Capítulo 6

¨En Casa del Enemigo¨


-Hinata-chan. Veo que ya despertaste -dijo una voz femenina tras mis espaldas.

Me voltee y me encontré con…

-K-Kushina-san-Exclame sorprendida.

¡Rayos!

Me encontraba en la casa de mi mayor enemigo, como no pude sospecharlo antes...

Casi pegué un brinco del susto del encontrarme a mi ex ¨suegra¨ y confirmar que exactamente me encontraba en el salón de la casa de mi mayor enemigo. La persona que más odio, en casa de Naruto.

-¿Hinata-chan te encuentras bien?- la pelirroja me cuestiono por mi extraño comportamiento.

-¿Eh?, ¡AH!, ¡S-si estoy perfectamente bien Kushina-san!-conteste con una sonrisa nerviosa, algo alterada y sin aún poder acostumbrarme a la situación en la cual estaba metida. Digo, Naruto en este duro presente era mi enemigo pero… ¿acaso debía incluir a su madre en el mismo paquete?. Esa pregunta me mataba, al final de cuentas la madre de Naruto durante la época que ¨salimos¨ se había comportado como la mejor suegra que cualquier chica podría pedir, lo más probable es que está no tuviera ni la más remota idea de lo que su hijo hacia conmigo. Ella no era culpable.

De pronto una amplia sonrisa se formó en la comisura de los labios de pelirroja. Alce ambas cejas, algo extrañada de su expresión.

-¡Qué bueno que estás de vuelta Hinata-chan!-gritó efusivamente mientras que para mí molestia se lanzaba hacia mí, apretándome en un inesperado e incómodo abrazo. Me sonroje como hacía mucho no lo hacía, aún me incomodaba mucho el contacto físico.

-¡K-Kushina-san!-solté avergonzada.

-¡Oh Hinata-chan!, ¡No sabes cuanta falta hiciste aquí!-dijo mientras estrechaba aún más el abrazo.

-¿F-Falta?-cuestioné algo confundida.

- ¡Claro que sí!, ¡Hinata-chan!-.

- ¿Qué son esos gritos?-preguntaba un Naruto soñoliento, quién bajaba las escaleras y se dirigía hacia nosotras.- ¡Madre que haces!- exclamó sorprendido de ver el cómo su madre casi me ahogaba en una prisión humana sin darme la oportunidad de escapar de sus fuertes brazos.

- ¡Hijo mío que bueno que llegas!, ¡No sabes lo feliz que me hace que ustedes dos hayan regresado después de tanto tiempo! - Grito emocionada al pensar que yo y su… ejem … engendro que hace llamar ¨hijo¨ habíamos regresado. Que ingenua. Entre él y yo no había nada, pues donde nunca hubo no habrá. -Siempre supe que Hinata-chan era la indicada- confesó con un leve carmín en sus mejillas y una amplia sonrisa de … ¿felicidad?.

- Madre. Estas equivocada, Hinata y yo no som…- Naruto intentó aclarar pero no pudo terminar sus palabras ya que su padre, Minato, hizo acto de presencia.

- ¡Buenos días Hinata!- Exclamo al verme - ¡Qué bien que has vuelto!- . En mi mente algo se rompió al escuchar eso. Sonreí divertida para mis adentros, al parecer todos en esa casa parecieron extrañarme, ¡solo eso me faltaba a mí! , ¡El tener a la familia de Naruto de mi lado!, ¡Bah!, ¡¿Cómo si me interesará salir con su hijo?!.

¡Debía aclarar todo ese malentendido de una vez!

- Kushina-san, con respecto a lo de Naruto y yo, quiero decirle que…- comencé pero me vi interrumpida.

-Yo como Madre siempre escojo lo mejor para mi hijo y todo el tiempo he sabido que eras la chica ideal para el.- dijo con ternura mientras me hacía un mimo en la mejilla, lo cual junto a lo que dijo, nos hizo sonrojar a ambos.- No esa Sakura, siempre he sabido que ella ha estado contigo por interés, ella nunca te tuvo amor.- afirmó con el ceño fruncido al quizás recordar a la rosada esa.

-Pero Sakura y yo todavía…-.

-¡Abrazo grupal!- interrumpió Minato quién extendió sus brazos y jalo a Naruto consigo para estar todos juntos.

Quise morir. Desafortunadamente Naruto y yo nos encontrábamos muy Juntos, chocando nuestras mejillas, casi rozando nuestro labios... ¡eso era sumamente incomodo!

-¡Oh Minato Mira!.-Nos señaló con ternura. - ¡Hasta están sonrojados!-

¡Demonios! ¨Vaya suerte que suerte tengo¨ -Grite en mis adentros con sarcasmo.

Odie la situación. Todo había sido tan repentino e inesperado, ¿Quién diría que yo y Naruto nos encontraríamos en un ameno ¨abrazo grupal¨.

En esos momentos me comenzó a doler la cabeza, un fuerte y terrible dolor de cabeza…por tres simple razones:

Primero: por un infortunio al despertarme me di cuenta de que me encontraba en la casa de mi mayor enemigo, al que en ese preciso momento quería ahorcar. Segundo: al reencontrarme con su progenitora, está prácticamente se me lanzo encima junto a su padre, quienes ahora piensan que él y yo somos algo más que amigos, aunque en realidad somos algo parecido a enemigos. Y por ultimo esta la tercero a razón de mi dolor de cabeza: Al abrazarnos todos, el rubio oxigenado y yo estábamos muy cerca uno del otro, solo es cuestión de unos centímetros para darnos un beso, por cierto uno no deseado.

Solo esperaba que todo se tratará de una simple pero terrible pesadilla, una de la que quería despertar.

-p-por fav…-intente para esto pero me vi ignorada e interrumpida de nuevo. ¡¿Qué esa familia no conocía el significado del escuchar?!.

-Estoy orgulloso de ti hijo-Menciono Minato a Naruto.

¡Esperen!, ¡¿Acaso Minato dijo orgulloso!, ¡¿Orgulloso?!,¡Hah!, ¡Debería estar muy decepcionado de él!, si tan solo supiera lo que me hizo años atrás.

-Que hermoso momento.-suspiro Kushina enternecida.

