Harry en delantal fue una tentación demasiado fuerte, y no soy famosa por negarme caprichos.

Sí, bueno, eso fue bastante canon… Recuerden "no maten a Potter. Él es mío" (Reliquias).

Disclaimer: Todos los personajes son de una tipa rubia que bebe té a las 5. Una tal Granger creó un MOCCO (Marcha Organizada Contra los Caracteres Obreros), para protestar contra la esclavitud de los personajes. Se le ordenó dejarlo sin publicar, pero no se le ordenó no pedirme que yo lo haga. Pueden enviarle lo que quieran, incluso 5 knuts, a su casa de Wiltshire. ¡Ops! No debí decir eso…

N/A: Quizá estén un poquito OOC… no estoy segura. Pero… ¡el Potter del canon es OoC! Doesn't matter. Forget it. Forgive me. I beg you.

Todo lo que he dicho es falso.

Coloquios. Malos negocios no es negocio de malos

-No. Estoy dándote lo que solicitaste. ¿Querías verme, Harry Potter? Porque aquí me tienes –dijo la aguda y sibilante voz de Lord Voldemort.

Potter llevaba su túnica de Hogwarts, con su bufanda Gryffindor -¡es vacaciones! ¡Se va a morir de calor!- y por alguna extraña razón, un delantal floreado.

-Ah, Voldemort, hola… -a la hora de la verdad, Harry no sabía muy bien que decir-. ¿Podrías llamarme en otro momento? Tengo la sartén en el fuego… ¿Me llamarías a la una de la madrugada? Eso si no tenés nada que hacer a esa hora, digo…

Lord Voldemort le devolvió la mirada. ¿Realmente era ese jovencito balbuceante el que estaba destinado a subyugarle? ¿En qué coño estaba pensando el Señor Destino? ¿Acaso había cometido algún crimen horrible en su vida pasada? Esperen… había sido en esta vida. Ops.

-Eras más respetuoso en la carta que en persona. Casi creí que la había escrito otro.

-Bueno, ¡tenía que lucirme para captar tu interés! ¡No quería que la echaras al fuego!

-Puedo reconstruir las cenizas, soy extremadamente diestro y siniestro en eso de la magia, no sé si te lo han dicho-. Y este mocoso siempre capta mi sangriento interés, pero eso no lo dijo, claro está.

-Si eres tan hábil, ¿por qué no tienes nariz?

Harry pronto se dio cuenta de que no había sido una buena idea decir aquello. Pero ¡mierda! ¡Este era su inconsciente! ¡Por supuesto que sería inconsciente entonces!

El mundo se descompuso en zarcillos de color, ondeando en ráfagas de dolor y pena. Harry Potter, idiota, ¿aprenderás a cerrar la bocota? ¿O serás siempre tan opa? No es como si fueran viento en popa las negociaciones con el bastardo, marmota, de ojos de brillante bergamota.

Harry trató de centrarse. De aferrarse a una simple cosa, pero nada había. Esto era una mente... ajena… ¡pero es una mente! Apretando los dientes, trató de imaginar un verde césped, un lago oscuro, árboles, una suave brisa, mientras todos sus huesos ardían.

Y pronto el ardor cesó y Voldemort estaba sentado sobre un mantel bordado con primor sobre el pasto, las piernas cruzadas, los brazos cruzados, la expresión, mixta entre la curiosidad, la inquina y la fascinación.

-¿Qué me hiciste?

Harry no lo sabía, pero si podía hacerle creer que tenía el control de la situación…

-La idea no es darle armas… digo, más armas de las que ya tiene, al enemigo, ¿sabes? Quiero hacer un… intercambio pacífico, y una vez que ambos tengamos algo que queremos poder marchar en paz… para poder a estar en guerra y a ser némesis a muerte, en el próximo encuentro.

-¿Qué deseas a cambio de tu muerte, Potter? Puedo ser muy generoso en ocasiones.

