Único

Capitulo 3: Único temor

Renuncia: los personajes no me pertenecen, son de su respectivo y genial dueño Hidekazu Himaruya :3

Nota, lo edité, je


Italia pov

No estoy muy seguro de qué debería hacer, lo que siente Ludwig no sé si sea confusión o realmente sea algo más ¿realmente podría ser amor? Y respecto a lo que siento yo, realmente no estoy seguro, le aprecio tanto, le quiero tanto, me duele cada cosa que le duele a él, pero hay algo que me frena, creo que es miedo. ¿Sabes? En realidad esta es la primera vez que me pongo a pensar tanto en qué es lo que siento, normalmente me dejo llevar por impulsos, aunque hago algunas pequeñas excepciones, pero esto me confunde mucho.

¡Caramba! Quiero seguir lo que yo creo, dejarme llevar, pero me da miedo, Alemania, ¿Por qué no puedes ser tan sencillo como yo? Desde hace cuatro días he intentado preguntar con otros países, pero tengo problemas con ello, algo se atraviesa y parece que las cosas están en contra de que me puedan dar un concejo, ni siquiera quienes siempre están conmigo (aparte de Alemania) están ahora. Hace un tiempo cuando Ludwig se confundió por el regalo de San Valentín que le di, puesto que en su casa hay cosas que significan algo más de lo que simplemente son, (y yo le di un ramo de rosas rojas sin saber que eso era una declaración de amor), no pensé que aquello fuera más que confusión, cuando supe del mal entendido, claro, pero nunca me puse a pensar qué pasaría si no, ve~, nunca lo visualice de esa manera, es cierto que es un hombre digno de admirarse, un gran amigo, mucho más sensible de lo que parece, que cuando aprecia a alguien nunca lo abandona, es razonable, amable aunque al principio pueda dar miedo, siempre se esfuerza en lo que hace, es, realmente es muy bueno, alguien que no quiero que nunca se aleje de mi lado.

Pero siendo como es Alemania (emocional, pocas veces, pero muy intensamente), me sorprende que diga querer un amorío entre hombres, me hace dudar sobre si es confusión; pero también está el hecho de que lo que él siente por mí, sea consecuencia de su falta de esas experiencias, o su aprecio.

Aun así algo me dice que si algo sale mal podría alejarse por completo de mí, es lo que más temo, por eso, a pesar de que él me quiera así y que me duela rechazarlo, yo prefiero no ser más que amigos, no correr el riesgo. Yo no quiero perderle.

Ahora que lo pienso, también está el hecho de que su territorio es la mayoría de lo que fue… Sacro Imperio Romano. Esto no lo sabe Japón, pero, la última vez que hablé con él, me pregunté si lo mismo que dijo que me estaba pasando con Ludwig no aplicaba también por Sacro Imperio…

Ve~ a veces las cosas son complicadas, ah, cierto, te contaré mi conversación con Japón. Hace unos días invité a una linda chica a comer, ya la había invitado, aunque no siempre acepta, ella es muy linda y me da confianza y seguridad estar cerca de ella, es un poco tímida pero a veces me da miedo el cómo reacciona, sin embargo siempre que le pido perdón se tranquiliza, es muy educada, aunque también un poco estricta y se pone celosa de que salude a otras chicas, aunque no lo quiere aceptar, tal vez porque todavía no somos algo más que amigos, he estado, varias veces, a punto de pedirle que seamos novios, pero me detenía porque ella es humana. Aun así estábamos compartiendo otra vez un poco de pasta y conversando.

En ese momento llegó Japón, él ya la había visto antes, pero siempre sigue siendo muy formal.

―Buenas tardes, ¿No interrumpo nada?

―Hola Kiku, no, ve~, ¿quieres comer con nosotros? Ve~― Japón y mi otra visita se miraron unos instantes y luego él contestó, mientras ella bajaba la mirada.

―No está vez, gracias, si no le molesta, esperaré de aquel lado.― nosotros asentimos y él se alejó a donde había señalado. Luego de que ella se fue me acerqué a Kiku disculpándome por hacerlo esperar.

―Tampoco es bueno que le de alas a esa chica― dijo por toda contestación

―bu-bueno yo…― le expliqué mi contradicción interna, le dije que realmente me gustaba mucho estar con ella, entonces me dijo algo que no estaba esperando, casi susurrando mencionó: "se parece mucho a Alemania-san".

