Aquí el ultimo capitulo de este three-shoot. He de confesar que este capítulo es totalmente de mi autoria, así que si alguna vez pasas por aquí y lees esto Hiroto_love_yaoi, espero que te guste el capítulo.
Capítulo 3: Desilusión
Si mi capacidad para observar me hubiera ayudado a evitar este desastres, lo hubiera hecho sin dudad. Por mi culpa dos amantes, dos grandes jugadores, dos grandes amigos ahora están distantes. Si solo no me hubiera propuesto olvidar a Aomine-kun con Kagami-kun, ahora él sería feliz con Himuro-san.
Entro a la pista que tenemos asignada para entrenar, encontrándome que Himuro-san, nuestro capitán ya está practicando, en un uno contra uno con Akashi-kun. Dejo de lado eso, pues no es que me apetezca ver a ninguno de los dos. No quiero ver a Akashi porque al final no pase con él la noche, sino que me fui a casa a llorar, y no quiero ver a Himuro porque me acordaré que le he robado a su complementario, y aunque no lo demuestre, se que esta triste y dolido.
- Kagami-kun, no es buena idea que lo dejes ahí –pide Sakurai, miro que está pasando y entonces lo comprendo, Kagami-kun ha dejado su collar en la misma mesa donde lo hace Himuro-san.
- ¿Por qué? –se atreve a preguntar nuestro ala-pívot. Pronto Sakurai se pone nervioso y empieza a disculparse.
- Porque Himuro-san lo ha dejado, y os equivocareis de collar, lo siento, lo siento –me acerco más para verlo, y ahí están los dos collares con los anillos. Un anillo para cada collar.
- Es fácil distinguirlos –habla Kagami-kun con ambos en la mana- este –levanta uno con una cadena fina y delicada –es el de Tatsuya, y este otro –levanta el otro, este tiene la cadena más gruesa- es el mío. –Deja ambos collares en la mesa. Lo veo irse a hablar con Himuro-san. Solo miro sin actuar, cuando se me escapa.
- La cadena es como Himuro-san –comento. Sakurai me mira, y sé que no está entendiendo nada, aunque es normal ya que es nuevo en el equipo. Le indico que le mire hacía nuestro capitán que sigue con Akashi y está haciendo una de sus fintas tan elegantes y finas, como la cadena, por eso es que le queda tan bien.
Por la puerta entra Aida-san, la segunda entrenadora de nuestro equipo, nos deja calentar a nuestras anchas, mientras ella anota cosas en su libreta. Aun haciendo los estiramientos, me acerco a Kagami-kun, y sé que se enfadará conmigo, pero tengo que hacerlo. Me acerco pensando aun en lo que diré, y al fin estoy plantado delante de él.
- Kagami-kun quiero que lo dejemos –se endereza rápidamente y me mira, me está intentado intimidar, pero me mantengo firme- tu quieres a otra persona y está claro que esto no está funcionando –al vernos parados, Aida-san nos lanzo un balón, yo lo esquive, pero Kagami-kun se quedo plantado, quizás por el shock o quizás porque en realidad se que le pasa, así que dio, lo que le enfado más de lo que ya estaba.
- Dumbass, asshole –me empieza a gritar, yo lo ignoro y me marcho. Pronto el capitán me substituye y han empezado a hablar en inglés, creo que es porque no quieren que sepamos qué está pasando, o porque es natural para ellos hablar en esa lengua.
Con el permiso de Aida-san se marchan a fuera a hablar fuera, cortando el espectáculo, pues no falta gente que especula que están diciendo o gente que hace la traducción para que algunos se enteren.
Veinte minutos, han tardado veinte minutos y Himuro-san ha vuelto, pero solo, les informa de algo y tras eso, se marcha. Poco después nos comunicaron que Kagami-kun se encontraba mal y que el entrenamiento se suspendía porque el capitán tenía que ir a una reunión con los directivos por una entrevista a la que debía asistir el día siguiente y tenían que decidir qué postura tomar y esas cosas.
Dado que me he quedado sin hacer nada, decido acompañar a Akashi-kun a ver a Murasakibara-kun ya que tengo que hablar con él, es algo de vital importancia para entender todo mejor.
Aprovechando que el base de mi equipo ha ido al baño aprovecho para preguntar lo que llevo algo de tiempo queriendo saber, ¿por qué alargarlo más si se puede solucionar ya?
- Murasakibara-kun ¿por qué rechazaste a Himuro-san? –directo, no he de irme por las ramas, no tengo demasiado tiempo y es mejor zanjarlo pronto.
- Es por qué siempre he sabido que quiere a Kaga-chin –responde, pronto hace aparición su tan esperada barrita de caramelo, así que da por acabada nuestra pequeña "charla". Y entonces me siento mejor, no me siento tan culpable por lo de hoy, ya que les he brindado la oportunidad de volver solo falta que ellos quieran.
Ya ha pasado más de medio día, estamos a la espera que lleguen el entrenador y el capitán, ya que está en una emisora de televisión, promocionando el inicio de la temporada de baloncesto, y con ello el enfrentamiento con Haizaki-kun, quien a pesar de los años sigue sin llevarse bien con Himuro-san, ambos se tienen rencor por lo que paso en la primera Winter-Cup de secundaria alta para ambos.
