Escaleras.
Por fin lo había logrado, Serena estaba cumpliendo uno de sus sueños más anhelados conocer Londres. Había tratado de ahorrar para ese viaje desde que salió de la universidad y había comenzado a trabajar, pero por algún motivo siempre terminaba gastando lo poco que llevaba ahorrado pero por fin lo había logrado, era el regalo que ella se daba por su cumpleaños número 25.
Se encontraba arrastrando una pesada maleta por el metro de Londres, era el último tramo de escaleras y llegaría a la salida, no entendía porque justo esa estación no contaba con escaleras eléctricas pero no le importo subía su maleta escalón por escalón.
¿Te ayudo? – Escucho aquella voz con el característico acento británico, volteo para ver de dónde provenía aquella voz y se llevó una enorme sorpresa. Un chico de cabello negro, con unos ojos azules que dejarían perplejo a cualquiera y su más de 1.80, impresionaron a Serena.
Si – fue lo único que pudo decir.
El chico fácilmente levanto la maleta y llevo hasta el final de las escaleras. - Gracias.- Serena aun no salía de la sorpresa, así que torpemente dio las gracias y sonrió.
El chico se quedó parado frente a ella y de repente extendió la mano – Darien Shields, gusto en conocerte.
Serena Tsukino.- respondió la rubia y tomo su mano.
