Editando tu memoria.

CAPÍTULO 2. UN NUEVO COMIENZO PARA Kendall.

-Katie está ansiosa por verte –dijo Jenifer.

-¿Katie? ¿Quién es Katie?

-Y nuestras fanáticas están deseosas por ver a Big Time Rush de nuevo –le siguió Logan.

¿Big Time Rush? Yo no sé que es eso.

Logan y Jenifer se quedaron petrificados, Kendall había olvidado a su hermana, y la única razón por la que estaban en Los ángeles.

-¿qué pasa con ustedes? –Kendall los miraba extrañado.

-Nuestro Kendall no volvió –dijo Jenifer apunto de echarse a llorar.

-Ey, mamá, tranquilízate, estoy aquí.

-Tú no entiendes –dijo Logan con tristeza.

-Big Time Rush y Katie no existen.

-¡Ayuda! ¡Por favor! –la Sra. Knight salió corriendo muy alterada.

-¿Mamá? –kendall comenzó a alterarse, su cara se veía preocupada, y las máquinas que tenía a su alrededor sonaban indicando el acelerado e inusual ridmo cardiaco del chico.

Logan recordó de inmediato a la enfermera y sus palabras de advertencia. No caussen que Kendall se altere, por favor.

-Amigo, ten calma –ordenó-. Ella estará bien, el que nos preocupa eres tú.

-¿Por qué está tan asustada? ¡Big time rush y Katie no existen!

-¡No buelvas a decir eso! En verdad no puedo creer que las cosas pasen de esa manera. Veamos… intentaré aserte recordar.

-Estoy listo.

-¿Dónde estamos?

-En los ángeles.

Logan sonrió.

-¿Por qué estamos aquí?

-Mhh… No había hospital disponible en Minnesota.

-Te equivocas –exclamó el pelinegro-. Estamos aquí porque formamos una banda en RokRecors.

-No hay banda. Amigo, te volviste loco?

Logan suspiró melancólico.

Y a lo lejos, se ouyeron pasos que se acercaban rápidamente.

-¿Que Kendall no recuerda todo lo que especificaron en la máquina? –dijo el doctor incrédulo mientras entraba en la avitación acompañado de Jenifer.

-Así es. ¡Ya intenté hacerlo recordar pero no funciona, mi amigo dice cosas que en realidad no pasaron! –respondió Logan con desilusión.

-Por supuesto que pasó Loggie, yo lo recuerdo bien.

El genio hizo una mueca. ¿Quién te dijo mi viejo apodo?

-Mhh… no lo sé.

-Bueno, si Kendall no recuerda a Big Time Rush y a Katie, significa que no lo especificaron en la máquina –continuó el médico.

-Aunque mis amigos y yo podemos tener cara de perros, estoy seguro de que lo pusimos.

-¿Perros? –kendall lo miró extrañado.

El médico intentó con todas sus fuerzas contener la risa, pero no dio efecto y echó una gran carcajada que se escuchó en las habitaciones más cercanas.

¿Joven… -siguió sin poder calmar su risa-. Lo siento mucho, solo queda una cosa por hacer.

-¿Cuál es? –preguntó Jenifer.

10 minutos después, Kendall miraba atento a la puerta, le habían dicho que Katie vendría.

-Nadie vendrá porque ella no existe –dijo para sí mismo y sonrió levemente.

Volteó unos segundos hacia la ventana, anelaba su libertad. Él quería estar afuera. Comrar una malteada, jugar hockey y pasar el rato con sus amigos en Minnesota, no recordaba para nada esta ciudad, solo sabía que estaba ahí; según él, porque en Minnesota no había hospitales, y … -detuvo repentinamente sus pensamientos preguntándose. Desde cuando compramos malteadas en Minnesota? No tiene sentido. Hallá hace mucho frío, no necesitamos nada de eso –se sintió confundido-. Sé exsactamente quién puede resolver esto –dijo en voz alta.

-¿De qué hablas hermano mayor? –quizo saber la pequeña Katie mientras lo examinaba con la mirada.

Kendall se sobresaltó grasiosamente y miró a la chica que estaba frente a él.

-Esta niña… no la conozco pero siento un cariño extraño por ella. ¿Será que… la conocí en otra vida? ¡Qué tontería! Nadie tiene otras vidas –pensaba el rubio mientras observaba a la chica.

El reloj de pared marcabba con su tic tac el imparable tiempo de silencio ininterrumpido.

Logan y Jenifer escuchaban tensos y atentos.

El doctor preparaba lápiz y papel para registrar lo sucedido.

Una persona disfrasada de enfermera firmaba todo a escondidas.

Kendall tenía una mirada extraña y una expresión confusa.

El silencio continuó por algunos segundos que parecieron interminables, hasta que el paciente lo rompió al pronunciar la segunda orasión que nadie quería oír. Bueno, casi nadie.

-¿Te conozco?

-Si, soy tu hermana –dijo Katie con lágrimas en los ojos.

-Logan se alteró y Jenifer comenzó a llorar.

-El doctor anotó la reacción de Kendall en su libreta.

Con cuidado y tan silenciosa como había venido, la enfermera falsa tomó su cámara y salió con una sonrisa triunfal mientras murmuraba: -Misión cumplida.

-¿A qué se debe esto? –preguntó Katie limpiándose las lágrimas.

-Aún hay una luz de esperanza –les animó el médico-. Kendall podría recordar todo con más claridad después de unos días, es normal que algunos recuerdos se retrasen en aparecer.

-Pues espero que así sea –expresó el recién nombrado con una sonrrisa de suficiencia-. La verdad es que todo esto me está confundiendo muchísimo –admitió-. Y no sé que hacer con toda esta confución que hay en mi cabeza.

