ver al mismo tipo de anoche, en el sillón en el que lo dejamos en la misma posición. Me encaminé una vez más hacia la habitación que había compartido con Ren. Entré y él se estaba abrochando la camisa. Quité la toalla que cubría mi cuerpo para cambiarme enfrente de él, me agradó sentir su mirada en mí.

-Ya estoy listo, tengo que irme-

-Ok- Yo aún no acababa de peinarme.

-¿Puedes darme tu número de celular?-

-No-

-Oh por favor Lucy, que tal si quiero quedar contigo para un encuentro privado-

-Yo no hago encuentros privados, si quieres verme ve a Clover.-

-No puedo ir, ni llamar. No me pueden ver ahí-

-¿Porqué?-

-Porque soy una persona muy importante y si me ven en ese lugar estoy acabado-

-Ren, no voy a darte mi número de celular. -

-¿Estás segura?-

-Sí-

-¿Bueno y si te diera esto que tan segura estarías?-

De su bolsillo sacó un bonche de billetes, estaban todos enrollados. Tomó mi mano y los puso en ella.

-Si trabajas en esto es porque necesitas dinero, así que pienso ayudarte un poco, si me das tu numero de celular esta será tu propina.-

Yo no podía pronunciar palabra de la impresión. Comencé a darle el número de mi anterior celular. Ren no era nada tonto, marcó el número para saber si le decía mentiras.

-Lucy, tu celular no suena-

-Es que se le acabó la batería-

-¿Ah si?, pues yo lo veo muy bien- Me mostró mi celular rosa en su mano izquierda, no me había dado cuenta que lo había tomado de la mesita junto a la cama.-Dime por favor tu numero, no te cuesta nada. No voy a acosarte o hacerte daño.-

No lo pensé demasiado y le di mi verdadero número de cel. Él volvió a marcar y finalmente mi celular comenzó a sonar.

-Gracias, te llamaré luego-

Guardé el dinero en mi bolsa.

-¿Quieres que te lleve?-

-No, tengo que regresar con todas las chicas. Es una regla, todas venimos y todas nos regresamos juntas-

-De acuerdo, entonces ya me voy.-

Antes de irse, se acercó a mí y me besó. Un beso húmedo con los labios abiertos, su lengua se movía de forma segura por mi boca, haciéndome estremecer y logrando que mis piernas temblaran. Se separó satisfecho por la reacción lograda en mí.

Salió de la habitación y yo me quedé para recoger mis cosas. Cuando terminé salí a buscar a las demás. Creo que bebieron demasiado en la noche, me la pasé tocando de puerta en puerta, esperando que así se despertaran. Les llamé al celular, y con eso comenzaron a despertar.

Me senté en la sala, y saqué el dinero que me había dado Ren para contarlo. No me había fijado que eran puros de billetes de la más baja numeración, así que la jugosa propina que pensé que tenía se esfumó. Ren no era nada tonto, se notaba claramente la experiencia que tenía en este ambiente.


La música electrónica retumbaba con fuerza en mis oídos, y las luces me cegaban. Estaba en la zona VIP de uno de los mejores antros de Tokio, nuestra mesa estaba en el podio del Dj, y desde ahí podía ver a todos los demás que se encontraban por debajo de nosotros. Muchas más mesas de esta zona estaban ocupadas y de vez en cuando les dedicaba una mirada coqueta a las chicas que estaban sentadas ahí.

-¿Entonces me estás diciendo que Mimi es una prostituta?-

-Sí- Balbucee mientras movía rítmicamente mi cabeza y le daba un trago a mi bebida. Me pasé de copas y hablé de más, le conté todo lo sucedido con Mimi a mi mejor amigo Takumi. Pero no estaba tan preocupado, después de todo es mi mejor amigo y si alguien sabe guardar un secreto es él. Todos mis demás amigos se habían levantado de nuestra mesa y se habían ido a dar una vuelta por todo el lugar para ver que conseguían esa noche.

Y mi queridísimo amigo y yo nos quedamos aquí, la razón principal fue que ya ni siquiera podía caminar sin balancearme. Era oficial, estaba comenzando a ponerme ebrio, así que decidí seguirle, quería una buena borrachera.

-Un día de estos iré al burdel…no te lo había dicho pero tu novia me gusta mucho-

-No le llegas al precio, te aseguro que ni siquiera podrías pagar una hora con ella-

Le dije con algo de desprecio al escuchar sus planes.

