Hola les traigo el siguiente capitulo.
los personajes le pertenecen a cassandra clare, yo solo los uso para escribir esto, espero les guste.
N/A: Eh leido que en cuanto al rompimiento de Alec y Magnus en los ffanfic ponen a Magnus con otra persona, personalmente no creo que el hiciera algo asi (acostarse con otra persona).
Iban cumplir la tercera semana desde que el rompimiento Magnus y Alec, la primera semana en la cual Alec no se la pasaba encerrado en su cuarto llorando y -ahora sus hermanos sabían- embriagándose, salía un poco más con sus hermanos, su mama se encontraba más tranquila y su padre después de lograr sacar a su hijo de aquel hondo hoyo se devolvió a Idris.
Su familia estaba feliz, Alec los acompañaba a las cenas familiares, se sentaba junto a ellos, no comía con ellos pero les hacía compañía y no lucia tan demacrado como lo había estado Antes, gracias a los sueros que Catarina le había dado y de lo cual su familia no sabía, de cierta manera volvían a ser los de Antes, Jace haciendo sus típicas bromas, Isabelle siguiéndolas y haciendo las suyas, Clary y Simón junto con ellos, salían la mayor parte del tiempo, o se la pasaban entrenando, Clary y Jace estaban juntos de una manera ambigua pero lo estaba, Simón e Izzy se divertían juntos, eran una hermosa pareja, en cierta forma, cuando se reunían los cinco ellos trataban de no demostrar tanto el afecto sobre el otro, ya que Jace no quería herir a su Parabatai, ni Isabelle a su hermano, cuando esto pasaba, Alec se retiraba cordialmente del grupo y se dirigía a su habitación, Jace e Izzy se preocupaban, pero cuando querían negar la ida de Alec, este simplemente les daba una sonrisa, una sonrisa sincera y les decía que tenía que hacer otras cosas, ayudar a su madre con el papeleo era una de ellas, Alec procuraba mantener su mente ocupada, su familia se encontraba feliz por la vuelta de Alec, por ende Alec debería estar feliz, después de todo hizo aquello por ellos, para que estuvieran felices, al hacerlo Alec pensó que volvería a ser el de Antes, pero se equivocó, ya que en el momento en el que pisaba su cuarto se derrumbaba, Alec aunque se mostrara feliz en el exterior, siempre se encontraba roto en el interior, continuamente sentía dolor y culpabilidad, cada vez que reía le dolía pues quería reír al lado de Magnus, ese era su mayor anhelo.
Su teléfono sonó, lo miro con la esperanza de que fuera Magnus, pero la desecho enseguida, Magnus no quería saber nada de él, porque razón lo llamaría, también estaba el detalle de que había cambiado de celular pues el otro lo había dañado, deprimido contesto el teléfono.
-¿sí?- contesto.
-¿Alec?- respondió la voz al otro lado del aparato.
-quien más podría ser, ¿eres tu Catarina?- respondió Alec poniéndose frente a su habitación, su mano estaba en el pomo de la puerta, quería entrar pero sabía que si lo hacía se derrumbaría, hoy más que nada no podría cumplir la promesa hecha a Catarina, se alejó de esta y se dirigió a la sala donde había dejado a sus hermanos.
-Sí, ¿Cómo estas Alec?- era la tercera vez que Catarina le llamaba en ese mismo día, preguntando lo mismo por tercera vez.
-de la misma forma a como estuve 2 llamadas antes- Alec no quería reprocharle nada, sabía que Catarina se preocupaba por él y se lo agradecía, pero sus constantes llamadas solo lo hacían sentirse peor.
-me alegro- le respondió, parecía realmente aliviada.
-habíamos quedado en que sería una sola llamada por día- Alec reviso en la sala y sus hermanos no estaban, salió a buscarlos afuera.
-lo sé, es solo que…- Alec sabía a qué se refería, no pudo evitar que un nudo se formara en su garganta y sus ojos se pusieran llorosos.
-estoy bien, Gracias por llamar Catarina, hablamos mañana- dijo cortante Alec, sabía que no debía hablarle así, pero no lo pudo evitar.
-bien, hablamos mañana Alec-
-Catarina- la llamo antes de que colgara.
