Reencuentros y sentimientos del pasado
Capítulo 5
¨Planes puesto en Marcha¨
-¡¿Qué quieres más tiempo!?-Grite por el celular totalmente molesta. –¡Eso no lo acordamos!,Sasuke, además … ¡tú no la soportas!. ¿Cómo que no esperabas esto? Sasu… argh!-. Sasuke había cambiado de planes. Según él no había que precipitarse mucho para acostarse con Sakura. Decidí aceptar a regañadientes, digo, él era mi cómplice y no debía exigirle más de lo que podía. - Está bien. Esperare-sisie furiosa-Si Sasuke, estoy MUY enojada.
En el otro lado del teléfono.
-Hinata-llamo con su voz habitual. -No te enojes, no es el fin del mundo, además, como te digo y reitero: no hay que apresurarnos demasiado…quiero divertirme.-esto último lo dijo con un tono malicioso y divertido.
….
-Como tú digas. Te veo más tarde con los demás. Oye, tengo que colgar. Adiós.-di por terminada la conversación y colgué. Luego cansada, me lancé sobre el colchón de mi cama, mientras me colocaba boca abajo y dibujaba círculos en el suelo con mi dedo índice, pensativo.
-Umm…Estoy tan cansada-
-¿Se puede saber por qué?-La voz de mi hermana se hizo presente en mi Habitación.- ¿Estas agotada físicamente? …umm… - cerró tras de sí la puerta de mi habitación y se sentó en mi cama.-Pero para dejar las preguntas que sé que te ponen de un pésimo humor, debo afirmar que se nota a leguas que estas mal psicológicamente…-esto lo dijo con un tono de reproché.
-Hanabi, ¿Qué quieres?, y por cierto… ¿no te había dicho que no entraras en mi habitación sin mi autorización?-solté irritada por su intromisión. Odiaba rotundamente que invadieran mi espacio.
-Si, creo que me lo has hecho saber muchas veces…Hinata-nichan.-suspiro de cansancio.
-¿Qué quieres?-le pregunte de nuevo, conocía muy bien a Hanabi, ella era de pocas palabras y solo entraba a mi habitación para hablar de asuntos importantes, más específicamente, asuntos que simplemente me fastidiaban.
-Hinata…me preocupas mucho, considero que tu comportamiento es muy inmaduro.-hablo seriamente.-Padre está verdaderamente preocupado por tu conducta, al igual que todos nosotros-.
Y siguió hablando…de mí…y mis nuevos amigos, que según ella son los responsables de mi comportamiento indigno, comportamiento totalmente indigno de la heredera Hyuga.
-Hinata sé que la ruptura entre tú y Naruto te ha afectado en cierto grado pero… esto de entrar en una pandilla de corruptos para olvidar a Naruto e intentar llamar la atención y hacerte la sufrida no ayuda en nada…-Me quede en silencio, reprimiendo mi enojo por su ultima afirmación en mi ceño fruncido, a lo cual ella atino a seguir.- ¡Solamente supéralo! deja de sufrir por un…-no deje que terminara. Estaba tan furiosa que no pude evitar gritar lo suficientemente alto…
-Cállate!-le grite parándome instantáneamente.- ¡Tú no sabes nada! ¡No sabes lo que es sufrir!, ¡No sabes que se sienten que pisoteen tus sentimientos!, ¡que se burlen de ti!-dije muy exaltada. Acercándome más a ella, tomándola del cuello de su camisa, tal y como lo hacía con las personas de la escuela. La fulmine con la mirada mientras le decía entre diente:- Al Principio era así, quería olvidarlo a él pero después…simple y sencillamente me sentí bien, cambiar me sentó mejor, es así como siempre había soñado ser y ahora lo he logrado, gracias a mi nueva actitud todos me respetan, nadie intenta pisotearme y saben muy bien el lugar en el cual deben estar. También ahora puedo hacer cualquier cosa sin importarme nada, nada me da miedo, nada me reprime como antes. Antes solo era una tonta y una estúpida sumisa que necesitaba de amor para poder sentirse alguien en este mundo, hacia todo lo que le decían con tal de recibir migajas… ¿y que obtuve?, ¡ ¿eh?!, ¡responde Hanabi!, ¡¿Tu sabes muy bien que sucedió cuando abrí mi insensato corazón a alguien?!, ¡Responde!-la azoté con furia, recordando el como Naruto y Sakura se habían burlado de mi hacía dos años.