- Le aseguro que haré todo lo que esté en mi mano para ganar el partido, no tengo ganas de perder contra alguien así –prometía el capitán mientras entra a la cancha, junto con él va el primer entrenador y por las voces se que habla con el presidente, al parece entre ambos equipos la cosa sigue tensa, suerte que Haizaki-kun no juega cerca de Tokio, que sino correría sangre.
- Lo primero de todo, un partido entre los seis regulares contra el resto del equipo –nos demanda nada más entrar por la puerta y asegurarse que el presidente ya no está cerca, no quiere más interrupciones.
Himuro-san se va a cambiarse ya que esta en ropa de calle, mientras que el resto empezamos a calentar.
Ya estamos todos listos, en un lado está los cinco titulares, Akashi-kun como nuestro base, Himuro-san como el escolta, Kiyoshi Miyaji-san como alero, Kagami-kun como ala-pívot y finalmente nuestro pívot, Nebuya-san, yo me siento en el banquillo, ya que soy el sexto miembro, y como tal no salgo en el cinco inicial.
Es casi la hora de dejarlo, pero todos continuamos con la rutina básica que nos han impuesto, la más estricta de todas, la del capitán quien tras la lesión del año pasado ha perdido algo de sensibilidad en la muñeca derecha y quiere recuperarse rápido, solo para no quedar mal ante Haizaki-kun y demostrar que tan lejos se puede llegar con esfuerzo y duro entrenamiento, fundamental para alguien como Himuro-san.
- Tengo ganas de ir a comer un tazón de carne –protesta nuestro pívot mientras hace los estiramientos para relajar los músculos. Yo le acompaño, pero no digo nada.
- Creo que tienes ganas de clavarle el diente a otra cosa –se mete Kagami-kun, quien le toca recoger las pelotas del entrenamiento.
- Eso es algo que no hay que decir, es obvio –responde Akashi-kun quien ya va para los vestuarios. Pronto se va vaciando la pista y quedamos solos Kagami-kun, Himuro-san y yo. Aprovechando la distancia que hay con el capitán le hablo al ala-pívot.
- Ayer hable con Murasakibara-kun –hablo casualmente. Él intenta no mostrarse interés, pero sé que se muere de curiosidad- hablamos de Himuro-san –el levanta una ceja, eso no se lo esperaba- me dijo que el capitán siempre te ha querido –por el rabillo del ojo veo como se irgue y aprovechando que ya no me presta atención me marcho al vestuario.
Me he duchado y he corrido para ver lo que está pasando, los dos han empezado a jugar, están en un uno contra uno, pero parecen no avanzar. Doy un suspiro y solo los contemplo.
Siento pasar gente detrás de mí, todos están abandonando el recinto, y yo sigo aquí, esperando a que este par decida dar un paso adelante y no sentirme tan idiota. Pero la suerte no me acompaña ya que parecen muy inmersos en su juego.
Los sigo atentamente, parece que Himuro-san va hacer su Miragen Shoot ya que Kagami ha saltado demasiado rápido, si yo veo eso, el capitán se ha debido de dar cuenta ya que es un experto en el cálculo del tiempo y las reacciones del contrario. Veo por la cara de Kagami-kun, que hasta él se ha dado cuenta de eso, pero para sorpresas de los dos la pelota no toca ni tablero y va directo a impactar contra la pared.
Miró a Himuro-san solo para ver cómo me imaginaba, que se está tocando la muñeca derecha, en el lugar de la lesión, por lo que deduzco que se ha hecho daño.
- ¿Estás bien Tatsuya? –incluso antes que yo haya reaccionado Kagami-kun, ya está enfrente de nuestro capitán, tocándole la muñeca dolorida, este intenta decirle que no es nada, o que solo se ha excedido, pero no puede. Ambos se han perdido en la mirada del otro y ya están en un abrazo. Encajan a la perfección, desde mi sitio Himuro-san encaja a la perfección en los brazos de Kagami-kun, y este parece saber cuál es la fuerza exacta para mantenerlo ahí, pero no para hacerle daño.
- Te he echado de menos –habla flojito el capitán. Ninguno tiene intención de moverse, siguen ahí mirándose uno al otro y sonriendo tontamente.
- Yo también –susurra en respuesta Kagami-kun.
No sé el tiempo que pasa, pero lentamente se han ido acercando y se están dando un beso lento y tierno. Es muy pausado y no parecen querer acelerarlo, después de todo ahora si están siendo sinceros, ahora son ellos mismos y ya no sé ocultan por no dañarse más.
Me restregó los ojos, después de verles besarse, me marche ya que no pinto nada ahí, solo me hace recordar que no tengo a mi alguien especial. Tampoco es que durmiera demasiado bien después, solo soñaba con Aomine-kun presentándome a Momoi-san como su novia.
Las puertas se han abierto y ambos han entrado de la mano y sonriéndose. Intento no ver su felicidad y miro a sus cuellos, ahora no cuelga un único anillo, hay un segundo, por lo que parece que van enserio.
Y por más que los mire, sigo sintiéndome igual de idiota, me metí en medio de una relación solo para intentar engañarme. Quizás si hubiera sido más rápido Aomine-kun estaría conmigo. Pero ahora mismo solo son ilusiones y es hora que baja a la tierra donde mi realidad es muy distinta y me golpea día a día recordándome que mi corazón llora por la cruel realidad en la que vivo.
*FIN*
Espero que el capitulo os haya gustado.
Muchas gracias a aquellas personas que me hayáis leído, aunque no hayáis comentado.
