Hola a todas espero que me sigan leyendo y aqui esta la historia de Norte ojala y les guste y bueno me despido, el lunes actualizo el de Cambio de Papeles. Bueno disfruten. Me despido.

Dam Frost

EL NIÑO Y LA LUNA CAPITULO 3

NACIMIENTO DE NORTE GUARDIAN DEL ASOMBRO

El pequeño Jackson se durmió pensando en la historia que le había contado su madre, un Guardián de los sueños era algo que ni en sus más remotas fantasías infantiles hubiera pensado. No podía imaginar cómo sería ese guardián… ¿sería alto o bajo? O tal vez ¿gordo o flaco? Pensando en eso se quedó dormido, sin saber que en su ventana el pequeño hombrecillo dorado lo observaba con cariño y le enviaba su mejor arena de sueños.

***

- Amor… ¿Otra vez contándole las historias que te contaba tu madre? –

- ¿Qué quieres que haga? Ya sabes que le encanta la Luna… y no puede evitar querer saber todo de ella, aun no entiendo por qué siente esa extraña fascinación por ella. – Respondió la Sra. Overland.

– Son historias muy bellas, pero no dejan de ser solo cuentos para niños. Debemos dejar de fomentar ese mundo de fantasía. – Dijo Thomas.

– ¿Porque? No hace ningún daño con eso, nuestro hijo es un niño muy sensible, y aun es pequeño, déjalo seguir soñando, ya ira creciendo y entonces tú serás el encargado de ir enseñándole lo que tenga que saber. – Respondió a su esposo.

– Esta bien mujer, haré como dices, anda ven a descansar, tuviste un día pesado. – Le dijo con voz amorosa.

– Así es, amor, pero todo vale la pena si estoy contigo y con nuestro hijo. – Dijo con una sonrisa llena de amor.

Se durmieron abrazados y felices, soñando con ver crecer a su hijo, los dos juntos hasta hacerse muy viejitos, llenos de amorosos nietos.

Sandman los observaba como era su costumbre, pero ya no desde la ventana, había decidido entrar y ver de cerca a los que habían sido sus padres cuando era humano, no podía evitar querer estar con ellos, los amaba a pesar del tiempo transcurrido, y aun quería seguir velando por ellos como antes, siempre supo que sus padres tenían un amor que vencería a la muerte y estaba comprobando que no se había equivocado, pues el destino los había vuelto a unir, en sus siguientes vidas, y era algo que lo hacía sentir muy orgulloso.

Les envió una arena blanca y hermosa, que rara vez usaba, porque era una arena profética, pero ahora que los había encontrado quería protegerlos y evitar en lo posible cualquier cosa que empañara su sencilla felicidad, de pronto el sueño cambio y vio al pequeño Jack rodeado de sombras y hielo, se asustó mucho y al ver que se movían en la cama intranquilos, en seguida lanzo su arena dorada, tratando de borrar el mal sueño. Salió de ahí inquieto, pues sabía qué no era un buen presagio.

***

A la mañana siguiente, la Señora Overland se levantó más temprano, que de costumbre, tenía un amargo sabor de boca, un miedo espantoso, recorría su cuerpo, causándole escalofríos, así que corrió a la habitación de su hijo, y respiro aliviada al verlo dormir tranquilamente, tal vez solo eran figuraciones suyas pensó.

– Jack despierta, tienes que ir a la escuela, anda a vestirte para que te de el desayuno. – Le dijo con voz amorosa.

– Si... Ahí voy madre... Buenos días. – Respondió levantándose y besando su frente.

Termino de darle el desayuno y lo llevo a la escuela, de regreso seguía pensando en la extraña sensación que la embargaba.

– ¿Qué tienes mujer? Te noto extraña. – Le pregunto su esposo.

– Thomas, me asustaste. – Respondió sobresaltada.

– Te hable y no contestaste, estabas demasiado abstraída. Por eso digo que algo te preocupa, esta extraña. – Le dijo acercándola y dándole un tierno abrazo para darle ánimos.

– Nada, tal vez no sea nada. – Respondió con voz dudosa.

– Si te tiene así, entonces es algo, importante. – Le dijo mirándola con preocupación.

– No se describir lo que siento, es como un mal presentimiento, respecto a nuestro hijo. – Dijo intranquila.

– Hmm pues yo no siento nada, es mejor olvidarlo, como dices tal vez no sea nada. – Le dijo mientras le daba un ligero beso en los labios y se dirigía a la puerta.