-sé que no debería, pero ¿Cómo esta Magnus?- le pregunto, diviso a sus hermanos en la distancia, camino junto a ellos, pero mantuvo una distancia prudente para que no le escucharan.
-no te hagas esto Alec- una lagrima resbalo por su mejilla.
-G…gracias por todo- le dijo su voz se quebró, Alec recibió una respuesta afirmativa por Catarina y luego colgó, se quedó mirando su celular tan fijamente y concentrado que no sintió a Jace llegar hasta vio como estrellaba su celular contra el suelo, Alec abrió los ojos lleno de sorpresa.
-¿qué te pasa?- le pregunto mientras se agachaba a recoger los restos.
-Alec has progresado mucho en esta última semana como para volver a recaer- Alec desvió la mirada, sabía que lo que decía Jace no era cierto, se había estado reprimiendo toda esta última semana, no quería preocuparlos, ni antes ni ahora, levanto la mirada y le dio una gran sonrisa a Jace, si este se dio cuenta de que era falsa o no, no lo pudo descifrar.
-tienes razón- Alec se levantó, manteniendo su sonrisa.
Isabelle, Clary y Simón se encontraba observando la escena, Alec se giró a ellos con su rostro sonriente, -¿Qué tal si vamos a comer algo?- la idea pareció emocionar a todos, puesto que Alec nunca había comido, al menos no en presencia de los otros.
Todos asintieron ante la idea de Alec, y se dirigieron a taki´s.
Al llegar a taki´s cada uno ordeno, Isabelle pidió una hamburguesa al igual que Clary, Simón pidió un omelet de sangre, Jace pidió algo simple, una ensalada de fruta, y Alec pidió un plato de alitas de pollo con salsa BBQ, cuando Alec dirigió una de estas a su boca todos los presentes lo vieron absortos, Alec bajo la ala y todos suspiraron, volvió a repetir el gesto y ellos volvieron a repetir el suspiro. -¿Qué están haciendo?- les pregunto.
Le miraron confundidos, -están más concentrados en mí, que en sus platos- dirigieron sus miradas a sus platos correspondientes, Alec volvió a coger la alita y ellos aguantaron la respiración y lo miraban con nada de sutileza, Alec gruño y termino comiendo.
Era la primera vez que Alec comía en tres semanas pues en las primeras dos subsistió a base de runas de energía y alcohol, y la tercera a base de sueros los cuales estaban bajando cada día su efectividad, su cuerpo estaba combatiendo la magia, debía empezar a darle comida a su estómago. Al principio la comida estaba que se le devolvía, pero hizo todo lo posible para que esto no ocurriera.
Terminaron de comer todos, los chicos estaban felices, pues Alec había comido, ahora sabían que si se alimentaba, al menos eso pensaban. Empezaron a hablar de las cosas más triviales, Alec de vez en cuando asentía o daba algún aporte, su cabeza estaba en otro lado, miro un reloj colgado en la pared.
Isabelle noto que su hermano estaba prestando poca atención a la conversación.
-¿en qué piensas Alec?- le pregunto, todos detuvieron la conversación y se centraron en él.
Alec la miro y le sonrió de lado –en que hoy es viernes y son las 6:30 p.m.- respondió con total sinceridad, la chica lo miro con la cabeza ladeado en signo de Confusión, -nada importante Izzy- mintió Alec, claro que era importante, hoy era el aniversario de la primera cita con Magnus, se sentía realmente deprimido, el hecho de salir con sus hermanos aliviaba un poco su soledad, pero aun la sentía, esto era la principal razón de que no quería llegar a su habitación, de seguro haría algo de lo cual se a repetiría.
Como si lo hubiera invocado Magnus apareció por la puerta de taki´s, no llevaba su usual ropa llamativa, pero no por eso lucia menos atractivo, Alec aguanto el aire, su pecho se comenzó a estrujar, pequeños espasmos recorrieron su cuerpo, realmente extrañaba a Magnus, el solo verlo se lo recordó, quería lanzarse sobre él, abrazarle, pedirle perdón, besarlo, su madre le dijo que solo el tiempo sanaba un corazón roto, pero ya iban tres semanas y Alec solo empeoraba, pero el ver cruzar por el umbral de la puerta a Magnus le brindo paz a su corazón y dejo de dolerle por un rato, decidido se paró de su asiento, Jace lo miro y siguió la mirada de Alec, se iba a levantar a detener a Alec, pero Clary lo detuvo a él.
