Conceal

Habrían pasado un par de horas desde que Elsa se había quedado profundamente dormida, cuando siente que tocan a la puerta de su recámara, perezosamente se levanta, no sin antes cubrir muy bien a Anna con las cobijas, se coloca su bata y va a abrir.

Parpadea un par de veces al ver a Gerda quien hace una reverencia. Elsa cubre un bostezo con el dorso de su mano.

"Gerda ¿Sucede algo? te noto preocupada"

La ama de llaves mira a Elsa con cara de preocupación y muy nerviosa le dice "Disculpe majestad por venir a despertarla, pero la princesa Anna no está en su habitación y la hemos buscado por todas partes y tampoco está en el castillo"

Elsa sonríe y abre un poco más la puerta señalando hacia su cama "no te preocupes Gerda, Anna tuvo un mal sueño y vino a dormir conmigo".

La ama de llaves mira hacia la cama y suspira aliviada "perdone su majestad, pero me preocupé al no ver a su alteza en su recámara por eso vine a importunarla"

Elsa muy amablemente le dice que no se preocupe que cada vez que Anna no esté en su habitación es porque estará con ella. Gerda entre cierra los ojos, y mira a Elsa como tratando de entender el verdadero significado de las palabras que la reina le había dicho, Elsa sintió un escalofrío recorrer su espalda, pero recuperó rápidamente la compostura y mirando seriamente a la ama de llaves quien hizo una reverencia "con su permiso majestad iré a preparar el desayuno", dijo, retirándose del lugar.

Elsa entra en su habitación cerrando la puerta tras de sí y se apoya en ella dejando escapar un largo suspiro de alivio. Se dirige nuevamente hacia la cama y se sienta en la orilla y vuelve a suspirar.

Anna despierta y ve que Elsa está sentada en la cama, la princesa se incorpora y abraza a la reina por la espalda dándole un beso en la parte posterior del cuello haciendo que Elsa se estremezca.

"Buenos días mi vida" dice Anna en tono juguetón.

Elsa suspira y responde al saludo de la menor tomando sus manos y besándolas. Anna deshace el abrazo y se sienta al lado de la reina.

"¿Elsa que sucede?" dice mirándola con preocupación.

La reina vuelve a suspirar "acaba de venir Gerda preocupada por no haberte encontrado en tu habitación, yo le dije que habías tenido una pesadilla y te habías venido a dormir conmigo, pero ella me miró de una manera que me causó escalofríos..."

"¿crees que sospeche algo?" interrumpió Anna.

Elsa suspiro nuevamente, "la verdad no lo sé, pero pase lo que pase yo mantendré la promesa que hice anoche"

"Elsa..."

Anna se puso de pie y se sentó en las piernas de Elsa, quien la miró sorprendida.

"Anda deja de preocuparte, ya verás que nada malo sucederá, además si Gerda sospechara acerca de lo que tenemos, estoy segura de que nuestro secreto estará a salvo con ella" hizo una pausa besando a Elsa en la punta de la nariz y continuó "además porque mejor no disfrutas de la vista que tienes en frente" dijo guiñándole un ojo a la reina.

Elsa sonrió.

"Tienes razón mi amor, es sólo que temo a la reacción que puedan tener los demás al saber de nuestra relación"

Anna miró a Elsa sorprendida.

"¿Escuché bien dijiste nuestra relación?"

"si, escuchaste muy bien mi copo de nieve, eso fue lo que exactamente dije... Pero olvidaba un detalle muy importante"

"¿y...Cuál es ese detalle, Elsa?"

"Bueno sé que no es el mejor lugar ni el momento apropiado para proponerlo pero no te he preguntado si quieres ser mi prometida"

"¿Tu prometida?"

"Si Anna mi prometida, yo te quiero a mi lado por toda la eternidad"

"Elsa yo..." Anna se quedó pensativa por unos segundos que para Elsa fueron eternos. De pronto la princesa sonríe "claro que quiero ser tu prometida, Elsa" dijo besando a la reina en los labios.

Elsa profundizó el beso introduciendo su lengua en la boca de Anna y se echó hacia atrás llevándose a la princesa con ella, quien aprovechó para abrir la bata de Elsa y dejar su hermoso cuerpo semidesnudo.

Anna dejó los labios de Elsa para ir descendiendo por su cuello, su clavícula, su pecho para detenerse en los senos de la reina, donde con sus labios se apoderó de uno de esos rosados pezones, mientras que con sus dedos acariciaba el otro consiguiendo ponerlos muy duros.

Elsa respiraba agitadamente y trataba de reprimir los gemidos que amenazaban con escaparse de sus labios, Anna sonrió y pasó un brazo por debajo de Elsa y acomodó a ambas más al centro de la cama y separó las piernas de la soberana, pasando una por sobre la de ella y juntó sus intimidades.

La soberana no pudo reprimir un gemido de placer que se le escapó al sentir el contacto de su sexo con el de la princesa y apoyando los codos en la cama se levantó un poco buscando más contacto entre ambas, Anna dejó los senos de su hermana para besarla apasionadamente en los labios, acelerando el movimiento de sus caderas.

Ahora ambas chicas gemían en sus bocas y cada vez se movían más y más rápido ante la urgencia de querer liberar el deseo que consumía sus cuerpos ahora perlados por el sudor de la pasión.

El cuerpo de Anna comenzó a tensarse y dejando los labios de Elsa, mordió el hombro de la reina para acallar los gemidos que le provocaba el intenso orgasmo que estaba sintiendo, esa mezcla de dolor y placer llevó a Elsa al límite y cerrando los ojos se dejó llevar por el deseo llegando unos segundos después que su hermana al cielo del placer.

Reina y princesa cayeron jadeando y sonriendo a la cama.

