-Bien, nunca he intentado llevar a otro pony en mi lomo pero considerando el tamaño de Magic creo que no habrá problema –dijo Red Dark contemplando el panorama
-Lo intentaré, si veo que es seguro podrás intentarlo Sky –explicó.
-Bien, escúchame bien Magic, tomaré esta cuerda con mi boca tu tomarás el otro extremo con la tuya, no quiero que la sueltes por nada, si sientes que voy demasiado rápido o te podrías caer solo tira de la cuerda, ¿Está claro? –explicó al unicornio quien asintió con la cabeza al terminarse la explicación, dicho y hecho tomaron la cuerda como medida de seguridad y partieron, al principio volaron bajo, unos segundos después comenzaron a ganar velocidad y altura, todo estuvo bien durante casi un minuto, pero Magic comenzó a asustarse por la altura y tiró de la cuerda, lo que dio la señal a su padre para descender lenta y cuidadosamente.
-¿Te pasó algo hijo? –preguntó Red Dark al notar que tuvo que parar el vuelo un poco de improviso.
-Estábamos muy alto –contestó algo asustado el unicornio.
-De acuerdo, creo que es seguro, te sentí sobre mi lomo todo el tiempo, nunca sentí que te fueras a caer –confirmó Red Dark.
-Bien Sky, es tu turno, pero presta mucha atención, debes tener mucho cuidado, no volar demasiado alto ni demasiado rápido, debes permanecer siempre en una posición segura para tu hermanito, no dejes de sujetar la cuerda, si te sientes cansada, incomoda, lastimada o cualquier cosa desciende tan rápido como puedas no intentes recuperarte en el aire, por último si Magic se llega a caer ambos deben soltar la cuerda y debes intentar atraparlo lo más rápido que puedas, si siguen unidos a la cuerda podrían lastimarse o enredarse al caer –explicó a su hija.
-Ya sabes Magic, no sueltes la cuerda y no te sientas mal si te asustas o te incomodas, es lo más seguro que pueden hacer –explicó a su hijo.
-Bien, una vuelta al bosque y de regreso aquí, yo los seguiré de cerca, ¿Están listos? –preguntó como si se tratará de alguna operación militar o similar.
-Si –afirmaron los hermanos al unísono. De inmediato emprendió vuelo la joven pegaso quien ya después de practicar un tiempo había aprendido a ser ágil en el aire, seguido volaba con su padre de ida y regreso a la escuela o al castillo cuando iban a visitarme o a recogerme al trabajo, los primeros tramos del paseo eran increíbles, quizá pocos unicornios hayan tenido esa opción, quizá otros la hayan tenido pero no de forma tan espectacular, no solo era el hecho de estar en el aire, sintiendo el viento golpeando libremente tu cara, los paisajes que dejaba ver el hermoso atardecer eran deslumbrantes y sin duda maravillosos.
-Sky, un poco hacía arriba hay árboles adelante –advirtió Red Dark, la potrilla hizo caso y ascendió, desde esa altura daba un poco de miedo caer pero Magic parecía aun disfrutar del viaje el cual seguía siendo interesante pero aterrador al mismo tiempo, Sky sin embargo disfrutaba tanto de la libertad de poder atravesar el cielo como de la sensación de ser lo suficientemente capaz de llevar a su hermano con ella, comenzó a ganar altura a causa de la densidad del bosque y de la creciente altura de los árboles, lo cual eventualmente asustó a Magic quien tiró de la cuerda para pedir terminar el viaje.
-Magic, no puedo aterrizar aquí, es un bosque –dijo Sky mirando a su hermano quien empezaba a ponerse triste.
-Está bien –aceptó Sky ante la preocupación de Magic, el descenso sin embargo fue bastante tortuoso, los densos arboles hicieron difícil bajar, algunos alcanzaban casi 3 metros y simplemente caer no era precisamente una opción.
-¿Qué pasa cariño? –preguntó Red Dark al ver que su hija intentaba descender en un frondoso bosque.
-Magic está asustado –respondió.
-Está bien, baja con cuidado –dijo Red Dark, los dos pegasos intentaron atravesar la gruesa capa de hojas que cubría el bosque y que los separaba del cielo y el suelo, lamentablemente sin éxito pues ambos cayeron bruscamente al suelo, el cual por suerte no estaba demasiado lejos.
-Sky, Magic ¿Están bien? –preguntó preocupado Red Dark levantándose del suelo con algo de dificultad pero sin heridas graves.
-Sí, contestó Magic levantándose ileso del suelo.
-No –contestó Sky intentando hacer lo mismo, la pegaso había caído sobre su costado derecho, su hermano menor cayó sobre ella lo que amortiguó la caída, para colmó una roca de pequeño tamaño quedó justo debajo del ala derecha de Sky al caer.
-Déjame ver cariño –solicitó Red Dark al ver como se había lastimado.
-¡No la toques! –imploró Sky al ver como la pezuña de su padre se acercaba y presintiendo una agonizante dolor.
-No lo haré, ¿te duele? –dijo su padre notando que era una herida bastante fea, Sky simplemente asintió con la cabeza.
-No te preocupes, vas a estar bien, ahora acuéstate, voy a ponerte un vendaje –dijo su padre, las palabras tranquilizaron a Sky pero no por mucho.
-¿Qué vas a hacerme? –preguntó Sky al ver que su padre sacaba un aerosol de su alforja.
-Tengo que desinfectar la herida –explicó su padre.