-Tal vez pero al menos no soy tan estúpido como para tenerla de novia y enojarme con ella por tonterías-

-No son tonterías-

-No le hablas porque no llegó al picnic-

Ahora si parecían tonterías.

-No es sólo por eso, ya van varias veces que me deja plantado y todo porque anda con otros tipos, y eso es lo que me enoja-

-Pero ya sabías que las cosas iban a ser así, después de todo es una prostituta, aparte tu relación con ella no es nada seria. Sólo se ven de vez en cuando, y cuando se ven se la pasan en la cama-

-Lo sé…quiero cambiar la situación porque aunque tú no lo creas yo la quiero de verdad, y creo que es hora de que nuestra relación se formalice-

-La única forma, es que ella deje su trabajo-

-Y eso es imposible-

-Dile lo que piensas, y quizás las cosas se solucionen. Necesitan hablar y dejar bien en claro las cosas-

Nos comenzamos a poner melancólicos, contándonos todas nuestras penas amorosas.

Parpadee con pesadez, y después me restregué la cara con mis manos. Comenzó a darme sueño…me iba a servir más pero la botella se había terminado.

-Ya no tenemos dinero- Me dijo mi amigo al ver que iba a pedir otra botella.

-Yo pago- Le dije sacando mi cartera y de ella la gloriosa tarjeta dorado que me había facilitado mi padre.

Pedí otra botella, y en cuanto llegó, las chicas con las que había lanzado miradas se acercaron. Se sentaron junto a nosotros, y nos sacaron plática. Comenzamos a tomar, y una de ellas, la rubia, comenzó a lanzarme indirectas. Recargaba su mano en mi pierna, se acercaba a mí, hacía todo para llamar mi atención. De repente me besó, me quedé quieto pensando si debía seguirle el juego o separarme de ella. Y se me hizo fácil seguirle el juego, al fin y al cabo Mimi no se va a enterar.

Su lengua estaba dentro de mi boca y la mía hacia lo mismo con ella. Mis manos estaban en sus caderas, bajando lentamente y volviendo a subir, después se fueron a sus muslos y de ahí mas arriba. Ella también me tocaba, estábamos demasiados ebrios. Nos separamos y un delgado hilo de saliva colgó entre ambas bocas, nuestras miradas estaban perdidas.

Volvimos a besarnos una y otra vez. La tomé de la nuca para acercarla más a mí, nos separamos y nuestros rostros quedaron muy cerca, creando un delicioso roce.

-Soichiro- Era Takumi, quien estaba parado frente a nosotros.

-¿Qué quieres?-

-Mira hacia allá- Dirigí mi vista hacia donde apuntaba su dedo y me encontré con la intensa mirada de Mimi. Ella no estaba muy lejos de mí.

Me quedé mudo por la sorpresa, su mirada seguía clavada en mí. Los ojos castaños que tanto amaba me miraban con una rabia inmensa. Se dio media vuelta y se fue.

Me levanté lo más rápido posible, ignorando por completo a mi acompañante. Caminé apresuradamente entre la gente para alcanzarla. Desde lejos vi que se dirigía hacia la salida, me apresuré. Logré alcanzarla cuando llegó al estacionamiento.

-Mimi, espera, déjame explicarte-

Ella me ignoraba, para mi mala suerte Ayumi estaba con ella.

-Lárgate con la zorra esa- Me gritó molesta Ayumi.

-Déjame hablar con Mimi a solas-

-¿Para qué?, no tienes que explicarnos nada, lo vimos todo, y déjame decirte que fue el beso mas asqueroso que he visto-

-Ayumi déjame hablar con él-

-De acuerdo, iré por los chicos, y enseguida regreso-

Ayumi se dirigió de nuevo al antro. Nos quedamos callados, en el estacionamiento, junto a un auto negro.

-Lo siento-

-No tienes idea de cómo me siento- Me dijo al borde del llanto-Apestas a alcohol-

-Ella fue la que me besó, yo no quería-

-Te vi muy contento besándola-

-Me dejé llevar-

-Todos los sábados sales con tus amigos, de seguro todos los sábados haces lo mismo-

-Eso no es cierto-

-¿Cómo esperas que te crea después de lo que vi?-

-Confía en mi-

-Yo ya no puedo confiar en ti-

-No me puedes reclamar nada, tú eres la que se acuesta con tipos, y si todos los sábados salgo con mis amigos es porque tú no tienes tiempo para verme porque estás "trabajando"-

El enojo se hizo presente en mí, y las copas demás ayudaron a sacar todo lo que había guardado.