-Kushina-san esto…-intente hablar de nuevo. En fin. No hace falta decir que fui interrumpida de nuevo por un comentario infantil de Kushina. ¿¡Es enserio?!,¡¿Es que no pueden dejar de hablar estupideces de una buena vez?!

-¡Espero que dentro de poco haya una boda!-exclamo una Kushina ilusionada mientras posaba ambas de sus manos en su rostro. ¡¿Boda?!.

-y después de eso unos hermosos nietos- completo para mi horror Minato.

-¡Sí!, ¡Y quiero muchos nietos! – dijo mientras colocaba su mano sobre mi vientre. - ¡Eso sí!, ¡aun no quiero que lo intenten! – dijo a lo que atinó a reír y a la vez a vernos amenazadoramente a ambos. – Aun son muy jóvenes para tener sexo -.

-¿s-sexo?, ¿c-con H-hinata?- exclamó Naruto entre sorprendido y sin saber qué hacer. Cabe mencionar que un leve tono carmín adornaba sus mejillas, tal parece que aún conservaba un poco de inocencia y pudor con respecto a esos temas.

-¿¡N-nietos?!, ¿s-sexo? -solté ya que no me encontraba en diferente estado a Naruto. Se estaban pasando de la raya, mi paciencia tenia límite y esos dos la estaban sobrepasando. - ¡Esperen!-Grite antes de volver hacer interrumpida.

Disperse el abrazo y me aleje lo más rápido posible de todos.

- ¡Basta de esta locura!-exclame un poco agitada.

-Hina…-intento hablar Kushina.

-Shhh!-La callé irritada.

-Pero…-.

-¡Cállese!-le grité exasperada mientras la fulminaba con la mirada. Ya estaba más que sofocada.-Les diré una cosa y espero que logren captarla-fui directa. Iba a ser directa.

-¡Yo Hinata Hyuga nunca fui ni seré novia de su imbécil hijo!-dije casi gritándolo con furia contenida en mis puños.-¡¿Cómo son capaces de creer que nosotros tenemos algo y de incluso imaginar un futuro tan horroroso como ese?!- dije horrorizada al recordar ante la idea de casarme y formar una familia con ese.

- Pero nosotros creímos que habían vuelto -comento una afligida Kushina

-¡Exacto! – Les apunté con el dedo- ¡Creyeron que salíamos!, ¡Dios!, ¡¿cómo pueden pensar que saldría con este…?!-señalándolo despectivamente y con una mueca de desagrado.

-Umm… eso dolió-comento Naruto a lo lejos con un aura deprimente.

-Veo que sus pensamientos erróneos la llevan a cometer locuras del otro mundo Kushina-san la reprendí como una madre a su hija. Esa mujer era muy infantil, de seguro el idiota de su hijo lo había heredado de ella.- Debo decirle que no tengo nada en contra de usted, pero, su comportamiento es infantil e inmaduro. Debo confesare que lo único que siento por su hijo es desprecio- le dije lo más directa que pude.

-¡Diablos!-Susurro a lo bajo Kushina.-Tendré que soportar por más tiempo a la rosada- se dijo asimismo con fastidió. Sentí lastima, digo, el tener a Sakura de nuera debía ser duro…

-Oye, Naruto -le llame seriamente al terminar mi discurso, era hora de arreglar las cuentas con él. Él al acercarse a mi le propine un golpe en la cabeza.-¿¡En qué diablos pensabas al traerme aquí?!-le grite exaltada.

-¡Auch!-exclamo adolorido sobándose la cabeza-Eres mala Hinata- se quejó con algunas lágrimas en sus ojos.

-¡Contesta!- lo presione sin detenerme en si aún le dolía la cabeza o no.

-Es que al verte casi desnudarte delante de una plaga de lobos hambrientos me dije que era tiempo de parar eso, así que pensé en llevarte a tu casa, pero despúes analice la situación y supe que no era buena idea ya que tu familia estaría ahí y no me hubiera gustado encontrarme con Neji, así que no tuve otra opción más que traerte aquí.-explico.

-E-espera - le pare - ¿¡acaso estabas diciendo de que estuve casi por desnudarme delante de unos desconocidos?!-dije un poco sorprendida e incrédula.

-Umm… si- Me respondió con toda la naturalidad del mundo.

¨! Dios mío!, ¡Qué vergüenza!¨ me grite en mis adentros un poco ruborizada. Bueno trate de olvidar eso y volver al punto de la conversación.

-Pues te digo algo. ¡Hubiera preferido irme a la casa de cualquiera de esos hombres que contigo!-Exclame enojada a lo que él abrió sus ojos desmesuradamente.

-¿Q-que acabas de decir?-pregunto incrédulo.

-¿Acaso estas sordo o qué?, Pero bueno te lo repetiré una vez más: ¡Que hubiera preferido irme con un extraño que al estar aquí contigo!-le respondí.

-¿¡Hubieras preferido a un extraño?!, ¡¿Acaso estás loca?!-grito exaltado por mi actitud despreocupada.- ¡Si te hubieras ido con uno de ellos, ahora mismo estuvieras en una cama con un extraño!-me reprochó.

-¡Por lo menos sabré que ha sido un desconocido en vez de ti! -

- ¿sabes?, ¡Mejor te hubiera dejado en el bar con ese par de lobos hambrientos! -

-Pues que lastima, Tú me trajiste aquí, esa fue tu decisión no la mía,! además nadie me consulto si quería venir a la casa de un completo idiota! -

- ¡Estabas ebria! – Me recordó exasperado - no podía preguntarte nada ya que tú no estabas consiente de todo lo que hacías. Además, deberías agradecerme por salvarte de no ser así te hubieran secuestrado o incluso peor, ¡vendido! – exclamó horrorizado.

-No seas paranoico – le dije irritada mientras rodeaba los ojos.

- ¡¿Me llamaste paranoico?!. ¡¿Acaso no sabes las cosas de las que son capaces de hacer esos borrachos?! -.

-Sí, ya lo sé no tienes que recordármelo en cada oración- le dije aburrida.