Ella se quedó mirándolo salir y se dispuso a hacer la comida. Si no se daba prisa, no habría nada que comer, tal vez su esposo tenía razón y no tuviera nada de qué preocuparse.

Al anochecer, como de costumbre, se dirigió al cuarto de su hijo que ya lo esperaba con ansiedad.

– Madre, ya estoy listo para tu siguiente historia… ¿Qué me contaras hoy? – Le pregunto el pequeño Jack.

– Si amor, tranquilo… esta vez será la historia de Santa Claus el Guardián que trae regalos a los niños…

Era un hombre, muy bien parecido, alto y de larga cabellera rubia, con enormes ojos azules, llamado Nicholas Claus, según mi madre, fue hace como quinientos años, y dice que fue casi al tiempo que surgió el Guardián de los sueños, en realidad no sé cuál de ellos fue el primer guardián, pero dicen que él era un hombre solitario, callado y duro, dueño de una carpintería... – Madre... ¿Cómo es que un hombre así se volvió Guardián?... si era solitario, No creo que le gustaran los niños y menos que le diera juguetes. – Le dijo pensativo. – Si no me dejas continuar, no podre decirte como se hizo así. –

– Lo siento, no volveré a interrumpirte. – Dijo acomodándose en la cama, para escucharla mejor, ella también se acomodó y siguió con la historia.

– No siempre fue así, el había sido un joven muy alegre y vivaz, le encantaba crear juguetes de madera, que llevaba a la iglesia en secreto, no quería que nadie supiera que el los había creado, y de una forma o de otra, procuraba saber lo que los niños querían y trataba de crearlos lo mejor posible, el solo dejaba una nota con el nombre del niño al que pertenecía ese obsequio, y el sacerdote se encargaba de repartirlos. –

– Madre si él era dueño de la carpintería, era lógico que el creara los juguetes, ¿Cómo es que nadie se daba cuenta? Si los juguetes eran de madera. – Dijo mirándola como quien ha descubierto un gran secreto.

– En ese tiempo él era muy joven y aun no tenía su carpintería, trabajaba como dependiente en la tienda del comerciante de su pequeño pueblo ruso, ahí conoció a su esposa, era la hija de ese comerciante y el al verla se enamoró de ella, era muy hermosa, gentil y piadosa, se casaron y ella, le ayudaba a diseñarlos y al anochecer lo recompensaba con una enorme charola de sus galletas favoritas y un vaso de leche, disfrutaban de una gran paz y armonía, ayudando a los niños y disfrutando de su amor por algunos años, pero ella empezó a enfermar y cada día el veía como su bella esposa era consumida por la extraña enfermedad. Hasta que un día Coraline Claus no resistió mas y murió, el enloqueció de dolor y perdió toda la alegría de vivir, eso lo volvió amargado y hostil con las demás personas, pues al no tener hijos se quedó muy solo, todos huían de él, porque le tenían miedo, al carácter explosivo que poseía. Pasaron los años y el nunca volvió a hablar con nadie, hasta que un día un grupo de ladrones asalto su pueblo de forma cruel, él estaba encerrado en su casa, hasta que el griterío de las personas lo hizo asomarse a la ventana, en la casa de a lado unos tipos trataban de someter a una mujer joven, su esposo había sido cruelmente asesinado y en otra habitación se oía un bebe llorar desgarradoramente, eso lo enfureció y regreso por su espada y se enfrentó a ellos, la rabia que sentía en su pecho crecía cada vez más al ver la forma en que habían tratado a esa joven, y su familia, uno de ellos lo hirió pero aun así logro matar a dos de ellos y los demás al verlo tan decidido a acabarlos decidieron salir corriendo despavoridos, al verlos huir él se acercó a la joven que estaba demasiado aterrada por la crueldad de esos sujetos y la forma con que ese hombre se había arriesgado para salvarla a ella y su bebe.

– ¿Estas bien?

si… pero esos sujetos mataron a mi esposo… ¡Oh por Dios! Fue horrible… Mi bebe… Está llorando, y yo... Yo me he quedado sola, no tengo a nadie, lo único que me quedaba eran él y mi hija. – Le decía en un mar de llanto.

No llores, tranquilízate, ve por tu hija, vivirás en mi casa. –

Pero... Yo no puedo aceptarlo... No es correcto... Mi esposo... –

No pretendo nada contigo, yo solo quiero ayudarte a ti y tu hija. Ve por tus cosas. Iré a arreglar que lo sepulten. – Dijo con voz dura y salió de la casa para darle su tiempo a que asimilara las cosas que le habían ocurrido.

