Disclaimer: Naruto es de propiedad de Masashi Kishimoto.

Aviso: Este fic participa en el "Reto: De amores y otras tribulaciones" del foro La Aldea Oculta entre las Hojas.

Recordar que:

MISTERIO: Este género generalmente trata una interrogante, la cual se debe resolver. A través de los acontecimientos van surgiendo pistas que llevan a la solución del problema, donde finalmente se sabe quien, cuando y como sucedieron las cosas.

BOMBONES DE SAN VALENTÍN.

La casa de los Uzumaki desprendía un fuerte olor a chocolate. Mientras Hinata revolvía la sustancia, unos pasitos se escucharon en la entrada de la cocina.

-¿Qué haces, mami?- preguntó curiosa su pequeña hija.

-Chocolates para papi- sonrió a Himawari que alzaba su cabeza sobre el mesón para ver mejor.

-¿Y por que?- dijo ladeando la cabeza.

-Porque se viene San Valentín y las chicas deben entregar chocolates a las personas que les gusta- respondió su mamá con las mejillas color rojo y una amplia sonrisa - pero también le puedes dar chocolates a tus amigos o a quien tu quieras-.

-Ya veo- La pequeña sonrió ampliamente - Mami, ¿te puedo ayudar?-.

-Are are ¿y quien le darás chocolates?- preguntó Hinata extrañada sin dejar de sonreír. La pequeña solo rió graciosamente sin dar respuesta.

Trabajaron juntas esa tarde: colocaron los chocolates en recipientes con forma de bombones, los refrigeraron y al finalizar el secado, a la noche empezaron a decorar los bombones con chocolate blanco.

Esa mañana de San Valentín, Hinata pasó una bolsita con chocolates a la pequeña Himawari frente a la inquisidora mirada de Naruto.

¿Para quien eran sus bombones?

Miró por sobre el periódico con el ceño fruncido. ¿No era muy pequeña para tener amoríos? Con solo 6 años se suponía que debía jugar con muñecas, no estar detrás de un chiquillo maldito que lo más seguro es que le rompería el corazón.

Himawari sonrió contenta y corrió a su habitación sin decir nada.

¿Quien era el bastardo que iba a recibir los bombones?

-¿Querido?- preguntó Hinata cerca de él sosteniendo una bolsita de chocolates.

-¡Y-yo no estoy preocupado ni nada sobre a quien le dará chocolates Himawari!- tapó su cara con el diario rápidamente sintiéndose descubierto.

Hinata rió por lo bajo -Feliz San Valentín- dijo mientras le acercaba los bombones. Naruto agradecido, se levantó de su asiento y abrazó a su mujer.

-¡Onii-chan baka!- gritó Himawari y se escuchó un llanto correr por el pasillo. Frente a ellos apareció un pequeño rubio a toda prisa, sonriendo traviesamente. Antes de que pudiesen detenerlos atravesó el pasillo saliendo por la puerta principal. Seguidamente apareció su hermana que, sin avisar, siguió su camino saliendo detrás.

-¡Bolt! ¡Himawari!- gritó Hinata. Pero ambos niños ya había salido sin avisar ni dejar rastro de su escapada.

-¿Qué habrá pasado?- preguntó Hinata suspirando y colocando sus manos en las caderas.

-No lo sé- suspiró Naruto llevándose una mano sobre la cabeza.

El rubio guardó los chocolates dentro de su bolso de kunais, esperando que a la tarde lograría comerlos tranquilamente. Nuevamente pensó en su princesa.

-¿A quien le dará chocolates? - preguntó el Hokage con el ceño fruncido.

-Mmm… - Hinata se llevó un dedo al mentón. -No lo sé, ¿A quien será?…- ella sonrió graciosa.

-o-

Naruto caminaba por el pasillo, contento de que por fin, después de una mañana llena de reuniones, podría descansar antes de volver al ritmo. Se estiró perezosamente e imaginó los bombones que Hinata le había hecho. De camino a su destino, se encontró con Gaara llevando a Himawari de la mano.

-¿Himawari?- dijo el Hokage, mirando extrañado a su hija. -¿Qué haces con Gaara?- Se suponía que no debía ver al Kazekage hasta la tarde.