-Ja. Estaba contando. ¿No escuchaste a Malfoy últimamente? El rubito junior, digo. Soy el-jodido-niño-que-no-morirá… Darte eso deprimiría a muchas amas de casa, no podría… ¿A quién le sacaría el cuero El Profeta? Tsk, tsk… Tiene que haber alguna otra cosa que desees… y deberías escuchar lo que deseo primero… tu obsequio tiene que ser equiparable…

-¿Qué desea de mí, Harry Potter? –Cada momento se parecía más a un encantador de serpientes, sus ojos hipnotizando, el aire embriagante, la voz suave, cargada de promesas. No se había dado cuenta de lo cerca que estaban sus caras… El aliento le daba en los mofletes, y el adolescente se encontró sonrojándose contra su voluntad-. Puedo enseñarte magias insospechadas con las que no te atreviste siquiera a soñar… a engañar, a mentir, a encandilar… Puedo darte poder… como destruir cada ápice de tu debilidad… Como detectar la verdad de las mentiras, como ver a través de la máscara de la vieja cabra… Como hacer que compañeros te chupen las medias apestosas que tienes…Como conseguir que donceles y doncellas se tiren a tus pies suplicando porque las tomes… Oro… Tierras… Vasallos… La gloria y la juventud… Si solamente te arrodillas, besas mi túnica y me juras lealtad eterna, todo lo que anhelas será tuyo…

-Como que ya tengo oro, gloria, juventud, fanáticos que se me pegan como lapas y gente que me chupa las medias. Y no voy a jurarte lealtad. ¡Jamás seré tuyo, Riddle!

-¡Pues muere!

Las facciones se endurecieron y Voldemort buscó su varita de tejo, pero no había tal varita.

-Esta es mi mente… Mente de Harry, reglas de Harry… -este le dio una sonrisa maliciosa a su archienemigo… Quién siseó rabioso y se lanzó a estrangularlo.

El joven trató de amagar, pero su cuello quedó pronto atrapado por esos largos y blancos dedos. Forcejeó inútilmente versus su perdición, y pronto perdía la visión, todo negro… Movió las manos desesperadamente, mientras se retorcía… y encontró agua ¡el lago! ¡Detrás suyo! Manoteó y empapó al Lord Oscuro, quién se llevó las manos de araña al rostro…

-¡Me mojaste! ¡Te atreves! –Parecía más anonadado que otra cosa. Harry se empezó a carcajear.

Voldemort profirió un extraño sonido con los dientes y tiró a su joven pesadilla al lago frío. El aprendiz de brujo dio unas leves brazadas, pero su ineptitud en la materia natación era patente, y el agua empezó a arrastrarlo.

Voldemort observó interesado como aquellos orbes verdes orgullosos se volvían preocupados, mientras el mocoso pataleaba débilmente contra la marea… el fin estaba cerca, y el niño todavía no pedía socorro… No le sería dado, sonrió de lado.

-Se necesitó tanta agua para apagar tanto fuego, querido- le dijo con calma.

-¡Esto no quedará así! –gritó con su último suspiro el pronto a ser ahogado.

Lo último que vio Lord Voldemort antes de salir abruptamente de su ensoñación fue dos esferas esmeraldas mirándolo furiosas… y la certeza de que quería volverlas a ver. Sirviéndose un whisky, decidió que la rabia ajena era tan divertida a veces…


Quizá esto no fue tan buena idea… ponderó Harry Potter al abrir los ojos. Puta, la había cagado… no que el Tommy hubiera estado muy cooperativo, pero había contado con su intolerancia… ¿Y por qué estaba Tonks pasándole una lechuga mojada por la cabeza?

-¡Despertaste, Harry! ¡Estábamos muy preocupados! –La señora Figg, a quién no había visto hasta entonces, le dio un abrazo bastante embarazoso. También había traído a sus gatos… y el señor Tibbs, creyó recordar que así se llamaba, se erizó y bufó, mostrándole los dientes, amenazador-. Pobrecito, él está estresado por vos también –la vieja cuidadora mimó al gato, quién emitió un sonido de placer y le dio una mirada del tipo "¿Ves? La vieja es mía, no tuya, pendejo. Volvete a tu país y consigue tu propio gato, si es que alguno te tolera, ingrato lanudo".

-¡Por supuesto que despertaría! ¡Les dije que lo haría! ¡La lechuga húmeda es un remedio infalible!

-¿Cómo estamos seguros de que éste es Potter? ¿Y que tú eres Tonks? Que yo sepa, podrías ser un mortífago y haber transfigurado al pibe en la lechuga?

-¿Y quién sería el chico que se hace pasar por Harry entonces, Ojoloco?

-Tonks bajo Imperius, por supuesto.

-¡Por el amor de Merlín!

-Anda, pregúntenme algo…

-¿Qué cosa es la que más grita en la base de operaciones?