-Mi caso es diferente-

-No, es peor. Estoy harto de verte llegar con regalos de otros tipos, que me dejes plantado y que no nos veamos-

-Eso no es cierto- Trató de defenderse.

-Veamos, de lunes a viernes tengo que ir a la escuela, eso me consume mucho tiempo, y difícilmente te veo entre semana. Y los fines de semana cuando al fin podemos vernos tú no puedes, o me dejas plantado-

-Si de verdad quisieras nos podríamos ver entre semana, pero con eso de que "tienes que estudiar" o "estás muy cansado", no nos vemos. Y los fines de semana, ya sabes que los viernes y sábados es cuando más trabajo hay. El domingo siempre lo tengo libre, y es el día que siempre nos vemos-

-Eso creía yo-

-Por favor!, sigues enojado porque no llegué al dichoso picnic. El sábado fui a una fiesta privada, y todo fue un caos, todos terminaron emborrachándose, y batallé muchísimo al día siguiente para despertar a todas mis compañeras e irnos todas. No pude llegar a tiempo.-

-Te estuve marcando al celular y nada-

-Se me descargó-

-Siempre se te descarga el celular-

-¿Y por qué te estoy dando explicaciones?, no te las mereces!-

Mimi caminó una vez más, hasta llegar a una camioneta plateada. El estacionamiento estaba vacío, una lámpara con la luz amarillenta nos iluminaba levemente. Mimi se recargó en la camioneta, cruzándose de brazos.

-¿De quién es este auto?-

-De los amigos de Ayumi-

-¿Porqué sales con esos tipos?-

-Porque mi novio está muy ocupado besándose con zorras en lugar de estar conmigo-

-Ok, admito que lo que hizo estuvo mal pero tú me has dado motivos para hacerlo. Sólo fue un beso, no me acosté con nadie más como tú lo haces.-

-Si me acuesto con otros es por el trabajo, no lo hago por gusto, en cambio tú sí-

-Si te asientes así de mal por haberme visto, imagínate lo que siento yo cuando sé que te estás acostando con otros, de sólo imaginarlo me dan nauseas.-

- Hoy no bailé, ni platiqué con alguien más, y todo porque tenía novio- Murmuró lo más bajo posible pero la escuché perfectamente. Me hizo sentir mal.

-¿Y qué sugieres para mejorar las cosas?- Me preguntó de repente, yo pensé que me iba a decir otra cosa, o que me iba a insultar.

-Quiero que dejes Clover- Lo dije sin pensarlo demasiado, ya que creía que era la única fuente de nuestros problemas.

-Estás bromeando ¿verdad?.-

-No, si no renuncias, terminamos-

-No me puedes decir eso-

-¿Por qué no?-

-Porque no tienes derecho de pedirme algo así-

-¡Soy tu novio!, ¡tengo todo el maldito derecho de pedírtelo!-

-Tengo prioridades y sabes que no puedo salirme de Clover-

-¿Yo no soy una de tus prioridades?-

-No-

Eso dolió.

-Mi prioridad número uno, es mi familia. Por esa razón no puedo salirme del trabajo, lo sabes muy bien. Soichiro después de mi familia estás tú, sabes que te quiero- Trató de arreglar un poco las cosas pero sólo las empeoró.

-Tú eres mi prioridad, eres mi todo Mimi. Estás por encima de mi familia, de mis amigos, eres la número uno para mí.-

-Soichiro sabes perfectamente que te amo, de verdad. Conoces mi situación y sabes porque soy como soy.-

-Si de verdad me amaras dejarías Clover-

-No me puedes pedir eso, y también si me amaras tanto como dices tratarías de comprender mi situación y aceptarme-

-Lo he estado haciendo todo este tiempo, pero creo que ya es tiempo de que de verdad te comprometas en esta relación-

-Yo trato de estar contigo y pongo todo de mi parte-

-No es cierto-

-¿De verdad vas a terminar conmigo?- Me preguntó con la voz entrecortada.

