TODOS ENTRENANDO, TODOS SEPARADOS, TODOS EN PROBLEMAS
Hibari POV
Desde que nos encontramos por primera vez algo estaba mal, sin importar como la viera la pelirroja frente a mí no podía ser más que una increíblemente débil herbívora; aun así no bajó la mirada en ningún momento e incluso se atrevió a retarme, tratando de darme la espalda.
Kara: Fuu… [Una leve risa sale de sus labios] No me subestimes… podré no tener coordinación o ser realmente mala para los deportes… pero… hay algo en lo que nadie me puede superar…
Kyoya: …*¿Qué está planeando hacer esta herbívora?*
Kara: … Velocidad [Antes de que pueda golpearla corrió hacia la puerta, teniendo tiempo para voltear y sonreírme burlonamente, para cuando los herbívoros se dan cuenta que ya no está ahí, ella ya va bajando las escaleras].
Como si realmente la fuera dejar escapar así de fácil, me puso de muy mal humor y no tardaría en arrepentirse de ello. Debo admitir que hasta este momento no me di cuenta, después de pasar todo el día persiguiéndola por toda la escuela, sin poder siquiera rosarla con cada golpe que lanzaba, llegué a pensar que tal vez, y sólo tal vez, ella era más que una herbívora, tenía todas las capacidades de un carnívoro y a la vez no.
Ahora, la tengo debajo de mí, sangrando y con varios moretones por todo el cuerpo, no hay motivo para verla como una carnívora; es débil, torpe y no deja de quejarse. Con todo eso, mantiene sus ojos firmes, clavados a los míos, tratando de escapar una vez más; corrección, sus ojos me dicen que no quiere escapar,… ¿Quiere atacar? Es justo ahora que me doy cuenta qué es lo que está mal con esta pelirroja, su aroma: todo lo que veo es a una patética herbívora tratando de escapar, pero puedo sentir que dentro de ella hay una pequeña chispa de sed de sangre. Mientras que su aroma no me dice nada, no huele a herbívoro y no huele a carnívoro; simplemente no hay ningún aroma que salga de la pelirroja.
Un dolor en mi mano derecha me sacó de mi hilo de pensamiento, en un descuido la herbívora se atrevió a morderme, así que levanté mi tonfa izquierda y la golpee directo en el pecho; por lo cual comenzó a toser sangre y a maldecirme. En el momento en que me preparaba para golpearla una vez más la puerta detrás de mí se abrió, dando paso a los herbívoros que había llamado, ¿Tan tarde es?
POV normal
Al subir por las escaleras todos se encontraban, asombrosamente, callados. Que Hibari los hubiera llamado para "reunirse" no podía significar nada bueno, al menos nada bueno para Tsuna y sus cuatro guardianes que ahora estaban detrás de él. La tensión que circulaba en esos momentos por el aire fue destruida al escuchar un golpe seco, que venía del techo, seguido por la voz de alguien; todos se apresuraron a la puerta. Al llegar se detuvieron en seco, la escena que estaba delante de ellos los petrificó por un instante: Kara muy golpeada se encontraba en el suelo, debajo de Hibari (en una posición un muy comprometedora en cualquier otro contexto), quien se disponía a seguir golpeándola con sus tonfas.
Tsuna: ¡Hiiee! Hibari-san, detente por favor [Tsuna corrió hasta ponerse a un lado de Hibari pero no se atrevió a tocarlo, entonces Gokudera y Ryohei decidieron ayudar a Kara tomando cada uno un brazo de Hibari].
Kyoya: ¿Qué creen que están haciendo herbívoros? [En un tono obviamente molesto y amenazador].
Ryohei: ¡No puedes golpear a una mujer al extremo!
Gokudera: Esta vez estoy de acuerdo con el cabeza de césped, deja de una vez a la mujer rara.
Mientras se desata una lucha entre los tres guardianes Tsuna y Chrome ayudan a pararse a Kara, mientras Yamamoto cuida que ningún golpe de la pelea los vaya a lastimar. Cuando comienzan a caminar en dirección de la puerta, Hibari se pone frente al grupo cortándoles el paso, por lo cual Yamamoto se pone en posición defensiva. Están a punto de cruzar armas (Yamamoto trae consigo su espada) cuando Reborn interviene.
Reborn: Déjalo ya, Kyoya. De cualquier forma tu juguete ya está roto ¿No es así?
