Renuncia de derechos: Harry Potter y todo su universo son de J. K. Rowling. Tomo prestado parte de eso en el presente fanfic sin fines de lucro. Por otro lado, trama y algunos personajes sí son míos, por lo que me reservo su uso.
Advertencia: el presente fanfic insinúa detalles que no siguen el canon debido a que está ligado a la Saga HHP, escrita por su servidora antes de leer HP6 y HP7, así que no se admiten reclamos por la ausencia y/o presencia de personajes y situaciones que Rowling jamás escribió.
Dedicatoria: Me he aprovechado de este desafío para desearle feliz cumpleaños a JessyRiddleFriki, mi hermana pequeña adoptada. Que cumplas muchos, muchos años más.
Esta historia participa en "¡Desafía a tus musas!" del foro "Amor de Tercera Generación"
Respuesta.
—… Si te sirve de consuelo, todo eso tuvo sentido para mí hasta que oliste la Amortentia.
Flora por fin había concluido, deseando de todo corazón que Hestia no le soltara un sermón justo antes de su boda, pues no tenía tiempo ni ganas de escucharla. Se puso de pie, se alisó la túnica y empezaba a dar media vuelta cuando su gemela, de improviso, preguntó.
—¿Y tú qué, Flora?
—¿Disculpa? —la aludida arrugó la frente, confundida.
—Si así de fácil fuiste descubriendo que me gustaba Bernard, ¿qué pasó contigo y Winston? ¿Acaso también lo notaste con la Amortentia de esa vez o…?
—¿Qué? ¡No! —Flora se echó a reír, ante la cara pasmada de Hestia —Lamento decirlo, pero en eso soy tan despistada como tú. Me agradaba Winston, sí, pero no pensé que fuera serio hasta que se lesionó de forma tan horrible, ¿recuerdas que no pudo jugar contra Gryffindor ese año?
—¡Ah, sí! —Hestia abrió los ojos desmesuradamente, sorprendida, antes de dejar escapar una breve risa —¡Dejaste tus cosas abandonadas en la biblioteca en cuanto Harper fue a decirnos!
—Exacto. Fue como un golpe de blodger directo al pecho, ¿comprendes? Al menos así lo describió Winston cuando se lo expliqué. Lo que lamento es que al decidirte por Bernie, Harper…
Hestia meneó la cabeza con pesadumbre, haciéndole un ademán a Flora para que no prosiguiera. Ambas sabían que, durante el curso de terror que tuvieron en Hogwarts gracias, entre otras cosas, a sus propios primos, Harper había finalmente declarado sus sentimientos hacia Hestia, pero ella, en ese entonces ya enamorada de Victory, no pudo corresponderle, con lo cual su amigo se volvió más huraño que de costumbre, lo que unido a que no volvió después de las vacaciones de Semana Santa, las preocupó muchísimo. Solo después de la caída de El-que-no-debe-ser-nombrado se enteraron que se habían hallado muertos meses atrás a los miembros de una familia muggle que, por desgracia, resultaron parientes maternos de Harper.
—¿Sabes si Harper va a venir? —susurró Hestia, con la cabeza gacha.
—Winston dijo que le envió una lechuza, pero no sé si le respondió. Puedo preguntarle, si quieres.
—No, gracias, déjalo así. Pero agradécele a Winston el gesto.
Flora asintió y esta vez sí salió de la habitación, dejando escapar un suspiro en cuanto cerró la puerta tras de sí, antes de bajar y zambullirse de lleno en el alboroto que eran los últimos preparativos para la ceremonia. Solo pudo zafarse de ellos cuando puso como excusa el revisar el sitio de la ceremonia, al que fue lo más deprisa que pudo, hallando casi de inmediato a Winston Vaisey, que conversaba con el novio y un hombre joven que le daba la espalda.
—Winston, ¿todo bien en…?
Cuando el tercer hombre giró la cabeza, Flora se quedó impactada al reconocer en aquellas facciones, maduras y algo bronceadas, al Harvey Harper que tenía meses sin haber visto.
—¡Viniste! —lo saludó, acercándose con rapidez para darle un fuerte abrazo.
—Winston tuvo la genial idea de amenazarme con un maleficio si no venía —aseguró Harper, aunque una leve sonrisa suya dejaba claro que bromeaba —Gracias por la invitación.
—No hay de qué. Además, fue idea de Hestia.
Harper asintió y Flora, por su expresión de serenidad, supo que su amigo había superado sus sentimientos, quedándole solo la amistad hacia ambas gemelas.
Poco tiempo tuvieron para seguir charlando. En ese momento los instaron a tomar sus puestos. Flora, con una sonrisa muy amplia, observó a la gente reunida ese día, pensando que pese a lo que dijeran magos como el pesado de su cuñado, Hestia había hecho una buena elección.
Lo que viniera después, solo ella y Bernard Victory podrían decidirlo.
–&–
Por si no lo han adivinado, esto es el final del presente fic.
Más que nada, se trata de un cierre, tipo "epílogo", para la pequeña historia de cómo inició el enamoramiento de Hestia Carrow por un mago hijo de muggles (lo cual resulta inverosímil si se recuerda que los Carrow son considerados sangre limpia). Flora fue la narradora casi todo el tiempo, porque fue quien respondió a la pregunta de Hestia y claro, porque en estricto orden de nacimiento, es la Carrow menor, tal como Jessy es de entre ella, Aurora-nee y yo. Espero que te haya gustado, Jessy, aunque no fuera un final de lo más impresionante.
Lo que más podría llamar la atención aquí es que se descubriera el anterior enamoramiento de Harper (a quien puse por nombre de pila Harvey por primera vez en un One para un reto, "Tiro que salió por la culata"), y que se diera a entender que durante la segunda guerra, perdió a parte de familia materna, que era muggle, convirtiéndolo así en mestizo y ahondando un poco más en la historia personal que empecé a perfilarle en "Tras Bambalinas" y que en la Saga HHP no he desarrollado por la simple razón de que no se ha ofrecido tal cosa. Yo y mis ideas…
Bueno, me despido de momento, pero no duden en que los desafíos con familias mágicas de los Sagrados Veintiocho seguirán apareciendo en mi perfil, todo porque deseo que me otorguen un apellido en específico, todo por un personaje del cual quiero escribir.
Cuídense mucho y nos leemos en otra ocasión (o en otro fic, como gusten).
