Hola nuevamente amigo(a)s mio(a)s de Fanfiction, pues bueno, les traigo el final de esta historia, espero les sea de su agrado.

Agradezco sus reviews, me tomaré el tiempo de responder los reviews que puedan dejar para este episodio final, gracias por acompañarme en este fic, sobre todo a aquellos que me siguen desde el anterior que ya he mencionado muchas veces. :)

En fin, los dejo con el final.


KISEKI

La mañana había llegado rápidamente, al contrario del día anterior ahora no se veía ni una sola nube en el cielo, eso fue lo primero que vi al despertar.

Tras levantarme de la cama fui a tomar un baño y luego comí unos macaron que había preparado el día anterior antes de todo lo que pasó, después saqué a mis pokemón para que ellos también desayunaran, solo que esta vez parecían no tener hambre, me veían de reojo mientras daban pequeños bocados a sus pokelitos. Yo sabía muy bien que esa falta de apetito no era coincidencia, mis pokémon sabían que algo andaba mal, después de todo no veían a los chicos por ningún lado.

Era hora de afrontarlo, tenía que regresar al laboratorio a despedirme de Ash, a ofrecer alguna clase de explicación por lo que pasó, aunque realmente si deseaba que las cosas quedaran bien entre nosotros dos tenía que inventar una mentira.

Regresé a mis pokémon a sus pokeballs y me dirigí a la salida de la habitación, entonces bajé a la recepción del hotel y entonces vi a alguien que conocía, mejor dicho, a un par de personas que conocía…Bonnie y Clemont, no hace falta decir que me quedé congelada al verlos.

¿Ves?, te dije que mi invento funcionaría – dijo Clemont a Bonnie

Pues vaya, eso si que es un milagro me alegra que haya funcionado en un momento como este – respondió Bonnie

Chicos, ¿Qué hacen aquí? – pregunté

Pues…- decía Clemont antes de ser interrumpido por Bonnie.

La misma pregunta te podemos hacer a ti – dijo Bonnie algo molesta

Yo…yo – trababa de decir algo pero no podía, aún no me había dado tiempo de inventar alguna excusa.

Sé que estás pensando en alguna excusa, así que ahórrate tus mentiras Serena, ya me harté – dijo Bonnie ahora más molesta. Fue algo que me sorprendió, ver a una niña de su edad diciéndome tal cosa, actuando como alguien mayor a su edad, actuando con mucho más agallas de las que yo que soy mucho mayor que ella no tengo.

Bonnie, tranquila – dijo Clemont tratando de calmar a su hermana menor

¡No!, tengo derecho a reclamarle, Clemont, no sabes cuantas noches Serena y yo hablamos y hablamos y yo traté de darle ánimos, de decirle que fuera positiva y mirala, resultó tan cobarde que se fue en lugar de decirle a Ash de una buena vez lo que siente por él – continuó

Wow…espera, ¿Qué? – dijo Clemont sorprendido – ¿Serena siente algo por Ash?

¿No lo sabías? – dijo Bonnie – Por Arceus, es más que obvio, ¿Qué ustedes los hombres no se dan cuenta de nada?, entonces estás diciéndome yo siendo tan pequeña sé más que tú de estas cosas

Pues, eso parece – dijo Clemont – Serena, yo no sé que decir, yo no sabía de esto así que temo que debo darle la razón a Bonnie, debiste decirle a Ash lo que sientes por él.

¿Dónde está? – pregunté a los hermanos

Debe estar en el laboratorio…espero – respondió Clemont

¿Esperas? – pregunté extrañada

Si, hoy parte de nuevo a Kanto, lo hará muy cansado de hecho, pues estuvo buscándote toda la noche, pero como no hubo rastro tuyo supuso que no querías hablar con él – continúo

No dije nada, solo salí corriendo con rumbo al laboratorio, esperaba que Ash aún estuviera allí. Bonnie y Clemont corrieron tras de mí…bueno, en realidad solo Bonnie pues Clemont nunca había sido bueno para correr.

Me sorprendí a mi misma corriendo nuevamente por las calles de Luminalia, pero esta vez la razón era completamente diferente, en la noche corría para escapar de la situación, ahora la afrontaba, no buscaría ninguna excusa, solo iría y diría a Ash como me sentía y me disculparía de haber actuado tan mal.

Esta vez el camino se me hizo más largo que en la noche, pero tras unos minutos logré llegar al laboratorio. No hace falta decir que entre de inmediato y causando bastante ruido al abrir de golpe la puerta.

¡Serena! – dijo mi madre al verme - ¿Dónde te has metido señorita?

Prometo explicarlo, pero dime antes, ¿Dónde está Ash? – dije con mi aliento restante

En ese momento Bonnie entró junto con Clemont que llegó prácticamente a rastras.

