Capítulo 7

Una Problemática vida: !¿Me gusta?! !¿Si?! o ¡¿No?!


Narrador| Naruto

Furia y frustración es el sentimiento que sentía.

Luego del beso que me di con Hinata… esperen… ¿acaso dije un beso entre Hinata y yo?, lo siento, creo que me he dejado llevar por la emoción del momento, pues como todos saben ese fue un beso de uno. Específicamente, yo le robe un beso a Hinata…

¡Diablos!, ¡¿Por qué siempre actuó sin pensar?!

Continuando con mi narración, pues si, luego del beso que le ROBE a Hinata me dispuse a regresar a casa. Ahora caminaba por el jardín de mi casa, cabizbajo y pateando todo lo que se me interpusiera en mi camino. Estaba furioso, molesto, ¿ya lo había mencionado? ¿no?. ¿Así también como que también soy un idiota?, bueno, creo que eso no era necesario, cualquiera que conoce mi historia sabe muy bien que soy un idiota, y no solo hablo del tipo de ¨idiota¨ al que le falla el cerebro para pensar, más bien hablo también del tipo de ¨idiota¨ que le rompe y pisotea el corazón a una chica dulce por conseguir y cumplir sus egoístas deseos.

Si. Yo soy esa clase de idiota. ¿O de ambos tipos?, creo que Hinata había mencionado que era algo corto de pensamiento… en fin… eso ya no importa, los dejo a su criterio, nunca he sido inteligente, supongo que esa será una de las razones por las cuales siempre tomo las decisiones equivocadas y tiendo a cometer uno que otro tipo de locura. Como la de hace unos momentos. ¿En qué diablos pensaba cuando bese a Hinata?.

¿Qué me sucede?, Se supone que amaba a Sakura no a Hinata…O tal vez estaba ¿confundido?. Creo que sí o… ¿no? ¿¡?

Años atrás cuando rompí con Hinata me cuestione lo mismo y pretendí ignorar tales dudas pues finalmente estaba con Sakura, ¿acaso no era eso lo que quería?, en esos momentos ya no había espacio para las dudas, pero tal parece que nuestro reencuentro solo hace que todo caiga sobre mi estrepitosamente. En un principio lo negué pero creo que el tiempo poco a poco se estaba encargando de lanzarme la verdad de golpe. ¡Como odio el amor en estos momentos!. En un principio mi corazón me decía que Sakura era la correcta, pero tal parece que me ha engañado o sigue sin aclararse así mismo. Fui un imbécil al herir los sentimientos de Hinata años atrás sin saber realmente lo que sentía o no, no tienen ni la más mínima idea de cómo me arrepiento de todo lo que le hice.

¡Demonios!, ¡Ahora que creo que he aclarado mis sentimientos hacia Hinata no puedo estar con ella!, ¡¿Por qué diablos no me di cuenta antes?!, quizás siempre he amado a Hinata, incluso antes de ser ¨novios¨, desde antes que Sakura me propusiera hacerle daño. Quizás solo estaba cegado por la enfermiza obsesión hacia Sakura, pero la realidad siempre fue otra.

Mis ojos miraban a Sakura pero mi corazón a…

¡Diablos que ciego era!

En fin, estuviera o no enamorado de Hinata, era un hecho de que ahora me las estaba pagando muy caro por mi cometido. Porque desde que Sakura y yo empezamos a salir ella no ha dejado en un solo instante de menos valorarme, ofenderme e incluso culparme de infidelidad. Nunca he sido feliz durante nuestra relación, todo se ha basado en insultos, peleas y reconciliaciones que tenían dinero de por medio. Ahora, ya dos años después de vivir engañado y creer que a eso podía llamarle felicidad, me quite las vendas que cegaban a mi vista y me ha empezado a irritar todo sobre Sakura, su comportamiento, su personalidad… simplemente Sakura es insoportable. ¿Cómo me fije en ella primero que Hinata?

Entonces, finalmente llegué a la puerta de mi casa y empecé a abrirla despacio hasta entrar al recinto. Al adentrarme a mi casa, mis pensamientos se vieron interrumpidos por un gran golpe que me propinaron en la cabeza.

-Naruto!-Grito mi madre muy enfadada -

-Auch!-exclame adolorido por el golpe -

- ¡¿Cómo se te ocurre llegar a estas horas?!, ¡Es muy tarde! - Nuevamente grito enojada - ¡Pensé que alguien te había asaltado o aun peor … ¡Asesinado~ttbane! -

- Cariño, pero solo estuvo fuera unos seis minutos -comento mi padre a lo lejos.

-Si. Pero una madre siempre se preocupa por su Bebe – dijo mientras me estrechaba entre sus brazos de manera muy brusca.

- ¡M-madre! ¡N-no s-soy un bebe! -Intente hablar por la falta de oxígeno que provocaba ese fuerte abrazo

-¡No importa!- estrecho más el abrazo- ¡Para mi tu siempre serás mi bebe!-sentencio

- Kushina estas asfixiando a tu bebe - dijo mi padre al verme azul debido a la falta de oxígeno en mis pulmones.

- ¡Oh!, ¡Lo siento bebe!- exclamo preocupada soltándome para después empezar a besarme en mis mejilla y frente. Rodé los ojos y suspiré sonoramente. – Es que a veces mi amor es tan grande que incluso puede llegar a ser asfixiante hehe – se excusó entre una risa nerviosa.

- Claro que es asfixiante – solté con sarcasmo y luego mire a mi madre con rostro cansado y le dije: Por favor, mama ya solo déjame de tratar como un niño… -

- ¡Yo te trato como yo quiero! - Me grito cambiando drásticamente su expresión de amorosa madre, a una de un demonio.

- E-está bien - Le dije temiendo por mi vida – Umm… si me disculpan, me iré a dormir – me despedí ya cansado de las locuras e infantilerías de mi madre.

- ¡Ok cariño!, ¡que duermas bien! - Nuevamente cambio su expresión a una cariñosa.

Eso sí que era algo serio… mi madre era muy bipolar… DEMASIADO.

Entonces me dispuse a subir las escaleras y entre en mi habitación, la cual por cierto, se encontraba muy desordenada, obviamente porque era todo un flojo. Ignorando el estado de mi cuarto, prácticamente me lancé cansado a mi cama, boca abajo mientras reflexionaba sobre los últimos acontecimientos de mi vida. Acontecimientos que involucraban a Hinata. Ella había vuelto a mi vida para cambiarlo todo… a cambiar radicalmente mis sentimientos…

… ¿Acaso en realidad algo había cambiado en mi corazón?, ¿Había nacido un nuevo sentimiento o este solo ha renacido?, ¿acaso siempre había amado a Hinata?

Esas eran preguntas que rondaban por mi cabeza en esos instantes, preguntas que quizás nunca se respondieran y de ser esclarecidas no tendrían más que un efecto negativo en mi porque, digo, si yo estuviera enamorado de Hinata sería más que obvio que mi amor ya no sería correspondido. La amará o no, Hinata ya no volvería a estar conmigo o a siquiera a verme como un buen amigo… ella me odiaba… y realmente no la culpaba.

Demonios.

Llegué a una conclusión. Quizás solo debía olvidarme de estás dudas y confusiones, pues solo me harían sufrir y aceptémoslo… he demostrado ser muy egoísta y de pensar siempre en mi felicidad antes que en las de otros. Años atrás eso quedo más que claro.

¡Diablos!, ¡¿Cómo se olvidan este tipo de cosas si el latir de mi corazón siempre suena como una melodía en repetición en mi cabeza?!

¡Oh!... ¡Tal vez lo que siento por Hinata no es amor sino… ¿lastima?! , ¡Si! ¡Eso es!, ¡yo solo siento lastima por ella!, aunque…

¿El sentir lastima por una persona te convierte en alguien celoso?, pues debo admitir que cuando veo a Hinata con Sasuke u otro empezó a sentir una furia que recorre por mis venas, una furia que me dice que Hinata siempre ha sido y será mía.