-…-. Hanabi no respondió a mi pregunta, pero logró sostenerme la mirada.
Sonreí. La había dejado sin palabras.
-… acabaron con todo atisbo de felicidad que poseía en ese entonces-respondí lo que Hanabi no pudo.-Se burlaron de mi… pero ahora ya no es así, todo ha cambiado, los roles esta vez se han intercambiado, ahora seré yo quien les enseñe a esa sabandijas lo que es el dolor y sufrir por un amor no correspondido-afirmé y pronto comencé a reírme a lo que Hanabi solo me vio con horror
-¿Así que planeas vengarte?, ¿Eso es lo que andas tramando?-me preguntó sorprendida
Comencé a reír de nuevo.
-Que predecible soy, ¿no? Hanabi… jajaja…pues sí. Tal y como tú lo dice hermanita…planeo vengarme por lo que me hicieron-.
-Hinata…por favor no hagas algo de lo que despúes puedas arrepentirte-me advirtió.
-Nunca me arrepentiría de hacer sufrir a esos dos. Esto lo hago por decisión propia. Soy diferente por decisión propia, así que sal de mi habitación y deja de cuestionarme.- Le dio una mirada de fastidio, perdiendo todo rastró de la euforia demostrada momentos atrás.
La liberé de mi agarré y ella se llevó las manos a su cuello.
-Uno no debe cambiar para mal Hinata- afirmó mientras se alejaba de mí, dirigiéndose al sofá.-Te transformaste en alguien que no eres-.
-¿Y qué sabes tú?, ¡Argh!, ya déjame en paz y da por concluida esta conversación.-dije mientras me disponía a salir de mi habitación-.
-¿A dónde vas?-pregunto siguiéndome hasta la puerta principal-¿no me digas que te vas de nuevo?. Sabes que la en la vida no todo se trata de huir.
-iré a caminar un poco al parque. Y no huiré esta vez, para que sepas volveré más tarde.-
Entonces salí al jardín de enfrente. Suspire. Tendría que caminar hasta el portón principal y este quedaba lejos. El jardín era muy amplio pues contaba de muchas flores y faros que iluminaban el sendero en la noche, pasé junto a la fuente y los carros lujosos que la rodeaban, en el otro extremo estaba el camino que daba hacia la salida, pero este usualmente era cruzado en carro para poder salir de la casa, aun así preferí caminar, así que sin más ganas emprendí mi caminata hacia la salida.
Al cabo de unos 30 minutos ya me encontraba en el portón.¡Dios! Hasta ese momento nunca me había dado cuenta de que tan grande era toda la mansión Hyuga. Decidí que no iba a volver a salir sin mi auto.
Para mi suerte, logre convencer a los guardias a que me dejaran salir, pues mi padre les había dado la orden de no dejar salir a nadie a altas horas de la noche, pienso que se debe a mis reuniones con la banda, siempre se dan en esas horas de la noche…
… pero ya saliendo de mis pensamientos, me dirigí hacia al parque…
Camine por varios minutos recordando las palabras de Hanabi. A decir verdad al principio me uní a la banda para olvidarme de él y distraerme un poco, porque siendo realistas cabe decir que el sentimiento de amor no se quita de un día a otro…a mí me costó mucho…hasta que al fin pude sustituir ese amor por odio…
Sonreí melancólica. Recordando el cómo me consoló Hanabi, ella fue la primera persona que supo sobre la humillación hecha por Naruto y Sakura contra mí. Debo admitir que Hanabi siempre ha sido de gran apoyo, aunque a veces me irrite su actitud de chica ¨madura¨, en fin, quitando todos los defectos de ella, esta no dejaba de ser mi hermana y le profeso el cariño usual de una hermana mayor, aunque trate de ocultarlo y no demostrarlo.
Finalmente llegue a mi destino y me senté en uno de los columpios, me dispuse a contemplar las estrellas. La noche era silenciosa y solo se escuchaba el sonido del viento contra los árboles. Cerré los ojos y deje que la brisa de la noche tocara mi rostro.
Cuanto quisiera vivir en un mundo donde el silencio albergara, uno sin sufrimiento ni dolor, donde uno pudiera estar en paz y tranquilidad, donde el amor no fuera sustituido por el odio, un lugar donde todos fuéramos uno solo…-pensé.