Alec camino directo hacia él, Magnus lo vio y de tuvo su caminar, sus miradas se encontraron y Alec sintió que su corazón latía a mil, cuando se iba a acercar un poco más su cerebro jugo en su contra, empezó a recordar todo lo ocurrido en el túnel, el beso, las palabras que le dijo Magnus, a Magnus diciéndole que lo amaba pero eso no cambiaría nada, a Magnus diciéndole que no lo quería ver a él ni a ninguno de su amigos, puede que sea una hipérbole pero Alec sintió como algo dentro de él se rompía, cuando estuvo lo suficientemente cerca de Magnus decidió hacer lo que venía haciendo desde hace mucho tiempo con su familia, le dio una sonrisa tan falsa que lucía verdadera, paso de largo por el lado de Magnus y cuando este no lo pudo ver más, borro esa sonrisa de su rostro y la remplazo por lágrimas.
Magnus se quedó en su lugar, aún estaba simulando el ver a Alec, el que le sonriera y que siguiera de largo, empezó a cuestionarse lo que sentía Alec por él, ya que si hubiera sido un gran amor se hubiera detenido y al menos hablarle, había sido una semana y media desde que le llamo, nadie se repondría de una ruptura en la cual el amor fue tan grande en tan poco tiempo, se encamino de nuevo y en vez de parar a pedir algo de comida salió por la puerta de la parte de atrás del taki´s en dirección a su apartamento, saco su móvil y marco un número, casi sin mirar a la pantalla, -Catarina, necesito verte- le dijo Magnus no espero a obtener una contestación, sabía que por el tono que había usado Catarina no dudaría en ir a verlo, Magnus se limpió las lágrimas que surcaban sus ojos.
Los presentes al igual que Magnus se quedaron en petrificados un momento, pues en de ninguna forma Alec podía reaccionar de esa manera frente a Alec, la posición en la que estaban les dejo ver claramente la sonrisa que Alec le dio a Magnus, vieron como el par se alejaba en direcciones opuestas, la primera en salir de sus pensamientos fue Isabelle, ya que su celular vibro, rápidamente lo saco y lo miro.
"Iré a comprar un celular nuevo, nos vemos en casa Izzy.
PDS: pedí prestado un celular para escribirte.
Att: Alec."
Isabelle lo leyó, seguido levanto la mirada, -Alec fue a comprar un celular nuevo, dijo que nos encontrábamos en casa- respondió a la pregunta implícita, Jace asintió, también entendía lo que Alec quiso decir, quería estar solo.
Alec salió empezó a correr cuando se encontraba a una cuadra del taki´s él ver a Magnus le había hecho recordar cosas que simplemente no quería, se sentía como la peor persona del mundo. Se encontraba corriendo a alta velocidad, las lágrimas limitaban su vista no se le hizo raro que tropezara con Alguien, se había puesto un glamour no quería que nadie lo viera de esa manera, al menos no mundanos, su cuerpo empezó a tener espasmos más fuertes y seguidos que los que tuvo con anterioridad, un sudor frio le recorrió toda la columna, se dirigió a un callejón a toda prisa, cuando se encontró cerca de un basurero devolvió toda la comida que había podido ingerir, cuando termino de hacerlo se sentó en el frio cemento y lloró.
Cuando pudo tranquilizarse se levantó y salió de este callejón, el glamour ya había perdido su efecto, se dirigió a una tienda mundana en busca de un celular, en el camino se encontró con gente que lo miraba con curiosidad y algo de preocupación, era comprensible, Alec al pasar por un almacén miro su reflejo y noto que tenía los ojos rojos, toda su cara era un lienzo de diferentes tonos de rojo, Alec bufó, pues pensó que esa imagen ni siquiera se asemejaba a como estaba en su interior. Compro el celular y en el camino se detuvo por otras cosas, a fin de cuentas no cumpliría la promesa hecha a Catarina.