Mimi quería llorar y me hizo sentir como un patán. Pero ya estaba harto de todo.

-Sí, ya no quiero seguir siendo novio de una puta-La palabra caló en mi garganta al decirla, y estoy consciente que hice mal al llamarla así, pero estaba muy enojado al ver que yo no le importaba a ella y que nunca estaríamos juntos de la forma que quería. Ella misma lo dijo, yo no era una de sus prioridades entonces para que seguir con todo esto si las cosas nunca iban a cambiar.

-Si quieres terminar pues perfecto, seguiré con mi vida a pesar de que te desagrade mi trabajo. Pero al menos yo trabajo y hago las cosas por una razón, no que tú sólo lo haces para complacer a tu padre y poder vivir a expensas de él. ¿Sabes por qué no quiero nada en serio contigo?, porque yo busco a un hombre responsable, no a un hijo de papi. Antes de pensar siquiera en tener una novia debería de resolver primero todos tus problemas, que lo único que haces es dar lastima. Ah se me olvidaba, no quiero volver a verte en Clover.-

Nos conocemos también que lo primero que atacamos son nuestros puntos débiles, y ella dio en los míos. Pero yo también sabía los suyos y no iba a dejar que me insultara de esa manera.

-De acuerdo, hasta aquí llegamos. No quiero volver a verte, no me llames, ni me busques. Creí que eras diferente, pero ya me di cuenta que sólo te interesa el dinero. Espero que seas muy feliz, acostándote con diferentes tipos todas las semanas, y sabes qué?, creo que deberías de quemar tu titulo al fin y al cabo el grado de escolaridad de una prostituta no importa. Me alegro mucho que hayas escogido la vida fácil, y de verdad espero que tu padre nunca se entere como te ganas la vida.-

-¡¿Cómo te atreves a decirle todas esas cosas?!- Ayumi llegó de repente empujándome bruscamente y apartándome de Mimi.-Eres un imbécil Soichiro, no te mereces a alguien tan buena como ella.-

Ayumi me pegaba en el pecho, yo retrocedía, intentando calmarla. Su mano se alzó y me dio una cachetada que de verdad me dolió. Mi paciencia llegó al límite y sin pensarlo demasiado la empujé. Cayó como en cámara lenta al piso, o al menos así me pareció a mí, y no la empujé con fuerza. La empujé levemente, y perdió el equilibrio debido a los tacones que llevaba, eran demasiado altos. Su trasero tocó el piso, y en seguida llegaron sus amigos.

-Idiota- Escuché decir a uno antes de que su puño se estrellara en mi cara.

-También estaba molestando a Mimi- Dijo otro.

-Eso no es asunto tuyo-

-Claro que sí-

Me respondió el mastodonte antes de volver a pegarme. Y es que el tipo tenía una fuerza enorme. Caí al piso justamente en el lugar en el que Ayumi había estado tirada, ella ahora estaba junto a Mimi.

Dos de ellos comenzaron a patearme.

-¡Déjalo!, déjalo ya!, lo vas a matar- Mimi gritaba con desesperación.

Lo siguiente fue demasiado confuso. Llegaron mis amigos a mi rescate y se armó una pelea de verdad.

Como pude, me puse de pie. Busqué con la mirada a Mimi, ella estaba alejada de nosotros, ya que todos se estaban golpeando.

Las cosas entre nosotros después de esto ya no van a ser las mismas. No entiendo cuando fue que nos perdimos el respeto y comenzamos a discutir y a insultarnos sin importar lo que el otro sintiera. Mi momento de tranquilidad, duró a lo mucho un minuto, llegó la policía y de una forma nada amigable nos pusieron a todos en el piso, esposándonos.


La noche fue un asco, creí que me iba a divertir pero no.

Y por si no lo mencioné no llegué al dichoso picnic, que una semana atrás había planeado mi novio, o más bien mi ex novio. Él se enojó bastante ya que durante toda la semana no respondió mis llamadas ni mensajes. Ayumi al verme tan deprimida trató de animarme para salir, ya que curiosamente a mi jefa se le ocurrió darme el sábado libre.

Mi amiga invitó a sus amigos, que eran muy guapos y amables. Me divertí con ellos pero no bailé uno de ellos porque sabía que trataba de conquistarme así que no le quise dar motivos para que pensara que yo también estaba interesada en él. Y todo porque no quería "engañar" a mi novio.

