Y los ganadores de la votación fueron Imaizumi y Naruko. Con esto doy finish a este 3shot. Me han dado ganas de escribir algo más extenso de estos dos. Jajaja espero que les guste.


Estiraba los músculos con desdén, la pereza gobernaba su cuerpo. El clima era agradable aunque tenía helada la retaguardia era una sensación confortante. Ahí tirado bocabajo con la piel tigreña en todo su esplendor se encontraba Naruko aferrado a una almohada, somnoliento y cansado pero con una expresión que denotaba su felicidad.

Por otro lado Imazumi estaba sentado frente a su computador a unos metros del joven vistiendo únicamente sus bóxer y buscando por la red información sobre sus tareas y por lapsos veía noticias del ciclismo. Todo era paz, cosa extraña teniendo a los dos en esa habitación pero después de las cosas maravillosas y exhaustivas que habían vivido arruinar el momento con una discusión no era una buena idea (además de que no había energías para ello).

Por un momento el pelinegro giró la vista observando al chico de cabellos rojos dormitar, estando así hasta parecía adorable por qué con verlo despierto y lleno de energías era un ciclón que nadie podía controlar (solamente él pues a prueba y error descubrió que el chico es sensible bajo el ombligo y tocando esa zona lo volvía indefenso). Claro que le gustaba Naruko, no era fácil admitirlo y menos con él tonteando todo el tiempo pero si le fascinaba, muy aparte de que era bueno en la cama de alguna forma Naruko sacaba esa parte competitiva en él sin llegar al punto de odiarle por ello y eso era mucho.

Volvió su vista al computador y decidió poner algo de música al azar, pronto oscurecería y el pelirrojo necesitaba ir a su casa pues mañana había clases. Una balada suave sonó, "Que extraño" pensó. "Tal vez bajé esto por error". Y en su poco conocimiento del idioma entendió frases entrecortadas y la esencia de la letra. Un "PPFF" sonoro le distrajo por parte del pelirrojo quien había despertado.

-Escuchas música de ancianos –dijo burlesco, era mejor cuando dormía tranquilo (o cuando gemía, eso también estaba bien).

-No es mía –respondió el pelinegro.

-Claro, claro. No es tuya y está en tu computador…anda ¿Qué clase de idioma es ese? –pretendía alzarse un poco pero se detuvo, las caderas le dolían pero no permitiría que el otro lo notase así que disimuladamente volvió a recostarse.

-Español –respondió neutro.

-¿Ah? ¿Primaizumi sabe español? –continuaba con ese tono irritante pero ya se estaba acostumbrando a eso.

-No mucho, entiendo algunas frases –giró la silla y miró al pelirrojo que apretaba la almohada con sus manos y fijaba su vista en él. Vale, tal vez también podía lucir adorable despierto. Se puso de pie y caminó hasta sentarse en la cama que momentos antes habían compartido, el otro ni se inmutó.

-¡Kahaha! –rió altivamente- ¿Sabes qué dice?

-Bésame –aquello sorprendió a Naruko. Sonaba como a una orden, nunca había escuchado algo así de Imaizumi. Hace unos meses se besaron a causa de un reto personal, a la semana Naruko le dijo que no era bueno besando e Imaizumi buscó demostrarle lo contrario. Un tiempo después estando solos se miraron en silencio y se acercaron lentamente para darse su tercer, cuarto, quinto y muchos besos más. No hicieron falta palabras ni peticiones, de hecho nunca hablaban al respecto ni decían cosas románticas, no estaban seguros de sí era una relación pues no tenían cosas como aniversarios, citas y regalos de San Valentín, solo besos, caricias, sexo y algunas veces aunque no lo admitieran sufrían celos. Nadie sabía ese secreto que tenían.

Naruko tenía motivos de sobra para sorprenderse por ese "Bésame" que susurró Imazumi. Atinó a sonrojarse y mirar a otro punto sin saber que hacer mirando como fuera de esa casa el cielo se teñía lentamente en azul oscuro. Sintió como la cama se movió un poco y la respiración cálida del otro chocaba en su hombro desnudo. Un susurro y otro más.

-Bésame mucho…- ¿Estaba tratando de seducirlo? Eso era demasiado gay, bueno habían tenido sexo dos, tres, tal vez seis veces pero no estaba preparado emocionalmente para las palabras dulces – como si fuera esta noche la última vez…

-¿Q..que dices? –no pudo contener su nerviosismo. No quería verle, tenía hasta las orejas rojas.

-Eso dice la canción- el pelirrojo abrió los ojos grandes y pensó "Cierto, la canción. Eres un tonto Naruko"

-Ya, ya…es un poco intensa ¿no? –giró el rostro y vio como el pelinegro besaba su hombro haciéndole estremecerse. Debía irse a casa, la noche caia o muy rápido o el tiempo se detenía cuando estaba con él, no lo sabía, no quería saberlo; después de ver como el moreno lo empujaba lentamente para que se recostara con la espalda sobre las cobijas dejó de importar.

-Algo…-susurró con voz ronca – Bésame…-esta vez sonó fuerte, claro, como una petición resonante al pelirrojo. Tembló, dudó y pasó ambas manos por las mejillas de Imaizumi hasta enredar los dedos en las hebras negras y jalarlo hasta posar sus labios en los de él mientras la balada sensual de fondo les acompañaba. Jugueteaban con sus labios, sus lenguas, esos sonidos, los movimientos y todo se perdía entre esas estrofas de una canción que aunque no entendieran llegaba al alma.


A estos los veo tsunderes e intensos, son una buena pareja. Espero que les gustasen los 3 relatos. Saludos y gracias por sus reviews a todos y cada uno de ustedes.

-Yisus

"Bésame mucho". (1940) Bolero escrita por Consuelo Velázquez es una de las canciones en español más cantada, adaptada y traducida en el mundo. Cuenta con una traducción en más de 20 idiomas.