Mica: ¡Hola mis queridos lectores! Estoy de vuelta junto a mis queridos protagonistas ^_^
Los 4: Hola a todos
Mica: Bueno…fue lindo mientras duro TT-TT
Mikey: Jajaja, pero no dejaras de escribir, ¿verdad?
Mica: Obvio, mi amigo. Seguiré escribiendo en cuanto menos se den cuenta (se pone pensativa) Ahora que lo recuerdo, tengo una idea en mente
Donnie: Mica, todavía tiene otra historia que terminar -_-
Mica: Pero…no tengo inspiración TT-TT
Leo: De seguro volverá en algún momento
Raph: Espero que no, así tengo más tiempo de descanso de esta loca -_-
Mica: Ho, cállate…Y bueno gente, les dejamos leer y esperamos que lo disfruten
Los 4: ¡Disfruten! ^_^
P/D: Recuerden que TMNT no me pertenece y también persónenme los errores (y/u horrores) ortográficos. Ahora sí, disfruten
Leo, Donnie y Raph corrían por las calles de New York, esquivando a cada persona que se les cruzaban en frente. Gracias a su aspecto humano, ya no era peligroso deambular por las calles. Siguieron corriendo, hasta encerrarse en un callejón y subir al techo de un edificio, gracias a las escaleras contra incendios. Una vez que estuvieron en el techo, estaban por empezar a correr pero un grito los detuvo.
-¡RAPHAEL!- el mencionado, junto a sus dos hermanos, se dieron la vuelta rápidamente y se encontraron con una tortuga bastante grande, de bandana negra y picos, tanto en el cuerpo como en el caparazón. Raph, al reconocerlo, corrió hacia él.
-Slash, ¿qué pasa?- pregunto una vez cerca. Leo y Donnie, quienes también se acercaron, vieron algo de color naranja. Slash, sin decir nada, dejo a una chica pelirroja a su lado.
-¡April!- exclamaron sorprendidos. Ella sonrió con alegría y se lanzo a abrazar a Donnie, quien sonrojado le devolvió el abrazo.
-¡Me alegra tanto verlos!- dijo feliz April, mientras se separaba del chico.
-A nosotros también April- Donnie le sonrió levemente. –Por cierto, ¿encontraron a Mikey?- April asintió y señalo a Slash.
-Aquí esta- la tortuga les mostro al menor rubio inconsciente. Raph extendió los brazos y Slash le entrego al menor. Raph se arrodillo y dejo a Mikey en el piso, aun sujetándolo suavemente.
-¿Y cómo lo vamos a despertar?- pregunto April, mirando al rubio. En eso, a los tres hermanos se les vino una idea a la mente. Se miraron entre sí y asintieron.
-Sostenlo Leo- el líder se arrodillo al lado de Mikey y lo sostuvo, mientras que Raph se levantaba y se alegaba, hasta bajar del techo y desparecer de sus vistas. Unos segundos después, volvía a aparecer con una rebanada de pizza en la mano.
-La robaste ¿cierto?- Leo frunció levemente el seño, mientras que Raph sonreía divertido y se encogía de hombros.
-No creo que a alguien le importe si le falta una rebanada- Raph se acerco a donde estaban y se arrodillo al lado de Mikey, acercando la rebanada de pizza a la nariz del rubio.
-Mmmm…pizza- susurro Mikey mientras se levantaba un poco y abría los ojos. Antes de poder decir nada, Mikey agarro la pizza y se la comió rápidamente. –Que rico…- se echo hacia atrás y se recostó en el piso, haciéndose un ovillo y haciendo como si estuviera por dormir. Raph, con un leve tic en el ojo, golpeo la cabeza del menor, quien no tardo en reaccionar, sentándose de golpe y sobándose el chichón, miro a Raph con enojo infantil.
-¡¿Por qué hiciste eso?!- pregunto Mikey, sin dejar de sobarse el chichón.
-¡¿Y todavía preguntas enano?!- Raph miro enojado al menor. Slash y Donnie suspiraron levemente.
-Paren de una vez- ordeno seriamente Leo. Ambos se callaron, mientras que Mikey se cruzaba de brazos. Leo se levanto y miro a April. –April, ¿dónde está Mistery?- la pelirroja no pudo contestar.
-La tienen los Kraangs- Slash dio un paso al frente. –Ella me pidió que me llevara a ambos- Raph se levanto y ayudo a Mikey a hacerlo también.
-¿Qué vamos a hacer Leo?- pregunto Donnie, mirando al mencionado.
-Iremos a rescatarla- contesto Leo seriamente y miro a Slash. -¿Vienes con nosotros?- la tortuga sonrió y asintió. Raph se rio levemente y choco su puño contra el de la tortuga.