-De paseo- respondió la niña sonriente.

-Himawari-hime me encontró de camino, así que insistió en que viniésemos juntos - respondió el pelirrojo tranquilamente. La pequeña agarró la mano del Kazekage con sus dos pequeñas manitos y sonrió aún más.

-Lo siento, desde que la salvaste aquella vez, te ha agarrado confianza- dijo Naruto rascándose la cabeza apenado. -se suponía que nos veríamos más tarde- más lo dijo por él que por el Kazekage.

-No hay problema- lo calmó con su típica impasividad.

Miró a su pequeña y la imagen de unos chocolates hizo que una ampolleta se prendiera en la cabeza del rubio.

-Oye, Gaara- se acercó a su amigo pelirrojo y le habló sin que ella escuchara -¿Has visto a Himawari hablar con algún chiquillo?- preguntó.

-Mm…- el Kazekage pensó detenidamente -Hoy ha hablado con Shikadai y su compañero de equipo, el rubio- contestó.

-Ya veo…- entrecerró los ojos.

Naruto abrió la puerta de su oficina para que los tres pudieran pasar. Su vista se dirigió inmediatamente a su escritorio buscando aquella bolsita llena de bombones de chocolate preparados con amor para él, pero no encontró nada que se le pareciere.

-Mis chocolates, no están- dijo el rubio extrañado -¿los habré sacado?- se preguntó a sí mismo. Revisó sus cajones, sus cosas y sus bolsillos por si se había olvidado, en especial vació su bolso de kunais esperanzado de que aparecerían -¡No están!- sentenció.

-¡Oh! se los llevó… ¿¡un fantasma!? - dijo la pequeña abrazándose a las ropas del Kazekage.

-No, Himawari, los fantasmas no existen, ¿recuerdas?- dijo su padre posando su mano sobre la pequeña cabellera azulada.

-Entonces… ¡Te han robado los chocolates!- gritó ella, tapándose la boca con su mano libre. Ambos adultos la miraron.

-Pero ¿quien?- dijo el Hokage posando su mano en el mentón. -¡Moegi, Udon!- gritó él, a lo que inmediatamente llegaron los susodichos.

-¡Hai, Hokage-sama!- respondieron al unísono.

-¿Quien ha estado en mi oficina?- preguntó el Kage.

-Mm…- Moegi cerró los ojos agarrándose el mentón -Shikamaru-san, Udon y yo, como de costumbre Himawari-chan se paseó por los pasillos y Bolt-kun ha pasado varias veces intentando encontrarlo para iniciar una batalla. Fuera de su oficina han pasado muchas personas-.

Tocaron a la puerta y de ella entró Hinata tranquilamente seguida por Bolt, quien tenía cara de pocos amigos.

-Permiso, buenas tardes Kazekage-sama- hizo una reverencia al ver al pelirrojo frente a ella, él respondió con una pequeña inclinación de cabeza. -¡Himawari!- exclamó posando sus manos en las caderas con desaprobación -¿Dónde has estado?- la miró pidiendo una explicación.

-¿De paseo?- respondió preguntando, tanteando terreno, no sabía que tan enojada estaba su mamá.

-No puedes salir así de casa, mamá ha estado muy preocupada- explicó Hinata arrodillándose a la altura de la pequeña.

-L-lo siento- susurró Himawari llevándose una mano para tapar su boca.

-Lo siento mucho, Hinata-san, ella ha estado paseando conmigo- respondió el pelirrojo.

-He estado muy preocupada, hoy Himawari por primera vez ha salido corriendo de casa sin avisar, luego de gritarle 'baka' a Bolt en la mañana- suspiró.

El pelirrojo la escuchó pasivamente. Bolt por su parte bufó a su lado.

-¡Oh! Querido, ¿Te han gustado los chocolates?- preguntó Hinata mirando a Naruto -Debes tener más cuidado cuando comes, has tirado la cinta de envoltura en la entrada de la casa- sonrió contenta.

-¿Eh?- miró extrañado el rubio. Gaara frunció el ceño.

-Hablando de eso, ¿Himawari, ya has entregado tus chocolates?- y apoyó sus manos en las rodillas.