Kyoya: Hn [Se aleja de todos y le hace señal a Kara de que ya puede irse].
Kara se suelta bruscamente de entre las manos de Tsuna y Chrome y comienza a caminar, si a tambalearse ridículamente a cada paso se le puede llamar caminar, hasta llegar a la puerta. Se detiene por un momento y al voltearse le regala una sonrisa a los guardianes (y Tsuna) que la ayudaron a librarse de Hibari. Esto hace que todos se ruboricen y desvíen su mirada al suelo, una vez nadie la está viendo le dedica una mirada fulminante a Hibari.
Kara: No voy a olvidar esto. Acabas de declararle la guerra a alguien que no te conviene [Sale disparada como un rayo al ver que Hibari se pone en posición de ataque, una vez más].
Kyoya: Débil herbívoro [Se pone de frente al grupo que no escuchó el comentario de Kara y no entienden lo que pasó].
Tsuna: E-esto, Hibari-san ¿Para qué nos llamaste?
Gokudera: Tsk. Dinos que quieres de una vez Hibari, no tenemos tu tiempo.
Yamamoto: Ma, ma. Calma Gokudera, Hibari no es de los que nos llamarían sin algún motivo. Así que ¿Qué pasa Hibari?
Kyoya: Hn. Herbívoros, sólo lo diré una vez, así que pongan atención. Además de los intrusos que aparecen en el video de "Muyōna" (Inútil nada, refiriéndose a Kara) nos hemos percatado de la entrada de una nueva compañía a Namimori que no ha hecho más que fastidiar a todos, por lo que al parecer aún no entienden cuál es su lugar. De cualquier forma los culpables de ambas situaciones son ustedes herbívoros, por lo cual tienen hasta el fin de esta semana para arreglar la paz en Namimori o los morderé hasta la muerte.
Al terminar de dar su, sorprendentemente larga, explicación Hibari sale de la azotea murmurando cosas relacionadas con "demasiados herbívoros reunidos" y como le ponía eso de mal humor. Todos los guardianes estaban impactados y confundidos; no entendían a qué venia todo eso, además que al parecer Hibari seguía de malas por no poder seguir masacrando a Kara.
Tsuna: ¿El video de "Muyōna"? ¿De quién y de qué estará hablando Hibari-san?
Gokudera: Décimo… estoy seguro que se refiere a la mujer rara, aunque no entiendo la categoría en que la puso ¿A qué vendrá ese apodo? Siempre había dividido a todos en carnívoros, herbívoros y sólo en contadas ocasiones omnívoros.
Yamamoto: Hahahaha. Habrá que preguntarle a Kara-san. Pero, Tsuna ¿Qué haremos con lo de los intrusos y esa nueva empresa? Debemos hacer algo antes de que Hibari se ponga en nuestra contra.
Tsuna: ¡Reborn! ¿Qué hacemos? [El rostro pálido de Tsuna muestra lo asustado que está de lo que podría hacerles Hibari]
Ryohei: Sawada, es lógico… los golpearemos al extremo hasta que salgan de aquí.
Reborn: [Con una sonrisa de triunfo y escondiendo su mirada con el ala de su sobrero] Por supuesto que los sacarán de Namimori, pero antes deberán entrenar para estar al nivel de sus enemigos… Aunque aún no sé quiénes son nuestros verdaderos enemigos…
Chrome: ¿Verdaderos… enemigos? ¿A qué te refieres… Reborn-san?
Tsuna: *Seguro se refiere a uno de sus entrenamientos espartanos* ¡Hiiee! Detente Reborn, no creo que sea necesario… [Es cortado por una patada en el rostro por parte de Reborn]
Reborn: Ya está todo preparado, todos volverán a ser entrenados por uno de los ex-arcobaleno, además de un tutor específico. Cuándo y dónde entrenaran dependerá de cada tutor. Entonces: Yamamoto será entrenado por Coronello y Squalo, Gokudera por Fon y Bianchi, Chrome por Mammon y Lal Mirch, Tsuna por Uni y Byakuran, Ryohei por mí e Irie, Lambo por Verde y Gamma, y Hibari por Skull, Dino y Kikyo. Estén atentos, tengo entendido que cada uno de ustedes durante su entrenamiento será visitado por la Cerdice, ella también los estará apoyando.
