Renuncia de derechos: Harry Potter y todo su universo son de J. K. Rowling. Tomo prestado parte de eso en el presente fanfic sin fines de lucro. Por otro lado, trama y algunos personajes sí son míos, por lo que me reservo su uso.

Advertencia: el presente fanfic insinúa detalles que no siguen el canon debido a que está ligado a la Saga HHP, escrita por su servidora antes de leer HP6 y HP7, así que no se admiten reclamos por la ausencia y/o presencia de personajes y situaciones que Rowling jamás escribió.

Dedicatoria: Me he aprovechado de este desafío para desearle feliz cumpleaños a JessyRiddleFriki, mi hermana pequeña adoptada. Que cumplas muchos, muchos años más.

Esta historia participa en "¡Desafía a tus musas!" del foro "Amor de Tercera Generación"


Frondoso.

Las fiestas de Navidad y Año Nuevo no fueron muy alegres para Flora y Hestia Carrow ese año. Al ir a casa, debieron tragarse el desagrado que les inspiraba Marcus Flint, ponerle buena cara y felicitar a su hermana mayor, Tisiphone, por elegirlo como futuro marido. Las gemelas, desde que se enteraron de aquello, habían hablado largamente, llegando a la conclusión de que Tisiphone solo buscaba la protección de los Flint para la guerra que parecía venirse encima, esa de la cual El Profeta negaba toda posibilidad.

—¿Crees que Phonie se volvió loca? —inquirió Flora cuando, después de las vacaciones, ella y Hestia iban en el expreso de regreso a Hogwarts.

—No, solo es sensata. Esperemos que eso sea suficiente.

Flora asintió sin mucha convicción, antes de que llegara el carrito de comida y con él, un Vaisey deseoso de invitarle aunque fuera un pastel de caldero, cosa que aceptó, pese a las negativas de Hestia. El viaje resultó agradable, salvo por los rumores de que Potter, Granger y los Weasley no iban en el tren, que parecía la última gran novedad.

Pero no tuvieron tiempo de pensar demasiado en alumnos de otros cursos y para más señas, de otras casas. Al iniciar el nuevo trimestre, Hestia y Flora se vieron inmersas en diversos trabajos para las clases que las dejaban agotadas, apenas se acordaban de responder correctamente a las cartas de sus padres y de Tisiphone, esta última detallando los preparativos de su boda, la cual sería en el verano. Hestia quería una excusa para no asistir a semejante acontecimiento, pero sinceramente no hallaba cómo zafarse

—Si no vas, Phonie no te lo perdonará en la vida —aseguró atinadamente Flora.

—Lo sé, lo sé…

Una de las cosas que solían disfrutar las gemelas era dar largos paseos por los jardines cuando hacía buen clima y claro, no tenían tareas pendientes. No pudieron reanudad la costumbre hasta después de Semana Santa, cuando habían adelantado todo lo posible y los profesores decidieron calmarse un poco con eso de sobrecargar a los de su curso. En uno de esos paseos, llegaron a un sitio cercano a los límites del Bosque Prohibido que les gustaba mucho, pues rebosaba de flores en esa época del año. Allí se sentaron y se dedicaron a hablar de varias cosas, sobre todo de la última carta de su padre, en la que les pedía ir pensando en las asignaturas a las que les darían prioridad el curso siguiente, cuando oyeron en las cercanías pasos apresurados y después, gente saliendo del bosque, que resultaron ser chicos de su curso lanzándose algo alargado.

—¡Eh, dúo Carrow, deberían quitarse de allí! —advirtió de improviso Vaisey, que fue de los últimos que salió de la zona arbolada.

—¿Ahora por qué? —Flora fue la primera en obedecer, poniéndose de pie y quitándose del camino del muchacho.

—Estamos jugando americano, no querrán que la pelota…

—¡Cuidado, Carrow!

Flora, como era obvio, se giró hacia la voz, pero en realidad le hablaban a Hestia, que seguía en su sitio, entre las flores, aunque no tardó en doblarse sobre sí misma, sujetándose la parte trasera de la cabeza mientras emitía un quejido.

—¡Hestia! —se sobresaltó Flora, acercándose a ella.

—¿Está bien? —quiso saber aquel que le había advertido, Victory, de Hufflepuff.

—¡Serás idiota, Bernie! —se quejó Vaisey enseguida.

Flora no se detuvo a pensar en ese momento cómo es que Vaisey nombraba de manera tan familiar a Victory, sino que revisó el punto que Hestia se frotaba en la cabeza, echándole una mirada despectiva al objeto ovalado que yacía cerca.

