Moto

Domingo por la mañana y yo despierta y lista a las 9 de la mañana, lo cual era para mí todo un reto. Llamaron a la puerta y tome mi bolso lista para salir, abrí y me encontré con el par de ojos azules que tanto adoraba.

Buenos días princesa.- Me saludo Darien con un suave beso en los labios. - ¿Estas lista?

Claro.- respondí con una de mis mejores sonrisas.

Al salir no vi el carro de Darien por ningún lado, solo su moto y el pánico me invadió.

¿Dónde está tu carro?

Lo tuve que llevar al mecánico, vamos que se hace tarde.

Darien sabes que no me gusta la moto. – En mi vida me había subido a la moto pero la verdad es que no me daban confianza, si chocabas lo que amortiguaba el golpe era tu cuerpo y esa idea nunca me gusto, confiaba en Darien, sabía que era un excelente conductor pero las motos no son de mi agrado.

Vamos, no pasa nada. Manejare más despacio si eso te hace sentir más segura. – Me decía mientras montaba la moto.

No, no pienso subirme.

Serena. – Dijo mi nombre en tono de advertencia.

No, no me gustan las motos.

Serena o te subes o voy por ti.

No me pienso subir, de ninguna manera.

Serena.- comenzó a bajarse de la moto, sabía perfectamente que era una batalla perdida, él era capaz de subirme a la moto de ser necesario.

Está bien, me subiré pero por favor maneja despacio.

Me subí a la moto con su ayuda, y me sujete fuertemente de él.

Ponte esto.- Me dio un casco rosa y solo pude sonreír.

No es tan malo, yo creo que te gustará. – Me dio un beso, me ayudo a ponerme el casco para después ponerse el suyo y encender la moto.

En cuanto comenzó a avanzar rodee su torso con mis brazos y me peque a su espalda como una lapa, escuche su risa amortiguada pero ni siquiera me molesto estaba más preocupada por mantenerme sobre la moto. Poco a poco me fui relajando, mi abrazo ya no era tan opresivo aunque prefería sujetarme firmemente. A lo lejos pude ver el mar, ya estábamos muy cerca de nuestro destino. Ese día era nuestro aniversario y Darien me tenía preparada una sorpresa y lo único que logre que me dijera era el que íbamos a pasar el día en la playa.

Después de pasar toda la mañana en la playa y de una comida deliciosa, me subí de nuevo a la moto a petición de Darien, tome el caso pero con un movimiento de cabeza me indico que no lo hiciera y yo estaba a punto de protestar cuando me interrumpió.

No vamos muy lejos e iré lo más despacio que pueda, solo vamos hacia allá. – Señalo un risco que se encontraba a unos 500 metros de nosotros.

Está bien. – Rodee su torso con mis brazos y recargue mi barbilla en su hombro, iba sumamente despacio así que mantuve la calma, comenzaba a atardecer y una suave brisa soplaba, sentí como acariciaba mi rostro el mi cabello volaba por su causa. Era una sensación muy agradable, sentir la brisa en el rostro y el aroma del perfume de Darien y el calor de su cuerpo, tal vez después de todo viajar en moto no era tan mala idea.

Al llegar al risco bajamos de la moto y nos sentamos para ver el sol desaparecer en el horizonte, me senté entre sus piernas y coloque mi espalda contra su pecho mientras él me rodeaba con sus brazos.

¿Ves Princesa? No es tan grave subirte a la moto de vez en cuando. – Dijo a mi oído.

No, no lo es. – Me gire en sus brazos y tome su cara entre mis manos para poder besarlo.

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Hola, ya sé que tardo en actualizar pero espero que sea de su agrado. Déjenme saber su opinión, es muy importante para mí.