Serena… – dijo mi madre - …Ash ya se fue, hace media hora que salió con rumbo al aeropuerto, ya debe haber llegado y por lo que sé no faltaba mucho para que su avión saliera.

Quizá fue por el cansancio pero también por lo que sentí al escuchar esas palabras de mi madre que caí de rodillas al suelo, no había más, no me había despedido de él, la última imagen que recordará de mí es el de una cobarde.

Hija… - escuché a mi mamá - ¿en realidad lo amas tanto?

¿Mi mamá lo sabía?, pero si yo no le había dicho nada, de hecho esa era la razón por la cual evitaba hablar excesivamente de Ash cuando llamaba a casa. Quizá Bonnie pudo haberle dicho.

Sí hija, lo sé, me di cuenta en el momento que vi a Ash por primera vez en el videoteléfono, ¿crees que no me acordaba de él?...y sí Serena, lo conocí porque el Profesor Oak me dijo que él te había llevado de vuelta al campamento. Debo decir que no hay acto que demuestre más amor hacia alguien que dejar todo e irse sin saber nada más que su nombre a buscarle y eso fue lo que hiciste – dijo ella – Ahora levántate hija.

Mi madre me extendió la mano y yo la tomé, justo como cuando, esperen…

(Hace unos años, Campamento del Profesor Oak, Pueblo Paleta, Kanto)

Serena: ¡No funciona!, no puedo pararme.

Ash: Nunca te rindas hasta el final

"…nunca te rindas hasta el final", eso es.

Salí a la calle nuevamente y paré al primer taxi que encontré sin que mi madre ni nadie pudiera reaccionar.

¡Al aeropuerto, rápido! – dije sin titubear

Necesitaba de un verdadero milagro para llegar antes de que él se fuera, tras unos momentos recibí una llamada en mi holomisor.

Saliste tan rápido que no me dejaste decirte, Ash tomará su vuelo en 15 minutos, está en la puerta 8 – dijo mi madre – Suerte hija

Los minutos me pasaron como horas, al llegar pagué tan rápido que ni siquiera esperé el cambio, solo corrí a buscar a Ash…entonces.

El vuelo 432 con destino a Kanto ha despegado.

Tanto para nada, Ash se había ido, quizá estén pensando que debería haber tomado el siguiente vuelo, pues no hay siguiente vuelo, solo hay un vuelo para Kanto cada 3 días. Detrás de mí estaba el taxista, el cual venía a darme mi cambio.

No hay necesidad – dije – volveremos a Luminalia

Pues bien, aquí estoy, en el mismo taxi que me trajo al aeropuerto regreso al laboratorio…me duele el corazón, no puedo decir nada más porque es justo lo que siento, él se ha ido y quizá no lo vuelva a ver.

Gracias – dije al taxista tras pagarle la vuelta al laboratorio

Entro al laboratorio, donde mi madre me recibe de inmediato.

Hija… – me dice, yo no digo nada, solo dejo caer mi cabeza en su pecho y comienzo a llorar

Serena, ¿Por qué lloras? – escucho detrás de mí – Sabes que nunca me ha gustado verte triste.

No puede ser, no, mi mente me está jugando una mala pasada…no quiero voltear la mirada, pero ¿y si es?

Con mucho miedo volteo la mirada…allí está él, no está en un vuelo rumbo a Kanto, él está aquí, en Kalos, en el laboratorio y frente a mí…Ash está aquí.

¿Creiste que me iría así como así? – dice él – Serena, yo…

No me importa lo que tenga que decirme, no me importa nada más, solo corro hacía el y caigo en sus brazos…

¿Qué ha pasado?, esto es…un milagro. Ash y yo estamos besándonos. No puede ser cierto, es otro sueño mío, seguramente me quedé dormida en el taxi, si, debe ser eso.

¡Auch! – digo al sentir un piquete en mi brazo, inmediatamente Ash se separa de mí y dice…

…eso fue para que sepas que no estás soñando Serena.

No digo nada, solo sonrió y me dejo abrazar por él…por mi Ash.

¿Qué es un milagro?, un milagro tiene muchos significados según a quien se lo preguntes, pero quizá el mejor significado que he oído es: "un milagro es lo que parece imposible pero de todos modos sucede" y ahora que me ha pasado, sé que eso es cierto.

Todo viaje tiene su final, toda historia también, nuestro viaje por Kalos no era la excepción, pero ahora, una nueva aventura acaba de comenzar. Habían mil y un formas de decir adiós, pero la mejor forma de decir adiós, era no hacerlo.

FIN


Eso ha sido todo, espero les haya gustado leerlo como a mí el escribirlo, como ya lo dije responderé a sus reviews, porque, como lo he dicho antes, estos me ayudan a saber que hago bien y que puedo mejorar para que ustedes pasen un buen rato leyéndome.

...los espero este sabado con el epilogo...¿creían que era el final?, pues no, esta historia tiene un poco más que dar, no mucho, pero creo que les gustará.