Llego al instituto, si entraba por la puerta principal se podría encontrar con su madre o con sus hermanos y en ese momento era lo que menos quería, así que opto por entrar por la ventana que daba a su cuarto, lo hizo sin mucha dificultad ya que se había vuelto un experto en hacerlo, cuando entro a su cuarto se dio cuenta de que su habitación seguía igual de destrozada, cada vez que trataba de arreglarla se frustraba, pensaba ¿Cómo puedo arreglar una habitación y no puedo arreglar las cosas con Magnus?, y todo comenzaba de nuevo, después de varios intentos se rindió.
Alec se sentó en el único rincón que no se encontraba lleno de vidrios, justo era el rincón donde guardaba sus sueros y el alcohol que le había sobrado, las saco y las junto con las botellas que recién había comprado y empezó a beber, antes de que su conciencia empezara a hacer y decir incoherencia le mando un mensaje a su hermana.
"Izzy, ya estoy en casa y compre él celular" al rato recibió la respuesta de su hermana pero ni se dignó en leerla.
-Alec ya se encuentra en el instituto- le dijo Isabelle a Jace quien había estado preocupado por su parabatai.
-Deberíamos hacer algo para que deje de pensar en Magnus- sugirió Clary.
-¿Cómo sabes que está pensando en él?- pregunto Jace, Clary se pensó la respuesta.
-intuición femenina- Jace entorno los ojos hacia ella y luego asintió.
-Vamos de caza- propuso Jace, todos asintieron.
-bueno chicos, entonces es aquí cuando me separo de ustedes, iré donde Jordán- se despidió Simón y se marchó.
El camino al instituto les tomo más de lo que esperaban pues Jace hizo que cogieran el tren que no era y terminaron al lado opuesto al instituto, en total les tomo cerca de una hora llegar, cuando entraron se encontraron con Maryse quien estaba bajando por las escaleras, -¿Dónde está Alexander, quiero que me ayude con un papeleo?- Jace, Clary e Isabelle se miraron entre ellos.
-él me envió un mensaje diciendo que llego a casa hace- Isabelle miro su reloj, - dos horas- Maryse, medito la situación.
-es probable que se encuentre en su habitación y no lo haya escuchado entrar- dijo, -ve a buscarlo-
-madre teníamos pensado ir a cazar- Maryse asintió en respuesta.
-está bien, tengan mucho cuidado- seguido se retiró.
-Clary ve por las armas, iremos por Alec- ella sintió y se dirigió a la sala de armamentos.
Alec se encontraba en su cuarto acostado en la cama, iba por su ¿10° o 11°? Botella no lo tenía muy claro, lo único que tenía claro era que el dolor que sentía había mermado un poco, solo un poco, aun no se encontraba en alto estado de embriaguez, pero si lo suficiente para que sus movimientos se entorpecieran.
Escucho golpes en su puerta, - Alec iremos a cazar, ¿vienes con nosotros?- parecía más una afirmación que una pregunta por parte de Jace. El primer instinto de Alec fue negarse, pero eso pondría en evidencia su estado, también estaba el hecho de que no estaba en condiciones aceptable para ir de caza, pero eso era lo que necesitaba, el alcohol mermaba el dolor pero no sus pensamientos, la caza lo concentraba en otra cosa y no en sus problemas.
-en 20 minutos bajo- respondió recibió un sonido afirmativo por parte de los que estaban del otro lado, Alec se levantó con un poco de dificultad y se dirigió a tomarse una ducha, en el camino se tropezó un par de veces, termino de bañarse y vestirse noto que se encontraba en un estado de embriaguez mayor de lo que había pensado, no le dio casi importancia, era un nephilim se le pasaría rápido, como de costumbre antes de salir de caza utilizo uno de los sueros que Catarina le había dado solo le quedaban los que eran vía intravenosa, con dificultad se la puso y espero a que toda la magia se internara en su cuerpo y surtiera efecto.
Cuando bajo las escaleras sus hermanos y Clary lo esperaban, los saludo y emprendieron su camino.