-Sí, pero tal vez así entiendas las consecuencias de tus actos -

-¡¿Consecuencias de mis actos?!. ¡¿Acaso te crees mi padre para reprocharme de algo que no era de tu incumbencia?!,¡No te metas donde no te llaman Uzumaki! - ¿Que se creía ese rubio oxigenado?¿ Mi padre? ¡Ni a mi padre le importaría lo que hago!. No debió traerme a este lugar. ¿Por qué permití que me trajera hasta su casa?. Es verdad, ¡la imbécil de yo tuve que pasarme de tragos en una noche de locura!, incluso haciendo cualquier cosa que estuviera a mi paso, no sé, cómo… casi desnudarme enfrente de todos en un bar, de hecho debería estar agradecida… ¡pero no!, ¡no se lo diré!, ¡tengo orgullo Hyuga!, además de que lo odio!, ¡Yo no le debo nada a él!, ¡no podría agradecerle!... ¿o sí?

¡No!, ¿Yo? ¿Agradecerle? ¡Ni que estuviera muerta!

Suspire. Debía salir de esa casa lo más antes posible.

-Mira Naruto, estoy perdiendo mucho tiempo hablando estupideces contigo, así que…-Me vi interrumpida por él.

-¿Estupideces? ¿Le dices una estupidez al hecho de que casi te vas con unos violadores? Hinata, este tema es serio- dijo mientras se cruzaba de brazos.

-¿Serio? Tu Namikaze Naruto, ¿Serio?, ¡bah!, ¡No me hagas reír!-sonreí con sorna.-Tu estas muy lejos de ser serio, todavía tiendes a ser infantil – Suspire - Me pregunto, cómo fuiste capaz de graduarte con lo tonto que eres- me burlé.

-Oye tampoco te pases, ¡No soy infantil y tonto!-Exclamo enojado.-Además, no fui yo quien se empezó a desnudar ante la mirada de muchos hombres, como toda una cualquiera- escupió con rabia y un tono de… ¿celos?

-¿Una C-cualquiera? – repetí totalmente ofendida.

- ¡Si como me oyes!, ¡Nunca pensé que fueras una fácil! –

- ¡¿Fácil?! -

… Y así emperezamos a pelear, olvidándome totalmente de la idea de marcharme de esa casa…

Enfrente de nosotros aún se encontraban sus padres, quienes nos observaban extrañados.

- ¡Dios!, ¡Estos chicos sí que son inmaduros!, ¡yo a esa edad era más madura que ellos! –Exclamo Kushina, quién había permanecido en silencio al verse perdida entre tantos reclamos y reproches entre Naruto y Hinata, quienes no habían cesado su discusión.

-Si claro, muy madura…-susurro a lo bajo Minato con sarcasmo.

-¡¿Qué dijiste?!-Dijo exaltada por el comentario de su esposo.

-N-nada K-Kushina, solo decía que eras muy madura-Hablo con temor a su esposa. Ya que enojar a Kushina no era una buena idea.

-Eso espero Minato-

-Parecen una pareja de esposos-comento Minato para cambiar el ambiente en que estaba sometido junto a su esposa.

-¡¿Qué?!-Gritamos al unísono Naruto y yo.

-¿Esposos? ¿Él y yo?-Nos señale a los dos.-Están muy equivocados. Yo Jamás en mi vida me casaría con alguien como él y menos si se trata de un mentiroso cuya razón de vivir es su linda e inocente novia, ¡Solo es un perro faldero! -

-Y tú eres una odiosa y rencorosa, ¡nadie se llegaría a casar con alguien como la nueva tú! - . ¿Odiosa?, ¿Rencorosa?, ¡¿De quién era la culpa?!. Que divertido era que él se refiriera de mí en esa forma.

Me había dolido escuchar eso, pues aunque ya lo sabía, el que él, precisamente él me recordará del porque nunca nadie me amaría, dolía. Aunque tratará de reprimir mis emociones a veces me era difícil ignorar tales tipos de ofensas contra mi persona.

Era suficiente. Debía irme de esa casa, no quería recordar cosas que solo me llevarían al poso del cual logre salir y jure nunca caer jamás.

-Eso me alegra el día. Por lo menos sabré que nunca me casare con un tipo parecido a ti - Dije mientras caminaba hacia la puerta principal- Bueno- suspire - Familia Namikaze, es hora de irme y realmente espero no volver aquí, así que…-

-¡Espera!, No quieres…-Kushina me detuvo jalando mi bolso, provocando que este se abriera y dejará caer unos cuantos…

-¿P-preservativos? - pregunto un sorprendido Naruto.

¡Maldito Sai! - Maldije en mis adentros recordando cómo Sai me había dado sus… preservativos.

….Flashback…

Nos encontrábamos en la discoteca, ya era medianoche. Estaba tomándome unos tragos cuando llego Sai, pidiéndome un pequeño favor…

-Hinata-chan, ¿podrías hacerme el favor de guardarme estos? -Dijo señalando unos preservativos.

- ¡Claro que no!, ¡¿Cómo se te ocurre?! – exclamé con horror al ver esos preservativos masculinos en la mano de Sai, quién con indiferencia se encogía de hombros - Si alguien me los llegará a ver… - traté de excusarme.

-Nadie se dará cuenta - Me aseguro – Solo será por unos Momentos -

-¿Solo por unos momento?, Dudo que encuentres a alguien con quién usarlos en tan poco tiempo – le dije tratando de esconder mi sonrojo al hablar tan abiertamente sobre la sexualidad de mi amigo.

-Por eso empecé desde antes.-Dijo guiñándome un ojo-Al parecer un par de chicas me están coqueteando, aunque se ven muy flácidas, pero a quien le importa solo busco pasar una buena noche.-me comento directamente.-bueno, ya debo de irme. Guárdalos bien.- Me dijo, marchándose pero antes dejando unos preservativos en mi bolso.

…Fin del flashback…

-Hinata-chan -me llamo Kushina-¿Para qué quieres ocupar todos estos preservativos?-Suspiro.-No creen que son muy jóvenes para mantener relaciones sexuales, puede ser que se protejan y todo pero apenas tienen 18 años. Ya les dije que quiero nietos pero creo el haber mencionado que no quiero que lo intenten… - dijo una Kushina con deje de decepción mientras se frotaba con sus dedos el puente de la nariz. Totalmente disgustada, al igual que Minato, quién negaba con la cabeza y suspiraba pesadamente.