Ryohei: ¡Vamos a entrenar al extremo! [Sale corriendo hacia la puerta con Reborn en hombros y sus ojos en llamas].
Tsuna: Nii-san…
Gokudera: Hermana… Y-yo no me siento bien, creo que iré a la enfermería… [Teniendo un escalofrío al saber que sería entrenado por su hermana mayor].
Bianchi: ¡Hayato! [Entrando a la azotea y tomando a Gokudera por los hombros, ya que no lleva su antifaz éste se desmaya y es arrastrado fuera de la vista de todos] No pienses que podrás escapar de mi entrenamiento… [Sonríe mientras Fon ve todo desde lo alto].
Yamamoto: Hahahaha. Bianchi, que amable de tu parte que venir a recoger a Gokudera, ¿Van a jugar al mafioso a algún lado con ese bebé?
Fon: Sí, me temo que mi entrenamiento tendrá que comenzar desde ahora. Espero y tengan un buen día [Se va junto con Bianchi y Gokudera hacia quien sabe dónde, para hacer quien sabe qué tipo de entrenamiento].
Tsuna: [Llorando] Gokudera-kun fue atrapado también… ahora ya no hay marcha atrás en este desastre.
Yamamoto: Hahahaha. Me pregunto cuándo llegarán Squalo y Coronello, no puedo esperar para verlos de nuevo.
Chrome: [Quien todo el tiempo estuvo pensando en las palabras de Reborn y no se enteró de lo del entrenamiento, aunque Mukuro escuchó todo con mucha atención a través de Chrome] Jefe… no creo que haya de que preocuparse… Todo saldrá bien.
Aunque las palabras de Chrome tenían la finalidad de tranquilizar a Tsuna, su lenguaje corporal daba a entender que no estaba enteramente metida en la conversación. En su mente había un alboroto de ideas; sobre los verdaderos enemigos, las amenazas de Hibari, la mente de Mukuro que resonaba en el fondo de la suya
Chrome POV
Pero algo detuvo mi tren de pensamientos, -"nessuna possibilità" (no tienen oportunidad)- una dulce voz que jamás había escuchado, -"fuggire" (huyan)- que a la vez sonaba alarmada y triste, -"anelli, gli anelli devono proteggere" (los anillos, deben proteger los anillos)-. El miedo de la voz me contagió por alguna razón.
No podía entender lo que me estaba pasando; primero escuchaba la voz de Unzui-san en mi cabeza, o eso es lo que yo creo, y ahora es la voz de alguien a quien jamás he escuchado. Lo único de lo que estoy segura es que quien fuera la dueña de aquella voz me necesitaba y que todos los guardianes y el jefe debíamos alejarnos… pero ¿De qué?
En la mente de Chrome/en el mundo que crea Mukuro para ellos
Chrome: Mukuro-sama, ¿Qué me está pasando? [Se acerca tímidamente a él con un rostro de angustia].
Mukuro: Kufufu. Mi pequeña Nagi ¿De qué estás hablando? Te veo muy preocupada.
Chrome: Yo… últimamente… he estado escuchando cosas… y me asusta.
Mukuro: ¿Y qué clase de cosas podrías estar escuchando, Nagi? [Hablando de una forma cariñosa para tranquilizarla, extendiendo sus dedos para acariciar su cabello].
Chrome: Voces, la de una chica nueva de la escuela… y otra de una chica que no conozco… no lo entiendo…
Fue en ese momento, como si la hubiera llamado, que aquella segunda voz entró a nuestro lugar:
…: "per favore... non voglio... continuare" (por favor... ya no quiero... seguir).
Mukuro: Kufufu. ¿Qué significa esto? ¿Quién eres?
Chrome: Mukuro-sama… suena como si, estuviera sufriendo…
…: "non dovrebbe avere anelli" (no deben obtener los anillos).
Mukuro: Tal parece que la podemos escuchar pero ella no a nosotros…
…: "aiuto,... qualcuno li fermata" (Ayuda,... alguien deténgalos)
Así como comenzó esa voz en mi mente, así como apareció en este espacio que Mukuro-sama preparó, así desapareció. Sólo dejó un sentimiento de miedo y dolor con su partida. Mi mente empezó a tornarse borrosa, las ideas no tenían ningún sentido mientras la figura de Mukuro-sama desaparecía, lo último que escuché fue:
Mukuro: Kufufufu. Interesante, habrá que buscar a la dueña de esta dulce voz… descansa Nagi, y busca a ese ex-arcobaleno para hacerte más fuerte.
