Ya era un nuevo día y después de volver a casa y descansar un buen rato, fuimos de compras, no habíamos tenido tiempo de comprar cosas para Magic, si así lo llamaríamos, solo Magic, era un lindo nombre o al menos eso creía, probablemente lo más complicado sería el inicio, los primeros meses, los primeros años, de alguna forma me sentía entusiasmada de tener un potro en casa, más aun me entusiasmaba que creciera y pudiera aprender magia de mí, nunca se lo dije a nadie pero siempre desee tener un hijo unicornio.
Cuando volvimos a casa con solo un par de días de vida de nuestro nuevo hijo teníamos algunas preocupaciones adicionales, Sky recibió la noticia de una forma que no esperábamos y no sabíamos realmente como se lo había tomado, cuando estábamos en el hospital pareció tomárselo bien, pero eso pudo ser simple entusiasmo temporal o bien que no quería meterse en problemas, así que decidí hablar con ella mientras instalábamos la habitación de Magic, inicialmente estaría incrustada en el cuarto de Red Dark y yo.
Cuando llegué a la habitación de Sky estaba leyendo un libro, era uno de cuentos, hace ya tiempo que tenía una buena colección.
-Hola Sky –dije mientras me acercaba sin hacer mucho ruido.
-Hola mami –dijo Sky en tono neutral, casi imposible adivinar su estado de ánimo con solo esas dos palabras.
-Sky, ¿podemos hablar? –pegunté amablemente.
-Claro –dijo la potrilla mientras cerraba su libro y volteaba su mirada hacia mí.
-Quería preguntarte ¿Cómo te sientes por tu nuevo hermanito? –dije, Sky se quedó en silencio un momento, si estaba eufórica o mínimamente animada ahora parecía todo lo contrario.
-No lo sé, feliz creo –explicó dudosa, su respuesta me dejó pensando, sabía que algo le molestaba y además no estaba haciendo mucho esfuerzo por ocultarlo.
-¿Te molesta que no te lo hayamos dicho antes? –pregunté.
-No es eso, es que no quiero perderlos –explicó Sky con una voz que comenzaba a quebrarse.
-¿Perdernos? Cariño eso no va a pasar, ni siquiera después de lo que ocurrió en Baltimare –expliqué intentando tranquilizarla.
-Pero mis amigos de la escuela dicen que cuando tienes un hermano menor, tus padres te dejan de prestar atención –continuó, ya comenzaba a entender hacia donde iban las cosas.
-Mira cariño, tu padre y yo tendremos que cuidar muy bien de tu hermanito, el no podrá hacer muchas cosas solo hasta que crezca, tu puedes hacer muchas cosas sola, pero no por eso te vamos a abandonar –añadí.
-¿Estás segura? –preguntó aun preocupada Sky.
-Te lo prometo –contesté.
-Tú dijiste que nunca debíamos hacer promesas que no pudiéramos cumplir –dijo Sky.
-Lo sé, esta no será una excepción –expliqué.
-Además tus amigos se olvidaron de mencionar algo, serás hermana mayor –dije enfatizando la última parte.
-¿Y eso qué tiene? –preguntó Sky algo confundida.
-Bueno, podrás enseñarle muchas cosas a Magic cuando vaya creciendo, podrán jugar juntos, divertirse, te encargarás de cuidarlo, serán como mejores amigos –continué explicando con el mismo entusiasmo.
-¿Tú eres hermana mayor mami? –preguntó Sky, resulta extraño que nunca en todos sus años de vida me haya preguntado eso, pero así era.
-Yo no tengo hermanos cariño –respondí-pero me hubiese gustado tener.
-¿Entonces cómo sabes todo eso? –preguntó Sky.
-He visto a muchas parejas de hermanos –contesté, Sky se puso algo más contenta entonces.
-¿Puedo ver a Magic mami? –preguntó Sky, su pregunto me hizo entender que se sentía mejor.
-Claro, creo que con tantas prisas no han tenido tiempo de conocerse los dos –dije riéndome un poco, caminamos hasta la habitación donde estaba Magic, estaba dormido, se veía muy tranquilo y contento de estar en casa.
-Bien, no hagamos mucho ruido para no despertarlo –dije casi susurrando.
-Ahora, lo tomaré y te dejaré cargarlo, ten cuidado –expliqué, acto seguido tomé a mi hijo entre mis cascos y se lo pasé a Sky con algo de nervios.
-¿Así está bien? –preguntó Sky mientras intentaba tomarlo con cuidado.
-Sí, sostenlo con fuerza –advertí.
-Es muy lindo –dijo Sky mientras lo miraba con ternura.
-Nos ayudarás a cuidarlo ¿Verdad cariño? –pregunté aprovechando el momento.
-¿Crees que pueda hacerlo? –preguntó dudosa la potrilla.
-Por supuesto, además, así pasaremos más tiempo juntos –dije entusiasta, Sky se sentía mejor, seguramente eso cambiaría en un tiempo pero al menos ya había digerido la noticia, después de eso simplemente la llevé a dormir, había tenido algunos días muy ajetreados y ciertamente Red Dark y yo también.
-¿Cómo se lo tomó Sky? –preguntó Red Dark.
-Parece que lo tomó bastante bien –dije mientras me preparaba para dormir.
-Ehhh… Cariño ¿está todo perdonado? –preguntó algo preocupado Red Dark, me di la vuelta para verlo un momento a los ojos y comprobar la honestidad de sus palabras.
-Sí, claro que si –dije algo emocionada.
-Ufff menos mal, de verdad estaba preocupado, te prometo que no volverá a ocurrir –explicó.
-¿Es cierto que mis padres te dieron esa idea? –pregunté algo desanimada.
-Sí, es muy cierto, me estaba empezando a preocupar viéndote todos los días tan alterada y estresada –explicó.
-No me daba cuenta del daño que estaba haciéndome, lo siento –dije.
-Yo también lo siento, debí saber que te lo tomarías a mal con ese nivel de estrés –dijo Red Dark.
-De acuerdo, te prometo que me relajaré más –propuse.
-No hagas promesas que no puedas cumplir cariño –regaño Red Dark.
-Mira quien habla –dije un poco enojada.
-¡Sweetie! –dijo para llamarme la atención.
-Puedo hacerlo, sobre todo si tú me ayudas –dije ante la llamada de atención.
-Lo haré si te dejas ayudar –comentó Red Dark.
-De acuerdo –acepté.
-Bien, ahora quiero comentarte algo, mis padres se sienten muy mal por lo que ocurrió en Baltimare y quieren venir a visitarnos para disculparse y charlar un poco contigo, ahh y claro conocer a su nieto –explicó.
-No lo sé, ¿crees que sea buena idea? Quizá sea mucha molestia –dije.
-No te preocupes, además siempre han querido conocer Canterlot, de hecho les gustaría que les mostráramos la ciudad –explicó.
-De acuerdo, supongo que no hará daño, ahora durmamos, estoy exhausta –comenté cayendo bruscamente sobre mi almohada. Esa noche no fue exactamente un sueño reparador, varias veces tuvimos que cuidar de Magic quien estuvo algo inquieto, en cualquier caso tuve la oportunidad de dormir un poco más al día siguiente, llevaba varios días sin dormir bien y necesitaba descansar.