-¡Hai!- gritó ella emocionada.

-Hinata, yo no… ¡Espera! ¡Himawari! ¿¡COMO!?- gritó el rubio.

-Hinata-san, Hokage-sama ha perdido sus chocolates-

La pequeña peliazul se soltó repentinamente de la mano del pelirrojo corriendo hacia su hermano. Sin que este pudiera evitarlo, Himawari sacó un papel de plástico de su bolsillo.

-¡Oye!- gritó Bolt.

-¡Papi, mira!- gritó la niña mostrando el papel de plástico -Él se los comió- apuntó a su hermano.

-Bolt, ¿eso es verdad?- preguntó Hinata sorprendida.

-¿Que? ¡yo no fui, en serio!- volvió a gritar el rubio. -No he sacado nada-.

-¡Bolt, es muy malo mentir! ¡de veras!- dijo su padre.

-Tú sacaste los chocolates que estaban en la mesa- dijo Himawari apuntando el escritorio.

-YO NO FUI, EN SERIO- gritó más enérgico, tratando de defenderse.

Gaara miró inquisitivamente a los Uzumaki.

-Ya veo…- susurró el pelirrojo.

Tranquilamente Gaara caminó para incorporarse a las acusaciones.

-Creo que ya sé quien es el culpable- dijo el Kazekage a la multitud.

-Es Bolt, ¿no?- preguntó la pequeña ojiazul. El Kage se arrodilló frente a la pequeña y le sonrió.

-Himawari-hime,¿de donde has sacado estos chocolates?- preguntó Gaara mostrando los chocolates que sacó de su bolsillo. Todos los presentes llevaron su vista a la bolsita con bombones de chocolates.

-Mami los hizo- contestó la niña.

-Himawari-hime, mentir es muy malo, lo sabes ¿verdad?- insistió el Kage.

-Mm… ¿Sí?- la sonrisa de la niña iba disminuyendo y empezó a jugar con las manos.

-¿Sacaste los chocolates de la oficina?- preguntó suavemente. Hubo un silencio en la habitación. Pasado un ratito la pequeña cabeza asintió avergonzada.

-¿Qué pasó con tus chocolates?- preguntó amablemente Gaara. Con la pregunta, ella arrugó la frente.

-Onii-chan baka se los comió- respondió inflando sus cachetes.

-Mi princesa, ¿Por qué?- preguntó Naruto.

-¡Onii-chan se comió los chocolates que tenía!- dijo apenada mirando a Gaara, en vez de a su padre -Traté de atrapar a Onii-chan, pero es más rápido y no lo alcancé. Por eso… por eso saqué los chocolates de papi- respondió apurada agarrando sus ropas apenada - ¡mami me dio los últimos bombones y hay que dar chocolates hoy! - lo miró varias veces con los cachetes rojos de vergüenza por ser descubierta y a la vez por su confesión -Lo siento mucho- dijo apenada.

Una estaca se clavó en el corazón de Naruto, ¿él era el bastardo que recibía los chocolates de su princesa?. Lo peor, es que Gaara había sido preferido por sobre él y su hija le había quitado los chocolates para dárselos al pelirrojo.

El Kazekage posó una mano sobre la cabecita azulada para que las lágrimas, que amenazaban por salir, no cayeran. -Está bien, si Himawari-hime se arrepiente y promete no volver a sacar cosas sin permiso, no pasa nada- le dijo tranquilo.

La pequeña asintió muchas veces -¡Lo prometo!-.

Gaara le sonrió contento y Himawari alzó la mirada, sintiéndose mucho mejor; le devolvió la sonrisa mientras sus cachetitos se coloreaban.

-¿Como lo supiste, Gaara?- preguntó Naruto derrotado.