-Está entre el vivo retrato de la señora Black si Tonks se lleva el paragüero y la viva señora Weasley se entera de algo que hicieron los gemelos…

-Eso podría haberlo dicho cualquiera de la organización… Podrían haber sacado esa información de la cabeza de Tonks, si está bajo Imperius…

-¡No soy Tonks!

-Eso no puedes saberlo… ¿cómo sabes que no sos Tonks? Cualquiera puede serlo. Ni siquiera sabemos si alguna vez hubo un verdadero Harry Potter, de hecho. Pueden haberte engañado toda tu vida.

Tonks finiquitó la discusión cambiando de color de pelo a un azul eléctrico, hacer aparecer una nariz ganchuda y unos mofletes llenos de pecas. Y dándole un manotazo en la cabeza al paranoico auror. Y arrastrándolo fuera de la casa.

-¡Nos vemos, Harry! ¡Disfruta de tus vacaciones!

La señora Figg murmuró algo, dejó una torta medio mohosa sobre la mesada, guardó a sus gatos en su carrito y se marchó. Dejando a Harry siendo el único mago en la cocina, siendo observado por 3 muggles de mal talante.

Harry trató de ir a la cocina con la cabeza gacha, pero fue detenido por su tío Vernon.

-Así que… ¿ahora los anormales se quitan la nariz? ¿Es la nueva moda o qué?

-No… sólo algunos muy idiotas…

-O sea, todos. Para que entre en esa cabeza hueca, acá te prohibimos sacarte la nariz. Ya bastante deforme sos de nacimiento como para llamar más la atención.

-Como si quisiera parecerme al tarado ese…

-O tendrás el castigo más horrible que te desmayarás cada vez que te veas al espejo, chico.

-Sí, tío Vernon.

Mientras Harry trataba de recomponer la quemada cena, escuchaba como su tío maldecía a actores, gente tatuada, transformistas, travestis, modelitos de TV que se hacían cirugías estéticas y bicicleteros.


Así que Harry se concentró esa noche. Dudaba que el Señor Tenebroso quisiera comunicarse de nuevo, así que tendría que hacerlo por su parte…

No era sencillo. Si bien sentía esa parte de su ser que no era luz y candor… alguna porción de esa oscuridad era suya en verdad, así que… ¿cómo distinguirla de aquella que era ajena? ¿Era realmente ajena esa conexión?


-Eres despreciable, un engendro que no merece ese cuerpo de humano. Tienes la mente cerrada y prejuiciosa de un palafrenero. Arruinas este mundo y tu hedor apesta. ¡Muere!

Lord Voldemort profirió ruidosas carcajadas ante la visión del muggle volviéndose de adentro para afuera, llenándose de vísceras y sangre y morfeándose al horror.

-Así que lo ven, mis queridos hermanos. Una escoria así no merece respirar nuestro mismo aire. Aquí estamos, apóstoles del nuevo orden que pulirá el universo…

-¡Eres un asesino! – le espetó Nymphadora Tonks había llegado recién. Sí, en su entrenamiento le habían explicado el factor sorpresa y la importancia de mantenerse quietecita, pero tal desmadre de sangre fue demasiado para ella…-¡Pero encontrarás la horma de tu zapato y ya nada será igual para ti! ¡Que el cielo te de tu merecido y halles algo que verdaderamente te importe y que no esté a tu alcance!

El Señor de las Tinieblas tenía una sonrisa siniestra en el rostro cuando cayó desmayado, ante unos asustados y temblequeantes seguidores, que subsanaron su temor insultándose los unos a los otros. Mientras debatían qué debían hacer, Tonks desmayó a Rabastan Lestrange, le dio un traslador para que lo llevaría maniatado a su casa y se transformó en su réplica perfecta. Los mortífagos no se enteraron de nada. Oh, nada como barrer los errores bajo la alfombra.


'Yo soy Lord Voldemort', proclamó, y se sintió muy tonto. 'Yo soy Lord Voldemort… y no tengo nariz… y mis ojos son rojos rojos porque cada vez que miro veo todo rojo… y porque siendo el heredero de Slytherin quiero cubrir todo de sangre para… honrar a Godric que era mi amante…' oops, esto no está funcionando… 'Me encanta rodearme de sangrepuras nariz parada así puedo hundirlos en el fango ante un mestizo de la marginalia y verlos temblar y servirme licores y que los que me sigan sean una panda de tarados así me puedo sentir inteligente y refinado… Me encanta tener una groupie llamada Bellatrix que sea bonita pero loca y que tenga orgasmos por ver gente más loca que ella… por eso tiene orgasmos al verme, claro…'

-¡Bella no tiene orgasmos al verme! Al menos, creo que no los tiene. ¿Los tiene?