Suspire.

Ahora que lo pensaba mejor me daba cuenta de lo estúpido que fui al decirle a Hinata que me gustaba, pues… ¡Qué demonios!, ¡Aún estaba muy confundido y dije esas cosas sin pensarlas siquiera!, Hinata tiene razón y lo repito: Soy un idiota.

Sakura siempre había sido mi único y primer amor, al menos eso creía, pero dos años atrás, cuando todavía salía con Hinata, todo comenzó a cambiar, me di cuenta de que de verdad era feliz a su lado y quizás deba mencionar que durante toda la etapa de nuestro noviazgo no deje de sentir odio por mí mismo por lo que estaba a punto de hacer. Porque sí. El muy imbécil a pesar de admitir ser feliz a su lado aún mantenía fiel y ciegamente el plan de Sakura, todo por salir con la que llamaba infantilmente ¨El amor de mi vida¨.

Después de terminar con Hinata de la peor manera posible, me sentí vacío, nada de lo que creí que era importante importaba, todo parecía haber perdido su significado y valor. Al salir con Sakura el cambio fue radical en comparación de mi noviazgo con Hinata, pues mi Hina siempre demostró tímida pero efectivamente el amor que sentía conmigo, ella era honesta, amable y tierna, todo lo que un chico pudiera pedir en una chica y que un idiota como yo lanzaría por la borda, pues chicos cortos como yo se fijaban en chicas como Sakura, superficiales y huecas. Todo lo opuesto a Hinata.

Suspire cansado de nuevo.

También estaba un pequeño detalle que me carcomía desde hacía días: Hinata me confeso que lo que sentía por mí nunca fue algo profundo, por lo que iba a termina conmigo el día en yo rompí con ella.

¡Eso había sido un golpe bajo!, aunque pensándolo mejor…quizás solo lo decía para proteger su orgullo, ¿o hablaba en serio?.

¡No sé qué hacer o siquiera que pensar!

¨Lo único que puedo hacer es solo pensar en el beso que le robe a Hinata, el que me dejo casi sin aliento. Sus labios tan dulces y suaves, esos labios que siempre extrañe y anhele con volver a probar¨- Pensé.

Con ese pensamiento me quede dormido.

A la Mañana siguiente…

Me levante alrededor de las siete de la mañana, todavía pensando en mis sentimientos hacia Hinata. Me di un baño, me cambie de ropa, me revolví más el cabello y baje a desayunar.

¡Todavía seguía muy estresado por todo lo de la confusión!, ¡No logre dormir casi nada anoche!, pues me levantaba cada media hora soñando o mejor dicho teniendo pesadillas en las que Hinata me rechazaba tal como yo lo hice años atrás y se iba con Sasuke… ¿Acaso eso se volvería realidad?. No. No lo creo.

-Umm… Naruto, ¿qué haces despierto tan temprano?-Pregunto mi padre al verme entrar a la cocina.

- Iré a clases -le conteste con pesadez mientras me sentaba en el comedor.

- ¿Tienes clases un domingo? - Me pregunto nuevamente con duda

- ¿Domingo? ¿Hoy no es lunes? – pregunte totalmente sorprendido.

-¿Si ayer fue sábado que día crees que es hoy?, solo usa la lógica hijo- dijo mientras terminaba de tomar su café y tomaba el periódico.

- Creo que tienes razón padre hehe – dije entre una risa nerviosa y tratando de hacerla lo más despreocupada posible: - Solo bromeaba –

- Claro hijo mío, te creeré si eso te hace sentir mejor - Suspiré.

Pensar en Hinata me había dejado aturdido.

¿Cómo una persona era capaz de hacer que me comportará como todo un idiota?.

-Umm… Papa ¿Puedo hacerte una pregunta?- le cuestione con algo de duda.

-Ya la hiciste, pero bueno ¿qué quieres saber?. Soy todos oídos –. Tomo su periódico, lo doblo y lo coloco sobre la mesa mientras se recargaba en la silla, dirigiendo toda su atención hacia mí, tal parece que había notado la seriedad del asunto puesto que yo no era un chico que soliera involucrar la opinión de mi padre en algo.

-Etto… Es que bueno umm…¿Te agrada Sakura?, digo, como mi novia.- Le pregunte directamente a lo que mi padre dio un respingo de sorpresa, mirándome algo extrañado.

- ¿A qué viene eso?, Tu sales con Sakura desde hace dos años, creo que a estas alturas lo que yo opine no importa – respondió mientras se encogía de hombros.

- ¡Sí!, ¡Claro que importa! – Exclame sobresaltado pues estaba con los nervios a flor de piel. Me miro más extrañado que antes -Es que… uh, uh, bueno – me rasqué la nuca algo nervioso y titubantes - Bueno solamente contesta a mi pregunta –

El suspiro – Hijo, si te soy sincero Sakura a diferencia de tu madre yo no odio a Sakura ni anda por el estilo, pero debo admitir que ella no es para ti. Tú madre y yo siempre hemos pensado que está contigo solo por interés, además de que te agrede tanto física como psicológicamente, siempre te menos valora, te ofende y es muy superficial. Mi opinión es de que Sakura no es el tipo de persona que yo y tu madre buscamos para ti - Contesto serio mientras negaba con la cabeza, tal parece que se lo había llevado guardado desde hacía mucho tiempo - Sakura siempre te ha mirado con otros ojos y no hablo de una buena forma -

-Pero ella tiene su lado cariñoso…- la defendí aun no creyendo mis propias palabras.

-No para ti. Sino para otra persona, específicamente a aquel chico a quién tu llamabas amigo-rival, nada más ni nada menos que Sasuke Uchiha. Por esa razón Sakura no es la chica indicada para ti –

Bufé ante lo dicho sobre Sasuke. Eso era cierto, Sakura-chan, Sasuke y yo, de pequeños habíamos asistido a la misma escuela, los tres podríamos habernos llamado algo parecido a los mejores amigos, aunque debo mencionar que la presencia de Sakura no era grata para Sasuke, pues antes solo éramos él y yo, pero de un día para otro Sakura apareció diciendo que ella era la chica para Sasuke. En resumen, Sakura apareció como una más de sus fans, aunque ella era la más obsesiva, liderando el club de fans de el mismo, obsesión que no evito que yo cayera como tonto a sus pies, deseando día con día desde mi infancia de tener una oportunidad con ella.

- Entonces ¿Quién? - le cuestione ya sabiendo cual iba ser su respuesta.

-Tu madre y yo siempre hemos pensado que Hina…-

Lo interrumpí de inmediato: - ¡Ya se! ¡Siempre Hinata!, ¡Es que… argh!- solté irritado de que mis padres siempre tomaran a Hinata como referencia de la mujer perfecta, es decir, no es qué pensará lo contrario pero era solo que odiaba el que me recordarán lo tonto que había sido al dejarla ir.

-Naruto. Hinata es la más indicada para ti, incluso fueron novios, realmente no sé porque siempre te alteras cuando hablo de ella – me dijo mi padre con una ceja alzada.

- ¡Nunca lo fuimos!, ¡Nunca fuimos novios! – Grite sin pensar, negando rotundamente lo dicho por mi padre - ¡Hinata y yo nunca fuimos novios! – reafirme, a lo que mi padre se quedó estoico y boquiabierto.

- ¿Que nunca salieron?. Naruto. Explícame ahora que tratas de decir con eso –soltó con el ceño fruncido.

-Etto…-

¡Demonios! ¡Se me había escapado!. Se suponía que nadie debía enterarse de mi pasado oscuro.