… … … …
Mistery gimió levemente, al mismo tiempo que abría lentamente los ojos. Parpadeo un par de veces, como para adaptarse a la luz del lugar, y se fijo a su alrededor. Ella suspiro, estaba en una de las "cárceles" de los kraangs. En cuanto intento mover las manos, se dio cuenta de que las tenía esposadas a la espalda. Se levanto lentamente, apoyándose en la pared. Se preparo y salto, pasando sus brazos por debajo de sus piernas y teniendo las manos, ahora, del lado de enfrente. Mordió levemente las "esposas", pero estas no cedieron y quedaron como si nada.
-Demonios…- en eso, escucho pasos robóticos acercarse y detenerse frente a la puerta de su "celda". Con una sonrisa perversa, pego su espalda a la pared y espero a que entrasen. Entreabrió sus boca y se podía ver como sus colmillos se alargaban levemente, haciéndolos más filosos de lo que ya eran. Ella vio como una de los robots entraba al lugar con su pistola de siempre y, en cuanto se volteo hacia donde estaba ella. Mistery se lanzo sobre él y clavo sus colmillos en el cuello del robot, arrancando una parte de este y dejándolo tirado en el piso. Escupió hacia un lado el trozo de metal y, escondida, miro hacia afuera. Había otro dándole la espalda. Con sigilo, digno de un ninja, se puso detrás de él, saco las garras y traspaso el pecho (un poco más arriba de donde está el cerebro) de aquel robot. Como si nada, saco sus garras de ahí y el robot cayó al piso, mientras que el "cerebro" salió corriendo y chillando. –Tengo que sacarme esto- pensó soltando un suspiro y mirando las "esposas" irrompibles que rodeaban sus muñecas. Con un leve suspiro, empezó a caminar lentamente por el pasillo pero se quedo estática al escuchar la alarma del lugar. -¿Pero qué…?- se dio vuelta rápidamente y se encontró con un cerebro Kraang aferrado a la pared y tocando con uno de sus tentáculos un botón para la alarma. –Carajo…- golpeo levemente al cerebro mutante, tirándolo al piso, y lo pateo, mandándolo lejos y haciendo que el cerebro saliera volando con un chillido. Antes de darse vuelta, vio como varios robots corrían hacia su dirección. Se dio vuelta rápidamente y se echo a correr lo más rápido que podía.
… … … …
Leo, Donnie, Mikey, Raph y Slash corrían rápida y silenciosamente por los pasillos de la base Kraang pero se detuvieron en seco cuando escucharon la alarma.
-¡Genial!- dijo Mikey, con una gran sonrisa en la cara. Sus hermanos lo miraron raro. -¿Qué?- se enoje de hombros. –Celebro porque no fui yo el causante de esa alarma- Mikey se cruza de brazos y sonríe enormemente. Raph rueda los ojos y lo agarra de la muñeca.
-Cállate y corre- empezaron a correr nuevamente. En un momento determinado, Mikey, quien iba delante de todos, pudo notar algo curioso y se detuvo de golpe.
-Miren- señalo el menor, una vez que sus hermanos y Slash estuvieron a su lado. Delante de ellos había varios robots, todo destruidos y con los cerebros afuera de sus cuerpos e inconscientes.
-Al parecer vamos por el camino correcto- comento Leo, pasando por entre los robots. Los demás lo siguieron. En eso, Leo nota un objeto de color negro entre los robots. Los agarra y se da cuenta de que era el cinturón de Mistery.
… … … …
-Tenían que sacarme mi cinturón- pensó Mistery con disgusto, mientras caminaba por los largos pasillos del lugar. Siguió caminando, hasta que se detuvo de golpe ¿La razón? Muy fácil, unos cuanto kraangs estaban caminando hacia ella y uno de ellos había disparado, el cual paso por al lado de la cara de Mistery. Con aquello, a la chica se le vino una idea y sonrió. -¡Eso es! ¡Quizá mis con mis colmillos o fuerza bruta no se puedan romper estas cosas, pero si lo hará con un disparo de sus propias armas!- pensó con una sonrisa de victoria en la cara. -¡Oigan tontos!- los llamo. -¡A que no pueden darme!- les saco la lengua de forma juguetona. Alguno de los kraangs, sin haber entendido muy bien, le empezaron a disparar a la chica. Ella se agacho a tiempo pero alzo los brazos y espero. Aquello que ella estaba esperando paso: uno de los disparos llego a la cadena y la rompió, aunque todavía tenía las cosas metálicas rodeando ambas muñecas. Con una sonrisa maliciosa, se levanto y miro a los robots. –Ahora si…al ataque- sin borrar esa sonrisa maliciosa, se lanzo sobre los robots.
