Todos estos personajes de esta historia pertenecen a masashi Kishimoto .

Capìtulo 1

Prólogo


Mi nombre es Hyuga Hinata y puedo decir que en estos momentos la felicidad para mi es algo tan inalcanzable como el cielo mismo. La había sentido, creí haberla alcanzado pero como si de una criminal me tratará me fue arrebatada y fui castigada por haber sentido algún atisbo de la misma, ¿acaso había recibido un castigo por ser feliz?, o será que...en realidad nunca fue una felicidad real...quién sabe.

En fin, tristeza, dolor y rabia son las únicas cosas que puedo sentir ahora…

Además de que... ¡Odio a Naruto Namikaze!

…quizás se pregunten el ¿Por qué?, pero antes tengo que contarles mi historia, que por cierto...

es una muy larga…

…Flashback…

Dos años atrás…

Mi historia comienza ha inicios de aquel año. Época en que regresábamos a clases luego de unas largas vacaciones, pues en ese entonces tenía 16 años y cursaba segundo de preparatoria.

Siempre había sido una chica tímida, despistada, seria e insegura, aunque para los ojos de todos estás actitudes solo me hacían algo que ellos llamaban como ¨un ángel caído del cielo¨. En cuanto a mi familia, para mi padre era la chica perfecta: buenas calificaciones, amable, callada… etc…, cabe mencionar en todo esto que era la hija y heredera de Hyuga Hiashi, una de las personas más importantes e influyentes no solo en Japón, sino en alrededor del mundo.

Lo tenía todo, ¿qué más podría tener?

Nada. No me faltaba nada...

…solo amor… me cuesta admitirlo pero necesitaba un poco de amor…

Amor de familia, amor de amigos, amor de...no quiero ni decirlo.

Quizás se deba al simple hecho de que mi madre falleció al dar a luz a mi hermana menor, cosa que provoco que mi padre perdiera la cálida personalidad que lo caracterizaba, recayendo y dedicándose completamente a los negocios. Desde luego esto conllevaba a que yo y mi hermana tuviéramos menos atención, a mi padre solo lo veía por las mañanas cuando íbamos a la escuela, a veces se iba y simplemente no regresaba, por días o semanas. Me sentía sola por ese vació que el dejaba, y también por mi hermana, quién era de pocas palabras, a quién no frecuentaba más que a mi padre, a ella solo la miraba cuando venía de visita en vacaciones, debido a que está estudiaba en un internado en Francia.

Me sentí muy sola, estaba sola, no contaba con mi familia ni muchos menos con ese amor familiar tan ameno, como muchos dicen que es, pues la verdad es que yo no tenía ni idea de que era eso en realidad…

…En fin… concluyo en que lo único que me faltaba era un poco de amor, solo eso. Nada más , ni dinero ni status, yo solo quería amor.

…y lo conseguí...o al menos creí conseguirlo...

Fue cuando lo conocí a él…

La primera vez que lo vi llegaba tarde a clases, era un 6 de enero...

- ¡Se me hace tarde! !¿por qué nadie me despertó?! - decía mientras bajaba las escaleras e intentaba arreglar mi uniforme.

- Disculpe Hinata - Sama ...pero...- decía el mayordomo algo extrañado- pero no lleva zapatos ni la mochila, y consideró que no es muy formal ir así como lo está haciendo…-.

- ¡Ahhh! ¿Por qué solo me pasa esto a mí?- dije desesperada y enojada conmigo misma por ser muy despistada.

El mayordomo solo rió por lo bajo. Él podía ser un empleado más pero por sus años de servicio había tomado cierto cariño hacia todos nosotros, incluso pudiendo llegar a ser un cariñó casi paternal.

Entonces, regrese a mi habitación, me puse mis zapatos y tome mi mochila. Al bajar las escaleras me topé con mi primo, Neji Hyuga o como todos lo llaman ¨El genio de la familia Hyuga¨, quién a pesar de que todos le tengan miedo debido a su fuerte carácter, yo lo considero una de las personas más dulces que existen, pues él puede ser muy amable cuando se lo propone y sobre todo muy sobre protector conmigo, aunque esto lo oculta bajo una máscara, bajo su típico rostro serio y frío.

