Una disculpa por tardar tantos siglos, pero finalmente esta aquí :3

Shugo Chara no me pertenece, pero el tic es originario de mi y mi hermosa mente.

Disfrutenlo!


-Entonces Rima-chan , adonde quieres ir?- dijo con tono divertido, tal como había dicho me había raptado, aunque si la policía me interrogaba podía añadir tortura psicológica, maltrato físico y faltas a la moral; tal vez podrían ponerle una orden de alejamiento o algo así como en las novelas de policías con los acosadores.

-No se, no suelo salir de casa- murmure con gesto malhumorado, mirando hacia la ventana; había estado sorprendida al ver que manejaba su coche, aunque después de razonarlo por algunos minutos llegué a la conclusión de que una persona como el no le gustarían los choferes, era gracioso que tuviera el control de su vida y un deportivo.

Sentí como volteo su cara hacia mi, lo que por inercia respondí del mismo modo con gesto aterrorizado- Que demonios estas haciendo? ¡Vista al frente!- grite, lo que pareció sorprenderlo un poco, pero poco importaba, mi vida valía demasiado, o por lo menos eso quería seguir creyendo, aunque ahora dudaba un poco de esa idea…

Sacudí la cabeza tratando de alejar esa idea, pero la tristeza volvió a abrumar mi corazón, por lo que para evitar las preguntas tontas que seguramente mi compañero haría, voltee hacia el paisaje, aunque no fue lo suficientemente rápido, sabia que alcanzo a ver mis ojos, pero al contrario de lo que creía no me dijo nada, lo que ocasiono que un profundo silencio se estableciera entre nosotros, lo que de alguna forma me decepciono, no me sentía cómoda al pensar y menos después de todo lo que me estaba pasando.

Escuche su movimiento al prender la radio, seguramente se sentía algo incomodo, pero no voltee ni hable, busco una estación, parecía que sin éxito ya que siguió cambiando en cada semáforo en el que pirábamos, parecía que había encontrado una ya que la dejo ahí. No identifique la canción pero tenia un buen ritmo, me parecía conocida, pero estos últimos días no había escuchado música, por lo que podría equivocarme, era una canción melancólica aunque después empezaba un ritmo mas animado, lo que de una extraña forma me hizo sonreír.

Voltee para ver que canción era ya que el reproductor de Fujisaki-san marcaba, aunque no espera ver el espectáculo que ante mis ojos se presentaba.

Fujisaki-san saco al loco que traía adentro, bailando y moviendo el cabello al ritmo de la música mientras empezaba a cantar.

Where did I go wrong, I lost a friend

Somewhere along in the bitterness

And I would have stayed up with you all night

Had I known how to save a life

No sabia que sorprenderme mas, el que cantara una canción sobre la muerte con tanta pasión, o el que tuviera una buena voz, o tal vez el hecho de que bailara y manejara al mismo tiempo, si creo que este era el que mas impactaba.

Acabo la canción, y seguía viéndolo con una ceja alzada, para que después atrapara mi vista, mirándome con lo que parecía un gesto curioso, lo que me hizo voltear mi vista con una aparente indiferencia.

Escuche su rusa ligera y sin poderlo evitar sonreí, para después fruncir el ceño, empezaba a preocuparme seriamente sobre si sufría el síndrome de Estocolmo.

-Ya que hemos estado dando vueltas y no llegamos a ninguna parte decidiré a donde iremos, a menos claro que tengas alguna idea?- exclamo después de un momento de su locura, lo mire con la ceja alzada sin poder ocultar mi curiosidad por su personalidad tan rara.

-Tal vez puedas regresarme a casa sana y salva- dije con un toque de esperanza, sus ataques de locura y su forma de manejar no eran buenos para mi corazón, por no decir lo que su sonrisa y risa ocasionaban en mi.

Pareció meditar un momento mis palabras y por un momento enserio pensé que me regresaría sana y salva, hasta que esa sonrisilla de suficiencia apareció en su cara- Nah, eso seria aburrido, además de que ya avise en casa que llegaría tarde- con un gesto de la mano le quito importancia a mi idea, lo que me frustro un poco, nunca había conocido a nadie tan exasperante.

-Ah ya se!- grito, lo que me hizo dar un respingo- iremos a…La feria!- abrí los ojos desmesuradamente, de todos los lugares que podría escoger, tenia que ser un lugar lleno de gente, con comida poco higiénica y música fresa. Fruncí el ceño de nuevo, pero esta vez enseñándoselo para que viera mi desagrado, el cual en vez de tomar en cuenta, le divirtió, siendo así que acelero un poco mas de lo que la ley permitía, aunque seguramente no le importaría, ya que simplemente estaba loco.

Me cruce de brazos mientras recorríamos unas calles por las que nunca había estado, viendo gente que nunca había visto y entregándome a un entorno que nunca hubiera frecuentado.

Paro el auto en el estacionamiento, la gente de por ahí se nos quedo viendo con curiosidad, seguramente rara vez veían un auto tan lujoso.

Bajo del auto y como todo caballero me abrió la puerta, gesto que aprecie hasta que mis zapatos tocaron el suelo lleno de lodo.

Lo mire con expresión horrorizada mientras el sonreía con una burlona sonrisa, por lo que tragándome mi orgullo me encamine hacia esa aterradora entrada.

Hicimos una fila en la que la gente se amontonaba, empecé a sentir ataques de pánico pero me controle, el aceptarlo seria una grata forma para que se rebordearse, por lo que al terminar y tragándome mi orgullo pase a horripilante lugar.

Camine por delante de el para demostrarle que este lugar no era nada para una Mashiro, pero mi tacón se atoro y casi caí, de no haber sido por sus protectores brazos de trasvertí seguramente a mi cara le hubiera pasado algo horrible.

-Desde este momento nos tomaremos de las manos- dijo sonriendo y tomando la mía arbitrariamente- Así no te caerás ni te perderás- añadió con una gran sonrisa, la cual no supo como interpretar.

-Una gran chica como yo no se perdería ni se caería- exclame, pero aun asi no retire mi mano, nunca nadie me la había tomado, por lo que ese sentimiento a pesar de ser nuevo, era agradable.


Una gran gran gran gran gran disculpa a todos! mi ausencia no tuvo perdón, ni siquiera una buena excusa, la verdad pensé enserio en abandonar el fic, pero sus comentarios me hicieron recapacitar, por lo que quisiera dar un agradecimiento especial a koneko Matsumoto por amenazar con atentar contra mi vida XD, eso me hizo recapacitar, ademas claro que a todos los demás que me apoyan con sus palabras tan chute *U*

Bueno...espero que hayan disfrutado el capitulo, la canción es How to save a life de The Fray, por si no la identificaron :D.

Gracias por leer y dejen sus comentarios que esto es lo que motiva a esta despreocupada escritora...

Seithan fuera!