-Sabes padre, será mejor que hablemos en tu despacho. No quiero que mama llegue y se enteré de lo que te diré -le pedí, aceptando en el fondo que ya no tenía otra salida más que contarle toda la verdad a mi padre, ya había cometido una indiscreción que claramente no paso de desapercibida por mi él, era ahora o nunca, pues mi padre no me dejaría en paz hasta lograr sacarme información.

- Como tú lo prefieras hijo mío – dijo con cautela y cierto recelo en su mirada.

En el despacho…

- ¿Ahora si me dirás que es lo que querías decir con que Hinata y tú nunca fueron nada? – comenzó mientras tomaba asiento en su sillón detrás del escritorio y empezaba a servirse un vaso de whisky.

Suspiré y me dispuse a contarle desde el principio mi larga y complicada historia de ¨amor¨ con Hinata: - Todo empezó un día cuando Sakura… -

Le había contado todo. Absolutamente todo a mi padre, con lujo de detalles. Desde la propuesta que me hizo Sakura y del cómo empecé en base a engaños una relación con Hinata, terminando tal relación de la forma más fría y baja que cualquiera podría hacer, todo con el fijo propósito de convertir a Sakura en mi novia.

Mi padre no interrumpió mientras hablaba, solamente me observaba con una expresión que nunca olvidare, una expresión cargada de: tristeza y decepción.

-Padre, créeme que realmente estoy muy arrepentido. Yo nunca desee hacerle daño a nadie, solamente me deje llevar por mis sentimientos – trate de excusarme aun cuando sabía que eso solo me hacía caer más bajo.

La mirada de mi padre se endureció.

-Pero lo hiciste. ¿Sabes Naruto? – Cuestiono con molestia reflejada en su rostro - Espero que Hinata nunca te perdone. Estoy muy decepcionado de ti, no sé qué hicimos tu madre y yo para que fueras de esta forma…realmente no lo sé y duele… – su rostro se tornó sombrío – Solo espero que la vida te muestre las consecuencias a tus actos, sé que quizás no es lo correcto, pero de verdad espero que aprendas bien de esta lección - dijo con unos orbes en los cuales de verdad note el deseo que de alguna forma yo fuera castigado por mis acciones.

Era duro el saber que habías desilusionado a tu padre, muy duro y más el comprender que tu viste la opción de que todo fuera diferente.

Baje el rostro - Padre lo siento si no he sido el hijo que tu desearás - me disculpe sinceramente -Hacerle daño a Hinata no era mi intención y sé muy bien que no tengo excusas para salir de esta, sé muy bien que fue una total estupidez el haberle hecho caso a Sakura pero, ¡es que la amaba!, ¡Como quisiera que pudieras entenderlo! –

Mi padre abrió los ojos desmesuradamente y me fulmino con la mirada - ¡Ni se te ocurra llamarle a eso amor Naruto!, ¡Lo que tú tienes con Sakura es solo algo enfermizo y vació!, ¡Debes saber que el amor nunca surge en ese tipo de circunstancias! … el amor es, el amor es algo especial, algo que nunca sacrifica u obliga al otro a obedecer órdenes en contra de su voluntad, el amor no pide una demostración de amor, tal como Sakura llamo a eso que le hiciste a Hinata. El amor no se edifica en la mentira y engaño. El amor no se compra. Lo que tienes con Sakura no es ni será amor hijo mío, y como padre debo encargarme de enseñarte bien los conceptos básicos - Tragué Saliva al oír esa dura afirmación y más el ver a mi padre fuera de sus cabales, algo nunca visto en él, tal parece que el amor era un punto débil para él, seguramente porque su concepción del amor estaba muy ligada al amor que sentía hacia mi madre, un amor puro. ¿Amor puro?...

No daría mi brazo a torcer: - Padre… tú no lo entiendes, yo de verdad amaba a Sakura – dije desesperado por limpiar mi imagen ante mi padre, algo casi imposible pero como siempre nunca me rendiría, así tuviera que caer bajo.

Mi padre suspiró de cansancio y se froto el puente de la nariz. :- Entonces ¿ya no la amas? - Me cuestiono – Pues tu dijiste que ¨amabas¨ a Sakura, ¿acaso eso ha cambiado? -

-Bueno… ¡no! ¡Sí!, ¡No lo sé!, ¡estoy muy confundido! – solté totalmente frustrado y sin saber que decir o hacer antes ese repentino cuestionamiento. ¿Si aún amaba a Sakura?, pues…

De pronto unos gritos se escucharon afuera y llamaron tomaron por completo la atención de mi padre y yo…

- ¡Maldita rosada!, ¡¿quién te crees de entrar de esa manera a mi casa?!- Se escuchó la voz de mi madre sumamente fastidiada. Ella no ocultaba su desagrado hacía con Sakura.

- ¡No es para tanto suegrita!-Se oyó la voz despreocupada de Sakura- ¡Oh!, ¡Por cierto!, ¿dónde está su Hijito? – pregunto escandalosamente, como siempre hacia.

-No lo sé. Tal vez con su padre -Respondió mi madre de muy mala manera y seguramente a regañadientes pues era mi novia.

- ¡Naruto!, ¡Idiota!, ¡ven acá! - Escuche el cómo Sakura me llamaba ¨Cariñosamente¨, como siempre.

Mi padre suspiró y carraspeó sonoramente, llamando así mi atención que segundos atrás se había esfumado con la llegada de Sakura.

-Naruto, auqnue se me difícil de admitir, te busca tu novia y es de mala educación hacer esperar a un invitado – dijo a lo que asentí algo apenado mientras hacía además de salir por la puerta del despacho pero alguien abrió a la misma bruscamente.

Era Sakura, quién con mucha educación había invadido el espacio de trabajo de mi padre. Este solo frunció el ceño y sonrió tensamente a Sakura.

- ¡Naruto!, ¡Amor! ¡¿Porque no me llamaste ayer?!- Me reprocho.

-Estuve muy ocupado -me excuse ya cansado de que su saludo siempre estuviera lleno de reproches y regaños.

- ¡Imbécil!, ¡No me importa lo que hagas!, ¡Cuando te digo que tienes que llamarme tienes que hacerlo!- me grito mientras me daba la espalda molesta – Dios mío, lo que tengo que aguantar al salir con este idiota, oh…cuanto necesito un trago – entonces fue donde mi padre y le quito su vaso de whisky, tomando un trago del mismo sin consentimiento ni educación alguna – Ahhh…Vaya que está delicioso señor, tiene muy buen gusto – halagó descaradamente a mi padre quién solo sonreí tensamente, pues su educación no le permitía el reprochar nada. (Nota de autor: Que atrevida esa Sakura! como la detesto!)

-Si. No me digas – dijo mi padre con sarcasmo sin ser percatado este gesto por Sakura, quién solo se volteo hacia mí y me abrazo impulsivamente.

- S-Sakura n-necesito-to oxigeno - intente separarme de sus brazos por falta de oxígeno. Concoía a Sakura y sabía que su fuerza era incluso de capaz de romperme los huesos.

- ¡Oh! ¡Lo siento Bebe! -Exclamo Sakura soltándome del fuerte abrazo. ¿Bebe? ¿y qué le pasaba?, ella nunca me llamaba de esa manera, al parecer estaba feliz por algo, pues incluso estaba portándose muy bien en comparación a otras veces. ¿Qué había sucedido para que estuviera de buen humor?, ella siempre se caracterizaba por mostrar ese malhumor y solo se mostraba feliz y radiante cuando le compraba zapatos o bolsos de marca o importados de otros países, objetos que costaban prácticamente un ojo de la cara de un ciudadano promedio pero que yo compraba fácilmente al tener acceso a una tarjeta de crédito que mi padre me brindo para emergencias. Y sí. El complacer era una emergencia pues podía terminar mal si no obedecía a sus caprichitos de vez en cuando.

- En fin. Sakura, ¿A qué se debe tu inoportuna y desagradable visita?- Pregunto mi madre irritada y sin tacto en sus palabras.