- Buenos días Neji-nissan- le salude.

- Buenos días Hinata-sama, pero umm... ¿no tenía que ir a clases hoy? , por lo que veo… son las 8 de la mañana y ya empezaron, ¿Si no me equivoco?- dijo serenamente.

- ¡no no no!, ¡porque soy tan despistada!-exclame, sonrojada de vergüenza, mientras salía de la mansión y entraba a la limusina- Maneje lo más rápido posible por favor- le ordene al conductor.

-Como ordene Hinata-sama-dijo el conductor y arrancó el móvil.

¨Hinata-sama¨, como odiaba que me llamaran así, ¿no me podían llamar simplemente Hinata sin agregar el sama?.

Al llegar al instituto salí de la limusina y entre lo más rápido posible, aunque no me sirviera de nada ya que todos los salones estaban cerrados. Iba tan distraída que no me fije que alguien caminaba delante de mí y, choque con esa persona, ambos caímos al suelo, quedando en una postura muy comprometedora , yo arriba de él y con las piernas cruzadas, trate de reincorporarme, pero simplemente no podía pues de verdad era una postura incomoda y sobe todo porque... al levantar la cabeza mire sus ojos azules, unos como el cielo, los cuales me hipnotizaron al instante...haciendo un simple click dentro de mi, fue algo intenso e inesperado. Nunca había sentido nada parecido y podrán llamarme ingenua o loca, pero de verdad podría llamarle amor a primera vista.

Y...sí, es fue de esa forma que lo conocí, al estilo torpe y embarazoso de Hyuga Hinata.

- Umm, disculpa, pero… ¿puedes levantarte?- sugirió él incomodo pues todo mi peso se recargaba en él.

- L-lo-lo s-siento - tartamudee avergonzada, totalmente sonrojada- N-no f-fu-e mi intensión caerte-te en-encima - continué más avergonzada que antes pues no me sentía capaz de articular una sola palabra sin tartamudear. ¡Que vergüenza!.

-No importa, yo también tengo la culpa por no verte -dijo con una leve risa entre dientes, algo sonrojado también- me llamo Namikaze Naruto, ¿y tú? -

-H-hyuga Hinata -¨¡¿por qué no paro de tartamudear?!¨ me dije a mi misma mentalmente. Pronto quería salir de esa situación así que busqué una forma de simplemente huir, además ... ¡Debía ir a clases!: – Umm…si me disculpas tengo que ir a clases- dije rápidamente y me reincorporé torpemente.

- Creo no va hacer posible ya que empezaron como hace 20 minutos - dijo Naruto totalmente despreocupado, tal parece que el no tenia ningun inconveniente con faltar a clases.- De hecho acaba de llegar el profesor, pero no preocupes …-.

¨ ¡¿que no me preocupe?¡, ¡si mi padre se entera que falte a una clase me mata!¨ me dije - Pero necesito entrar a clases, sino mi padre me c-castigara...- dije un poco desesperada y nerviosa.

- No te preocupes, nadie se enterara - sonrió ampliamente - si quieres puedes acompañarme a la azotea, yo también llegue tarde así que el castigo no solo es para ti - . Me sonroje cuando su sonrisa mostró su brillante dentadura. Era muy atractivo, no solo por el físico sino por esa cálida aura que emanaba...me transmitía una buena energía, haciéndome sentir muy bien...muy bien...

- b-b-bueno - acepté cabizbaja.

Al llegar a la azotea, primero que nada hubo un silencio algo incomodo para mi, pues prácticamente no tenía idea de que hablar hasta que él rompió el silencio y descubrí que este chico era lo opuesto a mi pues era muy hablador, quizás algo irritante para muchas personas pero a mi me gusto esa característica de él, eso hacia que el ambiente fuera más ameno y lo conociera mejor.