- Al parecer no soy la única persona que se pone reflexiva en este lugar.-dijo una voz a mis espaldas.-Hinata.
-¿Qué haces aquí Namikaze?-me sobresalté al ver a ese rubio oxigenado justo frente a mí.
- Lo mismo que tu…supongo-respondió sentándose en el otro columpio, justo a mi lado. Hubo un momento de silencio, este resultando sumamente incómodo para mí.
-Este lugar me trae recuerdos.-hablo él rompiendo el silencio-umm… es verdad… -se decía asimismo-…no recordaba que en este mismo parque nos hicimos novios…nuestro primer beso-recordó sonriente.
-Querrás decir el beso de judas-solté sarcásticamente a lo que él solo frunció el ceño-y dices…¿Novios?-solté incrédula y algo divertida.-Si acaso así podría llamarse a lo que fuimos…-solté mientras despreocupadamente sacaba de mis bolsillos un cigarrillo y lo encendía. Inhale y exhalé mientras cerraba los ojos y me deleitaba con el poder de relajación de mi vicio. -Nunca fui tu novia-afirmé algo aliviada al decirlo, pues si, consideraba un alivio el poder decir que no fuimos nada.- Por lo menos desde mi punto de vista es así…-.
El me observó detenidamente, primero observó curioso el cigarrillo en mis labios y luego me miró a los ojos, en estos pude ver algo de reproché. Parecía que le había molestado mi última afirmación.
Suspiré. Ese chico sí que era raro.
-Hinata…-comenzó a reprochar.
-Olvida esas tonterías, esos son solo recuerdos que no valen la pena en este presente, ese pasado no influye en nada. Como dicen…donde no hubo nada, no habrá nada. Solo olvídalo Namikaze. í para mi adentros. Yo mentía por yo nunca olvidaría lo que me hizo…de hecho mi plan ya estaba en marcha. ¨Solo olvídalo Namikaze…yo me encargaré pronto de hacértelo recordar de la peor manera¨.-Además esos son solo recuerdos que quiero borrar para siempre, pues solo me recuerdan a lo estúpida que solía ser.-dije secamente.-Vaya estúpida…-. Inhalé una vez más de mi cigarrillo.
-Hinata… no sabes cómo lamento mucho lo que te hice…y-yo me arrepiento de eso.-me miro intensamente, es sus ojos pude ver reflejada algo que no supe identificar. Quizás… ¿lastima?.
Chasquee la lengua.
-Lamentarse no ayuda a reparar los errores del pasado.-dije mientras apartaba la vista de sus ojos para evitar no molerlo a golpes, odiaba ver que alguien sentía lastima por mí. Era humillante. –Además…el lamentarse no te sirve de nada pues de igual forma no te perdonare-.
-Sabía que ibas a decir eso.-suspiro pesadamente.-no importa, solo seguiré intentando…
-Eres un imbécil Naruto, creo que tengo que deletrearte que nunca te voy a P-E-R-D-O-N-A-R. Dios…sabía que eras lento pero… ¿qué tan lento puedes ser?-dije totalmente fastidiada.
-No me importa lo que digas Hinata, estoy decidido a lograr que me perdones y sabes perfectamente que siempre cumplo con mis promesas.-. Sonrió zorrunamente.
-Entonces será la primera vez que no cumplirás una promesa.-solté irritada. Como podía él tener la seguridad y total confianza de poder lograr que lo perdone, sí que es un egocentrista...
Entonces me levante del columpio y camine hasta las escaleras del parque para bajar y salir de ese odioso ambiente.
-¡hey!, ¡Hinata! ¡espérame!-trató de detenerme.
Me voltee antes de bajar por las escaleras-ahora que quier….-no pude terminar debido a un inesperado infortunio del destino…
No sé si lo que sucedió fue por broma de Kami-sama pero me encontraba en la acera del parque con Naruto arriba y debo mencionar el hecho de que nuestros labios estaban unidos en un beso. Al parecer al idiota Namikaze se le desanudaron los cordones, lo que causo que al seguirme por las escaleras se enredará con ellos, cayendo sobre mí en la dura y fría acera.
Todavía nos encontrábamos en la misma posición sin poder creer lo estaba sucediendo en ese instante. Tenía los ojos abiertos de la impresión al igual que él. Mis mejillas se encendieron y más cuando me di cuenta que él tenía una mano sobre mi busto. Instantáneamente lo empuje haciéndolo a un lado, me levante y salí corriendo de ese lugar sin dirigirle palabra alguna. Dejando a un naruto sonrojado en el suelo.