"Anna eso fue..."

"Increíble" continuó la princesa.

"Si mi vida también, pero lo yo iba a decir es quefue muy intenso"

Se besaron tiernamente y sintieron como el deseo volvía a apoderarse de ellas, pero fueron interrumpidas por unos golpes en la puerta, ambas chicas se separaron y se miraron sorprendidas, Anna se cubrió con las cobijas, pero Elsa se quitó la bata, entregándosela a la princesa quien se la puso, mientras que la reina creaba su habitual vestido de hielo, dirigiéndose hacia la puerta. Al abrirla se encontró otra vez con Gerda, quien hizo una reverencia u comenzó a hablar.

"Majestad venía a decirle que..." y la ama de llaves abrió sus ojos.

Elsa la miró sorprendida "¿qué venías a decirme Gerda?"

"Majestad... si me permite...creo que debería cambiar de vestido"

"¿Eh, por qué debería hacerlo Gerda?"

"Majestad creo que no ha visto su hombro" dijo el ama de llaves. Elsa abrió los ojos sorprendida y corrió hacia el tocador para verse al espejo.

"¡Por Freyja!" exclamó y dio una mirada a Anna por medio del reflejo del espejo, la princesa sólo sonrió y gesticuló un 'lo siento' sin decirlo en voz alta.

Gerda que aun permanecía en la puerta, observaba el comportamiento de las dos hermanas y aclarando su garganta dijo "disculpe majestad, si quiere yo puedo alistarle otro vestido...", pero Elsa no la dejó continuar.

"No... no es necesario Gerda, yo puedo hacerlo"

"Pero majestad, ese es mi trabajo"

"Lo sé, pero yo puedo encargarme, gracias"

"Entonces ¿les preparo el baño a su majestad y a su alteza?"

"Gerda de verdad no te preocupes yo..." pero Elsa no pudo finalizar la frase porque Anna saltó de la cama y corrió donde estaba el ama de llaves.

"Yo si quiero que prepares mi baño Gerda igual que cuando era pequeña" y tomando a Gerda por el brazo Anna se la llevó a su cuarto.

Elsa cerró la puerta de su cuarto y dejó escapar un largo suspiro de alivio dejándose caer a la cama "por poco y nos descubren" dijo en voz baja.

Se levantó y se dirigió al cuarto de baño donde preparó todo para bañarse y aunque trató de relajarse no pudo, aun temía por la relación que recién comenzaba a nacer entre ella y Anna, sacudió la cabeza y salió de la tina, envolvió su cuerpo en una toalla y salió del cuarto de baño, sonrió al pensar en la marca que tenía en su hombro izquierdo y creó otro vestido, pero esta vez el diseño cubría sus hombros, se miró al espejo, levantó una ceja y sonrió "mucho mejor" se dijo.

Volvieron a tocar a la puerta y Elsa abrió, esta vez era Kai.

"Majestad, vengo a informarle que el desayuno está preparado y listo para ser servido en cuanto usted así lo ordene" dijo el mayordomo.

Elsa asintió "Gracias Kai"

El mayordomo hizo una reverencia y estaba a punto de retirarse, pero Elsa lo detuvo

"Espera Kai"

"Si majestad"

"Anna ya bajó a desayunar"

"No majestad, su alteza aun se encuentra en su alcoba"

Elsa mira en dirección al cuarto de Anna.

"¿Se le ofrece algo más majestad?"

"Si Kai, que sirvan el desayuno, gracias"

"Entendido majestad, me retiro" y haciendo una reverencia el mayordomo se aleja.

Elsa cierra los ojos y se apoya en la puerta de su cuarto colocando los brazos alrededor de su cuerpo como si quisiera protegerse de algo "todo estará bien" susurró, de pronto otro par de brazos la abrazan.

"Si Elsa todo estará bien, porque ahora yo estoy contigo" Elsa abre los ojos sorprendida al sentir a Anna abrazada a ella y sonríe.

"Anna..."

La princesa mira a la reina a los ojos y acerca su mano al rostro de su hermana y seca con su pulgar una lágrima que bajaba por la mejilla de Elsa.

La reina abre la puerta de su recámara y toma de la mano a Anna y ambas ingresan al cuarto, cerrando la puerta tras de sí. Una vez adentro la princesa besa tiernamente a la reina en los labios, ambas chicas se besan por algunos minutos y se separan para tomar aire, pero dejan sus frentes unidas.

"No temas mi amor ya verás que todo irá bien y ambas seremos capaces de sortear cualquier obstáculo que la vida nos presente en el futuro"

Elsa besó tomó la mano de su hermana y le dio un beso y se quedó pensativa por unos segundos y dijo en voz baja

"Ocultar, no sentir y no dejarlos saber"

Anna levantó una ceja "¿qué dices?"

"Son las palabras que papá solía decirme"

"Elsa...yo...no..."

"No te preocupes mi copo de nieve, después de todo sólo tendremos que ser discretas y mantener nuestro romance en secreto, hasta que encontremos la mejor manera para decírselos a todos"

"Entiendo mi amor, pero ahora escúchame ¿si?, ya no estás sola yo estaré a tu lado siempre y te apoyaré en cada decisión que tomes, Elsa yo soy tu hermana, tu amiga, tu amante..." Anna suspiró y continuó "te amo Elsa, te amo con todas las fuerzas de mi ser" y volvió a besar a su hermana en los labios.

Se separaron al sentir que alguien tocaba a la puerta Elsa abrió encontrándose nuevamente con Gerda quien les venía a avisar que el desayunos ya estaba servido.

Elsa le dio las gracias al ama de llaves y salió de su cuarto llevando a Anna consigo tomada del brazo y ambas se dirigieron al comedor, mientras Gerda entraba para ordenar la recámara de la reina.