POV normal
Durante los siguientes cinco días los ex-arcobaleno y tutores se impusieron sobre todos los guardianes, no dejándolos ni a sol ni a sombra, todos los días era un nuevo entrenamiento. Aun así todos daban lo mejor de sí para poder superar a los enemigos que deberían enfrentar, sin embargo las esporádicas apariciones de la Cerdice terminaban en una agonía aplastante para cada guardián.
El entrenamiento de Ryohei se dividía en dos: primero tenía que entrenar con su caja de armas contra Reborn, quien no se tocaba el corazón e iba con todo en contra de Ryohei, para después pasar a entrenar con su habilidad de curación con la ayuda de Irie. Cuando la Cerdice llegó a ayudar tuvo lugar un uno contra uno, sin límite de tiempo, seguido de poner a prueba la velocidad de curación de sus llamas, algo que le causo mucho dolor a Irie ya que fue él el conejillo de indias.
Para Gokudera las cosas no pintaban bien desde el comienzo, una vez despertó se encontró con la sorpresa que su entrenamiento consistía en conseguir capturar al ex-arcobaleno Fon peleando al mismo tiempo con Bianchi, quien a veces recurría a quitarse la máscara para sabotear los ataques de su pequeño hermano. La Cerdice sólo empeoró las cosas, ya que puso varias trampas en lugares que nadie se imaginaria, siendo Fon el único en no caer en ninguna de ellas hasta el final del entrenamiento.
Durante el entrenamiento de Tsuna todo era infierno para él, tenía pánico cada que Uni lo dejaba a solas con Byakuran pues este se encargaba de atormentarlo tanto física como mentalmente por pura diversión, ya que para Byakuran las reacciones de Tsuna eran únicas. Durante los entrenamientos tenía que realizar batallas, hacer calentamientos al estilo Reborn (por consejo de este) mientras aprendía cosas para liderar a sus guardianes durante batalla. Aquí la Cerdice comenzó un ataque desde varias direcciones contra Tsuna sin previo aviso, lo cual terminó con un Tsuna enterrado a varios metros de profundidad en demasiadas ocasiones.
Para Lambo, Chrome y Yamamoto no todo era complicado, pero aun así eran constantemente presionados: Squalo no dejaba de gritar mientras entrenaba con Yamamoto y Coronello los observaba, siendo este último quien decidía lo que seguía en el menú de entrenamiento. Mammon y Lal eran un dúo letal para las pocas fuerzas de Chrome, quien constantemente perdía el conocimiento por exceso de trabajo pero siempre que recobraba el sentido pedía continuar. Lambo sólo podía estar llorando mañana, tarde y noche, pues Verde no dejaba de torturarlo psicológicamente y Gamma no era muy buen maestro para un pequeño como él. Aquí la Cerdice no hacia otra cosa más que poner sal a las heridas, haciendo que los tutores perdieran los estribos y se desquitaran con sus alumnos, cosa que empeoraba a cada instante los entrenamientos.
… No hay que pensar muy profundamente como era el entrenamiento de Hibari; peleas de Kikyo y Dino contra Hibari mientras Skull era utilizado como mandadero…
Con todo, en la sexta tarde por fin pudieron reunirse nuevamente, a excepción de Hibari, para su sorpresa en esta ocasión Mukuro, Chikusa, Fran, Ken y M.M. estaban ahí para ayudarlos con el primer asunto en manos: la captura de los miembros de "organisasjon" que rondaban por ahí, para así conseguir información de lo que estaba ocurriendo. Encontrarlos fue fácil, todos los guardianes se esparcieron por la ciudad y encendieron sus llamas y anillos para hacer salir de su escondite a Yule (en el capítulo pasado lo llamé Jule por error) y Chris, llevarlos a donde querían también fue sencillo, al encontrarse con el enemigo todos los provocaron y corrieron al lugar donde esperaban los refuerzos.
Durante la batalla
Chris: Yule, Ta vare på den største mens jeg komme bort fra veien (Yule, encárgate de los más grandes mientras yo saco a la basura del camino) [Lo dice mientras señala con la cabeza a Mukuro, sus compañeros y Ryohei, y se lanza a toda velocidad contra el resto de los guardianes].