Ese día estuvimos hablando sobre cosas triviales hasta que toco la campana del cambio de clases. Fue el comienzo de mi felicidad...

Desde ese día, permanecí feliz, ya que a veces nos topábamos y hablábamos, hasta incluso … llegue a enamorarme perdidamente de él, pero déjenme aclararles que entre la razones de mi amor por el no se encontraba nada relacionado al físico ni a las alocadas hormonas adolescentes, en él yo había visto una luz, en él vi...umm, creo que no hay palabra que describa lo que vi en su persona, pero me limitaré a afirmar de que en él creí encontrar el amor que me faltaba… un amor puro y sincero.

Amor del cuál ya me había resignado a nunca poseer o a siquiera alcanzarlo, pues había un sencillo y a la vez gran problema. A él yo no le gustaba. Él amaba a Sakura Haruno, una chica pelirosa , delgada y muy hermosa, una chica perseguida por todo los chicos. Todo lo opuesto a mi. Debo aclarar que no la odiaba, pues aunque lo deseara, simplemente no podía ,ella no había hecho nada malo y menos contra mí ¨ - ingenua - ¨

...

...

…Paso el tiempo y ya estábamos a mitad de año …

Era un sábado en la tarde, ese día Naruto me había llamado para reunirme con él, en un parque, cerca de mi casa. Tal gesto me pareció extraño, ya que pocas veces hablábamos, podría decirse que a duras penas eramos amigos.

Finalmente llegue al parque y lo encontré sentado en una banca al lado de una fuente, con una rosa en las manos. Alcé una ceja ante tal imagen, eso era sumamente extraño. En fin, decidí no darle mucha importante al asunto, me encogí de hombros y llegue hasta donde él.

- ¿Para qué me llamabas Naruto-kun?- le pregunte algo sonrojada. Toda la situación se me hacia muy rara.

- Umm... bueno… Hinata-chan, dejame decirte que esto no es muy fácil de decir pues ...apenas nos conocemos - dijo un poco nervioso mientras se incorporaba de de la banca.- Pero, ¿sabes?, no me importa. Lo que quiero decirte es que… ¡me gustas mucho Hinata!- finalmente confesó con un leve tono carmín en sus mejilla. Yo le seguí con un sonrojo aún más grande que el de él.

Pronto me sentí como en un sueño. ¿En que momento me había quedado dormida?, digo, ¿todo eso se trataba de un sueño?, ¿verdad?, pues no había la más remota posibilidad de que mi amor platónico me correspondiera así de la noche a la mañana cuando no había hecho esfuerzo alguno por llamar su atención, ¿no?. En ese instante, al escuchar dichas palabras salir de sus labios solo desee que alguien me pellizcara, pues sabía que al ser un sueño debía despertarme de el mismo algún día y eso dolería más, pues solo sería un cruel recordatorio de que él nunca me amaría.

Pero...tal parece que no me dignaba a despertarme de ese cruel sueño pues... ¡Por más extraño que suene no estaba soñando!

¿Debía sentirme feliz por eso?, ¿Que se supone que debía sentir?, ¿Felicidad?, ¿Satisfacción? y lo más importante...¡¿Que se supone que se debía decir en ese tipo de situaciones?!

-¿eh?- fue todo lo que salio de mis labios, atónita. ¡Genial!, ¡ahora el chico que me gusta se me declara y a mi se me ocurre soltar un simple ¨¿eh?¨, ¿acaso incluso se le puede llamar palabra a ese simple monosílabo?.

-Hinata...créeme...tu me gustas mucho- reafirmó su confesión, quizás había notado la leve incredulidad en mis ojos. Entonces se acerco, tomo mi mano y la acerco a su corazón. -Hinata. Estas palabras que te digo son la pura verdad, verdad que proviene del sitio más sincero de todo mi cuerpo. Yo...te amo- confesó implantando en mi ser una semilla de algo que hasta en ese entonces me era prácticamente desconocido ¨Amor¨. Y no hablo del amor de un pariente o de un gran amigo...hablo de ese amor, el amor que Naruto ¨me profesaba¨.