De camino a la mansión me reproche por no propinarle una gran golpiza a ese rubio oxigenado pervertido. Había actuado como una niña indefensa que solo sabía escapar ante vergonzosas situaciones.
Al entrar a mi Habitación me dirigí al baño. Necesitaba quitar el sabor de sus labios en los míos. Terminando de quitar todo rastro de un beso me acosté en mi cama intentando conciliar el sueño.
No sirvió de mucho ya que el recuerdo de aquel beso me atormento en todo lo que restaba de la noche.
Sentía asco.
En la mañana siguiente desperté con unas cuantas ojeras, apenas había podido dormir.
Llegó la hora de ir a la universidad. Todo transcurrió normal como siempre exceptuando las veces en que me topé con Naruto y mis ideas de querer matarlo.
Seguía siendo el mismo: El chico hiperactivo que solo se pasaba haciendo bromas en clases y no paraba de hablar en todo momento. No se cómo se graduó si sigue siendo el mismo idiota de siempre.
Al Término de la clase todos empezaron a salir cuando…
-¡Hinata!-Grito Naruto acercándose a mi persona.- ¿Cuál fue el proyecto que nos dejó Kakashi-sensei en química?
¡Demonios!. ¡No pude evitar sonrojarme al verlo!.
-No sé-conteste cortante metiendo mis cosas en el bolso evadiendo su mirada.-Pregúntale a él.
-Si, pero me va a reprender por no prestar atención en clase- me dijo con una sonrisa nerviosa
-Pues empieza hacerlo –dije saliendo del aula.
-No puedo, es que me cuesta mucho prestar atención.-siguiendo mis pasos por los pasillos
-¿en serio? ¡No lo había notado!-exclame sarcásticamente.
El idiota no entendió mi sarcasmo.-¡Tienes razón! Nadie ha podido notarlo, dicen que soy inteligente.
Me pare y voltee a verlo-¿Inteligente? ¿Tu?-sonreí con sorna -Están muy equivocados.- empecé a caminar nuevamente.
-¡Naruto!-grito una voz bastante irritante para mí. La chica que creía tener a todos a sus pies.
Sí. La pelo de chicle o mejor conocida Sakura Haruno la persona más superficial jamás conocida.
La única chica que podía sacar lo peor de mí.
-Naruto, te estaba buscando.-le regaño.- ¿y quién es esa?-Señalándome.-¡acaso es tu amante!
-¡Que no te engaño!-
-Tengo nombre.-Hable fríamente. Me volteé y la mire a los ojos, ojos jade que se abrieron más por la sorpresa.
-H-hyuga…-balbuceo sorprendida.- ¿eres tú?
-¿Sorprendida Haruno?-sonreí con sorna.- ¿Acaso he cambiado mucho para no reconocerme?
-De hecho no hyuga. –cambiando drásticamente su voz de sorprendida a una burlesca.-Solo me sorprendí de verte en buen estado luego de lo que paso. Pensé que te habías ido a otro país después de la gran humillación que pasaste, pues un corazón roto no se sana de un día para otro. Huiste como toda un cobarde-entonces comenzó a reír.
-¿Corazón roto?, ¿De qué hablas?, ¿De ese de hay?-. Señale a Naruto incrédula quién solo dio un respingo.-Déjame decirte que lo que sentía por Naruto nunca fue algo profundo, digo, solo tenía 16 años, ¿de verdad creías que pensaba que toda mi vida la pasaría con él?- dije con incredulidad-Y si hablas del hecho de que me fui de la escuela, déjame contarte que ya tenía planeado irme desde antes, es más, ese día planeaba terminar con Naruto para poder irme en paz-mentí. Debía proteger mi dignidad.
-¿Qué?-soltó Naruto algo incrédulo y con una expresión dolida. Supongo que había herido su ego.
Sakura solo se limitó a observarme detenidamente. –No te creo. Yo misma te vi llorar-.
-Pues claro que iba a llorar-dije aburrida-Digo, que chica no lloraría al enterarse que había perdido todo un año de su vida por un idiota, habían pisoteado mi orgullo Hyuga, ¡Yo era quién debía terminar con él!, ¡No él a mí!-exclamé con frustración fingida.