Yule: Hva er det som haster? De har ingen sjanse, nå eller tusen år (¿Cuál es la prisa? No tienen oportunidad, ni ahora ni dentro de mil años).
Gokudera: [Enfadado al no entender lo que dicen, pero sabe que por el tono se están burlando de ellos] Bastardos, déjense de jueguitos y peleen en serio. Les mostraremos de lo que estamos hechos ¿Cierto Décimo?
Cuando Gokudera trata de utilizar su caja arma en contra de Yule, Chris se pone en medio del ataque y lo detiene fácilmente con sus propias llamas de la tormenta.
Gokudera: ¡Rayos! [Trata de atacar nuevamente pero esta vez Yule utiliza su poder de ilusión y envuelve a todos en este, recreando frente a ellos sus peores temores]
Todos: ¡Ghaaa!
Gracias al poder combinado de Fran y Mukuro todos pueden salir de la ilusión, pero por un motivo que no entienden Lambo y Gokudera pierden el conocimiento. Con dos personas inconscientes no hay otro camino que dejar que Yamamoto y Chikusa cuiden de ellos.
Yule: Sólo ríndanse y no los lastimaremos. Lo único que nos interesa es la custodia de los anillos Vongola [Sorprendentemente al parecer Yule hablaba el mismo idioma que todos, lo cual dejó a los jóvenes un tanto confundidos].
Tsuna: ¿Por qué están detrás de los anillos? ¿Para qué quieren un poder que ustedes no pueden utilizar?
Chris: [Hablando hacia Yule] For å kunne? Hva er det han snakker om det tiende? Er det mulig at de allerede er i kontakt med Vongola? (¿Poder? ¿De qué está hablando el Décimo? ¿Será posible que ellos ya estén en contacto con los Vongola?) Escucha niño, no tenemos tiempo para explicarles la situación. Sólo entreguen los anillos y todo esto acabará antes de que se den cuenta.
Mukuro: Kufufufu. No quieran tratar de engañarnos, nosotros los detendremos y verán como es que sí hay tiempo para explicaciones.
Yule: Dette kan ikke skje, må vi stoppe denne kampen og snakke om situasjonen (Esto no puede estar pasando, debemos detener esta pelea y hablar sobre la situación).
Chris: Ikke vær dum, det er mot reglene (No digas tonterías, eso es en contra de las reglas).
Una vez más todos comienzan a pelear contra los dos intrusos, pero aunque esta vez los resultados del entrenamiento muestran sus frutos con una pelea mucho más pareja, los intrusos son capaces de mostrar todo su potencial y habilidades al no dejar que un sólo golpe de los guardianes les roce. Cuando menos se lo esperaban, los intrusos hicieron su salida con un gran botín a los ojos de todos, al parecer sin la ayuda de Reborn o la Cerdice realmente no tenían oportunidad en contra del enemigo.
Al finalizar el encuentro, los anillos del sol, el trueno y la niebla habían sido tomados por los enemigos. Nadie podía dar crédito a lo ocurrido, y fue hasta ese momento que Chrome decidió contarle a todos todo con respecto a la voz que había escuchado días antes. Tsuna entonces comprendió que había sido un gran error lo que hicieron aquella tarde, regresando a casa no pudo más que llorar de frustración mientras Reborn sólo se quedó pensando en cómo solucionar aquel gran problema.
El séptimo y último día que Hibari les dio para limpiar Namimori llegó con un inesperado suceso para todo mundo:
Altavoz: Sawada Tsunayoshi, Gokudera Hayato, Dukuro Chrome, Yamamoto Takeshi, Sasagawa Ryohei y Hibari Kyoya. Favor de presentarse en la azotea con el profesor Kuroshiro… Sawada Tsunayoshi, Gokudera Hayato, Dukuro Chrome, Yamamoto Takeshi, Sasagawa Ryohei y Hibari Kyoya. Favor de presentarse en la azotea con el profesor Kuroshiro.
Tsuna: *¡Hiiee! ¿Qué está pasando? Nada bueno, presiento que no es nada bueno.* To-todos, veamos de-de qué se trata.