Y en medio de toda la multitud y de toda la gente, vi en la zona VIP a los amigos de Soichiro, me acerqué esperando encontrarlo y poder hablar con él. Pero lo primero que vi fue que se estaba comiendo a besos a una rubia teñida, por dios, esta tipa sí tenía cara de puta, se veía vulgar, estaba toda operada, no entendí como le pudo gustar. Mi orgullo de mujer quedó destruido, parecía que él prefería a esa tipa antes que a mí.

A partir de ahí todo se fue al carajo. Soichiro y yo terminamos, y después todos los borrachos de los amigos hicieron aparición y golpearon a Soichi. Me asusté mucho, a pesar de que en ese momento lo odiaba.

-Mimi-

-¿Qué?-

-¿En qué piensas?-

-En nada-

Ambas estábamos en la estación de policía. Todos los amigos de Soichiro y también él estaban encerrados. También los amigos de Ayumi. Pensamos que quizás podríamos hacer algo para que los soltaran pero no, pasarían toda la noche encerrados. Nosotras estábamos esperando para que nos dieran las llaves de la camioneta de uno de los amigos de Ayumi. Volveríamos al estacionamiento del antro, nos iríamos en la camioneta y al día siguiente pasaríamos a recogerlos.

Estábamos sentadas en la recepción, digámosle así.

-Entonces ya terminaron-

-Sí, eso parece-

-¿Cómo te sientes?-

-Muy mal-

-Te puedes conseguir a otro-

-Pero es que yo no quiero a otro-

-Mimi, Soichiro no era bueno para ti.-

-No, yo no era buena para él-

-¿De verdad lo amabas?-

-Sí, nunca había conocido a una persona como él. No lo amaba por el físico, lo amaba por la forma en la que nos llevábamos, con él todo era diferente. Podía confiar plenamente y me sentía muy bien.-

-¿Entonces si tanto lo amabas porque no quisiste aceptar lo que él te pedía?, tu tomaste la decisión de seguir en Clover y por ende terminar con él.-

-Si me lo hubiera pedido de otra forma, en otras circunstancias, si no se hubiera besado con la tipa esa, te juro que tal vez y lo aceptaba. Por él yo sí renuncio a Clover, pero…todo fue un caos, no me gustó como me hablaba, me gritaba y estaba muy brusco y mandón conmigo, ¡me dijo puta!, es lo peor que pudo haber hecho, tú sabes que no soporto que me digan así-

-Pues ahora te diste cuenta como es en realidad, a mi me empujó….-

-Sí pero tú le pegaste-

-Bueno, pero se supone que a una mujer no se le toca ni con el pétalo de una rosa-

Dos tipos entraron, y se dirigieron a la puerta que conducía a las celdas. Uno iba todo de negro, con un abrigo largo. Su cabello negro y liso peinado hacia atrás era…

-Es Ren- Me dijo al oído mi amiga. Ren no nos vio o al menos nos ignoró.

-¿Qué hace en un lugar así?-

-A lo mejor y es abogado-

-¿No sabes nada de él?-

-No Mimi, él es un misterio para mí, nunca ha querido darme información-

Ambos hombres cruzaron esa puerta, y fue después de un buen rato que salieron. Esta vez Ren sí nos vio y me dijo adiós con la mano.

-Ni siquiera vino a saludarte-

-Sus razones tendrá-

Mi celular comenzó a sonar. Había recibido un mensaje, era de él. Me decía que estaba preciosa y que lo perdonara por no ir conmigo y saludarme como es debido. Pero que no podía ya que la gente comenzaría a hablar. Le respondí que no había problema y que me daba gusto verlo de nuevo.

Segundos después me contestó, decía que quería verme. Al día siguiente, en un lujoso hotel de la ciudad, me dijo la hora y el número de la habitación.

-Dile que sí-

-No estoy segura-

-¿Por qué no?-

-No sé-

-Ya no tienes novio, no pasa nada-

Me volvió a mandar otro mensaje, diciéndome que me pagaría muy bien, que nos la pasaríamos muy bien.

-Ya dile que sí, no tienes nada que perder-

Lo pensé durante un tiempo. Estaba triste por todo lo que había ocurrido, y necesitaba algo de cariño, alguien tenía que consolarme. Y el mejor para ese trabajo era él.

