Shugo Chara no me pertenece, pero el fic es originario de mi y mi hermosa mente.
Disfrutenlo /
-Por favor Nagihiko, no quiero hacer esto- exclamo una pequeña voz tímida y para algunos algo empalagosa- es muy vergonzoso
-Vamos Rima-chan, nadie nos vera- exclamo una segunda voz masculina.
-No por favor- rogo de nuevo una pequeña rubia mientras sus mejillas enrojecían mas de lo que alguien podía creer posible.
-Rima chan, lo prometiste, vamos, será rápido- dijo impaciente un pelimorado fuera de un vestidor- si no sales entrare por ti- advirtió con una sonrisa socarrona, esperando de corazón que no se notara en su tono de voz y tratando de recobrar la compostura para aparentar una molestia que no sentía.
Se escucho la cortina correrse y tras ella salió una pequeña y delicada chica vestida de una linda payasita.
El chico se sonrojo un poco, no creía que se pudiera ver tan linda, pero al ver su puchero no pudo evitar lanzar una leve risa que rápidamente se convirtió en carcajada.
-Ya basta Nagihiko kun- exclamo avergonzada por llamarlo por su nombre y por la situación en la que se encontraba, la cual por mas que se esforzó no pudo evitarla.
Flashback.
Había sido secuestrada por mas que había luchado por aquel individuo trasvertí, su mala suerte no había sido solamente el tener que acompañar a aquel hombrecillo de alegre sonrisa, sino que aquella persona para la desgracia de Rima y su propia diversión la había llevado a uno de los peores y mas sucios lugares de aquella ciudad, uno que ni en sus mas horribles sueños había osado a pisar: el Parque de diversiones.
Algunos se preguntaran ¿qué hay de malo en aquellos sitios si los que entran suelen salir sonriendo? Pues ahí estaba la clave, ella no tenia ganas de sonreír, eso era para la gente tonta como el travesti que tenia al lado, y del cual no podía escaparse, aunque no podía negar que sus intentos cada vez eran mas vagos. Además de que en cuanto llegue no solo había estropeado mis zapatos, sino que por haber estado evitando el contacto con Nagihiko un horrible mounstro al que algunos llamaban payaso me había atacado con un globo, lo cual me aterro de una forma bastante vergonzosa y mas por que mi querido compañero se había dado cuenta que me daban miedo, o por lo menos eso pareció, aunque aparento olvidarlo.
Luego de algunos accidentes mas, me tomo la mano sin mi consentimiento y camino hacia algún lugar conmigo pisándole los talones, al adentrarse mas profundo en la multitud me abrazo, lo que hizo que diera un respingo de sorpresa, no estaba acostumbrada al contacto físico, aunque de alguna manera el aroma de Nagihiko era cálido, por lo que antes de que siguiera teniendo pensamientos perturbadores me separe de el levemente, aunque rápidamente me atrajo junto a si con una mirada cálida.
-Rima chan, no quiero que te pierdas- dijo con simpleza cuando mis ojos se encontraron con los de el, lo que de alguna forma me hizo desviar la mirada y dejarme arrastrar.
Pasaron algunos minutos y los nervios empezaron a hacer eco en mi cabeza, no conocía verdaderamente a Fujisaki kun, por lo que bien podía ser un gánster y estarme llevando a su guarida secreta bajo el circo y crearía que no me daría cuenta, por lo que presa del pánico lo pise fuertemente –o lo mas fuerte que pude- y salí corriendo en cuanto la sorpresa se poso sobre su rostro.
Entre al primer lugar que vi, escuchando sus gritos desde lejos, lo que me hiso sacar todas las fuerzas de mi interior y correr mas rápido a mi objetivo.
Al entrar di un gran respingo al encontrar a mi reflejo en todos lados, empecé a caminar sin dejar que el miedo me dominara, seguramente se tardaría un poco en encontrarme o por lo menos eso esperaba, aunque al parecer la esperanza no era mi aliada ya que después de algunos golpes en la frente apareció el gánster travesti tras de mi, o por lo menos eso parecía, aunque rápidamente al ver su cara de desconcierto caí en la cuenta que todavía no me encontraba del todo.
-Rima-chan puedes explicarme que estas haciendo- pregunto frunciendo ligeramente el ceño, seguramente quería matarme, aunque no lo dejaría si me dejaba matar en algún caso seria por un gánster normal y no uno que pareciera mujer, y menos si atraía a las mujeres, era perturbador…
-No te dejare atraparme gánster malvado- exclame mientras seguía caminando con los brazos frente a mi para evitar los golpes- nunca dejare que un travestí me atrape- estaba empezando a arrepentirme de mi idea, tal vez no fuera lo que creía, pero ya no había marcha atrás.- huiré y ni tu ni nadie podrá detenerme- explique sin mirar ningún reflejo, temiendo que los traspasara y me tomara.