- !Oh!,!Casi lo olvidaba!, ¡Gracias suegrita por ayudarme a recordar la razón por la que vine urgentemente aquí!. ¡Naruto! -me llamo Sakura melosamente mientras se acercaba a mí y me miraba con un brillo en sus ojos. Sabía exactamente lo que venía luego de ese gesto: – Es que estuve viendo algunas tiendas y vi algo que me encanto, así que pensé: Tengo un novio demasiado cariñoso conmigo que sería capaz de regalarle a su novia un hermoso presente y me pregunte ¿Por qué no?, recuerda que tú eres mi pequeño Naruto-kun – dijo con una voz tratando de denotar inocencia, una inocencia que ni en mil años podría compararse con el bello timbre de voz con el que Hinata solía nombrarme, ¨Na-naruto-kun, t-te amo¨ recordé en esos instantes, siendo invadido por ese viejo sentimiento de nostalgia que solía apoderarse de mi cada que recordaba a la vieja Hinata.

- Interesada - murmuro mi madre mientras disimulaba toser. Sakura solo volteo a verla sin inmutarse de su acusación para nada injusta.

- ¡Kushina! – le reprendió mi padre, pues como dije anteriormente su educación no le permitía tratar hostilmente a Sakura.

-Tratare de olvidar eso –se dijo Sakura asimismo sin perder la sonrisa ni un momento.

- Espero que no, me encargaría de repetírtelo si fuera necesario -comento mi madre, ganándose una mirada reprobatoria de mi padre.

Sakura nuevamente se dirigió a mi quién solo tenía un gesto de fastidio en bruto: - ¿En qué seguíamos bebé?, ¡Oh sí!, Es que mira, si tú me compras esas joyas seria la novia más feliz del mundo, te juró que nunca te volveré a pedir nada – rogó mientras hacía un puchero, tratando de hacerme caer en sus redes. Hacía mucho que ese gesto no me conmovía, yo le obedecía a sus órdenes simplemente por miedo a meterme en conflictos con ella.

-Mentirosa, arovechada, metida – comenzó a enumerar mi madre entre murmullos recelosos.

Sakura finalmente cansado se giró hacia mi madre con ambas manos sobre su cintura: - Suegrita será mejor que se calle o cierre la boca porque si no, nos contagiara a todos con su enfermedad y no me contendré aunque su comportamiento sea un daño colateral de la menopausia – soltó irritada.

-¡Upss!, Lo siento!, ¡Es que estoy muy enferma!- exclamo con sorpresa fingida y sarcasmo – Es que solamente la presencia de una persona interesada me enferma y hace que mi proceso de envejecimiento se acelere pues posee un aura deprimente y asquerosa, pero que se le va hacer si dicha persona no quiere irse´ttbane -Menciono encogiéndose de hombros como si no le importara que Sakura estuviera ahí para escuchar todas las indirectas y ofensas que le lanzaba.

Sakura solo reprimió un gruñido de enojo. Se giró hacia a mí y siguió ante el intento de convencerme de comprarle unas nuevas joyas.

-Por favor Naru, ¿No quieres ver a tu novia feliz? - Pregunto con esos ojos jades llenos de hipocresía.

-Está bien -Acepte cansado y fastidiado de tener que satisfacer los caprichos egoístas de mi novia. ¿Por qué ella siempre era muy superficial?, Es decir… nunca parecía importarle o detenerse en los sentimientos de los demás, solamente era ella y su mundo, no había lugar para nadie más. Nunca la he visto haciendo algo bueno por alguien o incluso por mí, su supuesto ¨novio¨, de hecho ni siquiera se toma la molestia de recordar o regalarme algo para nuestros aniversarios, de hecho creo que ni siquiera se acuerda del día en que ambos iniciamos nuestro noviazgo, un día prácticamente inolvidable para mi puesto que ese fue el día en que deje ir a Hinata para siempre… Si. En definitiva Sakura no es una persona a la que puedo amar.

Suspire cansado. Ese día iba hacer muy largo.

-Ya estoy exhausto Sakura - le comente mientras ella caminaba con las manos vacías, en cambio yo iba cargando con todas las bolsas de objetos que había comprado para ella.

Nos encontrábamos en un centro comercial, uno de los más elegantes y caros del país, lugar que no cualquier frecuentaba.

-¡Tú no te quejes! ¡Solo no dejes caer las bolsas y te prometo que no te meterás en problemas! ¡Son cosas muy preciadas!- Exclamo mientras entraba a otra tienda y yo esperaba afuera, aburrido.

-¿Cómo si de verdad me importara lo que llevan dentro estás bolsas?. Basura. -Murmure solo para mí. ¿Por qué eso me pasaba a mí?. Se supone que las novias normales no maltratan a sus novios, ni los cambian por otros objetos como ropa, zapatos y bolsos importados, ¿no?, o al menos eso quiero creer en medio de este mundo lleno de superficialidad.

Horas después…

….

Me encontraba sentado esperando a Sakura, quièn estaba detrás del vestidor probándose unos cuantos modelos.

- ¿Naruto? – me llamo una voz conocida.- ¡Naruto! ¡Hola! - Saludo con emoción.

- ¿Eh? – gire la cabeza para encontrarme con… - ¡Ah! Ino! ¡-exclame emocionado, levantándome de mi asiento para luego abrazar a mi amiga.

Ella era Ino Yamanaka, ex mejor amiga y ahora enemiga de Sakura. Razón: Sakura esparció un rumor que acusaba a Ino de haberse acostado con todos los del equipo de futbol, ¡Incluyéndome a mí!, ¡Por Dios!, ¡Sakura siempre había sido muy dañina y muy mentirosa!, ¡y yo nunca pude fijarme en ese pequeño detalle!

Me separé del abrazo y empecé hablar con Ino.

-Naruto cuanto has cambiado! Ya no pareces ese chico infantil de la preparatoria.-comento Ino emocionada. Suspiro.-Recuerdo las veces en que te castigaban todo el tiempo. Que días!-

-Y tú! ¡También has cambiado! –la halagué pues en verdad que su apariencia había cambiado, para mejor, pues ahora su figura parecía más trabajada, así como también su cabello rubio, el cual estaba más largo. Ella había sido sin duda una de las chicas más hermosas de la escuela, razón por la cual Sakura inició una enemistad con ella, pues aunque me cueste aceptarlo pero Sakura es envidiosa.

- ¡Si! ¡Ya me lo han dicho pero gracias!. Oye me entere que estas estudiando en una de las universidades con más prestigio en el país. Me alegro por ti -

-Sí, aunque me costó algo ingresar, lo logré finalmente, pero tu ¿Qué estudias? –dije avergonzado al recordar que incluso Hinata había mencionado lo dudosa que estaba de que yo fuera aceptado en una universidad, pues la verdad es que lo que había dicho no se alejaba de la realidad pues yo nunca tuve una ni fui de ¨excelentes calificaciones¨.

- Estudio modelaje aquí, pero creo que me trasladare a una en Francia pues muchos agentes de allá me han llamado -Me comento.

-Sakura también estudia modelaje – dije sin malas intenciones, lo que no evito que Ino frunciera el ceño al oír el nombre de mi novia- umm… pero no le va tan bien que digamos – dije para relajar el ambiente.

-¿Es enserio? ¿La frentuda como modelo?, ¡bah!, ¡No me hagas reír!- Dijo burlándose de Sakura.

-¿Cerda? - Sakura apareció tras nosotras con otra bolsa para que yo cargará.

-¡Oh! ¡Frente de marquesina no me fije que estabas ahí!

- ¡Que no soy frentuda! ¡Cerda!.-

-¿Cerda? Si fuera una cerda no sería una gran modelo, en cambio tú dudo que llegues ha destacar, por lo menos no en el buen sentido, porque tu frente si destacará y opacará a incluso tu fea nariz -Nuevamente se burló.