-Yo no mantengo relaciones… -quise desmentir pero fui interrumpida por Kushina:

-Hinata. Naruto. Realmente no sé qué hacer con ustedes, yo sé que cuando la llama de la pasión se enciende, no hay poder sobre esta tierra que la apague, pero les pido que al menos no lo hagan tan seguido – dijo mientras dirigía su mirada a la gran cantidad de preservativos. – Sé que un beso da a otro y luego cuando las ropas comienzan a estorbar todo después se torna … -

- ¡Mamá! – le reprendió un Naruto totalmente rojo. - ¡Deja de avergonzarme y deja a Hinata en paz!, ¡No hay nada entre nosotros!, ¡Yo aún estoy con Sakura!, ¡Entiéndelo de una vez! – esto último lo dijo más exasperado que antes.

- ¡Exacto!, ¡Su hijo tiene novia! – le ayude, casi al borde del desmayo por toda esa bizarra situación con los preservativos.

-Naruto, dices que todavía sales con Sakura ¿cierto?- le cuestionó.

-umm…Si –respondió.

-Naruto -le llamo firme- sé que la infidelidad se ha dado demasiado en estas generaciones pero no lo pensé de ti. Creí que eras una persona que estaba en contra de los engaños y mentiras, pero por lo visto he estado equivocado referente a ti.-suspiro.- ¿En que he fallado? – suspiró con total decepción.

-Papá, pero yo no he engañado a…-

-¡Naruto!- Kushina le dio un golpe en la cabeza.- ¡Eres un idiota! ¡Como fuiste capaz de engañar a 2 chicas!. A pesar de que Sakura no me cae nada bien, también es una mujer y no permitiré que le seas infiel y peor que me perviertas a la pobre e inocente Hina… umm – su expresión se tornó pensativa. – aunque, Minato, no crees que tal vez estos dos digan la verdad… ambos dicen que no son nada.-

-exacto-dijimos al unísono.

- ¿Entonces esos preservativos con quién los usarías? – me cuestionó Kushina – Si no es mi hijo, ¿quién? –

- Si Hinata. Responde – me cuestionó para mi sorpresa Naruto, quién me fulminaba con la mirada. ¿Qué le importaba?, ¿Acaso se creía con el derecho de reprochar mis acciones?.

- Eso no te importa –

- Es con Sasuke, ¿verdad? – escupió mientras su rostro se tornaba rojo de la furia.

- Te dije que no te importa – lo reté con la mirada – N-no t-te i-incumbre s-si y-yo y Sasuke … - no pude terminar la oración. No se me daba bien el hablar sobre esas cosas.

Me sonrojé. El me observó y me vio por unos instantes con… ¿comprensión? ¿Y ternura?, de seguro que habría notado lo incomoda que me ponía al hablar abiertamente de esos temas, probablemente le recordé a la vieja Hinata… a la tonta y tímida Hinata.

-Ya no digas nada. Tienes razón, tu vida personal no me incumbe. Lo siento por entrometerme – se disculpó con un leve tono carmín en sus mejillas mientras giraba su rostro y evitaba verme a los ojos, dando por terminado nuestra pequeña discusión, a lo que Minato aprovechó y dio su opinión:

-¿Entonces son amigos con beneficios? – Dijo Minato, quién a diferencia de Kushina no parecía dar su brazo a torcer - O eso creo que era, pero ese no es el punto. Miren, son muy jóvenes y ser esa clases de amigos no es nada saludable, sé que es la nueva moda de ahora pero…-.

-¡Ya basta con eso!-gritamos ambos recuperando la furia y frustración de que esos dos no nos creyeran.

-No lo nieguen, sé que les debe de vergüenza decirlo en público y estoy llegando a pensar que ustedes dos no le han dicho nada a Sakura -comento con duda lo último.

- ¡Que no lo somos!-exclame enojada.-Naruto y yo no salimos ni somos amigos con derechos, de hecho no somos ni amigos, sino enemigos. La única razón por la que estoy aquí es porque él me trajo aquí, no por voluntad propia. Que les quede claro, ¿si?. Nosotros dos somos enemigos -les dije enfatizando la última palabra.

-…- Naruto dio un respingo y su rostro pareció ensombrecerse ante mi última afirmación. Este empuño ambos de sus puños y me miró con profunda tristeza e impotencia. Quizás deseando y necesitando mi perdón, pero aceptando en él muy fondo de su ser que eso era imposible. El parecía aceptar finalmente el hecho de que mi corazón nunca haría espacio para él de nuevo, que mi corazón solo le guardaba un profundo e infinito rencor.

-¿Cómo que enemigos?-Cuestiono Minato.- Alguien puede explicarme eso -

-Que su hijo lo haga señor. -le respondí mientras le daba una mirada llena de rencor a un Naruto cabizbajo.- En fin, me tengo que ir, ya es muy tarde así… -

-Hinata-chan, ¡tienes que quedarte a almorzar!-exclamo Kushina cambiando el tema en un giro drástico.

-¿A-almorzar?-Balbucee- ¡No puedo! Tengo cosas que hacer, además mañana tenemos examen y…-intente excusar pero me vi interrumpida por Naruto cuyo rostro se había recuperado su color y me miraba con firme decisión. ¿Qué se traía entre manos?.

-Hinata, hoy es sábado por lo cual mañana es domingo -dijo Naruto – ¡No seas tímida y acompáñanos a almorzar! – exclamó con un jubilo y una amplia sonrisa mientras me palmeaba con cariño la espalda, provocando lo que hacía mucho no provocaba en mi … el sonrojarme por su sonrisa. ¡Diablos!, ¡Estaba cayendo de nuevo!.

-Si pero…- intenté idear una excusa más pero, nada. ¡Nada se me ocurrió!.