-¿Entonces cuando decías que me amabas no hablabas en serio?-me cuestiono Naruto algo molesto.
-Umm…quién sabe…tan solo tenía 16 años, confundir el amor con cariño o atracción pasajera es algo muy fácil, ¿no?-le respondí mientras me encogía de hombros.- Eso nunca lo sabré, ya hace mucho de eso, no me tengo tiempo que perder para detenerme a pensar en ustedes dos, no vale la pena. Ahora tengo a alguien con quién divertirme…-solté intrigante.
-¿Uh?, ¿Es que acaso alguien de verdad ha querido salir contigo?-se burló Sakura.
-Si. La verdad es que a él le ha costado llamar mi atención, se podría decir que casi se arrodillaba a mis pies….umm …tú lo conoces verdad Naruto, ¿no?-este dio un respingo y frunció el ceño.-Sasuke Uchiha. A veces salgo con él-dije. Parte de mi plan era le molestar a Sakura con eso, sabía que no le agradaría el hecho de que saliera con su ¨príncipe encantado¨, luego la haríamos creer que Sasuke se burlaba de mi para que ella pensara que de nuevo se burlaba de mí, en fin, luego se daría una bofetada a la cara. Eso sería muy divertido.
-¿S-sasuke- k-kun?-soltó incredúlo.
-¿Tu sales con ese teme?-me reprochó el rubio oxigenado. Alcé las cejas.
-Si. De vez en cuando salgo con él y nos divertimos un poco, tú sabes, solo para pasar el rato-Pude ver como Naruto bajaba la mirada y empuñaba sus manos fuertemente. Molestó. De seguro de nuevo herí su ego, quizás él nos e esperaba el ser olvidado tan fácilmente. Sonreí con sorna. Esto estaba más divertido de lo que había pensado.
Sakura irritada.-No me mientas Hyuga-siseo enojada con los puños apretados .Naruto la agarro de los hombros y solamente le dijo.-Sakura-chan cálmate no quiero que tengas problemas.-Sakura de mala manera lo empujo y se acercó más a mí.
Esa pelo de chicle no Ha cambiado más bien ha empeorado. No sé cómo conseguí la fuerza sobre humana al no lanzarme a ella, de seguro ya estuviera con unos cuantos huesos rotos.
-Hinata.-apareció detrás de mí Sai.-Sasuke te busca.-dijo a lo bajo para que solo yo lo escuchara.-
-En un momento estaré allá dile que sea paciente...-Sai solamente asintió.
-…-. Sakura gruño de rabia al saber el nombré de quién me buscaba.
-Oh, lo siento pero debo irme, me busca mi amigo con derecho-lo último lo dije en mi mente.-¡Oh!, por cierto, este es Sai-les presente a mi amigo.
Sakura se acercó a Sai y le sonrió extendiéndole la mano.
-Sakura Haruno un gusto en conocerte Sai-kun.-atrás se escuchó un carraspeo que era de naruto queriendo hacerse notar.-Y el idiota de atrás es Naruto.
¨Porque Sakura-chan lo llamo con el sufijo kun y conmigo nunca lo hizo¨ pensó un Naruto enojado.
-Un gusto Sakura-chan, Naruto-kun.-los saludó con su sonrisa falsa, pues Sai era una persona sumamente seria y carente de emociones.
Sonreí divertida. Sabía que Sai siempre tiene el mal habito de poner apodos, siendo nada delicado al escoger los apodos con que identificar a las personas que conoce. Siempre sin querer termina siendo ofensivo.
-Leí en un libro que poner apodos es algo comúnmente entre amigos. Sakura-chan tú te llamaras… Fea.-una vena apareció en la frente de Sakura al escuchar dicha oración.-
-¿Cómo me llamaste...?-iba a decir Sakura pero la interrumpí.
-Sai, te dije que no tas sincero-le dije con vergüenza fingida mientras ahogaba una carcajada.-Ya vámonos, se me hace tarde.- .Sasuke era impaciente al igual que yo y se iba a enojar mucho si no llegaba de inmediato.
Sai me siguió y nos fuimos donde me indico. Era a las afueras de la universidad, pude ver que se encontraban todos. A mi parecer era otra reunión de la banda.
La reunión no duro mucho ya que todos querían terminarla y salir a una de esas discotecas en las afueras de Konoha.
En la noche…
-¡Hinata!-Grito Kiba.