- ¡Maldita!, ¡Ven acá para que te destroce tu horrendo rostro! -Le grito Sakura a Ino captando la atención de todos en la tienda, pues parecía poseída.

-Señoritas –llamo el personal de la tienda. – Disculpen, pero pueden dejar de hacer demasiado escándalo, asustan a los clientes, principalmente la rosada –

En el ojo izquierdo de Sakura apareció un tic, molesta por el último comentario del señor.

-¡Pues no importa!, ¡además nosotros ya nos íbamos! -Menciono Sakura mientras salía de la tienda con porte orgullosa -¡Naruto!-Grito llamándome desde afuera.

Suspiré mientras a regañadientes salía, obedeciendo como el esclavo de siempre.

Ya afuera…

-¡¿Qué hacías hablando con Ino?! ¡Te prohíbo hablar con ella! – soltó en cuanto pusimos un pie fuera del local.

-Sakura. Ya cálmate. -Alcé un poco la voz. - Ino es mi amiga, no puedo dejarle de hablar así como así…-le explique extrañado y algo irritado.

-Si pero…-Sonó el celular de Sakura – Espera. Tengo que contestar, no estorbes imbécil…- dijo mientras me hacía a un lado, descolgaba el celular y empezaba a hablar.

¡¿Estorbar?! ¿Yo? Que se vaya al…

-¡Naruto! ¡Vámonos!.¡Tengo que decirte algo importante en la cena!-Grito emocionada caminando en dirección a la salida luego de colgar su teléfono.

-Está bien –asentí, siguiéndole el paso.

¿La cena? ¡No la había invitado a cenar!. Aunque… qué puedo hacer si se lo menciono, de seguro me va a gritar para después golpearme. Prefiero los golpes de Hinata, son más…

¡ALTO!

¿Acaso soy masoquista o qué?. Los golpes de ambas no son preferibles, ¡son muy dolorosos! Y trauman… ¿acaso me gusta el dolor?. Quizás.

En la cena…

Mi madre al enterarse de que Sakura iba a quedarse a cenar, inmediatamente y obviamente se dispuso a echarla de la casa, pero mi padre como buena persona la invito a pasar, ganándose unos cuantos regaños y golpes de mi madre por dejarla entrar y ¨destruir la paz de la familia¨.

Suspire. ¿Por qué preferían a Hinata? Y ¿Por qué prefería a Hinata?. Se supone que ya había aclare que solo le tengo lastima o ¿No?...

-¡Naruto!-Me gritó Sakura, sacándome bruscamente de mis pensamientos.-¿No vas a felicitarme? – pregunto con un rostro de emoción contenida.

-¿De qué?-le pregunte curioso a lo que ella me golpeó en la cabeza, teniendo que sobarme la zona lastimada pues dolía.

-Maldita-susurro mi madre con los puños cerrados, queriendo masacrar a Sakura por el maltrato infringido hacia su "bebe".

-¡Idiota!, ¡Te dije que estaba emocionada porque recibí una llamada de una de las revistas más famosas!, y ¿qué crees?, ¡conseguí un nuevo contrato!, ¡Esto será una buena oportunidad para mí y mi felicidad! –

-¿Eh?, q-que bueno!- traté de sonar emocionado aunque muy en el fondo no me interesaba para nada lo que pasaba o no pasaba en la carrera de modelo de Sakura.

-¿Eres un idiota de nacimiento o qué? ¿No puedes escucharme aunque sea un minuto? Siempre andas perdido, como en otro mundo al hablarte. ¿Cómo es posible que alguien en el mundo sea tan tonto? – Suspiró – Eres tan irritante que lo único que provocas en mí es desesperación. ¿Qué no puedes ser un novio normal? – se preguntó asimismo con rostro cansado.

Sonreí ante la ironía que me provocaron esas palabras. ¨! Al contrario tú eres quién me desespera!. ¡Soy yo quien pide una novia normal¨-pensé

-L-lo siento, es solo me quede sin palabras de la sorpresa, pero… ¡felicidades Sakura! ¡Me alegra que hayas encontrado finalmente un buen contrato!- fingí de nuevo emoción. Como si en realidad me importara su contrato, desde hacía unas semanas había perdido todo interés en Sakura, ahora últimamente mi mente giraba en torno a … ¿Hinata?.

Debo admitir que desde mi reencuentro con Hinata todo cambió, mis ojos se posaron en ella y tal parece que no tenían intención alguna de dejar de hacerlo. Desde que la volví a ver desee volver a ser como antes, o al menos tener una relación amena con aquella chica que siempre había catalogado como ¨Tímida¨ y ¨Dulce¨, aquella chica quién ahora daba una apariencia que difería en casi 360 grados con respecto a la Hinata que creía conocer. Ahora todo en ella llamaba mi atención, ya no me daban celos los modelos con quien trabajaba Sakura, sino los ¨amigos¨ de Hinata, específicamente Sasuke, no soportaba verla con ese teme mal nacido, verla besándolo de una forma en la cual nunca me había besado… h-hacer lo que hace con él. Ahora dolía saber que mi tierna Hinata ya era toda una mujer, en el sentido literal pues… ¿Qué podía pensar si ella iba por allá con tantos preservativos en su bolso?

Solo pensar en que Hinata había sido de otro hombre, que este la había tocado como yo nunca lo haría, que ese hombre podría ser Sasuke… Oficial. Ya se me había arruinado la cena por completo. ¡Aún recordaba cuando yo era su novio y ella decía que era virgen y esperaría hasta el matrimonio!, ¡¿Acaso había mentido?! O… ¡¿Acaso su cambio era tan radical hasta ese punto?!

-Saben. Estoy muy cansado, así que me iré a dormir.- me despedí algo irritado, olvidándome por completo de la presencia de Sakura mientras ya salía por la puerta.

-¡Naruto! ¡No puedes dejarme sola con tus padres!- me trato de detener.

-De hecho yo tengo demasiado trabajo por hacer, así que también me retiro- comento mi Padre saliendo del comedor, mientras con una sonrisa tensa se dirigía a su despacho a trabajar.

-Entonces quedamos nosotras dos Sakurita.- menciono mi madre con una sonrisa maliciosa.

-¡P-pues yo también tengo que irme!. Mañana tengo una sección de fotos, así que bye bye – dije saliendo por donde mi padre y yo habíamos salido, dirigiéndose a la puerta principal marchándose inmediatamente temiendo de que si se quedaba mi madre pudiera hacer le daño a su rostro.

En mi habitación…

Estaba acostado en mi cama. De nuevo pensando en Hinata…

¿Por qué simplemente no podía dejar de pensar en ella?. Eso era demasiado cansado. ! Demonios!, es aburrido repetirlo pero, ¡estoy un poco confundido o ¿no?!

Si estuviera confundido nada de lo que había deliberado durante el día sería cierto. Mis propias afirmaciones me delatan, creo que la respuesta es más que obvia, solo que no puedo evitar negarme a la misma. Durante todo ese día había caído en la cuenta de muchas cosas. No era feliz con Sakura y Hinata ocupaba mucho espacio en mi mente. Era obvio y lógico el llegar a la conclusión que estoy apuno de decir ahora:

… Estoy enamorado de Hinata…yo amo a Hinata…

No sé si siempre la ame o es algo nuevo, pero lo único que diré es que en este presente yo estoy loca y perdidamente enamorado de Hinata. No sé cómo sucedió pero esa es la verdad.

Si. Definitivamente no estoy confundido, lo que siento por Hinata no es lastima sino pura atracción y cariño. Amor.