- y-y-yo-yo - no podía decir ni una palabra, estaba muy sorprendida. ¡¿Qué significaba todo eso?!, ¡A duras penas procesaba que yo le gustara y ahora decía que me amaba!. ¡¿Acaso Dios por fin se acordaba de está pobre hija suya?!.

Entrelazo sus dedos en los míos y acerco ambas manos entrelazadas a mi mejilla, acariciándola con tanta delicadeza que sentí mis piernas desfallecer.

- Así que… ¿qué dices?... ¿aceptarías ser mi novia?- me pregunto con una amplia sonrisa mientras nuestras miradas se cruzaban. Me perdí en ese pequeño trozo de cielo reflejado en sus orbes, creí ver en él la sinceridad de sus palabras... creí ver que de verdad me amaba aunque no hubiera fundamento o lógica alguna para tal hecho... creí, y creer no es una palabra fuerte. ¨- ¡Ingenua! -¨

-...-. No sabía que decir. Me había dejado sin palabras y sin aliento con que responder a su cuestionamiento.

Pronto sus ojos se tornaron opacos y soltó mi mano con algo de decepción -Lo sabía. No te gusto. Aunque creo que es lo mejor... - susurró para si mismo. - ¡Solo Olvídalo!, ¡Olvida mis palabras!, ¡Adiós Hinata! - se despidió bruscamente mientras comenzaba a caminar en dirección a la calle.

...Fue en ese momento en que cometí lo que el día de hoy llamo, mi mayor error...

- ¡Espera! - lo detuve bruscamente del brazo. Sonrojandome de inmediato ante mi arrebato. - E-espera y e-escucha mi r-respuesta - dije en una voz casi inaudible, cabizbaja.

- ¿H-hinata? - soltó algo extrañado y con cierta ... ¿Incredulidad?. ¿De verdad no se daba cuenta de que me tenía a sus pies?.

Me arme de valor y le dije - ¡SI! ACEPTO - casi grité, encontrando un impulso de energía que me ayudo a ser firme en mi respuesta. Quizá me había excedido, quizá todo era muy precipitado, pero ya no había vuelta atrás. Había aceptado su propuesta. ¨ - ¡Grave error Hyuga Hinata! - ¨

-¿H-hablas en serio?-me cuestiono aún con duda. -No lo harás porque me tienes lastimas, ¿verdad? -continuo. Es ahora que me doy cuenta de que él me había dado todas las oportunidades de huir de ese juego, pude escapar y no sufrir, pero yo..

-S-si. Tu me gustas mucho, hace tiempo que siento esto por ti y no te lo había dicho pues creí que tu nunca me corresponderías pero... - una sonrisa se asomo en la comisura de mis labios - tal parece que de verdad, aunque me cueste creerlo, tu siente lo mismo que yo. Yo...también te amo Naruto-kun... - abrí mi corazón finalmente.

El dio un respingo ante mis últimas afirmaciones. Me observo aún en shock y fue entonces que pude observar una amplia sonrisa formarse en sus labios. Entonces inesperadamente me tomo de rostró y unió por primera vez sus labios con los mios. Nuestro primer beso. El sello de una nueva relación que comenzaba. Un beso muy tierno ... uno que nunca olvidaré.

Aunque cabe mencionar que después de ese beso no recuerdo nada más.

Pero…¿por qué no recuerdo nada más?. La respuesta es simple… ¡Me desmaye en sus brazos!.

...

...

Desde ese instante, pase los que considere los mejores días de mi vida, junto a él me sentí completa…

Hasta que un día… el peor día de toda mi existencia, día que marco el comienzo de una inmensa agonía de la cual no pude escapar. El día en el que él simplemente llegó y dijo tan fríamente:

- Terminamos. Toda esta mentira debe terminar - . Di un respingo. Mi corazón se rompió en mil pedazos ante tal afirmación, aunque el muy tonto se dio el libre derecho de ser incrédulo.