-Hinata-chan-llamo Kushina con los ojos llorosos como si fuera un perrito abandonado-Soy una mujer de avanzada edad, una a la que en cualquier momento le puede ocurrir un desafortunado incidente, además, es de mala educación rechazar una invitación… - trató de persuadirme. ¡Diablos! ¡Kushina siempre tratando de persuadir! ¡Pero no! ¡No aceptare!. ¡La nueva Hinata no cae en ante persuasiones!. Además, esta es la casa de mi enemigo, no puedo quedarme por más tiempo, me es muy difícil contenerme de propinarle un buen golpe a Naruto, ya tengo demasiado de soportarlo todo los días en la universidad, no puedo verlo más. ¡Lo odio!, ¡Y espero que ese sentimiento nunca se acabe!.

- No puedo… -

-Hinata-chan -Me llamo de nuevo pero esta vez con un aura asesina.

-K-kushina-san-exclame ocultando mi temor hacia ella. Hacer enojar a Kushina es cavar tu propia tumba. Ni siquiera yo me atrevería a provocarla o intentar enfrentarla.

Suspiré. -Está bien-acepte a regañadientes. Por más que lo detestaba tuve que aceptar su invitación.

-¡Sí!-Exclamo cambiando drásticamente de una expresión asesina a una feliz. Sí que era bipolar esa mujer. -¿Saben? Como hoy es una ocasión especial, ¡yo cocinare ~ ttbane! -

¨NO!¨- pensé.

-¿S-segura cariño? –le pregunto inseguro Minato. Todas las personas que conocen a kushina saben muy bien que es un desastre en la cocina, creo que lo único bueno que prepara es el café, eso tomando en cuenta si te gusta el café extra fuerte.- Porque no dejamos que una de las sirvientas lo haga como siempre- sugirió Minato tratando de hacerle cambiar de idea a Kushina.

- ¡Cierto madre!, permítele a papá que le pida a una de las sirvientas que lo haga por ti -apoyo Naruto a su padre.

-¡No! Yo cocinare y punto - les contesto segura de sí misma – además, a Hinata-chan le encanta lo que cocino. Como la otra vez hace dos años. Pues ella aseguro que le había encantado mi comida ¿verdad?-me pregunto con unos ojos ilusionados.

Giré mi rostro apenada. Aún recordaba la primera vez que cocino Kushina para mí, fue cuando Naruto me presento a sus padres como su supuesta novia. Al probar su comida lo único que pensé en ese instante fue escupirla inmediatamente, pero aquella vez los ojos de Naruto me vieron suplicantes, pidiéndome en silencio de que no comentara nada sobre lo malo que era la comida de Kushina a lo que único que pude decirle fue:

-Está muy bueno Kushina-san, en efecto, ¡sabe cocinar!- había mentido, obteniendo un beso en la mejilla por parte de Naruto, quién parecía agradecerme con ese gesto el haber mentido.

Aquella vez había mentido, pero cabe mencionar que esa mentira no me trajo nada bueno, ya que después de terminar su plato, esta me ofreció más y como en esa época era todavía la amable y dulce Hinata tuve que aceptar por educación y respeto.

Pero ya fuera de mis pensamientos…

-Umm… ¡sí! ¡Claro que me encanto! -le mentí nuevamente, reprendiéndome por aún conservar ese lado de mi personalidad.

- ¡Lo sabía!, ¡Solo tu entiendes mi abstracto sazón!. Pero bueno, y cerrando está plática, tu Hinata-chan me ayudaras a preparar la comida~ttebane- tomo mi mano y prácticamente me arrastró directo al pasillo que daba a la inmensa cocina.

-¡Hoy prepararemos ramen!- exclamó emocionada mientras empezaba a juntar todas las cosas necesarias. -Hinata-chan, tu solo quédate quieta mientras observas como cocino mi obra maestra, puedes sentarte allí.-Señalo una de las sillas que daban al desayunador hecho de mármol.

A la media hora empezó a hervir los fideos para el ramen, que al dejarlos solos por unos momentos se le empezaron a quemar. Arrugue la nariz, el olor era muy fuerte.

Kushina todavía sin darse cuenta de lo que sucedía, empezó a rebanar de muy mala manera el cerdo que en vez de cortarlo en rodajas, le quedaron en tiritas de cerdo. Y si hablamos de la sopa la cual quedo un poco espesa, también le agrego demasiada sal.

Y al cabo de unos minutos el supuesto ramen estaba listo solo para servirlo.

En el comedor…

-¿Qué es esto?-Pregunto Naruto con asco viendo su tazón de ramen.

-¡Tu platillo favorito hijo!- respondió Kushina satisfecha por lo que había preparado. – ¡así que a comer! -

Kushina al probar el ramen rápidamente lo escupió al igual que todos, menos yo, solo trataba de tragarlo por educación.

-Q-que delicioso-Mintió Kushina.

-Kushina…-Menciono su nombre Minato.-¿No querrás decir otra cosa?

-¡¿Qué insinúas Minato?! Mi comida es demasiado deliciosa-Grito orgullosa aunque todos sabíamos que mentía pero que se podía hacer, Kushina Uzumaki si tenía un poco de orgullo.

Todos la quedamos viendo fijamente hasta que Kushina dejo su orgullo atrás y dijo:

-¡Está bien! ¡Ya basta de sus miradas!, es probable que mis platillos no sean tan deliciosos pero los hago con amor!-se defendió. ¨¿Amor? Con todo lo que observe, sus platillos estaban cargados de ira¨-pensé.

- A-a mí me g-gusto m-mucho – dije tímidamente mientras daba una probada más a la sopa. ¡Diablos!, ¡¿Por qué había abierto mi bocota si calladita era más bonita?!.

Naruto me observó intensamente y me dirigió una sonrisa. – No debes mentir Hinata, creí que a ti ya no te gustaba complacer a los demás, creí que habías dejado ese lado tuyo atrás – dijo mientras su sonrisa se ensanchaba más.

- C-claro q-que n-o lo d-digo por c-complacer a l-los demás – traté de defenderme pero ese maldito tartamudeó parecía volver con una frecuencia que ya empezaba a llamar mi atención. ¿Acaso se debía a la sonrisa de Naruto?. No. ¡Imposible!.

- También creí que habías dejado todo ese tartamudeó atrás, al igual que ese rubor en tus mejillas – continuó mientras que me hacía un mimo en la mejilla derecha, provocando que mi sonrojo se intensificará. Sonrió y añadió: - Sabía que hay cosas que nunca cambiarían, y de que sigues siendo la misma Hinata de siempre. La amable y dulce Hinata –.

