Lluvia.

Serena estaba esperando a que el semáforo cambiara a verde cuando sintió una gota sobre su hombro, llevaba una blusa sin mangas porque este verano era uno de los más calurosos de la historia pero si algo hacia curioso al verana eran las lluvias repentinas.

Por favor dame unos minutos que me de tiempo de tomar el camión. – Imploro viendo al cielo.

Pero nadie escucho su suplica y repentinamente la lluvia comenzó a caer, era una lluvia fuerte de esas que logran convertirte en sopa. Trato de cubrirse la cabeza con la carpeta que lleva en la mano pero sabía que era un intento vano, cerró los ojos en señal de resignación cuando dejo de sentir la lluvia sobre ella. Abrió lentamente los ojos y vio al cielo pero un paraguas era lo que había sobre ella, volteo para ver quien la había salvado de un resfriado seguro y se encontró con un chico de cabello negro que le sonreía amablemente.

Gracias. – Dijo la rubia con una sonrisa

Vas hacia la parada de autobús.

Si.

Yo también voy para allá, si no te molesta te puedo acompañar.

Sería genial, muchas gracias por salvarme de la lluvia.

Justo en ese momento el semáforo cambio a verde y ambos cruzaron la calle, afortunadamente el autobús llego unos segundos después que ellos. Subieron al autobús y dado que este iba prácticamente vacío se sentaron juntos.

Serena Tsukino. – La rubia se presentó y le tendió la mano.

Darien Chiba, un gusto conocerte Serena. – Tomo la pequeña mano con la suya y miles de imágenes vinieron a su mente.