-¿Qué?-le pregunte escéptica.- Es una broma, ¿verdad?-continúe incrédula.

- No, no es una broma, de verdad quiero terminar contigo-. Me lanzó una mirada fría y serie. El hablaba en serio y eso era lo que más dolía...no podía seguir mintiéndome a mi misma, desde el principio sabía que todo había sido una mentira, todo debía ser una mentira, él nunca debió ser capaz de amarme.

- ¿Por qué? - me atreví a preguntar, aunque en el muy fondo de mi corazón sabía la cruel verdad.

En ese instante ya corrían las lágrimas por mis mejillas y los sollozos no se hicieron esperar.

- ¿Por qué?- se escuchó burlona tras de mi.

Esa voz la conocía perfectamente.

- S-sakura-dijo Naruto algo sorprendido por la llegada de la pelirosa. - Pensé que no llegarías -

- ¿Para perderme esto?, ni muerta - dijo sonriendo - Pequeña Hyuga, ¿que haremos con tanta pureza e ingenuidad en ti?. Debo ayudarte a despertar y bajar de esa nube en la que te encuentras, pues está muy mal vivir engañada - soltó burlescamente.

- ¿Q-q q-quieres d-decir? - la cuestione, deseando obtener una respuesta a su intrigosa afirmación.

- Solo déjame a mí contestar a la pregunta que le hiciste a Naruto …- suspiró - ¿Que porque te deja?. Simple. Déjame contarte toda la historia, la cual comienza así: Un día Naruto me dijo que haría cualquier cosa por ser yo su novia, así que le dije…¿ Por qué no sales con la estúpida Hyuga?, así demostraras que de verdad me amas y de paso nos burlamos de la tonta heredera de Hiashi Hyuga. A cambio de tal agonía a tu lado el finalmente se ganaría el titulo del novio de la esplendida Sakura Haruno. Un gran premio, ¿no?, tomando en cuenta el sufrimiento por el que pasó al ser tu novio... -relató, riéndose escandalosamente al terminar.

Estaba sorprendida. Nunca espere que me hicieran algo así y menos de parte de Naruto, eso sí fue una gran puñalada a mi frágil corazón en ese entonces. En ese instante solo desee de verdad morir. Desee despararecer o si no era mucho pedir, desee poder regresar el tiempo y no caer en tan vil trampa... aunque... para que regresar?, si la vida ya no tenía sentido. Si única luz que creí encontrar en este mundo lleno de soledad y crueldad me daba una bofetada, ¡¿ que podia esperar del resto del mundo?!, ¡¿Que clase de vida me esperaba tras esto?!, !Se habían burlado de mis sentimientos y sueños!

Los habían pisoteado... como si de una simple cosa hablarán, aunque, al ser una Hyuga podría admitir que todos somos objetos, objetos cuyo destino es el servir una vida para multiplicar más dinero y no recibir afecto a cambio. Ahora me daba cuenta de lo estúpida que había sido al creer que mi caso sería distinto.

- ¡P-pero me dijiste que me amabas!- le grite entre un mar de lágrimas, rebajándome aún más ante esos dos, perdiendo todo atisbo del orgullo que me quedaba, rogando porque no me dejará, pidiendo de rodillas un poco de ese amor que el me había jurado. ¨ Amor que nunca existió ¨ .

- ¿En verdad creíste que te amaba?- me dijo con una sonrisa burlona. Confirmando rotundamente las palabras de Sakura. Una confirmación que solo se encargo de duplicar el dolor que ya se alojaba en mi corazón de forma permanente. - Pues te digo que no. Nunca te amé, ¿cómo yo?. Naruto Namikaze. ¿Podría enamorarse de la tímida y molesta Hinata Hyuga?, una chica que apenas puede hablar…de hecho…-sonrió con sorna antes de seguir- …pensé que eras algo retrasada, una total vergüenza para tu apellido- finalizó antes de estallar en carcajadas mientras que yo me limite a llorar amargamente ante los ilusos, quienes no se inmutaron de mi dolor.