—¿Eso es una pelota muggle? —increpó tras asegurarse que su gemela no sangraba ni tenía nada roto, enderezándose y dirigiéndose a los dos chicos.

—Bueno, así practicamos pases cuando no hay entrenamiento de quidditch —respondió Vaisey, sin alterarse —Normalmente vamos a un claro cercano del bosque para no molestar, pero Bernie dijo que no debíamos molestar a las criaturas siniestras, aunque no sé…

—¿Bernie? —se extrañó Hestia, levantándose por fin.

—Yo —Victory hizo un movimiento de mano, indiferente.

—¿Desde cuándo se llevan tan bien? —se interesó esta vez Flora.

Ambos muchachos se encogieron de hombros tras intercambiar miradas.

—¿Y qué es esa cosa, de todas formas? —Hestia miró con rencor la cosa ovalada que la golpeó.

—Un balón de americano… Fútbol americano, es un deporte muggle —explicó Victory de forma apresurada —Le pedí a Edwin que me lo prestara, por alguna razón lo tenía en su baúl…

—¿Quién es Edwin? —preguntaron las gemelas a la vez.

Victory señaló a uno de los chicos que no se les habían acercado, que era delgado y de pelo oscuro y revuelto, que se distinguía por llevar una camiseta de un color amarillo intenso.

—¿Cadwallader? —se sorprendieron las Carrow, de nuevo al unísono.

—Uno de sus hermanos juega americano en la universidad —indicó Victory.

—¿Qué es la u-ni-ver…? —empezó a pronunciar Hestia.

—Universidad. Donde se estudian las profesiones muggles.

Flora observó a su gemela con una ceja arqueada. Normalmente no hacía tantas preguntas a Victory, considerando que él era hijo de muggles y no se llevaban demasiado bien con esos magos. Al final, desatendió su conversación y le preguntó a Vaisey si querría acompañarla en el verano a la boda de su hermana, a lo cual el chico asintió en silencio, entre desconcertado y halagado.

—Vámonos, Vaisey —invitó Victory de golpe, notoriamente enfadado.

El nombrado, sin saber qué había ocurrido, asintió y se despidió de las Carrow. Flora les dedicó a ambos una sonrisa, pero al verlos lejos, se giró hacia Hestia con una ceja arqueada.

—¿Qué pasó? —inquirió.

—Nada, solo le pregunté a Victory qué hacían los muggles en el verano para divertirse, aparte de juegos que pueden romperte el cráneo. Él contestó que había muchas cosas que los muggles tenían para entretenerse, me pidió no meterme donde no me llaman y se marchó.

—Seguramente lo ofendiste de alguna forma, Hestia.

—Más me ofendió él a mí. Además, ¡apestaba a hojas, a corteza, a lodo y a…! ¡Apestaba a bosque, vamos! No sé cómo los chicos les encanta hacer de sí mismos un asco.

Flora, al principio desconcertada por la palabrería de su hermana, terminó echándose a reír.

Segundo indicio y contando.

–&–

¡Bienvenidos al tercer capítulo!

Me alegra mucho que puedan acompañarme en esta aventura. Es una manera un poco rara de colar el segundo Olor de Amortentia del fic, pero qué quieren, mi mente últimamente no da para mucho (y es raro, el tiempo libre sobra, sobra…).

Las Carrow se enteraron durante las fiestas de diciembre que su hermana mayor se casará con Marcus Flint, cosa que no parece gustarles (a quién le gustaría una noticia así?). Por si lo olvidaron, Tisiphone Carrow es un OC, madre de la protagonista de "Tras Bambalinas", así que no se molesten en buscarla en la información canon ni nada que se le parezca.

Por otro lado, el curso escolar está por terminar, lo cual agradecen las gemelas, y al disfrutar de tiempo libre, se topan con algunos de sus compañeros de curso que usan el fútbol americano como práctica suplementaria a las de quidditch. Victory es hijo de muggles, por eso conoce el juego, pero Vaisey, ¿acaso tiene parientes muggles? En mi canon mental sí, se menciona en "Tras Bambalinas"; por otro lado, he puesto que andaban con Cadwallader, Hufflepuff del equipo de quidditch mencionado en HP6, que como no se sabe su curso, lo puse en el mismo que las gemelas y compañía, así como también le di un nombre de pila y familia muggle. El punto aquí es mostrar una escena aparentemente sin sentido donde Hestia, por algún motivo, está incómoda con Victory y saque a relucir que se trajo el olor del bosque con él, que es el segundo olor de Amortentia que saco en el presente fic. Lo sé, es muuuuy raro.

Cuídense mucho y nos leemos a la próxima.