Voldemort parecía algo alterado, sentado de nuevo en el mantel en las afueras de Hogwarts. Harry notó que estaban bien lejos del lago, y que las únicas luces provenían del cielo estrellado, la luna llena y la cabaña de Hagrid. Cerca había un fresno, y Harry observó la inscripción "Tommy rules" grabada a cuchillo. Cuando fuera al castillo de verdad se fijaría si todavía estaba.

-¿Qué haces de vuelta en mi mente, Harry Potter? Ah, ya lo he comprendido, tu cerebro es tan liso y monocromático que ansías la maravilla de mi psiquis…

-Así es… como te he dicho, necesito de tu ayuda. Así que sin importar cuantas veces me mates en tu inconsciente, volveré para atosigarte hasta conseguir lo que deseo.

-Ah… pero te comportaste muy maleducado en la otra ocasión…

-Lamento haber sido tonto…

-Quiero algo como símbolo de tus disculpas…

Harry se estrujó las manos, pero pronto el pasto delante de Riddle creció para dar paso a flores de colores que formaron serpientes brillantes en la oscuridad.

Voldemort pareció sorprendido, pero luego se carcajeó.

-Algo real…

-¡Dijiste un símbolo! ¡Deja de escabullirte!

-Porque eso te corresponde a ti, ¿verdad? ¿Te sientes celoso, Harry Potter?

-¡Yo no quiero tener una groupie!

-¡No me refería a eso! Sin embargo, mi niño dorado, creo que otra fracción de la profecía estaría a la orden.

-Te daré otra línea de la profecía si prometes darme lo que quiera, en el plazo más veloz que sea factible para ti.

-Oh, nada de eso… Apuesto a que lo planeaste todo, Harry Potter, pero no podrás contra mí… Además, puedo sacarla de tu mente en cualquier momento… así que no sería justo, no sería equiparable, para citarte, y quiero algo que no conseguiría de otro modo. ¿Qué te parecería darme la ubicación de la Orden del Pollo Quemado?

-¿En la rotisería?

-¡Potter!

-¡Voldemort! -…- Yo no soy el guardián secreto, y me conoces, me mataría antes de hacer algo que dañara a otros…

-De modo que planeas suicidarte pronto… gracias por avisar a tu más íntimo amigo…

-¡En tus sueños, Riddle!

-Esto se le acerca bastante, ¿no lo crees?

De pronto, algo se removió entre los arbustos, y Voldemort pronto estaba de pie, con su varit… oh, no, Harry se la desvaneció, apuntando con su mano desnuda al lobo peludo y dientudo que babeaba ante el picnic de la carne fresca de dos hechiceros.

-Es luna llena…

Voldemort retrocedía, buscando algo que pudiera utilizar, una expresión de terror grabada en su rostro más blanco que una calavera y no obstante, más pálido de lo usual, usual para él. Harry y Voldemort trataron de treparse al fresno, pero el lobo saltó y mordió el tronco, que empezó a bambolearse y contorsionarse hasta quebrarse y Harry cayó.

-Tonto, tontito Harry… ¿No te enseñaron en Hogwarts que los hombres lobo son fuertes y qué hay que hacer si te encuentras con ellos?

-¡Tú eres el mayor! ¡Ya terminaste la escuela! ¡Y eres el mago oscuro más malo! ¡Haz algo!

-Eres delicioso cuando te enfadas, ¿te lo han dicho? Oh, muriendo en mis sueños…

Voldemort se inclinaba para ver si Harry moriría bajo dentelladas de una vez por todas. Quería una buena vista… una buena vista… de modo que se cayó y tuvo la primera fila del predador, que ahora estaba más cerca suyo que de su joven némesis. La caída le había roto un tobillo. El hombrelobo se lanzó sobre él y Tom Riddle cerró los ojos.


Gracias a todos por leer! Gracias a yuram que se la pasó enviándome msjs de que publicara! aunque sin compu esto está difícil...

Ahora, si escriben muchos reviews me sentiré presionada y alentada y me apuraré en escribir.

¡Hasta la próxima!