-Y podrías explicarme el como te irías?- su tono de voz parecía divertido, pero no caería en su trampa, aunque tenia que admitirlo, evitar verlo en un laberinto de espejos era realmente difícil.
-El plan sigue sobre marcha- explique frustrada por no poder salir todavía, parecía que esto era eterno lo que empezó a quitarme los ánimos de seguir, pero la libertad se antojaba apetitosa.
-Esta bien- dijo parando de repente de camina, haciéndome detener a mi también ya que su tono de voz me desconcertó- hagamos un trato- mire sus ojos reflejados y la curiosidad me pico.
-Que clase de trato- pregunte con verdadera curiosidad, no tenia muchas cartas que ofrecer, por lo que estaba en una clara desventaja.
-¿Que tal un juego?- su tono era divertido, lo que me molesto un poco- si yo gano harás todo lo que yo diga, pero si tu ganas yo hare todo lo que quieras- dijo con simpleza; la oferta resultaba verdaderamente tentadora, pero aquel muchacho tenia cara de canalla, por lo que lo mire con una cara de clara desconfianza.
-Claro que tu lo elegirás- dijo con una expresión confiada lo que me molesto un poco, no perdería ante aquel perdedor.
-Esta bien- exclame con desafío en la voz- acepto el trato, por lo que Fujisaki kun, prepárate para perder- exprese alzando el mentón con una clara arrogancia.
Fin del Flashback
Claramente no había ganado, a pesar de haberme dado tres oportunidades y haber escogido los juegos, lo cual me avergonzaba a un mas, el castigo había sido dejar de llamarle por su apellido, -claro que solo por este día- y vestirme de algo que el escogiera, lo cual seguramente fue una venganza al notar mi fobia hacia estos personajes llamados payasos y hacer todo lo que el quisiera por el resto de la tarde, lo cual a mi parecer era lo mismo que esclavitud; pero una apuesta era una apuesta y Rima Mashiro tenia orgullo.
Apreté los ojos para evitar ver mi reflejo y con un suspiro de resignación di una vuelta frente a el para que pudiera ver mi horrible tortura; abrí un ojo mirando con frustración su cara quien mostraba una clara diversión.
-Suficiente- grite dándome vuelta para volver a meterme al probador y quitarme aquel vestuario, escuche sus leves risas que rápidamente se convirtieron en carcajadas, avergonzándome todavía mas.
-Vamos Rima-chan te ves muy linda en ese traje, déjatelo- dijo entre risas tras la cortina, lo cual me molesto un poco, pero decidiendo ignorarlo me lo quite y vesti lo que había estado usando.
Hice a un lado la tela y sali con una cara de disgusto al ver su fea mueca de diversión.
-No sabia que fueras amante del cosplay- dije con un tono despectivo, lo que lo hiso sonreír aun mas y por mi parte sacar humo del enojo.
-No te preocupes Rima-chan te enteraras de lo que me gusta poco a poco- dijo con un guiño- tenemos todavía mucho tiempo- Esta bien, creo que estaba empezando a tener miedo, no solo era un fanatico afeminado del cosplay sádico, parecía que eso solo era la punta del iceber, lo que provoco un escalofrio por mi espalda y una enorme sonrisa en su rostro.
Enserio, no lo entendía, era una buena chica, no me metía con nadie –por que no tenia amigos-, no iba a fiestas y llegaba borracha –por aquella misma razón- Sonreía cuando era necesario, comía tres veces al día- a veces- Y lo mas importante, trataba bien a los animales o por lo menos no me metía con ellos, por lo que no entendía por que el destino me castigaba poniendo una persona tan malvada y mafiosa como el.
Me tendió la mano con una mirada insistente para que se la tomara, lo cual hice con un gesto molesto, lo cual pareció ignorar, pareciendo feliz de caminar hacia mi próxima tortura.
¿Que les pareció el capitulo? Me divertí escribiéndolo, espero que les haya sacado alguna sonrisilla :"D
Bueno, creo que he estado escribiendo demasiado alegre, por lo que que les parece un capitulo con lagrimas? XD
Un saludo para todos y gracias por leer este fic!, dejen sus comentarios que este intento de escritora estada feliz de recibirlo *U*
Seithan fuera.