Vagaron por las calles hasta que hallaron algo cerca de Queens, eran demonios menores, pero había una gran cantidad de ellos, empezaron a batallar, con la integración de Clary al equipo se habían vuelto más eficientes, no demoraron demasiado en terminar con ellos Jace derroto a 4, Isabelle a tres, Clary dos, Alec iba terminando con el cuarto para él, pero su cuerpo empezó a fallarle, no le respondía, Alec cayo de rodillas sobre el piso, el demonio se encontraba frente de él, sus hermanos se encontraban alarmados se acercaron corriendo a ayudarle pero estaban muy lejos, el demonio se abalanzo contra Alec, pero él fue lo más rápido que su condición le permitía y aun de rodillas con su espada serafín lo a travesó enviando al demonio de regreso a su dimensión, sus hermanos suspiraron aliviados , Alec se encontraba confundido, su cuerpo no le respondía correctamente, trataba de pararse pero él era imposible estaba muy concentrado en la tarea de lograr pararse.
-¡ALEC!- grito Isabelle, Alec la miro confundido -¡detrás de ti!- le grito mientras se acercaba corriendo a gran velocidad, Alec se dio la vuelta para logar ver a un demonio que se alzaba detrás de él, tal vez fue la adrenalina del momento pero sus cuerpo reacciono, inmediatamente se puso de pie, corrió en dirección contraria a la que venía su hermana quien tenía su látigo en mano, Alec concluyo que en esa condición no podía ni siquiera contra un mundano, su hermana rápidamente alcanzo al demonio y lo mato.
Cuando terminaron, Alec se encontraba agitado, más de lo normal, Alec se sentó en el suelo su cuerpo temblaba por completo, se sentía realmente mal, sentía mareo, estaba confundido, vio como Jace se acercó a él preocupado y buscaba por heridas, le veía gesticular con los labios, pero no le entendía nada, todo lo que veía le daba vueltas y no podía enfocar nada, Clary quien se encontraba a su lado empezó a hacerle un iratze en su brazo izquierdo, empezó a hacerle efecto fue lo que pensó Alec pues su respiración se calmó, los temblores cesaron, su cuerpo empezó a responderle como debía logrando que se pusiera en pie.
-vaya susto nos pegaste cabezota- le dijo Jace, Alec solo sonrió como disculpa –pero que te paso no tienes ninguna herida y de repente- Jace no pudo terminar lo que iba a decir pues Alec cayó al piso de rodillas y vómito, primero fue una sustancia brillante luego fue sangre, los temblores volvieron, su respiración se agito de nuevo, su cabeza empezó a dolerle demasiado. Jace no sabía qué hacer, Isabelle tampoco, Clary fue la primera en reaccionar.
-debemos llevarlo con los hermanos silencioso, rápido- dijo recogiendo a Alec del piso, quien no dejaba de vomitar sangre, su piel se encontraba más pálida de lo normal, en un instante se encontraba más delgado, Jace lo cogió por el otro lado, Alec se resistió a caminar.
-Alec debemos buscar ayuda- Alec tenía los ojos llorosos, quería hablar pero cada que trataba su boca era ocupada por sangre.
-U…un b…bru- trato de decir, Isabelle estaba aterrada.
-¿Alec?- le pregunto desesperada.
-¿un brujo?- pregunto Clary, Alec asintió, empezaron a caminar de nuevo.
-estamos cerca de Brooklyn, vamos donde Magnus- dijo Jace, Alec se detuvo de nuevo y negó con la cabeza.
-Alec no me importa si no quieres ver a Magnus, necesitas ayuda- Alec estaba perdiendo la conciencia, su cabeza estaba doliendo y ardiendo, estaba empapado en sudor.
-Catarina, ella sabe…- dijo y saco su celular, fue lo último que dijo antes de que todo fuera negro para él.
-¡Alec!- Grito Isabelle.
-Isabelle, el celular- le ordeno Jace, Alec había dejado caer el celular, Izzy lo recogió y busco el número de Catarina y lo marco.
Catarina había llegado al loft de Magnus luego de salir del hospital, cuando recibió la llamada de él sonaba realmente triste y se preocupó demasiado, toco el timbre espero un rato a que las puestas se abrieran, cuando lo hicieron Magnus salto a los brazos de ella y la abrazo fuertemente, Catarina le correspondió el abrazo y lo guio hacia a dentro, cuando se pusieron cómodos Magnus empezó a hablar entre sollozos.
-lo vi hoy – le dijo a su Amiga, Catarina no tuvo necesidad de preguntarle a quien se refería, solo había alguien que lo ponía de esa manera.
-¿y que paso?- le pregunto mientras que lo reconfortaba.