Golpe bajo. Burlarse de mis carentes cualidades de una Hyuga.

…Eso me dolió…dolió mucho…yo que había creído que Naruto era el único en amarme, en amarme con todo y mis defectos, pero... eso no era verdad el amo y siempre amará a ...

…Una voz me saco de mis pensamientos…

- Naruto creo que te ganaste un beso por decirle todo eso - dijo sakura mientras se acercaba a Naruto para besarle.

¿Besarle?. ¡Besarle en mi cara !, ¡Eso sí que era intolerable! , ¡Se estaban tomando en serio lo de humillarme!

Al escuchar dichas palabras algo se rompió en mi interior. Pronto la rabia sustituyo al dolor y senti perder el control de mis pensamientos los cuales fueron tomando una dirección nunca antes tomada. Sentí por primera vez a eso que le llaman odio. Confirme la teoría de que del odio al amor hay un paso, pues, inversamente se aplica a que del amor hay un paso y ...

Naruto lo había cruzado.

Me limpie las lagrimas y reí levemente. ¿Una Hyuga llorando por amor?, ¡Que ridículo!, ¡Si mi padre me viera se reiría de mi!. En ese instante recordé lo que era una Hyuga. Y un Hyuga no se deja pisotear por los demás. Un Hyuga devolvía las bofetadas, un Hyuga levantaba la cabeza y continuaba con su vida... todo ese concepto hizo que mi perspectiva cambiara en un giro de 360 grados, llevándome a una solemne resolución: Ambos me las pagarían. Aunque no fuera, ni mañana ni pasado mañana llegaría el día en que les devolvería el favor y este al doble de lo que me hicieron pasar. Así tuvieran que pasar años para poder tener el valor suficiente para enfrentarlos, lo haría, pero antes debía cambiar mi actitud radicalmente.

Entonces me dirigí a ellos antes de que se besaran:

- ¡Naruto!, ¡Jamás te lo perdonare!, ¡NUNCA!, ¡Ni a ti y ni a Sakura!, ¡los odio! , ¡y a ti te odio más Naruto por jugar con mis sentimientos! - dije señalándolo ahora con lágrimas de rabia. - ¡Te juró que me las pagarás !, ¡Me aseguraré de que sufras el doble de lo que yo sufrí! -

- ¿En serio?, ¿Crees de verdad que me importa si una persona como tú me odia?, ¿Crees que tus amenazas me intimidan? - dijo Naruto entre risas.

Así que, dominada por la furia que esas palabras tan cínicas me provoco, le di una gran bofetada y me limite a salir corriendo de allí.

...

...

Al llegar a mi casa me encerré en mi habitación para llorar y culparme de ser tan estúpida e ingenua hasta cansarme, hasta que ya no hubiera lágrimas que derramar.

Pasó una semana y le dije a mi padre que me cambiara de instituto. No podía verlo, no lo soportaría. Por ahora quería distancia pero no crean que olvidaría todo tan fácilmente ... un día le haría pagar todo lo que me había hecho, pero ante... debía cambiar mi carácter radicalmente.

…Fin del Flashback…

Ya han pasado dos años desde entonces…

…Ahora ya termine el instituto y estoy por empezar la universidad…lugar donde no esperé reencontrarme con ese fantasma de mi pasado. Namikaze Naruto.


!Saludos a todos!, aquí soy nueva en fanfiction, este sera mi primer fic así que no sean duros con las criticas hehe, comprendan que soy aun novata y todo eso. Tratare de actualizar la historia semanalmente. Quiero agradecer a StellaWhiteney por ayudarme con este fic :D

Editado: 17 de Junio del 2013 (Pequeños ajustes)