-De acuerdo-

-Bien, a ver si con él vas olvidando a Soichiro-

-No digas eso- Le mandé el último mensaje y nuestro encuentro quedó pactado.


Miré por la ventana del taxi, había llegado al hotel plaza. Bajé del taxi y caminé con paso seguro hacia el hotel. Eran las 9 pm, era inicio de semana, un fatídico lunes. El portero me abrió la puerta y me dirigí hacia el ascensor.

Un hombre también subió, y me estuvo mirando de forma incomoda. Era como si nunca hubiera visto una mujer en su vida. ¿Por qué todos los hombres tiene que ser así?, creí que había encontrado a mi príncipe perfecto, pero me tuvo que salir con sus babosadas y ahora estaba sola. De nuevo sola.

Llegué al piso indicado y me bajé del elevador sintiendo aún la mirada del hombre. Caminé hasta la habitación indicada. Toqué la puerta.

-Hola preciosa- Me recibió Ren.

-Hola-

-Pasa-

-Qué bonita habitación-

-Sí, en al baño hay un jacuzzi enorme, lo probaremos en un rato.-

Avancé dentro de la habitación y me senté en una pequeña sala.

-¿Ya cenaste?-

-No-

-Ok, vamos a pedir algo, aquí está la carta-

Me la extendió y la tomé. En seguida noté los precios, fue lo primero que vi, y como no hacerlo, era demasiado caro.

-Pide lo que quieras- Me dijo al ver que dudaba.

-Es que no sé que pedir-

-Lo haré por ti-

Un rato después llegó nuestra cena, fue muy rápido. Acompañada de una botella de vino tinto.

-El vino me emborracha muy rápido-

-Tomate sólo una copa entonces-

-Ren, ¿qué hacías en la estación de policía?-

-Una historia larga…mejor dime que hacías tú-

-Unos amigos pelearon y los encerraron, los estábamos esperando-

-Bueno yo sólo iba a acompañar a mi amigo, él es abogado, y no sé que tenía que hacer-

Destapó la botella de vino, me sirvió una copa y él se sirvió otra.

-Hagamos un brindis, por nosotros-

-Por nosotros…-Choqué mi copa con la suya.

Después de comer y beber, y beber y beber….la botella se había terminado y con ello mi juicio. Ahora sí que me pasé de copas.

-¿Estás casado?-

-Sí, tengo un feliz matrimonio-

-Ah claro…¿tienes hijos?-

-Sí, sólo uno-

-Que bien-

-¿Y cómo vas con tu novio?-

-Terminamos, la verdad, el día que me viste en la estación de policía fue porque se peleo con unos amigos, se hizo un alboroto y los encerraron a todos. ¿Y sabes porque inicio todo?, por mi culpa…-

-No fue tu culpa-

-Sí la fue, aparte, ha pasado una semana, y no me ha llamado ni me ha buscado, me siento muy triste.-

-Quizás te busque después, ambos necesitan tiempo-

-Yo aún lo amo-

-Tranquila Lucy, van a volver no te preocupes-

-Pero es que me dijo puta, el desgraciado me insultó muy feo y encima se besó con una tipa que sí tenía cara de puta.-

-Creo que ya te hizo efecto el alcohol.-

-Cállate, te dije que el vino me ponía mal…-

-Vamos a la cama-

-Sí-

Tomé una mano suya y la puse en mi pecho, me acerqué a él y lo besé. Teníamos el mismo sabor, y todo por lo que estuvimos tomando. Me tumbé en la cama, y permanecí acostada esperándolo, hasta que lo sentí, estaba besando mi vientre. Me quitó la blusa, y se dio gusto con mi cuerpo. Me saboreó entera.

Yo seguía acostada disfrutando de él, y retorciéndome de placer. Era lo único que necesitaba para olvidarme de Soichiro, placer, placer y más placer. Desde ahora sería fácil y accesible. No me importarían los demás y sólo buscaría mi propia satisfacción, al diablo Mimi, sería Lucy todo el tiempo. No volvería a ser la tonta de la cual todos se aprovechan. Y lo más importante no volvería a caer en las falsas promesas de amor de algún cliente.

Nunca había tenido relaciones en este estado de ebriedad. Cerraba los ojos y me encontraba en otra posición, todo como en cámara lenta. Y no sentía plenamente todo lo que debía de sentir. Mi cuerpo estaba totalmente perdido, mantuve abiertos mis ojos con dificultad, y el rostro de Ren se me hizo idéntico al de Soichiro.