Amo todo de ella. Sus ojos perlas, similares a la luna, sus labios rosados, sus mejillas sonrojadas, su largo y azulado pelo. Pero no solo su físico me deslumbra, sino ¡TODO!, su personalidad o su antigua personalidad, pero ¡la amo!. Aunque ella me odie, pero si, estoy enamorado, aunque parezca una locura decirlo debido a mis acciones en el pasado. El corazón es mentiroso y engañoso, ¡¿Cómo no pude verlo antes?!, ahora el remordimiento destroza mi corazón al saber que la perdí para siempre, duele el saber que el único sentimiento que guarda y guardará hacia mí es el odio. Ahora duele verla con otros o Sasuke pero…

¡Demonios! ¡La amo tanto que haría todo por ella!

¡Ya no me importaba nada!, !Hablaría con ella! ¡No me importa si me rechaza pero se lo diré!, !Aun así, ¡juró que conseguiré que ella vuelva a confiar en mí!, ¡Recuperaré su amor!. Así como me gane la aceptación de Sakura años atrás en base a mentiras y engaños, me ganaré el amor de Hinata, aunque esta vez será distinto, pues me he aprendido que el amor solo surge y puede desarrollarse en la verdad.

Estaba dicho. Al día siguiente hablaría con Hinata.

Ya había llegado el día. Hoy debía asistir a la universidad y encontrarme con…ella. En esos momentos ya me encontraba en el salón de clases, ella aún no llegaba y estábamos esperando al profesor de química.

-¡Chicos!. Busquen a sus parejas y prepárense para la práctica de hoy- anunció el profesor mientras entraba. Hinata iba tras él. Suspiré de alivio, esta vez había llegado a tiempo para mi suerte, pues ella solía llegar muy tarde y recibir reprensiones de parte del profesor y eso no era bueno pues podría llegar a ser expulsada de la clase, por consiguiente, ¡Ya no tendría la oportunidad de estar a su lado por toda una hora de clase!, ¡No saben cuan feliz me pone el saber que es mi pareja de laboratorio y que estaré junto a ella aunque sea un rato!

En eso Hinata toma asiento a mi lado y me queda viendo de muy mala manera, ¿estará molesta?. ¡Oh sí!, no recordaba que la última vez que la vi yo la había… besado sin su autorización. Tragué duro pero luego sonreí. No importaba el precio, pero el haberla besado había sido fantástico. ¡Definitivamente la amaba!.

Se sentó a mi lado ignorándome por completo, escuchando las indicaciones del profesor. En eso me detuve en su rostro, sus facciones, esa mirada de concentración…

…realmente era bella…

Aunque su aspecto haya cambiado, siempre se verá hermosa. Siempre será mi linda y tierna Hinata. Qué raro suena decirlo, de verdad me estaba volviendo algo cursi pero…en fin, era un chico enamorado.

Suspire.

Sin entender nada de lo que había dicho el profesor empecé a añadir a un tubo de ensayo un químico que estaba justo a mi lado.

Nuevamente suspire.

¡Que adorable se veía Hinata con su gabacha!, !Estoy seguro de que será una gran ingeniera! ¡Una profesional!, ¡Una ingeniera Hermosa que tendrá a todos babeando a sus pies!.

¡Esperen!. ¡Todos querrán tocarla! ¡Y abusar de su confianza!, pero…

¡No lo permitiré!, sé que mi comportamiento puede parecer un poco posesivo, sin embargo…! ella es mía!, ¡Aunque ella no sepa pero es mía!, no permitiré que estén tras de ella mientras ella cargue consigo preservativos en su bolso, unos que supongo han de ser para una noche de locura.

¡Diablos!, ¡Cuanto dolía saber lo experimentada que se había vuelto Hinata!. Dolía el saber que posiblemente se le haya entregado a otro hombre… o a muchos?. En fin, no tenía idea de lo que era de la vida sexual de Hinata, pero sea como sea me encargaría de que que parará.

¨¡Sé que tal vez no sea el primero pero seré el último!, ¡Me encargaré personalmente de que así sea!¨ pensé con determinación mientras la observaba mezclar unos compuestos en el beaker.

Sonreí tensamente. ¨Me pregunto, ¿siempre llevará los preservativos consigo?. Digo, no es bueno estar haciendo todo tipo de cosas con cualquiera, sería mejor hacerlas conmigo, porque yo la conozco, ella me conoce, antes habíamos entablado una relación, ¿por qué no ahora?¨pensé sin realmente estar pensando en lo que decía. ¡Patético!

¨¿¡Que cosas piensas imbécil!?,¡Ya estás pensando en hacer cosas pervertidas con Hinata sin siquiera ser algo!, ¡Que depravado! ¡Maldito seas abuelo!. ¡Ni siquiera he hecho cosas así como para poder siquiera imaginarlas!, ¡ni con Sakura he podido hacer nada! ¡Solo nos hemos dado a duras penas roces en los labios! ¡Ni siquiera sé si se puede llamar a eso un beso!. Sakura al besarla siempre da excusas como:

¡NO! ¡Mi cabello se va a desordenar! ; ¡Mi labial se va a arruinar! ; ¡Me acabo de cepillar los dientes! Y otras excusas de los más torcidas y sin fundamentos, solo le faltaba decir que no porque no se había maquillado!. ¨ me reproche y debatí en mis adentros irritado.

- ¡Naruto! -Me grito Hinata dándome un golpe en la cabeza - ¡¿Qué es lo que haces Idiota?!, ¡¿es que no escuchaste al profesor?! –me pregunto sumamente molesta, refiriéndose a la sustancia que estaba derramando sobre…mi mano.

- ¡Demonios! – grité exaltado de percatarme de mi error, el dejarme llevar por mis pensamientos había provocado que olvidara completamente lo que hacía, añadiendo así más de la cuenta un químico del cual no sabía si era peligroso. Me alarme. - ¡Dios!, ¡¿Es peligroso? - Le pregunte alarmado y con profundo miedo.

- ¡Lastimosamente No! – respondió Hinata con un deje de decepción y fastidio. Acaso había dicho… ¿Lastimosamente?, ¡¿Acaso quería verme quemado?!. Si. Se me había olvidado que me odiaba a muerte. Aunque ya no me importaba, recuperaría su cariño, así tuviera que pasar por encima de su duro carácter, de hecho, creo que ya no me importaría el que ella me maltratará, ¡todo por estar con ella!.

¡Que idiota era y siempre había sido!, a veces creí que era un masoquista en el amor, primero tras Sakura quién me repudiaba y ahora tras Hinata cuando me odiaba y su carácter era totalmente diferente a una tierna chica. ¡Estaba loco!, ¡Algo malo debía haber conmigo!, ¡Tal parece que me encantaba que me tratarán mal!

-¡Uzumaki!, ¡Hyuga!, ¡Concéntrense en lo que hacen o considérense reprobados en mi clase! – nos reprendió un ya molesto maestro de química. Hinata y yo tragamos saliva, pero luego esta me dirigió una mirada de lo más escalofriante.

-Esta me la pagas Uzumaki- amenazó entre diente.

Tragué duro.

Después de ese incidente decidí concentrarme más en la clase para evitar sulfurar más a Hinata.

Horas después… Fuera de clases

-¡Hinata!-la llamé con firme determinación, algo que me había tomado mucho tiempo pues de verdad sopesé durante todo el día de si en realidad lo que estaba a punto de hacer era correcto o no. Pero al final llegué a una resolución y no daría vuelta a mi palabra. Lucharía por el amor de Hinata.

Entonces ella volteo a verme con una mueca - ¿Qué quieres Uzumaki? – preguntó con puro fastidio y cansancio.

-Necesito hablar contigo – le pedí. La mire dudar - ¡Es urgente! – añadí, ¡de verdad debía decirlo!, ¡era ahora o nunca!, ¡No todos los día tenía una descarga de sabiduría y descubría quién era el amor de mi vida!, ¡era Uzumaki Naruto!.

Se acercó a mí y me miró con una mueca más intensificada, fulminándome y tratando de intimidarme con los ojos. Tragué duro. No me dejaría llevar por sus amenazas silenciosa.- ¿Qué cosa están urgente rubio oxigenado? – Se aproximó más hasta quedar cara a cara. Mis mejillas se encendieron por tenerla tan cerca, nunca había sentido algo así, era nuevo.