― ¿Eh, qué quieres decir, Japón? ve~―

―Tal vez por eso la quiere, porque se enamoró de Ludwig-san, pero no lo cree así porque es un hombre, y entonces busca a alguien que se le parezca.― en el momento aquello me desconcertó, negué con la cabeza, Japón me tomó el hombro, haciendo que volteara a verle, tenía arriba la ceja.

―No está mal. Realmente ella se parece mucho a él, desprende esa misma aura, ¿no se ha preguntado por qué le gusta? ¿Cómo se sentiría si fuese Ludwig con quien tuviese una relación amorosa?―

…Ahora que lo acabo de recordar, sentí algo de calor en mis mejillas ante la idea

…En ese momento recordé el primer beso que tuve y mis ojos se abrieron al conectar, la apariencia y personalidad de los tres, rubios de ojos azules y semblante temible, y finalmente muy dulces conmigo, aunque no pareciera así en un principio, aunque Sacro Imperio Romano era un poco… acosador.

Mis ojos se habían abierto, pero mi mirada la desvié de la de Japón, quien, creo, la buscaba. Entrecerré mis ojos de nuevo, creí que lo había superado… las lágrimas me salieron sin que tuviera conciencia de ello, Kiku se preocupó y volvió a disculparse, por hacerme sentir mal, siete veces en ese mismo momento. Terminé riendo un poco amargo, intentando que Japón no se preocupara, tal vez sería mejor consultarlo con Hungría, ella sabía lo de Sacro Imperio y ha sido como una madre para mí. Eso fue lo que pensé.

Pero no contaba con que no estuviera.

― ¿Y no sabes como a qué hora regresa? Por favor, Austria, necesito hablar con ella.―él negó con la cabeza disculpándose.

―Lo siento, pero sólo sé que iba a estar con Bélgica hoy, no sé a qué hora venga. Tal vez yo pueda ayudarte, te vez angustiado, Italia.― negué con la cabeza y busqué a alguien más que me ayudara, mientras tanto pensaba si era realmente lo que me suponía.

Pero no encontré a nadie más, no en ese momento. Me siento extraño, es decir, respecto a Lud, pero si me pone nervioso, o incluso me atrae la idea de estar con él sólo porque me recuerda a Sacro Imperio me sentiré mal, no quiero lastimarlo de esa manera, o mentirme a mí mismo.

Más tarde decidí volver a salir, luego de la siesta había tenido cierta determinación, tuve un sueño, donde veía a Sacro Imperio, me hablaba, al principio yo no escuchaba lo que decía, pero luego se fue aclarando su voz…

"…sé feliz, Italia, es lo que más deseo…, aunque quisiera ser yo, quien estuviera ahí…" y cuando miré donde señalaban sus ojos… Ludwig era quien estaba ahí, me miré a mi mismo y me veía justo como cuando era pequeño. Sacro Imperio me dio un beso en la mejilla, ante lo cual sonreí, me dirigía a donde Alemania y a cada paso iba creciendo hasta mi edad actual, cuando de súbito regresé y le pregunté qué había de él, entonces me dijo que no me preocupara por eso, que ya había pasado su momento.

Me sentí un poco mal al dejarlo atrás, pero cuando voltee al otro lado Alemania estaba esperándome, mirándome fijamente…, y mi corazón comenzó a sentirse más acelerado, cuando menos sentí estaba corriendo hacia él y… lo abrazaba, muy fuerte, y él a mí, sentí un gran calor en mi pecho al tenerlo cerca, aunque fuera un sueño, sentí claramente la calidez de sus brazos. Luego, con toda naturalidad, aunque sin quitar cierto nerviosismo, nos besamos, entonces desperté, preguntándome si ese sueño significaría algo y apunto de seguir mis impulsos e ir a donde estuviera él.

Pero Ludwig llegó hablando del entrenamiento y me miró con su semblante serio, por alguna razón me dio mucho miedo y ya no pude continuar.


Espero que lo estén disfrutando ya que esta pareja es un amor :3

¿merezco comentarios?
anden aunque sea como regalo de cumpleaños si? :D