-me sonrió- Catarina paro el movimiento en la espalda de Magnus.
-no entiendo cuál es el problema- Magnus se separó de su hombro y la miro a los ojos.
-el problema es que se veía bien, perfectamente, es como si nuestro ruptura no hubiera significado nada para él, mientras que yo me la eh pasado sufriendo las últimas tres semanas-Catarina tenía ganas de decirle que no era así que Alec también la estaba pasando mal, pero le había prometido que no diría nada, Catarina simplemente se quedó en silencio, reconfortando a su amigo, sintió su celular vibrar pero solo lo ignoro, ahora nadie era más importante para ella que Magnus.
Los chicos estaban en una camioneta con Simón al volante, quien los fue a recoger después de recibir una llamada de Isabelle al borde de la locura.
-No contesta- dijo una exasperada Isabelle marcando por 10 vez el número de Catarina, si no fuera porque Alec lo pidió no la llamaría.
-mierda no tenemos tiempo.- dijo Jace mirando Alec, se encontraba más pálido y su temperatura no dejaba de aumentar y bajar en pique, tenía que pensar en algo rápidamente, miro por la ventana en busca de respuestas, estaban en el puente de Brooklyn, Brooklyn pensó Jace, -Simón ve a la casa de Magnus, Simón asintió.
-Catarina, es probable que Alec este muriendo ahora mismo y tú no contestas tu celular, necesitamos ayuda, Alec dijo que tu sabias, no sé qué pero te aseguro de que si algo le pasa a mi hermano por culpa de que no contestaste el celular, me importan los acuerdos te cazare- seguido Izzy colgó.
-¿te contesto?- pregunto Simón mirando a Isabelle que estaba en el asiento de copiloto.
-tu qué crees- respondió bruscamente, eso era un claro no.
Cuando iban llegando y deteniendo la camioneta Alec se levantó de golpe confundido y alterado, sentía que todo su cuerpo le ardía, Jace lo trato de detener pero en cambio recibió un fuerte golpe en la nariz, Alec se bajó del carro en marcha, Simón lo paro de golpe y todos se bajaron en busca de Alec, quien se encontraba con las rodillas en el suelo junto con sus manos vomitando, seguía vomitando sangre, Jace lo levanto con ayuda de Simón y caminaron hasta estar frente a la casa de Magnus. Isabelle iba a tocar el timbre.
Después de un rato en el sofá Magnus se levantó y fue a la cocina para buscar algo que tomar, Catarina aprovecho y miro su celular, tenía 10 llamadas perdidas, variaban entre Alec y un número desconocido, había un mensaje de voz, lo escucho mientras Magnus le brindaba una vaso, Catarina lo cogió.
"Catarina, es probable que Alec este muriendo ahora mismo y tú no contestas tu celular, necesitamos ayuda, Alec dijo que tu sabias, no sé qué pero te aseguro de que si algo le pasa a mi hermano por culpa de que no contestaste el celular, me importan los acuerdos te cazare"
Catarina termino de escuchar el mensaje y su cara era de auténtico terror, Magnus la vio y se preocupó, -¿Qué pasa?- le pregunto Catarina ni se molestó en contestarle pues se dirigió rápidamente a la salida con un preocupado Magnus detrás.
-Cat, ¿Qué pasa?- le pregunto mientras Catarina tomaba su abrigo y Magnus la imitaba.
-Alec- Magnus se quedó tieso.
-¿qué pasa con él?-
-Necesita ayuda- Catarina giro el pomo de la puerta y se quedó anonada frente a la escena que tenía enfrene.
Alec estaba enfrente de ella, apoyándose en Jace y en Simón ya que no se podía mantener de pie por si solo, se encontraba pálido, sus ojos la miraban llorosos y sin su brillo particular, su boca estaba roja de sangre al igual que su camisa negra, estaba perlado en sudor y aunque su mirada la enfocaba al mismo tiempo no lo hacía.
-Alec- escucho a Magnus decir ahogando un sollozo.
-hasta que aparecer- le reprocho Isabelle a Catarina.
Alec que se desmayó, Jace y Simón no alcanzaron a cogerlo y cayó directo al piso.
-¡Alexander!- grito Magnus corriendo hacia él.