¨La Hinata de siempre¨ me repetí en mis pensamientos ¨La amable y dulce Hinata¨. Pronto reparé en mi sonrojó y en la sonrisa de Naruto.

Sonreí con sorna. Eso no podía ser cierto. Aquella Hinata había muerto. Él y sus sonrisas falsas la habían destruido. Ya nada quedaba de aquella vieja Hinata, y de ser lo contrario, yo me encargaría de que así fuera.

- ¡Deja de decir tonterías y no me toques! – exclamé saliendo del trance mientras bruscamente apartaba su mano de mi mejilla con desprecio. Lo vi con furia a lo que él solo me sostuvo la mirada.

- Y a estos dos que les pasa, ¿De qué hablan? – preguntó una Kushina totalmente confundida.

- Problemas de pareja. Es mejor quedarnos callados – dijo Minato.

-¿Saben?, ¿por no ordenamos algo comestible? - Comento Naruto, quién no dejaba de sostenerme la mirada.

-Me parece bien-apoyo Minato, ganándose una mirada asesina de Kushina.

-Pues yo no~ttbane -hablo Kushina.

-Yo tampoco se está haciendo de noche y no puedo quedarme por más tiempo…-Kushina me miro con ojos suplicantes.- Esta bien. Me quedare un poco más -Tuve que aceptar, a pesar de ya no poder soportar respirar el mismo aire de ese rubio. ¿Quién se creía él para tocarme de esa forma?. Hacía mucho que no lo hacía y la última vez que lo había hecho solo había sido parte de sus juegos con Sakura.

-Entonces, ¿ordenamos ramen de Ichiraku Ramen?- Pregunto Minato.

- ¡SI! ¡Por fin ramen de verdad! -exclamo un feliz Naruto, Kushina lo fulmino con la mirada, haciéndolo callar de inmediató. Reí por lo bajo ante ese gesto divertido y este solo me hizo un puchero con disgusto.

¨¿Es que nunca cambiara?. Se comporta como todo un niño como cuando le dan un nuevo juguete. ¿Es que acaso no piensa madurar? ¿Cómo fui capaz de enamorarme de él?, este siendo tan infantil, hiperactivo y hablador… todo lo opuesto a mi ¿debí estar ciega al enamorarme?. Si. Absolutamente debí estar ciega y cabe decir que demasiado. Aún recuerdo y me cuesta admitir que su personalidad me parecía demasiada adorable con su torpeza, agregando de que lo que más me gusto de él eran sus ojos, los ojos más azules que el cielo, unos demasiados profundos, que cuando te miran solo a ti te hacen perderte en su mirada, haciéndote sentir única, especial, una mirada que te traslada a otro mundo, un mundo en el que solamente… ¡Basta! ¡Hinata!¨-me reprendí en medio de mi monologo mental. ¿Cómo podía pensar eso de él?, ¡Yo lo odiaba!, ¡El me hizo desconfiar de las demás personas!, ¡Sus malditos deseos de estar con Sakura arruinaron mi vida!.

Golpee la mesa con mi puño sin percatarme de que me había dejado llevar por mis pensamientos. Los integrantes de la familia Namikaze-Uzumaki me miraron extrañados por lo roja que estaba. También parece que sin darme cuenta había estado maldiciendo a Naruto por lo infantil e imbécil que era. Mi mente me había traicionado y había hecho el ridículo enfrente de todos, por lo consiguiente los observé con horror y los nervios apoderarse de mi cuerpo.

Les dedique una sonrisa nerviosa – Y-yo l-lo que q-quería decir e-es q-que m-me a-agrada m-mucho su hijo – mentí para supuestamente salir del ridículo en el que me había metido, pero pronto reparé en lo que había dicho. ¡Que Naruto me agradaba!. Eso me estresó aún más, y más al ver el como Naruto se reía de mi por lo bajo.

Enrojecí por completo de vergüenza. Pronto llegue al colapso nervioso por lo estresada, fastidiada, avergonzada que me encontraba, por lo que no pude retenerme por mucho tiempo, desmayándome al instante, tal y como solía hacer años atrás.

Todavía me encontraba en la mansión Namikaze-Uzumaki, estaba acostada en un sillón, tratando dificultosamente de abrir mis ojos, pues estos los sentía demasiado pesados…

Se escuchó un suspiro. - ¿Alguien suspiro?-me cuestione en mi mente. Entreabrí mis ojos y note a Naruto muy cerca de mí, su respiración chocaba contra mis labios, haciéndome sonrojar inmediatamente.

-Hinata -oí como me llamaba.

Se acercó aún más a mi rostro, con una mano acaricio mis mejillas sonrojadas y con la otra toco mis cabellos azulados, cuyas puntas ahora estaban de un tono morado. Ese pequeño detalle pareció llamarle la atención mientras jugaba con un mechón de mi cabello.

-No sabes cuánto me gustas.- Susurro, quizás pensando que no estaba despierta. Tal declaración me tomo por sorpresa, pero este no me dio tiempo para reaccionar pues junto sus labios a los míos. Abrí los ojos desmesuradamente. El beso me tomo por sorpresa, había sido uno corto, uno casi fugaz pero tierno. Ese besarme me hizo sentir un poco ¿feliz?. Pude sentir el cómo este pudo de golpe despertar un montón de emociones que creí haber enterrado hacía mucho. ¿Acaso…?. Mejor deseche esa idea de mi mente. Eso era imposible. Imperdonable.

¡A él no ya lo gustaba!, es decir, ¡Nunca le había gustado!, ¡Él amó, ama y amará a Sakura!, ¡De seguro solo estaba pensando en utilizarme de nuevo!.

Lo aparte de golpe, me levante bruscamente y lo vi un poco sonrojada.

-¡¿Qué hacías?!-le pregunte un poco exaltada. El solo bajo su cabeza, donde pude notar sus mejillas un tanto coloradas.

-Y-yo…-en ese instante llego Kushina muy preocupada.