Entonces me dispuse a hablar pero ella me interrumpió: – ¿No me digas que se acabó todo el Ramen del mundo?. ¡Oh!, ¡Discúlpame!, ¡Olvide que el ramen no es tu comida favorita!, déjame rehacer mi pregunta: ¿Acaso vienes porque ya no tienes chicle rosa que mascar?, pues déjame decirte que yo no tengo de esos, pues son algo fluorescentes y sosos. No te preocupes, existen otros alimentos con el cual puedas suplirlos, aunque… ¡Olvídalo!, dudo que encuentres algo que te guste porque todo tu raciocinio esta enmarañado de ese pegajoso y viscoso chicle llamado ¨Sakura Haruno¨, una vez que lo mascas no hay poder en la tierra que te lo saqué de la cabeza, es comprensible para chicos sin gran coeficiente como tú que dependen de otros para poder sobrevivir en esta sociedad. Patético. Tu cerebro no da para nada más que el ramen y ese chicle asqueroso – escupió con sarcasmo y burla en su tono de voz.

Fruncí el ceño. Si tan solo tuviera la mínima idea de que todos mis pensamientos y suspiros giraban alrededor de ella, mi luna.

- E-es más urgente que todo lo que mencionaste anteriormente – traté de obviar lo que dijo y proseguí con mis suplicas, entonces se alejó de mí y cruzó de brazos dispuesta a escucharme. - Será mejor que vayamos a un lugar más privado - Le sugerí un poco Nervioso.

- ¿No puedes decírmelo aquí?. Tengo que ir con mi amigo ¨especial¨ a arreglar unos asuntos con Akatsuki. – dijo irritada, haciéndome caer en la conclusión de que hablaba de Sasuke. ¡¿Sasuke?!, ¡Eso sí que era un golpe bajo, incluso dolía más que su sarcasmo!, ¡Es que para ella todo era Sasuke… Sasuke aquí, Sasuke allá!, ¡argh!, ¡Como deteste en esos instantes a mi ex mejor amigo–rival!

¿Cómo pude siquiera considerarlo mi mejor amigo en la otra escuela?, cuando solo me humillaba y robaba los suspiros de otras chicas, especialmente de… Sakura, a veces incluso le coqueteaba solo para fastidiarme, ¡vaya amigo!. ¡Primero a Sakura y ahora por obra del destino a Hinata también!, ¡Demonios! ¡Él siempre tomaba lo que quería mientras yo solo me disponía a luchar por lo que deseaba!, tratando de llamar siempre la atención de todos, algo que casi siempre quedaba en un intento fallado. Creo que esa fue una de las cosas que me impulso a hacer lo que hice con Hinata, solo quería demostrarme a mí mismo que de verdad podía conseguir lo que quería…de que era capaz de alcanzar mis metas, algo que estuvo completamente errado pues he aprendido que una meta no puede considerarse cumplida si se obtuvo en base a engaños, a eso no se le puede llamar una victoria si otros sufren. Eso me convertía en alguien incluso peor que el mismo Sasuke, pues él no mentía, solo usaba sus encantos…!y vaya que le resultaban bien!.

Pero bueno, ese no es el punto…

-Umm ¿qué te parece de si vamos al patio? – propuse a lo que ella aceptó con un suspiró.

Entonces, ella me siguió hasta el patio de la universidad, lugar donde me reencontré con ella. Vaya, era toda una casualidad que se tratase del mismo lugar, donde me expreso su profundo odio y de que nunca me perdonaría, que irónico era pensar que ahora en ese mismo lugar le declararía mis sentimientos…

Entonces, pasaron unos largos minutos de silencio incomodo desde que estábamos ahí… y yo no todavía no me atrevía hablar con ella. El ambiente estaba un poco tenso, ella solo me miraba con cara de pocos amigos, y ¿quién no lo haría?, si yo le había pedido de que quería hablar de algo urgente con ella y ahora la estaba haciendo esperar sin decir palabra alguna.

Suspire. Esa situación era sumamente problemática. Que irónico era, hasta ese momento nunca había comprendido o experimentado lo que de verdad significaba la expresión de Shikamaru, el genio de mi antigua escuela, al mencionarla cada vez que había algún problema, pero era cierto… la vida era demasiada problemática.

-¿Akatsuki? ¿No es una mafia?-Le pregunte para calmar la tensión del ambiente.

Ella me miro con una expresión fría para después cambiarla a una fastidiada.

-No idiota. Akatsuki, es una banda enemiga con la cual en unos minutos arreglaremos unas cosas - Dijo tronándose los nudillos.

Me dio un poco de escalofríos al verla con sus puños alzados, no podía evitar intimidarme o no tenerle miedo al verla en esa posición.

-¡Oh! ¿Y no te harás daño? – Exclamé tratando de disimular mis nervios- Eres una chica y por lo que escuche de esa banda…- Hinata me interrumpió.

-¿No me digas que eres un machista?. Eres un ignorante ¿lo sabías?, demasiado diría yo, pero para que sepas puedo defenderme sola, además tú mismo sabes que soy muy buena con los puños. - Hubo un tono amenazador en su última frase por lo que yo solo le sonreí tensamente.

-Si de eso ya me he enterado. Cambiando el tema… quería hablarte de algo importante- comencé ya seriamente. Era momento de ser serio.

- ¡Por fin!- exclamo con alivio - Ya me tenías cansada de tanto esperar, ¿y sabes?, a mí no me gusta que me hagan esperar…- Sonrió maliciosamente - Tristemente no te puedo dar un par de golpes debido a que necesito estar en buenas condiciones para tener una conversación un poco brusca con los de Akatsuki. ¡Pero ya habla!, ¡Que es lo urgente que debes decirme! ¡Ya debo irme! – exclamó molesta e irritada de mi silencio.

¨ ¡Bien! ¡El momento ha llegado! ¡Tienes que decírselo!¨ me anime.

Con mis mejillas sonrojadas la mire directamente a los ojos.-H-Hinata! Sabes desde hace tiempo que siento que algunas han cambiado, y bueno es posible que creas que sea una de mis otras mentiras pero es la verdad.-Ella me miro expectante.-Quería decirte que…-

¨Dale! Tu puedes! Eres Namikaze Uzumaki Naruto! Nadie te puede parar! Tu puedes! Tu puedes lograrlo! Solamente suelta todos tus sentimientos sin importar lo que opine!, ¡solo desahógate! Y… ten un poco de esperanza!

¿Esperanza?. Hay que ser realista, Hinata nunca me perdonara, incluso me lo repite constantemente... Pero no es malo tener esperanzas, digo nunca se sabe que puede suceder en la vida.

¡Ya tome mi decisión! ¡Se lo voy a decir cueste lo que cueste!

¡Bueno aquí voy!...¨

-Hinata! Desde hace unos días me he dado cuenta de que …-Dude un poco pero lo pude decir finalmente.-¡De verdad Te Amo!.- solté las palabras mágicas, palabras atoradas en mi garganta finalmente-Hinata...créeme...yo te amo- reafirmé mi confesión. Entonces me acerqué a ella y tome su mano y la acerqué a mi corazón. -Hinata. Estas palabras que te digo son la pura verdad, verdad que proviene del sitio más sincero de todo mi cuerpo. Yo...te amo- volví a confesar, siendo esta vez completamente sincero al expresar dichas palabras de amor.

Ella me miro con ojos sorprendidos, sus mejillas se empezaron a sonrojar haciéndola ver algo muy tierno.