Realizo los arreglos y en un sencillo funeral el esposo de la joven fue sepultado.

Al llegar a la casa, el la instalo y se encerró en su habitación, se sentía muy cansado, se tocó el abdomen y su mano se tiño de sangre, arrugo la cara en un gesto de dolor y después se empezó a limpiar la herida, se la vendo y salió para ver si estaba bien la joven mujer, su sorpresa fue grande al verla en la cocina preparando la comida y unas galletas en los moldes de su querida esposa.

¿Qué haces con esos moldes? No los toques, porque son sagrados para mí. Eran de Coraline y nadie puede usarlos después de ella. ¿Entendiste? – Le grito tirando las cosas que ella había preparado.

Perdón, no lo sabía… solo quise ser amable y agradecer que se portara tan bien conmigo y mi bebe. –El la miro avergonzado y salió de la cocina, mientras la chica se quedaba limpiando.

Apenas había avanzado unos pasos y cayó al suelo, la chica corrió a verlo y se sorprendió mucho cuando lo vio en el suelo con la camisa llena de sangre, como pudo lo acerco a uno de los sillones corrió a buscar al doctor y al sacerdote, para que lo curaran.

Niña… acércate… por favor… – le hablo con voz entrecortada por el esfuerzo que le costaba el hablar.

No hable por favor señor Nicholas, pronto estará bien, el doctor lo curara, y volverá a ser el mismo de antes. – Le dijo tratando de animarlo.

Calla… escúchame… yo moriré, no podre cuidarte… –

No diga eso, usted se pondrá bien. –

No… yo por fin me reuniré con mi esposa, es lo que más deseo, estar cerca de ella, para no separarnos más… escúchame… tu… te harás cargo de todo… al fin comprendí que me encerré en mi dolor… y deje de ayudar a los demás… –

Usted ha sido muy generoso al ayudarme y dejarme quedar aquí. –

Calla… escúchame… quiero que la carpintería la dirijas y la tienda de mi esposa… también, todo será tuyo… y quiero que… hagas una casa de asistencia para los niños pobres… por favor prométemelo… –

Si… lo prometo. Hare todo lo que usted diga. –

Gracias, al fin podre morir en paz y reunirme con mi amada Coraline. – Y dicho esto exhalo su último aliento de vida, cuando llego el sacerdote y el doctor él ya estaba muerto.

Ella dio sus instrucciones al sacerdote y se realizó todo conforme a su voluntad, al empezar a ordenar la carpintería se encontraron los juguetes que tenía hechos y que nunca pudo volver a entregar en vida, la gente que huía de él, llevaban miles de flores a su tumba al enterarse que él era el que repartía los juguetes.

Dice mi madre que esa noche la Luna brillo más que nunca.

Mi querido Nicholas gracias a tu generosidad y valor, a partir de esta noche serás el Guardián del asombro y la generosidad, y seguirás repartiendo juguetes a los niños de toda la humanidad, tendrás que proteger a todos los niños con tu vida porque ellos son lo que eres y siempre serás, tu serás el líder de los guardianes y a lo largo del tiempo iré creando más espíritus guardianes para que protejan a todos los niños… por lo pronto solo serán tú y Sandman el Guardián de los sueños.–

Pero… yo quería reunirme con mi esposa, si me convierto en Guardián no podre hacerlo. –

– Si es cierto madre, él quería estar con Coraline,

– Hijo déjame terminar.

– Lo siento

– Mi querido Nicholas, no puedes negarte es el destino, y en cuanto pase más tiempo permitiré que ella se reúna contigo para siempre, por lo pronto puedo hacer que la veas ocasionalmente una vez al año. Además es por el bien de los niños que tanto proteges. –

– Acepto. –

– Y así fue como nació el Guardián que les trae juguetes a ustedes cada Navidad, bueno Jack es hora de que duermas hijo porque esta historia fue un poco larga, anda duerme y descansa. –

– Así lo hare madre hasta mañana. – Dijo y se quedó profundamente dormido, su madre sonrió y lo cobijo bien, y salió de ahí cuidadosamente.

Se quedó dormida, pero aun tenía ese mal presentimiento que le había asaltado en la mañana pero su hijo estaba bien así que no había de que preocuparse.

***

Hola bueno eso es lo que se me ocurrio de Norte, ya solo me faltan Bunny y Thoot, y ya de ahi me brinco a cuando el crece y por fin realiza su amor con Luna. Si tienen una idea me la dicen. Ahora si byeeeee

Dam Frost.

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