…For a very hurtful pain"
Como siempre, espero que les guste y sufran (?) ¡Cualquier review/braga/tomates/amenazas de muerte, son bien recibidas! Y por cierto, si gustan, la canción que me inspiró a escribir esto está aquí /DfPG2bqp7pQ
Ha pasado ya un mes desde que presenciaste aquél incidente
Un horrible y patético mes
La vida de todos había cambiado de forma drástica, Jane ya no sonreía tanto como solia hacerlo, el padre de John hacia pasteles todos los días, Jade y Rose evitaban todo lo que les pudiera recordar al pelinegro, pero tu…
Tú definitivamente no eres la misma persona
¿Acaso una persona podría ser la misma después de presenciar la muerte de su mejor amig… Exnovio, sin sentir ni la menor pizca de culpa? ¿Resentimiento? O simplemente…
Sentirlo.
Los días eran sin duda un infierno, tu mente se encargaba de recordarte detalle a detalle sobre aquel día, la expresión en el rostro de John, la sangre en tus manos, el nudo en la garganta, los gritos de las personas alrededor, todo. A veces incluso tus pesadillas te hacían verle, escuchar su voz, parecía que te estabas volviendo loco,
Maldita sea.
Pero ¿Y si no es lo que todos creen? ¿Y si solo se resbaló del barandal? ¿Y si ni siquiera lo hizo pensando en ti? Además, venga Dave ¿Vale la pena que…?
Idiota.
Claro que vale la pena.
Tu cuerpo recostado boca abajo en la cama de tu habitación se giró para quedar mirando el techo, intentaste relajarte, soltaste un corto suspiro que dejaba notar el cansancio que sentías, no habías dormido bien en lo que iba de este mes.
Las palabras en su mente comenzaron a hacer eco sin sentido, y en la oscuridad de ese cuarto, cerró los ojos.
Y vio a aquél ojiazul que un día le amó con tanta inocencia.
Dave, eres un imbécil
Sin embargo, la visión era bastante nítida, estaba extendiéndole la mano, una fina lágrima atravesaba la mejilla de este, pero una suave sonrisa adornaba su rostro, aún con ese hijo de sangre en la comisura de sus labios, parecía estar hablándole, pero era imposible escuchar una sola sílaba
-¡John!- Gritaste de repente, te sobresaltaste y quedaste sentado en el borde del colchón, algunos mechones de cabello ya estaban sobre tu rostro, apretaste las sábanas con fuerza y cerraste los ojos, mordiéndote el labio inferior con la intención de herirte
Realmente, lo extrañas de alguna forma.
Y la culpa de existir te consume.
Comienzas a tirar las almohadas de la cama con bastante violencia hacia cualquier lugar, te sentías patético, estúpido, bobo, inútil, incapaz, idiota y todos los sinónimos de estas palabras multiplicados al infinito.
Ugh.
-¡Dave ya es hora!- Llamó alguien desde el otro lado, sus ojos eran color miel casi anaranjados, era alto, de buen físico, unos labios finos y cabellos rubios como los tuyos, traía unas peculiares gafas picudas al estilo Kamina, parecía sujetar algunas pastillas y un papel de lo que parecía ser un diagnóstico o algo así, pero eso era algo que tu no podías ver hasta que abrieras la puerta.
Dirk.
Frunciste el ceño en muestra de disgusto pero al final te resignaste a abrir la puerta y acompañarle, se dirigieron a la sala y se sentaron en un sofá, un silencio incómodo surgió pero fue roto después de unos segundos por tu hermano, quien frunció la boca levemente y llevó una de sus manos a la parte posterior de su nuca.
El silencio que se produjo al leer el resultado de esos exámenes psicológicos fue digno de incomodar hasta al más serio.
Era todo, habías caído directo a lo más bajo. Pero no, no ibas a llorar, ni siquiera podías permitírtelo, simplemente maldecías en voz baja, miraste a Dirk quitándote las gafas, tus ojos rojizos tenían una mirada tan destrozada, triste, molesta, dura…
Te levantaste con violencia del sofá, era el inicio de un ataque de furia, pero antes de que pudieses hacer algo, Dirk te detuvo apresándote en sus brazos.
"Y aunque logres ocultarlo te lastimará"