-Varias conjunciones de pistas. - el pelirrojo se incorporó y así explicar mejor - Hinata-san dijo que hoy en la mañana Himawari-hime ha gritado a su hermano y salido corriendo de casa, lo más probable es que ahí fue cuando Bolt-kun se ha comido lo chocolates según lo que ha dicho. -Miró al pequeño rubio que se rascaba una mejilla culpablemente -Al no tener chocolates debió buscar otra alternativa y lo más probable es que sabía que tú tendrías, Naruto. Moegi-san dijo que normalmente ella se pasea por aquí, así que cuando ha venido lo más probable es que no hubiese sido extraño para el mundo, y en eso que estás fuera, los ha sacado.- Himawari empezó a jugar con sus dedos avergonzada nuevamente -pero lo que me ha llevado a concluir, que Himawari-hime fue quien sacó los chocolates, son dos cosas: la primera es que ha corrido hacia Bolt-kun y sin registrarlo ha localizado el envoltorio de los bombones, sin tener dudas de que él tenía evidencia; en segundo lugar, y más importantes, es que cuando ha culpado a Bolt-kun ha dicho que los chocolates estaban sobre la mesa, cosa que ella no debía saber porque tú nunca dijiste donde estaban, y cuando has llegado los has buscado en tus cajones y otros estantes, sin mencionar el escritorio- concluyó el pelirrojo.

-Tiene lógica - dijo Naruto golpeando su puño con la palma de su otra mano.

-¡Les dije que no fui yo! - gritó Bolt.

-Así que ese era todo el misterio de los chocolates- dijo Udon, quien había permanecido en silencio todo ese rato.

-Himawari, ¿Qué haremos contigo?- preguntó Hinata suspirando.

-Lo siento- volvió a repetir ella.

-Bueno por ahora lo mejor será que nos vayamos- dijo la ojiplata mirando a sus dos hijos -en casa buscaré un castigo para los dos- dijo ella con pesar.

-¿Yo? ¡¿Por qué, mamá?!- gritó nuevamente Bolt.

-Bolt, deja de gritar- Naruto le dio un coscorrón a su hijo -y si no fuera por ti, nada de esto hubiese pasado- El rubio menor se sobó la cabeza sin decir nada más.

-o-

Ya entrada a tarde y luego de que todo se solucionara respecto de los bombones, ambos Kages se encontraban finalizando la reunión organizada de ese día. Para que ninguno de los dos se quedara son chocolates, Gaara había decidido compartir los suyos con Naruto, así ambos comían pequeños bombones con forma de corazón y decorado de hileras de chocolate blanco.

-¡Están deliciosos!- lloró Naruto. El pelirrojo solo asintió con la cabeza. -Oye, Gaara, ¿Cuando te ha pasado los bombones, Himawari?- preguntó el rubio sin tratar de sonar papá-amenazador-celoso -Tczh, de verdad pensaba que le gustaba un niñaco, de veras- Naruto se comió otro bombón sin esperar respuesta.

-Mm…- el Kazekage se llevó una mano al mentón.

Temari y Gaara caminaban tranquilamente por la villa de Konoha. Como siempre, ella se había ofrecido para hacerle compañía y mostrarle parte de su nueva aldea. Ese día habían decidido ir a ver los entrenamientos de Shikadai. Al llegar al lugar, vieron que el pequeño Nara estaba junto a sus dos compañeros de equipo y una pequeña de cabellos azules.

-¡Oh! Ahí está tío Gaara- apuntó Shikadai al pelirrojo. Los otros 3 niños miraron hacia el lugar y la pequeña Uzumaki le brillaron los ojos. Corrió en dirección del pelirrojo sin más dejando atrás a los otros.

-Gaara-chan- dijo emocionada Himawari cuando estuvo frente a quien estaba buscando.

-¿"chan"?- rió Temari por el apodo. Su hermano, haciendo caso omiso del llamado, se arrodilló para quedar a la altura de la pequeña.

-Himawari-hime, ¿Cómo estás?- preguntó él.

-Te estaba buscando, Gaara-chan- sonrió ella. De su bolsillo sacó una bolsa con bombones y se la extendió -¡Gracias por salvarme la otra vez! Feliz día de San Valentín - le dijo ella, con los cachetes rojos.

—o—

Ufs, que me costó, pero para realizar el reto en 5 días no fue tan terrible. Me inspiré en "Trece casos misteriosos" así que espero haber dado en el clavo con el Misterio, porque si bien se lee fuera de lo normal ya que no es un crimen ni serio, creo haber cumplido con el género.

¡Gracias por leer! ¡Besos :)!

Fresa.