Mi mano subió hasta su mejilla, haciéndole una caricia, con algo de trabajo, ya que él seguía moviéndose rápidamente, embistiéndome. Se sorprendió por mi acción y me sonrió, pero volvió a lo suyo. Tenían los mismos ojos verdes, la forma de su rostro era similar. Le acaricié los brazos y noté que casi tenían el mismo tono muscular. Eran tan similares que me daba miedo, hasta ahora lo estoy notando.

-¿Qué pasa?- Me preguntó mientras paraba sus movimientos.

-Te pareces a mi ex novio-

-Estas ebria, eso es lo que pasa-

-No, ahora entiendo porque me atraes tanto. Eres como un versión más madura y mejorada de Soichiro Arima…-

Abrí los ojos, y me encontré con la mirada estupefacta de Ren, no sabía porque me miraba así.

-¿Qué?-

-Estás borrachísima-

-Ya lo sé…-

Después de eso ya no recuerdo más. Sólo sé que me desperté con mucha sed y con un malestar general. Busqué en la cama a mi acompañante pero él ya no estaba, se había ido. En su almohada había una nota.

Decía que tenía un viaje de negocios, y que tal vez nos veríamos en un mes. Junto a la nota estaba mi paga. Todo me pareció muy extraño, la noche pasada el no mencionó nada de algún viaje, ni parecía tener prisa.

A partir de ese día se contarían treinta días para volver a ver a Ren, eran treinta días en los que cualquier cosa podía pasar.

Hola a todos, de nuevo soy yo. Me tardé mucho verdad, je, es que hay autores que me encantan y que no han actualizado sus historias, entonces me pongo en un plan de "no actualizaré hasta que ellos lo hagan", perooo, no aguanto tanto XD. No en serio, es que por una u otra cosa no había podido subir este capi, ya nos dimos cuenta que no todo es color de rosa y que obviamente toda pareja tiene sus problemas, rompimientos y demás. Las relaciones de pareja son difícil, un dia están diciendo una cosa y al siguiente otra, o empiezan con los clásicos chantajes de "si me amaras tanto como dices harías esto por mi", por favor, creo que el amor es muy complicado, y acoplarse a otra persona es algo difícil al menos para mi, ahhh creo que no nací para amar, quien mas piensa lo mismo que yo?, levanten la mano!.

Sus reviews pasados me animaron mucho, y bueno a cualquiera le puede pasar esto de la uni, lo entiendo, y ya estoy mejor. Estoy trabajando, de nuevo, asi que por el momento estoy bien, pero aún así, voy a intentarlo una vez mas, no me puedo quedar tan tranquila, tengo que cumplir mis metas.

Diganme que tal les pareció este capitulo, no sé, no me gustó, pero necesitaba escribir este capi, para lo que se viene. ¿Ya se imaginan maso menos porque se van a separar Mimi y Soichiro?, bueno ya se separaron pero aún no lo hacen bien, el prox capi, ahora sí, sin falta en un mes…dos mese…quizás tres, naa, en máximo dos meses lo subo. El prox capi es el ultimo de la historia de Mimi, de verdad, hora si, es el final.

Ya se cumplió un año desde que empecé a publicar Clover, wiiiii, que rápido se pasa el tiempo. Esteeee, por si no lo han notado, ya acepto reviews anónimos o más bien de esos que no tienen cuenta en , si se llaman anónimos? Sabeee ya ni me acuerdo. Lo digo porque la otra vez me andaban reclamando que porque no aceptaba esta clase de reviews

Bueno, recuerden si leen esta historia tienen que dejarme un comentario, es de ley u_u, vamos no cuesta nada dedicar unos minutitos de su tiempo para escribir un review diciéndome que tal les pareció el capi, y es que de verdad necesito saberlo, mi capacidad pa escribir no está muy bien en estos tiempos.

Me despido, una vez más gracias por todos sus comentarios y apoyo, de verdad me sacaron una sonrisa y me pusieron de cierta forma contenta, nos vemos pronto byeee.

Nota:¿Qué porque se llama así el capi?, porque esa canción era la que estaba escuchando mientras lo hacía, algo estúpido pero ya que.