PONIENDO EL ARMA EN EL FUEGO

Ambos mushers escapaban de la avalancha, sus perros corrían con mucha velocidad y energía, pero ¿Quién sería tan idiota para olvidarse una regla principal? ¡Nunca hagas ruidos fuertes en una montaña con principalmente nieve en sus alrededores¡

Mientras, en el hospital, Gakupo se dirigió hacia su compañero Kaito y dijo

-¿Oíste de la avalancha?- dijo con tristeza

-¿Q-qué?- respondió Shion sin poder dar crédito a lo que oía.

Mientras, Meiko ya se había enterado de esto y por eso fue a la iglesia de Shirakawa-go para pedir una misa especial por la única heroína que el pueblo pudo pedir. El sacerdote por supuesto, aceptó, y ordenó que capa sobreviviente de la epidemia trajese velas y las colocara en círculo para empezar la misa.

Había padres, ancianos y los desgraciados mushers que asistieron por la misa de Hatsune Miku.

Quienes rezaron y cantaron, pidiendo que Miku se salvase.

Mientras, la avalancha se intensificaba, pero Miku solo tenía una oportunidad, y perderla seria acabar con la vida de todos

-¡Dame eso, pedazo de monstruo asesino¡- gritó Miku empujando al hombre lejos de la caja, para luego cogerla y atársela al cuerpo, como una mochila puesta de frente

-¿Ese golpe no te ah bastado?- dijo el hombre furioso –Pues espero que este sí- el musher con un palo de hierro, tratando de golpear a Miku, pero esta los esquivaba

-``Muy bien, ahora segunda fase del plan´´- Miku soltó las ataduras de los perros y dijo

-¡Hai, Nevado, Kya, Hai¡- dijo señalando a la derecha y volvió a repetir pero señalando a la izquierda -¡Hai, Roscoe, Kya, Hai¡- al soltar a los perros se fueron para los sitios indicados, pues la orden de Miku significaba ``Nevado, a tu derecha´´ y ``Roscoe, a tu izquierda´´, para así salvarle la vida a los perros –Muy bien, mi turno- se dijo a sí misma agarrando una campanilla con la mano izquierda y con la derecha sujetaba la antitoxina –Y… ¡Ahora¡- gritó Miku saltando para atrás, hacia la avalancha, el musher masculino solo fue llevado por la nieve, solo él, pues sus perros huyeron junto a Nevado y Roscoe, pensando que la orden iba dirigidos a ellos también; el musher desgraciado acabó muerto en un microsegundo aplastado por la nieve.

Miku en tanto, ``nadaba´´ por la nieve evitando descender, hasta que, como lo había predicho… la nieve la atrapó.

Pero con capacidad suficiente, sacó la mano izquierda de la nieve y empezó a tocar la campanilla avisándoles a los perros que la salven, y con la derecha, cavó un hueco haciendo espacio entre la nieve y su rostro para poder respirar.

Tocó y tocó, la campanilla sin cesar , hasta que sus ojos se cerraron… cayendo desmayada.

Ocho años en el pasado, en el hospital de Shirakawa-go

Miku entró al hospital con su habitual sonrisa, dispuesta a ayudar, dirigiéndose a Meiko dijo

-Mei chan, vine a curar a los enfermos- dijo la inocente pequeña, que en esa época contaba con ocho años

-Que tierna, mira… justo entró una chica de tu edad al hospital, ¿Por qué no vas a animarla?- dijo Meiko, que en ese tiempo tenía 20 años –Pídele a Kaito kun que te lleve-en ese entonces, el doctor Kaito Shion solo teína 23 años y ya era un experto salvando vidas

-Kai kun, Mei chan dice que me lleves a la habitación de la nueva paciente- dijo la Hatsune

-Vale, sígueme Miku chan- respondió Kaito con una radiante sonrisa. Al llegar a la habitación de la ``nueva´´, Miku se adentró con una feliz sonrisa

-Hola- dijo Miku

-¿Qué tal?- dijo una hermosa peli rosa de al parecer ocho años también -¿Quién eres?-

-Oh, lo siento. Soy Hatsune Miku, vivo a dos cuadras de aquí, me gusta mucho correr carreras de perros y pasar por aquí para ayudar a Kai kun y Mei chan a salvar vidas- respondió Miku con una contagiosa sonrisa

-Oh, eso se oye interesante Hatsune san… soy Megurine Luka, y vivo a cuatro cuadras, pero como Shirakawa-go es pequeño, no me quedan lejos todas las tiendas y lugares recurribles-

-Ah, ya veo… ¿Y qué tienes Luka chan?- dijo Miku atreviéndose a llamarla por su nombre en lugar de su apellido, pues es más respetuoso

-Ah… tengo insuficiencia cardíaca, es grave pero puedo curarme- dijo con una sonrisa

-Ah, mira… siento haberte preguntado… pero es que estás tan linda que pareciera que solo viniste a infartar a los pacientes- dijo así sin rodeos

-Ah, gracias… Hatsu… digo, Miku chan- dijo Luka

-No debes agradecerme, yo debería agradecer a tu madre por traer tal maravilla al mundo- piropeó la Hatsune, a lo que Luka respondió con un sonrojo

-Miku chan yo, también… pienso que eres- dijo la Megurine –muy hermosa-

- Gracias- dijo Miku… Pero a partir de ese punto… las cosas cambiaron, Luka o mejoraba o empeoraba… pero en Miku crecía su enamoramiento por Luka… pues habían fabricado un lazo indestructible entre ellas; hasta tal punto de unirse bajo un lema ``Todos para uno´´ decía Luka ``Y uno para todos´´ terminaba Miku.

CONTINUARÁ…

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(Adelantos del siguiente capítulo)

- Doctor Shion, esta epidemia acaba de cobrar su primer muerto.. no puede seguir así como si nad…- dijo un musher

- ¡Cállate, ya lo sé, nunca esperé que una vida se me fuera de las manos, pero tienen que creerme, Miku volverá¡- protestó el hombre -``Aunque… ni yo sé si creerme´´