… … … …
-¿Escuchan eso?- pregunto Donnie, deteniéndose un momento y concentrándose un poco en el ruido. Los demás asintieron y empezaron a caminar, siguiendo el ruido. Leo, escondido, se asomo y pudo ver a barios robots kraangs reunidos y dándoles la espalda.
-¿Qué estará pasando ahí?- se pregunto Leo, sin separar la vista de la escena. En eso, ve como Mikey se pone en frente de él y se asomaba también.
-No se- Mikey sonrió al ver a uno de los robots salir volando. –Pero sea lo que sea que esté pasando, está arrasando con los kraangs- comento Mikey divertido. Con discreción, se acercaron y quedaron a una distancia prudente.
-Tengo una idea- Raph miro a Mikey y se agacho a su lado. –Sube enano- Mikey asintió y se subió a los hombros de su hermano. Raph, una vez que Mikey estaba bien posicionado, se paro con cuidado y sostuvo las piernas del menor.
-¿Qué es lo que ves Mikey?- pregunto Donnie, mirando al mencionado. Slash, al ser mas grande, podía ver perfectamente lo que estaba pasando.
-Es…Mistery- susurro Mikey, con los ojos bien abiertos. Donnie, Leo y Raph se sorprendieron, mientras que Donnie y Leo miraron a Slash, quien asintió. Como si nada, agarro a Donnie de la cintura con una sola mano y lo alzo levemente.
-Es cierto, ella está ahí- Donnie sonrió, mientras que Slash lo bajaba. Raph se agacho lentamente.
-¿La ayudamos?- pregunto Mikey, mientras bajaba de los hombros de Raph y este se paraba. Leo lo miro y sonrió, desenvainando sus katanas.
-Genial, un poco de acción- Raph sonrió de forma algo diabólica y saco sus sais, haciéndolos girar.
… … … …
-Me estoy cansando- pensó Mistery, quien seguía esquivando y atacando a cada robot que se le lanzaba enzima. En eso, escucho como algo metálico chocaba contra otro y caía al suelo. Se volteo rápidamente, encontrándose con un robot tirado y con un sai incrustado en la frente, mientras que el cerebro salió chillando del robot. Se dio vuelta rápidamente al escuchar otro ruido detrás de ella y se encontró con…-¡Leo!- ella le sonrió al chico.
-¡BOOYAKASHA!- apareció Mikey y derribo a barios robots. Después de unos momentos, ya no había más kraangs en pie.
-¡Vienen más!- Donnie señalo hacia el pasillo por donde ellos venían.
-¡Corran!- ordeno Leo, empezando a correr y con los demás siguiéndole el paso. Siguieron corriendo, hasta que se detuvieron de golpe al ver que mas kraangs venían por el camino que ellos tenían que ir. Se fijaron detrás de ellos, todavía los estaban siguiendo. En eso, Mistery vio hacia el costado y encontró un cuarto. Corrió hacia los kraangs, le arranco un brazo a uno y volvió a donde estaba, puso la mano en la cerradura y la puerta se abrió en seguida.
-¡Por aquí!- exclamo entrando, mientras que los demás la siguieron. Apenas entraron, Mistery hizo que la puerta se cerrara.
-Wow, miren esto chicos- dijo Mikey. En cuanto ellos miraron aquello, quedaron sorprendidos al ver una enorme maquina enfrente de ellos. Pero reaccionaron al escuchar golpes que provenían de la puerta, querían entrar. Y cuando menos se lo esperaron, la puerta se abrió de golpe y entraron un montón de kraangs, quienes les empezaron a disparar y ellos lo esquivaban como podían. En eso, uno de los disparos choco contra la maquina y de esta empezaron a salir chispas.
-¡Cúbranse!- apenas Leo dijo eso, la maquina exploto y todo se lleno de humo y escombros.
… … … …
Leo gimió levemente, mientras sacaba los escombros que tenia sobre él y se levantaba lentamente. Una vez de pie, llevo una de sus manos a su cabeza y se la sobo levemente, pero sus ojos se abrieron de golpe al darse cuenta de algo: ya no tenía cabello. Lentamente, miro una de sus manos y se encontró con una mano verde, grande y con tres dedos, al mismo tiempo que tenía vendas rodando su muñeca y un poco de su palma. Con una gran sonrisa, se miro a si mismo ¡Había vuelto a ser una tortuga!