Estaba sentada en el bar de la discoteca tomando una botella de whisky y me encontré con Kiba quien no paraba de Hablar desde hace un rato, puede que esto suene extraño pero Kiba me agradaba, aunque detestaba que tratara de invitarme a salir con él cada…umm…como 5 minutos.
-Hinata saldré un momento-dijo para después alejarse con un grupo de chicas que lo invitaron a entrar en la pista..
Y me encontraba sola… otra vez.
Suspire.
Me tomaba vaso por vaso. Ya podía sentir el efecto del alcohol en mi sangre, pero todavía me sentía consiente y en mis cabales.
El barman me ofreció otra botella, acepte y empecé a tomarla poco a poco.
-Hinata si sigues bebiendo así no habrá persona que pueda pararte.-menciono una voz a mi lado.
-Sasuke, por lo que veo esa chica no te dio una gran… satisfacción –dije sin voltear a verlo sirviéndome más de la botella.
-Hmp.-Sasuke me arrebato la botella y se la tomo de un solo trago.-Solo tu podrías satisfacerme pero te empeñas en ser virgen, yo podría ayudarte con ese problema…-
Me sonrojé furiosamente ante lo último. Reitero lo que había dicho, era muy pudorosa.
-¡Hey! – Me queje disimuladamente, refiriéndome a la botella de whisky que me había quitado.-Quería tomarla.-Hice un puchero como un niña que le acaban de quitar un dulce.
- Hablaba demasiado, sabes que no me gustan las que son de muchas palabras.
-¿Cómo Sakura?.-pregunte con leve rubor en mis mejillas. El efecto del Alcohol empezaba a afectarme.
-Si-respondió Sasuke.-Y hablando de la fastidiosa. Mira quienes llegaron.-Señalo la entrada.
Me fije donde el señalo y mire a Sakura con Naruto.
Ella vestía un vestido rojo corto que se le apegaba demasiado a su cuerpo resaltando su figura y unos simples tacones rojos, Mientras que Naruto iba más decente con una camiseta manga corta azulada con unos pantalones de mezclilla y tenis negros.
Se miraba tan lin… ¡Espera! Me reprendí al pensar en cómo se miraba, eso era irrelevante. ¨Recuerda Hinata… tú lo odias, solo quieres venganza y verlo sufrir junto a le pelo de chicle¨.
Le atribuí mi actitud al alcohol, digo, ¿yo?, ¿Qué Naruto se miraba bien? Bah!.
-Esperaré un descuido del dobe y me llevare a Sakura a otro lugar-.
-Me parece perfecto.-respondí volviendo a tomar de la botella.
-Entonces, me retiró-se despidió mientras se levantaba de su asiento y se iba en dirección a Sakura, quien de un momento a otro había quedado sola.
De nuevo sola… o eso pensaba…
-¡Hinata!- me llamó una voz. ¨! Demonios! Nunca deja de ser escandaloso¨ pensé irritada.- ¡¿Qué haces aquí?!-grito por lo alto de la música, acercándose a mí.
-Lo mismo que tu no es obvio.-respondí tomando otro trago.- pasar una noche en una fiesta sin ser interrumpida por un idiota-.
Se sentó a mi lado y me miró fijamente.
-¿Y qué haces aquí solo? ¿No estabas con tu noviecita?-.
-De hecho venía a preguntarte si la has visto por algún lado-.
-Creo que si la hubiera visto te lo hubiera hecho saber desde el principio para que me dejaras en paz.-fije mi vista en el – Además, supongo que te dejo solo porque tal vez hasta ahora noto lo irritante que llegas hacer Naruto-kun-dije su nombre con sarcasmo.
-Eres muy odiosa, ¿sabes?-me comento mientras veía a un grupo de chicas que lo incitaban a bailar con ellas.
-¡No me digas!-exclame sin apartar la mirada.-Creo que es la doceava vez que alguien me llama así-.
-Quizás será porque lo eres-susurro para si mismo.
-Cambiando de tema… ¿por qué esas chicas te comen con la mirada?, Pensé que tu club de fans se había disipado.-refiriéndome a un grupo de chicas que tenían tatuado en el brazo el nombre de Naruto con corazones.