Kyoko: Tsuna-kun, ¿Está todo bien? [La preocupación de Kyoko hizo que Tsuna reaccionara y la reconfortara con una de sus cálidas sonrisas]
Yamamoto: Ma, ma. Todo está bien, no tienes de qué preocuparte Kyoko. Estoy seguro que debe ser algo relacionado con nuestras calificaciones o algo por el estilo.
Chrome: Kyoko-chan, ¿Nos vemos para almorzar juntas? [Al ver la tímida sonrisa de Chrome Kyoko pudo relajarse un poco, ya que la promesa de regresar era todo lo que quería escuchar]
Durante el camino hacia la azotea todos se reunieron, Hibari a unos cuantos metros tras del grupo, lo cual sólo ponía mucho más nervioso a Tsuna, pues en cualquier momento podría perder la paciencia y golpearlos hasta la muerte. Mucho más por ser el último día que tenía para arreglar las cosas. Al dar vuelta por una esquina pudieron ver a Kara, quien estaba vendada y hablando con un también herido Kusakabe.
Kusakabe: ¡Unzui-san! Deja de ser tan testaruda y dime qué es lo que viste esa noche. Sin tu información no podremos seguir con la investigación y…
Kara: No, no, no y no. Si llego… a… decir algo… lo más seguro es que ellos… No, en definitiva no diré nada.
Kyoya: ¡Kusakabe! ¿Esta herbívora es la única testigo de la que me hablaste?
Yamamoto: Kara-san, Kusakabe ¿Qué les pasó?
Kusakabe: ¡Ah! Kyoya-san. Sí, con respecto al ataque de hace dos noches en contra de la patrulla del comité disciplinario, Unzui Kara fue la única testigo en ser noqueada pero, se niega a brindar su testimonio.
Tsuna: Unzui-san… ¿Te encuentras bien? ¿Quiénes… son ellos?
Kara: [En su rostro se refleja un temor indescriptible, se pone en contra de una pared dándole la espalda al grupo y se pone agacha al suelo abrazando sus rodillas] Nada… no es nada… no hay nada que decir…
Kyoya: Te morderé hasta la muerte si no hablas de una vez "Muyōna".
Kara: Fueron… … … esos fantasmas que les mostré, mientras Kusakabe y su pandilla de malhechores me molestaban con irme de una vez a casa… ellos aparecieron por detrás y… comenzaron agolpear a todos… como si estuvieran buscando a alguien… o algo… no sé… después fueron contra mí y desaparecieron…
Gokudera: Esos malditos… [Apretando con fuerza sus puños]
Tsuna: No te preocupes Unzui-san, nos aseguraremos que esos fantasmas no vuelvan a hacerle daño a nadie [La determinación en los ojos de Tsuna hizo que los demás guardianes asintieran con la cabeza y se fueran de ahí con un nuevo aire rodeándolos].
Nadie lo notó, pero mientras se retiraban una sonrisa casi imperceptible se formó en el rostro de Kara, una mezcla de dolor y dulzura se asomaban por sus ojos. Cuando todos llegaron a la azotea no veían a nadie hasta que de la nada apareció en el centro del grupo una llama índigo que los hizo retroceder y ponerse a la defensiva.
Yule: Saludos mini guardianes [Debido a la máscara que llevaba en el rostro no podían ver nada pero, por el tono alegre y despreocupado y la posición de sus manos tras la nuca, todos podían imaginarse una gran sonrisa que envolvía a aquel sujeto].
Tsuna: ¡Yu-Yule! ¿Qué haces aquí? ¿A caso vienes por los demás anillos?
Ryohei: ¡Regresa mi anillo al extremo! [Tratando de golpear a Yule, siendo detenido en un fuerte abrazo por este]
Yule: Vamos minis, no he venido en son de guerra. De hecho mis compañeros no saben que estoy haciendo esto, así que prefiero que guardemos la calma ¿De acuerdo? *De otra forma Chris y Leo me matarán por esta locura.*
Yamamoto: ¿Tenemos tu palabra que no hara… [Es cortado a media frase cuando Hibari muy molesto ataca con todas sus fuerzas a Yule]
Kyoya: Está prohibido que los no miembros del instituto estén aquí [A diferencia de la batalla del día anterior, Hibari tenía la delantera y Yule sólo podía defenderse].
Yule: ¡Hey! Vamos, que no he hecho nada. Además sí tengo permiso para estar aquí ¿Qué acaso no los mandé llamar por el altavoz?