-Va a dolerme, ¿verdad? –preguntó preocupada Sky, Red Dark ignoró por completo la pregunta y aplicó el aerosol lo que desató un terrible grito de poco más de un segundo.
-Ya está no fue para tanto –dijo su padre poniendo el vendaje sobre el ala lastimada.
-Bien, si todos estamos bien, volvamos a casa, salió mejor de lo que esperaba -dijo Red Dark mientras comenzaba a caminar en dirección a Canterlot.
-Mamá se va a enojar cuando me vea –dijo preocupada Sky.
-Tu mamá solo se preocupa por ti, por todos en realidad, no creo que esto le pareciera muy seguro en realidad, en todo caso los accidentes ocurren con o sin jinetes a bordo –comentó su padre.
-Además, le comentaré que seguiste todo lo que te dije y que cuidaste muy bien de tu hermano –añadió justo antes de despeinar un poco a su hija, los tres ponies caminaron hasta Canterlot durante poco más de hora y media, ciertamente no me alegré de ver a mi hija lastimada, pero siendo honesta ya me esperaba que algo mal saliera y estaba predispuesta a ello.
-Deben estar cansados, deberían irse a dormir –propuse intentando ignorar la conversación acerca de las heridas de mi hija.
-Mamá, papá, ¿creen que pueda dormir con Sky? –preguntó inesperadamente el unicornio.
-¿Por qué cariño? –pregunté.
-Es que Sky se lastimó y no quiero que se sientas triste y sola –explicó dulcemente Magic.
-Awww, eres muy dulce cariño, claro que puedes, si tu hermana está de acuerdo claro –aprobé.
-Si, por supuesto –aprobó Sky, rápidamente ambos ponies corrieron a alistarse para la cama, la cama de Sky siempre ha sido grande para su tamaño, otro potrillo no tendría ningún problema para caber allí.
-Creo que tendrás que dormir de costado Sky –dijo su padre.
-Procura no quitarte el vendaje, si se te cae llámame –añadió, posteriormente Sky se fue quedando lentamente dormida, mientras a su hermano bien conocido por ser inquieto le costaba dormirse.
-¿Te duele mucho hermana? –preguntó preocupado Magic.
-No tanto –contestó Sky.
-¿Me perdonas por haberte lastimado? –preguntó arrepentido.
-Tú no tuviste la culpa, fue un accidente –contestó Sky.
-No me refiero a eso, me refiero al otro día cuando estábamos en la sala –dijo su hermano.
-Ah eso, no te preocupes –confirmó Sky.
-Yo solo quería que jugáramos y así quizá ser amigos… -comentó Magic.
-Porque, somos amigos ¿cierto? –preguntó.
-No, no somos amigos –dijo tajantemente Sky, inmediatamente la expresión de su hermano se convirtió en desilusión.
-Somos hermanos, eso es mucho mejor –completó Sky- ahora ¿por qué no te duermes?
-No tengo sueño –refunfuñó Magic.
-Cuando era pequeña, mamá me contaba cuentos y poemas para que me durmiera –comentó Sky.
-Cuéntame uno, por favor –pidió Magic, Sky se quedó un buen rato pensativa, no quería tomar uno de los libros del estante, porque le incomodaría levantarse de la cama, así que prefirió improvisar.
-Muchas veces pensaba que era algo odioso
Tener un hermano molesto y azaroso
Sentía furia, ira y coraje
Parecía únicamente un ultraje
Equivocada yo estaba pues aunque mal me sentía
No miraba todo lo que con él me divertía
Saltar, reír, cantar, jugar, en incluso juntos el cielo surcar
Con todo eso los dos podemos disfrutar
En los momentos difíciles siempre lo tengo a mi lado
Es por eso que jamás lo dejaré aislado
Dicen que algunos amigos son para siempre
Pero un hermano no te olvida aún cuanto el tiempo ha pasado
Por eso hoy puedo decir en este canto
Que el mejor de los amigos es mi hermano… -dijo suavemente Sky expresando lo que sentía, Magic se quedó dormido mucho antes de que el poema terminara.
-Buenas noches hermanito –dijo feliz Sky justo antes de dormirse también. Red Dark y yo nos levantamos un momento porque escuchábamos murmullos y creímos que no se había dormido, cuando nos acercamos a la habitación y encendimos una linterna había dos ponies abrazándose cariñosamente y en total calma.
-¿No son lo más tierno que has visto? –le pregunté a Red Dark en voz baja casi derramando lágrimas de felicidad.
-Son lo segundo más tierno que he visto –contestó muy seguro de que no se ganarían el galardón de ser él el juez.
-Awww eres muy amable, gracias por pensar que soy tierna –dije totalmente convencida de quien era el primer lugar.
-¿Y cómo sabes que tú eres el primer lugar? –preguntó.
-Simple, si tus dos hijos son lo segundo más tierno, considerando que no creo que te causen mucha gracia mis padres, que sientes respeto por los tuyos y no ternura y que sabes lo celosa que soy, solo quedaba una opción –expliqué.
-Vaya, si de algo estoy seguro es que eres la más lista que conozco –comentó impactado por mi deducción.
-Quizá no por mucho, en un par de meses abren admisiones para el jardín de niños mágico –dije emocionada.
-Ajá, creo que tú y yo hablaremos al respecto después, por ahora volvamos a dormir –dijo dándome a entender que no aprobaba total o parcialmente mi propuesta y entusiasmo.