-Eso creí pero hace unos cuantos meses empezaron a perseguirme a cualquier lugar y no han parado de molestarme aunque les diga que tengo novia.-
-Pobre de ellas. No saben el tipo de persona que admiran.-desvié mi mirada dando con la de Kiba que al verme me empezó a llamar a que bailara con él.
Pero como que me encontraba en un estado casi no consiente de lo que hacía. Suspire tomando un último trago y me pare de mi asiento.- Bueno no fue un placer hablar contigo pero tengo que irme.-me fui en dirección a kiba pero al caminar tuve que tropezar con muchas personas.
-Hinata ¿te sientes bien?-pregunto un curioso Kiba al verme tambalear.
-Me siento bien! Como nueva!-exclame feliz. En ese momento me encontraba ya ebria.
…
A decir verdad no pude controlarme. Estaba tan ebria que no tenía conciencia de lo que me pasaba o de lo que hacía.
Solo sé que empecé a bailar descontroladamente, incluso llegue a golpear a alguien accidentalmente. Me sentía fuera de sí, nunca me había sucedido eso al estar ebria.
Luego de que Kiba dejará el establecimiento, continúe con mi ardua tarea de tomar otros tragos, llegando al punto de subirme a una mesa y empezar a cantar cualquier canción que se me cruzo en la mente.
Naruto me observaba entre sorprendido y divertido desde el bar. No me había dado de que este durante todo este tiempo no quitaba los ojos de mí.
Luego de eso recuerdo que al termina de cantar nuevamente baile hasta el cansancio y lo último que recuerda mi mente fue que empecé a quitarme los zapatos, mis medias negras altas provocando a muchos hombres…
Naruto me miraba sonrojado pero pronto frunció el ceño al ver que era boca de otros hombres, estos parecían que echaban baba al solo ver cómo me desprendía de cada prenda…
-Wu! Continua!, ¡Muéstrame esos pechos!-gritó uno.
- !Déjame ser tu dueño preciosa! , !Dejame tocar esas curvas! -.
-¡Sí que estas buenísima!, ¿No quieres que te muestre mi apartamento?-dijo otra voz.
-¿Uh?, ¿tu apartamento? ... creo que no es una buena idea ... jajaja ... pero creo que aceptaría que me llevarás a mi casa-le dije totalmente confundida e inocentemente debido al alcohol en mi sistema.
- !Tus ordenes son aceptadas nena!, !ven aquí! -me respondió el hombre desconocido.
-Solo esperate un poco, aún quiero divertirme... -le respondí mientras seguía bailando.
…Y llegó un momento en el cual comencé a desabrocharme el vestido negro…pero alguien me lo impidió…
Y ese alguien fue Naruto quien estaba muy furioso o eso recuerdo.
-Hinata ¿¡qué demonios haces?!-Grito cargándome sobre sus hombros.
-¡Hey! Suéltame!, ¡Estaba divirtiéndome!-pero no me escucho y me saco de ese lugar.
Afuera algunas personas que aún se encontraban caminando en las frías calles de Konoha nos quedaron viendo extrañados, pero él no le dio importancia y me siguió cargando hasta llegar a un parqueo.
Este me llevo hacia su auto y me coloco en el asiento trasero para después colocarse en el asiento del piloto y empezar a conducir llevándome a un lugar que del cual no conocía.
No le di importancia ya que me encontraba en un estado que no me ponía a pensar muy bien que digamos.
Y lo último que tuve en mi conciencia grabado fue un grito de una mujer enojada con alguien, porque en ese instante me había quedado dormida.
En la mañana…
Me levante con una horrible resaca... además de encontrarme en un lugar que no era mi habitación, ni mi casa pero se me hacía conocido el ambiente.
Este lugar se me hacía sospechoso.
Estaba en una cama así que me apresure a levantarme y dirigirme hacia la puerta.
Al abrirla encontré un pasillo demasiado grande para ser una simple casa pequeña, así que era una mansión y recordando que este lugar se me hacía conocido me dirigí hacia una escaleras que daban a un salón grande con una cuantas puertas al lado.
Definitivamente conocía este lugar…
-Hinata-chan. Veo que ya despertaste -dijo una voz femenina a mis espaldas.
Me voltee y me encontré con…
-¡K-Kushina-san!-exclame sorprendida
¡Rayos!
Me encontraba en la casa de mi mayor enemigo, como no pude sospecharlo antes...
Hola!, queria dar las gracias a todos quienes leen mi fic! me han encantado los reviews del capitulo anterior!
