ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE: EL DEBATE ENTRE LA BESTIA Y LA MUSHER
Todos en Shirakawa-go estaban conmocionados, ¿Una adolescente partió hacia Sekigahara antes que los mushers adultos?, pues ese rumor era el 100% cierto. No había dudas. Un corazón enamorado es ciego, pero no como el de Miku, que por culpa de su ceguera se encaminó a su propia muerte. Los padres de Miku estaban impotentes, y desgraciadamente su hermano también, el hermano de Luki estaba junto a Mikuo así que también fue afectado. Un periodista fue hacia el hospital a hablar con la secretaria
-¿Puede darme una orden para hablar con el doctor Shion Kaito?- dijo un rubio con una coleta atada, estaba abrigado, pues Shirakawa-go era muy, pero muy frío
-Lo lamento, pero en este momento solo puede atender enfermos de gravedad- dijo Meiko
-Oh, ¿De casualidad sabe sobre cuanta gente está internada aquí?- dijo el rubio
- Casi el 90% de Shirakawa-go está aquí, el resto son mushers y doctores que…-
-¿Y sabe algo de la chica musher que fue hacia Sekigahara?- preguntó el rubio
-Se llama Hatsune Miku, es hija de los entrenadores y competidores de perros Kei y Saki Hatsune, ambos adultos están internados aquí… pero dígame, ¿No le parece muy noble lo que está haciendo? ¡Traerá la medicina más rápido que cualquier otro bastardo musher de aquí¡- Meiko estaba por explotar pero el periodista solo dijo
- Por supuesto que estoy a favor de que Hatsune san es muy noble- dijo el rubio –Verá, mi hermana está internada aquí por la misma razón que los demás, la difteria, y como puedo ver no hay nadie de los mushers profesionales que se ha tomado el trabajo de decir ``Bueno… voy a traer la medicina para estas ratas enfermas… total, ganaré millones y seré el héroe´´, pero nada, solo perdemos dinero y más que eso… perdemos tiempo-
-¿Quién eres tú?- dijo Meiko
-Mi nombre es Kagamine Len, periodista, oriundo de Sekigahara- Len estrechó la mano de Meiko –Es un gusto ver que alguien de aquí tiene un pensamiento noble, pero me impresiona la historia de Hatsune san- Meiko solo sonrió, el tipo era buena persona.
Al día siguiente de la partida de Miku, en un bar del pueblo, unos mushers estaban discutiendo, ¿De quién hablaba esas ratas envidiosas? ¡De Hatsune Miku, por supuesto¡
-Esa chica es una loca- dijo un musher morocho y de ojos marrones –Por su culpa, todos perderemos nuestros trabajos-
-¡Sí¡ ¡Y nuestras mujeres¡- dijo otro calvo de ojos celestes
-Bueno, cálmense… la naturaleza se hará cargo de ella- dijo otro con pelo negro y largo, atado a una coleta y ojos celestes felinos –De camino a Sekigahara hay una bestia, el rey de las bestias montañeses… que no es nada más ni nada menos… que el mismo rey de las nieves… El oso gris- los mushers se rieron y quedaron más calmados
-¡Claro¡ ¿Cómo pude ser tan ciego?- dijo un musher mientras golpeaba su cabeza con la mano, todos hablaban felices como diciendo ``Esa Hatsune va a morir joven´´, ``Me hubiera gustado que sea una de mis esclavas sexuales, pues dicen que tiene unas curvas…´´, ``¡Muerte a Hatsune Miku¡´´ y todos alzaron sus tarros de cerveza uniéndolos como si de una hermandad de desgraciados de tratase.