-Bueno, intenta ignorarla, verás que pronto se aclarará todo –aconsejó el doctor-. Ahora ¿Que otra cosa no recuerdas?

-A Big Time Rush. Logan dice que si exsiste pero yo no tengo ni idea.

-Traigan a quienes pueden ayudarle a recordar –ordenó el médico.

-¿No puedo salir de aquí ahora? -preguntó Kendall con cara de fastidio. Ya quiero ver a mis mejores amigos.

-Es buena idea Kendall. Podrías salir de aquí y bolver a tu vida normal, así esperemos que recuerdes algo -comentó Logan ahora más tranquilo.

La Sra. Knight sonrió esperanzada.

-Bueno, entonces aremos un alta para que puedas irte a tu casa –el médico sonrió mirando a Kendall-. Le dio la libreta donde debía anotar todo lo que sintiera y acto seguido salió de la habitación.

una hora después, el líder de BTR caminaba con paso firme hacia la salida con Logan a su derecha, Katie a la izquierda y Jenifer tras ellos.

El rubio sonreía a más no poder y sus ojos verdes brillaban con alegría.

nada más poner un pie fuera del hospital sus amigos de Palm Woods y de Big Time Rush lo recibieron con aplausos y una porra.

-Hola Carlitos.

-¡Amigo, te extrañé! –el recién nombrado se lanzó a los brazos del rubio quién de inmediato lo atrapó en un cálido abrazo.

-¡Oye, es mi turno! -reclamó James apartando a Carlos y poniéndose en su lugar, Kendall sonrió con alegría mirando a sus mejores amigos-. Extendió los brazos, atrajo a Logan hacia sí ya que era el único que faltaba y luego los 4 cabezas de Hockey se fundieron en el más tierno abrazo amistoso que pudiera verse. Todos sonreían y se abrazaban sintiendo como su lazo de amistad se hacía indestructible.

Los demás amigos de Palm Woosd se reunieron a su alrededor y les aplaudieron, conmovidos por la tierna escena.

El momento era tan mágico, que hasta gustavo admitió sus sentimientos de alegría y se unió felizmente a los aplausos sorprendiendo a Kelli quien también aplaudía eufórica.

¡Big Time Rush!

¡Big Time Rush!

¡Big Time Rush!

¡Big Time Rush!

Comenzaron a gritar mientras la prensa filmaba el momento para darlo a conocer a los fans.

Pero tristemente, lo bueno también se termina.

-¿Chicos, qué es exsactamente Big Time Rush? –preguntó Kendall comenzando con el fin del tan feliz momento.

Carlos y James suspiraron entristecidos sin desaser el abrazo.

-Lo olvidó –dijo Logan simplemente.

-¡Pero nosotros lo aremos recordar! –saltó Carlos con su obtimismo de siempre.

-Por supuesto que si –le siguió James.

-¡Ey, chicos! seguimos nosotros! -reclamaron los demás amigos.

Los 4 amigos desisieron el abrazo extrañando cada uno el contacto que había.

Se aproximaron Camille, Jo y Lucy.

-¿Quiénes son ustedes?

-¡Tontos! –gritaron las tres chicas mirando a Logan, Carlos y James-. ¡Olvidaron anotar nuestros nombres en la máquina!

-No lo olvidamos –se defendió Carlos.

-¿Entonces eso significa que Kendall nos olvidará para siempre? -preguntó Jo mientras salían unas lágrimas de sus ojos.

-No, aún hay esperanza de que él recuerde –respondió Logan.

Kendall limpió con cuidado las lágrimas de la chica.

-Somos tus amigas. No te preocupes, mañana nos recordarás –sonrió Lucy.

-Bienvenido de buelta –dijo Camille.

-Gracias –el rubio sonrió y les dió un abrazo corto, no recordaba para nada a esas desconocidas.

Después se acercaron los demás, incluso las Jenifers, pero Kendall no recordaba a nadie salvo a sus tres mejores amigos.

Y él iba sembrando la tristeza cada vez que pronunciaba ¿Tú quién eres?

Hasta los corazones de las Jenifers, que parecían inexistentes, sintieron la tristeza del olvido.

-Incluso Biters había llegado, se sorprendió muchísimo cuando el chico con quien había discutido algunas veces le dijo que no recordaba su nombre, y se sintió entristecer.

Finalmente, se aproximaron Gustavo y Kelly.

-Hola Kendall –saludaron al unísono.

-Hola ¿Quiénes son ustedes?

Kelli se entristeció y miró al suelo.

-¿Cómo pudiste olvidarme, perro?

-¿No me diga perro, quién se cree?

-¡Yo soy el más exitoso, sorprendente, magnífico, y asombroso productor musical de todos!

-Bueno, si eso es verdad, haga famoso a mi amigo James.

-No, él no tiene talento.

-¡Que no tiene talento! –se rió-. ¿Que no tiene talento?

-¡Vamos James, demuéstrale quien eres!

Con esto James comenzó a Cantar.

-¡Detente, ahora! –interumpió Gustavo-. ¡No puedo evitar compararte con alguien que sabe lo que hace, estás fuera!

Los amigos de Palm Woods miraban sorprendidos.

James se quedó serio, no podía creer que su productor aún no aceptara que él había mejorado múcho.

¡Usted es un cerdo! –dijo Kendall furiosamente y comenzó a cantar.

Sus tres mejores amigos se unieron a él para cantar la canción del cerdo.

los demás, que ahora eran el respetable público, rieron poniendo en ridículo a Gustavo, el cual salió coriendo de ahí, directo a su estudio.

-¡Otra vez empieza todo! ¡Otra vez empieza todo! –gritó a lo lejos.