-¡Si! ¡Aunque suene loco pero Te amo! ¡Y no es una mentira! – exclamé con alivio pues consideré que la peor parte ya había pasado. Ahora todo estaba en manos de ella. -Después de haberte lastimado años atrás me sentí una escoria, demasiado culpable para poder analizar mis verdaderos sentimientos, la conciencia me remordía todos los días, llegue a pensar que lo única que sentía por ti era lastima pero… ¡no es nada de eso! ¡Sentir lastima por alguien no hace a una persona celosa!, ¡No provoca que un simple gesto despierte un sin número de reacciones en todo tu cuerpo y alma!. ¡Eso es lo que siento por ti!, ¡Realmente Te amo incluso si dices odiarme! -Le confesé totalmente desesperado por conseguir que ella creyera mis palabras.

-Y-yo no sé qué decir -Dijo un poco nerviosa - Esto es un poco repentino -

- ¡No importa!. Solamente dime que es lo que sientes, ¿acaso tú ya me has olvidado en estos dos años? - Pregunte un poco esperanzado aunque ya sabía la respuesta. Obviamente me iba a rechazar ¿Quién confiaría en mí?, después de todo ella me dijo que iba a terminar conmigo antes que yo años atrás, eso significaba que lo que sentía por mí no era algo profundo como lo que yo sentía por ella, ¿no?. Pero… ¿y si solo lo dijo para defender su orgullo?

Entonces ella pareció sopesar mis palabras durante unos minutos, que para mí fueron como una eternidad.

La mire sonreír.

Entonces, se acercó más a mí y me estrecho entre sus brazos, un abrazo tan diferente a Sakura. Le correspondí sin dudarlo, estrechándola más contra mí, aspirando el dulce aroma que emanaban sus cabellos, sintiendo nostalgia de ese olor que años atrás me llevaron a enamorarme sin darme cuenta de ella.

-¿Sabes Naruto?... yo nunca te pude olvidar, no sabes por cuánto tiempo tuve que reprimir mis sentimientos hacia ti, es posible que parezca que te odie y te aborrezca, incluso te he llegado a ofender duramente pero… ¡Yo solo lo hice para parecer más fuerte que antes!, ¡Para demostrarte de que no estaba a tus pies cuando en realidad moría por ti! – Confesó provocando un respingo en mi- No tienes idea e cuanto sufrí cuando años atrás dijiste aquellas duras palabras, yo casi morí pues…te amaba tanto- mi rostro se ensombreció al escuchar eso, el saber cuánto daño le había hecho solo provocaba que sintiera que no merecía siquiera estar entre sus finos pero fuertes brazos. – Me alegra saber que por fin te dieras cuenta de quién te ama de verdad, de quién ve más allá de lo simple y ve al valeroso Uzumaki Naruto. Yo amo todo en ti, tu valor de nunca darte por vencido, de nunca dudar de ti mismo, amo tu sonrisa…esa sonrisa que puede iluminar incluso a la persona más oscura…eres especial, tienes un don, un don que se había visto opacado por tu obsesión por Sakura, no sabes cuánto alivio me causa el saber que por fin estás libre de esas ataduras que ocultaban al verdadero Naruto. Al Naruto que amo- confesó con algo de rubor en sus mejillas. Me quede estático ante esas palabras, nunca nadie se había referido a mí de esa forma. Nunca. Ella realmente miraba más allá de lo superficial y podía encontrar puntos positivos incluso en medio de todo el daño que le infringí. Ahora ella parecía hacerse un espacio más en mi corazón ante esas palabras. Definitivamente el sacarme a Hinata sería más difícil del corazón si ella seguía sorprendiéndome de esa forma – Naruto-kun, yo te perdono por todo lo que me hiciste- Me dijo, sorprendiéndome… y demasiado.- Te amo! Y me hace feliz que sientas lo mismo por mí! – finalizó su revelador e impactante monologo.

¿Me amaba? ¡Me amaba! ¡Si! ¡Al parecer de verdad había olvidado todo el mal que le provoque dos años atrás!. ¡Todo parecía tan raro y extraño!, ¡Pero no me importaba!, ¡Ella decía que me amaba y yo le creería sin importar lo que mi mente me dijera!. Hinata nunca sería capaz de mentir en cuanto a sentimientos se refería, ella siempre estuvo de mano con la verdad. Esa posibilidad estaba totalmente descartada, ella en realidad me amaba y yo le correspondía.

- ¿Es enserio!? ¿De verdad me amas? –pregunté como un niño emocionado, no había lugar para la reprensión, ¡estaba tan feliz de saberme totalmente libre de una culpa que cargue por años!, ¡Y por si no fuera poco Hinata todavía me amaba!, ¡¿Por qué Dios era tan bueno con este mentiroso?!.

- ¡Por supuesto que te amo! ¡Yo nunca te mentiría! – reafirmó efusivamente.

Separe un poco el abrazo para verla directamente a los ojos ante mi próxima proposición: - Hinata ¿Me darías otra oportunidad? – pregunte inseguro. - Te prometo que luchare por ganarme de nuevo tu confianza, por ganarme de la manera correcta todo ese amor que injustamente sientes por mí, te prometo retribuirte todos estos años de dolor. Terminare con Sakura y así podremos estar juntos de la forma correcta, porque eso es lo que tú te mereces, quizás solo así pueda retribuir aunque sea un poco el dolor por el que te hice pasar. ¿Qué dices? ¿Quieres empezar de nuevo? – propuse mientras extendía mi mano hacia ella.

-¡Sí!-exclamo emocionada mientras tomaba mi mano y luego me atraía hacia ella y me envolvía nuevamente entre sus brazos. Me abrazo – Claro que te daré una nueva oportunidad. Los humanos cometen errores y nosotros debemos ser comprensivos entre nosotros en la medida posible… eso es lo que pienso…Naruto-kun…–dijo mi nombre de una forma algo extraña, por una micra de segundo casi imperceptible pude escuchar una leve risa con un deje de ¿Malicia?

Separe un poco el abrazo ante la sorpresa - ¿Por qué te ríes? – pregunte inocente, sin saber y queriendo conocer la razón de tal risa. Quizás algo le había parecido cómico y yo solo quería compartir. -¿Por qué te ríes con malicia?, ¿No estarás engañándome?, ¡¿eh?! – bromee mientras la tomaba de una mejilla y la apretaba levemente con reproche fingido.

Carraspeo nerviosa.- ¿Malicia? ¿yo?, ¡E-estas alucinando! –pareció tomarse a mal mi broma pues la observe algo inquieta ante la misma. Entonces ella me volvió estrechar entre sus brazos. – Yo nunca te haría daño Naruto-kun…nunca…- juró, sin saber yo que tras esas vagas palabras y ese simple abrazo, Hinata realmente estaba sonriendo, nuevamente…con malicia.

En fin... era un tonto…era fácil hacerme caer en un juego que yo mismo invente dos años atrás.

Suspire mientras caminaba de regresó a mi casa, debía terminar con Sakura. El problema era… ¿Cómo romper con ella sin salir lastimado?, en fin, eso no importaba, bien merecido lo tendría. De ahora en adelante haría y daría todo de mi por Hinata, así tuviera que enfrentarme a mis mayores temores: Sakura.

Suspiré de nuevo.

El atardecerse ya había hecho su presencia y mi vida aún seguía siendo problemática.


...continuara... Que planea Hinata?, acaso sus palabras no son sinceras?...

!Todas las respuestas en el proximo capitulo!

Hola!, Bueno aquí está el capítulo 7!, lamento la demora cuando dije que actualizaría todos los viernes hehe, espero haberlos retribuido con este capítulo algo largo y que habla desde la perspectiva de Naruto. Este es el capitulo más largo que he hecho hasta ahora!, solo espero que los haya entretenido y no haya parecido muy largo hehe saben que soy novata y es mi primera vez que escribiendo un fic.

Quiero agradecer a todos aquellos que hasta el momento me han dejado un bellisimo review, reviews que me ayudan a darme animos para continuar con mi historia.

Hasta la conti :)