Mientras tanto, en medio de la nada, los perros corrían con mucha energía, hasta que sus sentidos del olfato alarmaron a Miku
-¡Hai, Hai¡- dijo en señal de frenado; Miku comenzó a oír unos pasos muy gruesos
-¿Quién está ahí?- Y una garra gigante la empujó a una pared de nieve -¡Ugh… demonios¡- Miku se puso de pie algo mareada por el golpe, pero pudo ver a la criatura más grande y sanguinaria con la que siempre rezó para no encontrársela –Oso… Gris- tartamudeó y el oso soltó un rugido en señal de amenaza -``No Miku, no temas… recuerda, no debes dejar que te atrape ni que te lastime´´- la Hatsune corrió hasta un hueco de árbol muy grueso, donde el oso atacó con ferocidad, la bestia más grande de todo Japón tenía sed de sangre
-Espero que funcione…- decía Miku mientras juntaba unas ramas y hojas secas a las que luego roció con gas y combustible, súper inflamable –solo espéralo- las garras del oso partieron parte de la corteza de árbol revelando parte de su hocico –Solo un poco más…- el oso partió por completo el escondite de Miku
-¡Ahora¡- Miku encendió con un encendedor las hojas y ramas y las arrojó hacia los ojos del oso, haciéndolo retroceder de crudo dolor -¡Kya¡- gritó Miku indicando a su perro Nevado y Roscoe que atacarán, ambos líderes mordisquearon mortalmente al oso, pero este los hizo retroceder de un zarpazo, Miku mientras tanto ataba un cuchillo de cocina hacia un gran bastón de madera, formando una lanza casera. El oso quedó medio ciego, pero seguía furioso con Miku, usando sus instintos y su olfato lanzó zarpazos y bufidos por doquier pero Miku los evitaba con gran resistencia, el oso… como último acto el oso se paró en dos patas y atacó a Miku, pero tropezó y cayó sobre ella; clavándose la lanza en el centro del corazón.
Los perros Nevado y Roscoe ayudaron a su ama que se encontraba en peligro de asfixia, moviendo el inerte cadáver del oso
-¡Aaaah, ah… cof, cof…¡- tosió Miku, al parecer le faltaba poco para morir –Gracias, chicos. Volvamos al trineo- dijo Miku aliviada de que no se haya muerto, pues tenía toda una vida para irse a mejor sitio, pero ahora su pueblo natal estaba en peligro, sus seres amados estaban en peligro… Luka chan está en peligro. Miku sacudió la cabeza y recordó algo que le dijo su padre hace mucho tiempo ``Si haces algo que nadie ha visto, ponte una bandera para que sepan quien dio su mayor logro´´ obedeciendo lo que dijo, Miku saco una hoja de un libro viejo de dibujo que había traído, le escribió con sangre de oso ``Logrado por Hatsune Miku´´ y lo pegó a la lanza con la que había muerto la bestia
-``Espero que funcione´´- dijo Miku y regresó a su trineo.
La chica pensó con nostalgia, pues desde siempre solo fue una hiperactiva… pero cobarde chica… y ahora, se convirtió en una adolescente… y futura heroína de Shirakawa-go.
Mientras, en el hospital del pueblo infectado, Kaito Shion se dirigió hacia la secretaria, Meiko Sakine
-¿Puedo hablarte de algo urgente?- dijo Kaito triste
-Sí… por supuesto- dijo Meiko, algo sonrojada, le gustaba desde siempre aquel doctor Shion, pero con una epidemia así, era mejor ocultar los sentimientos a que pedirle una cita y que todos mueran
-Es… sobre Megurine Luka- dijo Kaito, Meiko abrió asombrada los ojos… ¿Podría ser que ella ha…?
En medio de la nada, Miku decidió dejar rastros de sangre pintando una mano cada pino que había en su camino, ``Esto me ayudará a ir y venir más fácilmente´´, pensó, como estaba oscureciendo encendió una lámpara para ver mejor… sin embargo, la niebla era muy espesa y casi no se podía ver nada, así que decidió parar en un lugar seguro libre de animales y protegidos del frío.
-¿Qué pasa con Megurine Luka?- Meiko iba a llorar, pensando que Miku se fue con la esperanza de salvarla
-Ella está decayendo de salud, le dije a Hatsune san que tenía el 89% de las probabilidades de salvarla, pero ahora solo tiene el 60%...- dijo Kaito
-¿Quieres decir entonces…?-
-Que si Miku no llega a tiempo…-
LUKA PODRÍA NO SOBREVIVIR
(Adelantos del siguiente capítulo)
-Esa Hatsune Miku me da rabia, se va del pueblo y ya todos creen que es para salvarnos- dijo un musher
-¡Cállate escoria humana, por lo menos ella hace algo por Shirakawa-go¡- dijo Len empujando violentamente al hombre
Mientras, en los Alpes, Miku se dio cuenta que unas vías del tren se hacían presentes
-¡Oh por Dios, ya estoy cerca¡- exclamó Miku y miró al cielo -¡Ya llegué amor, te salvaré la vida, Luka chan¡-
En el hospital
-¡Urgente, Luka san está teniendo un infarto, tenemos que apurarnos¡- decía Kaito-``Miku chan… debes apresurarte´´-