-Hinata-chan -Me abrazo con fuerza- ¿Qué te sucedió? ¿Te encuentras bien? ¿Tienes fiebre? -Me bombardeo con preguntas a lo que yo solo me aparte de ella de golpe.

- Necesito irme -dije saliendo del salón en donde me encontraba.

-¡Espera Hinata!- gritó Kushina tras mis espaldas, siguiéndome hasta la puerta principal, donde intente abrirla pero la voz de está me paro.

-¿Qué sucede?¿Porque estas tan desesperada en irte?.- Cuestiono una triste Kushina.

-Que se lo explique su Hijo. Adiós Kushina-san, Minato-san- me despedí, saliendo de la Mansión Namikaze-Uzumaki, donde pude apreciar la noche, la cual era decorada con una hermosa luna.

Suspiré de cansancio y me dirigí hacia el jardín, saliendo por el portón que casualmente se encontraba abierto.

Empecé a caminar en la calle murmurando maldiciones hacia Naruto. Que de por si me seguía desde que salí de su casa.

- Hinata!-grito a unos cuantos metros de mi.- ¿No quieres que te lleve? -Me pregunto.

-No, gracias. Prefiero caminar hasta mi casa.- lo ignoré, siguiendo mi camino sin siquiera voltear a verlo.

Aunque ahora que lo pensaba la casa de Naruto quedaba al otro lado de la ciudad, muy lejos de mi casa. -Para informarte tu casa queda a muchos kilómetros de aquí – corroboró Naruto mientras me tomaba del brazo.

-Si. No me digas -le hable con sarcasmo – Solo déjame decirte que preferiría irme a pie que subirme a tu auto de nuevo -Me solté del agarre y proseguí mi camino sin voltear atrás.

-¿es en serio?, ¿Te vas a ir caminado? – Continuó insistiendo, aun siguiéndome y posándose al lado mío.- Agregando el hecho de que también es de noche y es muy peligroso que merodees a estas horas - se acercó a mí y me detuvo, de nuevo tomándome del brazo.

-SI. Ya te he dicho que me voy a ir caminado y sé que es de noche, pero se defenderme sola. Dios mío, veo que sigues siendo retrasado para captar algunas cosas. Y para que sepas tomare un taxi, así que te importaría dejarme seguir mi camino sola, antes de que sobre pases el límite de mi paciencia –lo amenacé. - ¿Acaso olvidas de con quién te estás metiendo? -

-No te voy a dejar sola. No con tantos preservativos en tu bolso. -hablo decidido. Detuve de golpe mi caminata ante lo último que dijo, ¿Qué insinuaba?. – Y si quieres puedes golpearme ahora. Soy un hombre y no te tengo miedo – terminó mientras se cruzaba de brazos.

-¿Enserio?, ¿Dejarás que te golpee? - le dije mientras empuñaba ambas manos, reprimiendo mi ira en ellas.

El tragó duro al ver que se había pasado con sus palabras.

-¡No!, ¡No hablaba enserio!- trató de retractarse con temor a que lo golpeara de verdad… aunque demasiado tarde, porque de todas formas lo iba a golpear…

-Pues lo dijiste demasiado tarde -Le dije alzando mi puño directo hacia su rostro- Ahora nada me detendrá. No tienes ni la menor idea de cuanto lo he deseado durante todo el día -. Sonreí mientras hacía crujir mis nudillos y me acercaba peligrosamente a él.

Entonces, dirigí uno de mis puños hacía su rostro, queriéndome asegurar de provocar mucho dolor en él, pero el detuvo mi puño con su mano derecha. Cerrando su mano alrededor de la mía.

-S-suéltame – le pedí con molestia en medio del forcejeó. Él era muy fuerte y no podía liberar mi mano de la suya.

-No- dijo mientras me miraba fijamente.

-Pues…-. Entonces con mi mano libre intenté asestarle un golpe a su rostro, pero este de nuevo con su otra mano libre atrapó mi puño. Frustrada empecé a moverme para liberarme de su agarré, pues me encontraba presa de él y odiaba la cercanía que esto significaba.

Desgraciadamente al estar demasiado cerca de mí, logró capturar mi mirada con sus ojos azules, unos que lo hacían ver muy her… ¡¿pero que pienso?!...humm…que sus ojos lo hacen ver muy umm… Naruto.

Aunque… ¡Esperen!, Se estaba aproximando demasiado a mi rostro, no querrá besar…

Entonces de golpe me jaló con ambas manos hacía él y junto sus labios a los míos. Todos mis pensamientos fueron interrumpidos ante la sorpresa de estar presenciando lo que él hacía.

Naruto me estaba besando.

El imbécil me estaba besando.

¨¡Hinata!, ¡demonios!, ¡reacciona!¨ me grité a mí misma.

Lo intente apartar pero su fuerza era mayor que la mía, pero eso no me importo y seguí luchando hasta lograr finalmente apartarme completamente de él, pero mi libertad duro solo unos instante pues él me tomo de la nuca y me beso de nuevo, pero esta vez con más fuerza e insistencia.

Trate nuevamente de separarme de él y para mi suerte lo logre. Para evitar que este intentará besarme de nuevo retrocedí unos pasos mientras colocaba una mano sobre mi pecho agitado, observándolo con un furioso sonrojó.

¡Era la segunda vez que me besaba en día!

-¿T-tu c-como p-pudiste? ¿Por qué me besaste antes?-Le pregunte sorprendida, tratando de evadir el beso de ahora y recordando el que me había dado en su casa.

Entonces se acercó, tomo mis manos entre las suyas y con un fuerte sonrojo sobre sus mejillas se dispuso a responder a mi pregunta: -E-es q-que b-bueno tú me gus…-. No lo deje terminar pues lo hice callar de inmediato, con una fuerte y sonora bofetada, la cual hizo girar su rostro estupefacto hacia el otro lado.

- No digas nada – dije con un tono quebrado mientras miraba al suelo, pero pronto recompuse mi postura y lo miré con más rencor que antes. El solo había alimentado mi odio hacía él.-¿De verdad crees que me tragare ese cuento de nuevo?. Ya conozco esa vieja historia Namikaze. Dices que te gusto para después utilizarme y luego desecharme. ¿Acaso ya Sakura te pidió que salieras conmigo para reafirmar su relación con ella?. Ambos son patéticos. - le dije con furia - Pero, ¿sabes algo?, déjame decirte que no caeré esta vez -cambie mi expresión a una completamente furiosa - ¡Eres un idiota! -le grite y con un puño lo golpee en sus entrañas y con mi pierna le aseste a su zona inferior, provocando que este cayera al suelo.