-Por fin- pensó con un suspiro de alivio, para después concentrarse en su objetivo: encontrar a su familia. Pero antes de poder dar un paso, uno de los escombros salió volando y dejo ver a Slash. Leo camino, como pudo y con cuidado, hasta donde estaba la tortuga. Y, del agujero que dejo en el piso, apareció Raph. -¡Raph!- Leo no pudo evitarlo y apenas estuvo cerca, abrazo a su hermano.
-¿Q-que creer q-que haces L-Leo? S-suéltame- Raph consiguió alegar un poco a su hermano, pero no logro que lo suelte por completo. Raph miro bien a Leo, dándose cuenta recién de un pequeño detalle. –E-ere una tortuga-
-Igual que tu, hermano- Leo le sonrió a su hermano. Con aquel comentario, Raph se separo totalmente del líder y se miro a sí mismo, sin poder creérselo. Justo en so, otro escombro cerca de ellos se movió y dejo ver a Donnie. Como pudieron, se acercaron al genio. Slash, apenas estuvo cerca, lo agarro con una de sus manos y lo alzo, sacándolo de donde estaba.
-Gracias- fue lo único que dijo Donnie, una vez que sus pies tocaron el piso. En eso, el genio recién se daba cuenta de la apariencia de sus hermanos y la de él. -Volvimos- sonrió enormemente, mientras que sus hermanos le devolvieron la sonrisa. -¿Dónde están Mikey y Mistery?- pregunto el genio.
-Aquí están- respondió Slash. Los chicos miraron hacia donde estaba la tortuga más grande y vieron que estaba sacando un enorme escombro, dejando salir a Mikey y Mistery.
-¡Uf!- se quejo Mikey, una vez que estuvo afuera. Se miro a sí mismo y sonrió enormemente. -¡Si, he vuelto!- Mikey empezó a dar leves saltitos de felicidad. -¡Amo ser una tortuga!- exclamo con entusiasmo. Los demás se aceraron al menor.
-¡Nosotros también!- exclamaron los tres al mismo tiempo, sonriendo y alzando un brazo. Mistery y Slash se miraron entre sí y sonrieron.
… …A la mañana siguiente… …
-Chicos, les tengo una noticia- dijo Mistery entrando a sala, donde estaban las tortugas. Raph, Donnie y Leo estaban sentados en el sillón, mientras que Mikey estaba sentado en el piso.
-¿Qué pasa?- pregunto Mikey, mirando a su amiga.
-El Maestro Splinter vendrá mañana en la mañana- anuncio la chica. Las cuatro tortugas se miraron entre si y sonrieron.
-Eso es genial- hablo Leo, con una gran sonrisa. En eso, Mikey se levanto de donde estaba y se paro frente a sus hermanos.
-Muy bien, mis estudiantes- hablo el menor, fingiendo seriedad. –Prepararemos este lugar para recibir a nuestro querido padre- sus hermanos se levantaron, poniéndose uno al lado del otro, rectos y enfrente de Mikey.
-¡Señor, si señor!- Leo, Donnie y Raph hicieron como si fueran militares, aunque ellos tenían una sonrisa en la cara. Mistery se rio levemente.
-¡Atención!- los chicos bajaron el brazo y se pusieron firmes nuevamente. –¡Media vuelta!- se dieron vuelta, sin romper la fila. -¡Y marchen!- empezaron a caminar, mientras que Mikey iba detrás de ellos diciendo: "1,2,3,4…1,2,3,4". Mistery, riéndose levemente, los siguió.
… …A la mañana siguiente… …
-¡Papa!- los cuatro hermanos corrieron hacia su padre recién llegado y lo abrazaron. Mistery, riéndose levemente, se acerco al abrazo familiar pero quedándose a una distancia prudente.
-Los extrañe hijos míos- Maestro Splinter abrazaba con dulzura a sus hijos. Por fin la familia Hamato estaban nuevamente juntos y felices.
Mica: Espero que les haya gustado el final y, por si no lo entendieron, les explicare
Donnie: El aparato que exploto era, literalmente, un dispositivo que convertía a cualquier cosa viva en humano. Los kraangs lo construyeron para hacerlo con sus robots ^_^
Leo: Pero la primera vez nosotros llegamos y lo destruimos. Y es por eso que esa explosión nos devolvió a la normalidad ^_^
Mica: O tan normal como puede ser una tortuga ninja ^_^U
Raph: Si, lo que ustedes diga -_-
Mikey: ¡Recuerden dejar comentario! ¡Por favor, por mi! (hace una carita tierna)
Leo: Y recuerden que Mica acepta ideas y personajes, al igual que críticas buenas y/o malas
Mica: Espero que nos lean pronto. Cuídense y adiós gente ^_^
Los 4: ¡Adiós!