Me giré sobre mis talones y empecé alejarme de un adolorido Naruto, hasta que al fin encontré un taxi y me monté en él.

Naruto, todavía en el suelo, tenía una expresión pérdida, acompañada de un sonrojo en sus mejillas - Me gustas -Susurro a la nada y con un puño golpeó con furia a la acera, provocando una herida en sus nudillos. Se levantó y se fue de vuelta a su casa.

Ya en el taxi me quede viendo hacia el exterior por la ventanilla, observando a la nada, viendo el como una rebelde lagrima se escapaba de la comisura de mi ojo. Con una mano me dispuse a recogerla y observarla atentamente. Cayendo en la cuenta de que aún Naruto me afectaba. Era patética.

Estaba más que segura de que este quería burlarse de mí de nuevo. ¿Qué no le había bastado hacía dos años?. Que no se daba cuenta que todo intentó por pisotearme de nuevo era imposible, acaso no procesaba que yo… lo odiaba.

¿Qué no era obvia?.

Llegue a mi casa al cabo de dos horas, donde luego tuve que caminar en el gran jardín hasta finalmente llegar a la puerta, donde al adentrarme todo estaba oscuro.

¨Deben estar durmiendo¨ pensé.

Camine por el gran salón hasta las escaleras, las subí lentamente hasta mi habitación en la que al abrir la puerta pude divisar que en uno de los sofás se encontraba una Hanabi enfadada, cruzada de brazos, con solo una lámpara encendida, viéndome con una cara de pocos amigos…

-¿Dónde estabas onee-chan?-Me cuestiono mi hermana menor.

En efecto, parecía la típica escena en la que una madre esperaba a su hija que luego de pasar una noche de fiesta llegaba a casa ebria.

Pero este no era mi caso…

-En un lugar.-le respondí cortante.

-Desapareciste como por dos días y vienes y me dices que te encontrabas en un lugar. Creo que eso era obvio, la pregunta es, ¿En qué lugar? O ¿en qué clase de lugar? -Me regaño - Hueles un poco a licor - se paró, se acercó a mí y me olfateó- Además, no te has dado un baño - puso una expresión de asco - ¿Qué te sucedió?-

-Nada. Solamente fui a una fiesta el viernes -

-¿Una fiesta que duro casi dos días? - me cuestiono – Hinata. ¿Con quién estuviste? -. Suspiré. Sabía que engañar a Hanabi no era buena idea ya que no sabía mentir muy bien, por lo que fui directo a la verdad.

-Fui a una fiesta el viernes, pero al parecer me pase de tragos y Naruto tuvo que llevarme a su casa -. Pude notar el como la usual expresión fría de Hanabi se descomponía al mencionar el nombre de Naruto.

- ¡Espera!, ¡Alto!, ¡¿Acaso dijiste Naruto?! -. Asentí - ¡Hinata!-Exclamo enojada - ¡¿otra vez con Naruto?! – casi gritó. De verdad me sorprendía el como el solo nombre del chico que había rotó mi corazón perturbaba a Hanabi.

- ¡NO! - grite demasiado alto.

-Shhh! ¡Baja la voz! - Me reprendió Hanabi.- ¿Acaso quieres que nos escuche Neji?

-No. Pero te dejare algo muy claro Hanabi: Jamás en mi vida volveré con Naruto - Le aclare antes de que se anduviera con malas ideas - El me rompió el corazón y yo le haré lo mismo -Sonreí con malicia al solo imaginar la cara de sorpresa de Naruto al enterarse de que su amada Sakura lo engaño con Sasuke Uchiha. - No te preocupes Hanabi, no pasó nada en la casa de Naruto. ¿Así que podrías irte de mi habitación de una buena vez? - Le pregunte fingiendo una voz dulce.

-Está bien onee-chan. Te creeré. - dijo saliendo a regañadientes de mi habitación.

Al ver a Hanabi ya fuera de mi habitación me dispuse a bañarme, ya que llevaba un día entero de no darme un baño.

Después del baño me puse mi pijama más cómoda que consistía en un par de shorts rojos de puntos blancos, acompañado de una blusa de tirantes negra con una caricatura de osito estampada en el centro. Eso si no ha cambiado… debía admitir que todavía me seguían gustando los dibujos animados, aunque suene cursi de una persona de una personalidad como la que yo decía ser.

Sonreí divertida al llegar a una resolución: Debía poner en marcha mi venganza, cuanto antes.

El día que pase en la casa de Naruto solo reafirmó mi odio y deseos de venganza al mismo. Esta vez sería yo quién se burlaría de él y estaría en primera fila para ver el cómo su corazón se veía rotó en mil pedazos. Le daría una probada de lo que sentía el amor no correspondido.

Entonce con decisión tome mi celular y marque el número Sasuke.

- Aló -hablo sasuke con voz adormilada. De seguro estaba dormido, aunque eso no me importaba en lo mínimo.

- Sasuke. Habla Hinata – me presente - Estuve pensando, y llegué a la conclusión de que ya es hora de terminar de un vez el plan – expuse directamente.

-¿No crees que es muy pronto? – me cuestionó mientras se escuchaba que bostezaba al otro lado de la línea.

-No. Creo que ya es tiempo de darle su merecido al Uzumaki y a la Haruno - sonreí maliciosamente. – Es hora de mostrarles a esos niños de mami los crueles que podemos ser los renegados -


Aqui esta el capitulo 6! espero que les haiga encantado por que a mi tambien :)

Queria decirles que los capitulos los subiré todos los viernes. y lamento no haberlo subido antes es que estuve en semanas de examenes y lo siento mucho pero esta vez sere puntual ;)

ummm ¿Que mas? Ah! si! los reviews de antes me han encantado ! ustedes con cada review me motivan mas con seguir esta historia.

gracias y espero tener mas reviews! nos vemos en el otro capitulo xD